Al tratar de la Real Archicofradía de Hijas de María Lourdes y Asociación de Nuestra Señora de Lourdes, establecida en la Parroquial de San Ildefonso, se mencionó brevemente la inauguración de la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes en esta Parroquia.
El jueves 6 de abril de 1916 se anuncia el proyecto para la construcción de la Gruta de Lourdes en San Ildefonso. Se da como plazo todo el mes de abril para que los interesados envíen los diseños al señor cura ecónomo de la parroquia, precisando que “la construcción puede ser de cualquier materia consistente como piedra, cemento, madera, etc., queda por lo tanto excluido el papel, cartón y lo que sea muy frágil y poco duradero”.
Se establecen dos condiciones para adjudicar la obra:
- El mayor parecido a la autentica gruta de Lourdes en la roca de Massabielle; y
- mayor economía en el precio.
Resulta elegido para realizar esta obra Ramón Núñez quien viaja a Lourdes para hacer una copia exacta y apenas regresa de allí realiza el boceto. Este se pudo ver expuesto unos días antes de la bendición de la Gruta en el escaparate del establecimiento de los Sobrinos de Emeterio Miguel
La Gruta en San Ildefonso fue bendecida e inaugurada por el Obispo Auxiliar, D. Pedro Segura, el 29 de octubre de 1916, a las cuatro de la tarde, organizándose a continuación una procesión con el Santísimo Sacramento que saliendo de la parroquia de San Ildefonso recorrió la calle de San Ildefonso, Avenida de Alfonso XIII, Colmenares, Gamazo y Miguel Íscar y Plaza de Zorrilla para regresar nuevamente a la parroquia, donde antes de reservar el Santísimo se rezó la oración por la paz y tras la bendición con el Santísimo se entonó la Salve ante Nuestra Señora de Lourdes y el Ave e Himno de Lourdes.
En esta procesión formaron, además de la sección montada de la Guaria municipal que abría la comitiva, los alumnos de las Catequesis, niños y niñas de los Colegios de las RR.MM Reparadoras y Hermanos de la Doctrina Cristiana y los asociados de las Cofradías y Hermandades establecidas en San Ildefonso y las Reparadoras con sus respectivos estandartes, así como numerosos fieles con velas encendidas. Durante el trayecto, se hizo parada en la iglesia de las Religiosas Carmelitas y en tres altares dispuestos en la Avenida de Alfonso XIII, calle Gamazo y en Miguel Iscar (Diario Regional, 30 de octubre de 1916.)
La semejanza de esta gruta realizada por Ramón Núñez, costeada con las limosnas hechas por personas devotas de la Virgen de Lourdes, con la de Massabielle era tal que incluso las yedras y rosales silvestres de la gruta francesa tenía su reflejo en la vallisoletana, así como el candelabro para cuarenta velas y un cirio, sólo que en este Lourdes vallisoletano, como lo califica la prensa local, faltaba la verja.
Debajo de la Gruta se colocó un altar con un Sagrario de estilo románico, muy similar al de Lourdes de Francia, pero que en el caso de Valladolid, en lugar de realizado en mármol estaba hecho en madera guarnecida de mármol. (Diario Regional, 29 de octubre de 1916).
La Parroquia de San Ildefonso
No está demás recordar, aunque sea brevemente, algunos datos sobre los edificios desaparecidos que ha ocupado esta parroquia, de los cuales poco existe; de la primitiva parroquia se conserva el retablo mayor en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Victoria (Barrio de La Victoria, Valladolid); del segundo, parte de la portada puede contemplarse integrado en el presbiterio del actual templo parroquial.
Gracias al dibujo del Campo Grande de 1787 podemos ver las dos edificaciones, tanto la parroquia como el convento de Agustinas Recoletas.
El primitivo edificio parroquial se encontraba situado en la calle del Sacramento (hoy Paulina Harriet), dotada por don Juan Tamayo, poseedor del patronado de la capilla mayor, de hecho estaba instalado en el templo conventual de religiosas dominicas del Santísimo Sacramento, unión que se mantuvo hasta 1606, año en que las monjas abandonan el convento para marchar al Convento de San Nicolás, cercano al Puente Mayor. Se conserva un dibujo de la fachada de esta parroquia. Como se ha indicado anteriormente, el retablo mayor, obra de Esteban Jordán, que presidió este templo, actualmente se encuentra en la Parroquial de Nuestra Señora de la Victoria (Valladolid). En el siglo XVIII sabemos que había otros retablos dedicados a Nuestra Señora de Gracia (Epístola), Santa Elena (Evangelio), Santo Cristo del Consuelo (Evangelio), Anunciación, San Juan Bautista y Nuestra Señora de la Soledad.
En esta primitiva parroquia tuvieron su sede las Cofradías: Santísimo Sacramento y Ánimas, Nuestra Señora de Gracia y Cristo del Consuelo.
En 1844 abandonó este edificio para trasladarse a la que había sido iglesia conventual de las Agustinas Recoletas.
El convento de Agustinas Recoletas fue fundado en 1606, por doña Lorenza Salcedo, esposa de don José Cerón (Tesorero del Santo Oficio), bajo la advocación de la Encarnación. Al principio, las agustinas ocuparon el edificio que habían abandonado las dominicas al trasladarse a San Nicolás, aunque deseando su independencia construyeron una nueva obra.
La iglesia, proyectada por el arquitecto Juan de Naveda, que entregó la traza el 5 de diciembre de 1618, fue construida por Francisco de Praves, siendo dedicada al Misterio de la Encarnación o Anunciación. Se finalizó la construcción el 14 de octubre de 1624.
La planta era de una sola nave, presentaba orden toscano, con capillas-hornacina poco profundas, abriéndose en el tramo que precedía al crucero dos capillas pequeñas de planta cuadrada. En la cabecera se situaba el altar mayor, a cuyos lados se abrían dos estancias, una dedicada al coro (lado de la epístola) y la sacristía (lado del Evangelio).
El templo se cubría con bóveda de cañón y el crucero con media naranja, provista de linterna y cerrada exteriormente con cimborrio cuadrado con tejados a cuatro vertientes.
La fachada era de piedra formada por dos cuerpos, ocupando el centro del primer cuerpo un portón rectangular sobre el cual se presentaba un relieve con la escena de la Anunciación a la Virgen. Como se ha mencionado, se conserva en el presbiterio del templo actual.
El retablo mayor le fue encargado en 1648 al escultor Bernardo del Rincón, quién se asoció con Francisco Alonso de los Ríos para la realización de las esculturas, las cuales concluyó en 1651. Se doró y reformó en 1696 por el ensamblador Blas Martínez de Obregón, quien añadió tarjetas y otros elementos de talla y sustituyó en el cuerpo principal las columnas estriadas por otras salomónicas.
En el banco había varios relieves representando a Moisés, diez apóstoles y Aarón, además de las escenas alusivas al Nacimiento, Visitación, Anuncio del ángel a San José y Adoración de los Reyes.
En el cuerpo principal, con columnas salomónicas, en el centro se colocaría un altorrelieve de la Anunciación o Encarnación, que fue sustituido en 1844 por una escultura de San Ildefonso y a los lados en hornacinas las de San Agustín y Santa Mónica en tamaño natural.
Encima de las hornacinas laterales, otros dos pequeños relieves con los temas de la Sagrada Familia y la Huida a Egipto.
El ático estaba constituido por un Calvario, que estuvo coronado por la figura del Dios Padre.
En 1859, ocupando ya la parroquia el edificio de las Agustinas Recoletas: retablo mayor, con las imágenes de San Ildefonso (bastidores), San Agustín, Santa Mónica, San Juan y la Virgen de escultura tallada, crucifijo magno de cartón, la cruz es de la madera. Retablo de Nuestra Señora de la Anunciación; retablo de Santo Tomás de Villanueva y encima una efigie que representa a San Pablo con dos ángeles, Retablo con imagen de San Pedro Apóstol, de bastidores; retablo de Nuestra Señora de la Soledad (bastidores), con un yacente en el sepulcro; Nuestra Señora de Compasión, de escultura sobre la puerta colateral del evangelio; y en la de la epístola una crucifijo. Se mencionan otras esculturas (San Blas, San Rafael, San Antonio Abad, Santo Domingo, San Vicente Ferres, Ecce Homo.
La imagen de Nuestra Señora de la Compasión la menciona Casimiro González García Valladolid en 1900 (Valladolid, sus recuerdos y grandezas, Tomo III, pág. 401) en la primera capilla del lado de la epístola de la Iglesia Parroquial de San Esteban el Real (actual capilla de Cristo Rey en el Santuario Nacional de la Gran Promesa), dice que era “imagen de talla que se trajo de la iglesia de San Ildefonso y está colocada en un retablo dorado, cedido al efecto por los señores Don Rafael y Don Manuel Reinoso, quienes cedieron también los dos colaterales”.
González García Valladolid en esa misma obra trata de la Iglesia de San Ildefonso, describiendo su interior (Tomo II, págs 346-347).- “El retablo mayor destituido de todo gusto, y formado por cuatro columnas cubiertas de emparrado en su cuerpo principal, presenta en el trono preferente la imagen de San Ildefonso, de bastidores y á los lados las estatuas de San Agustín y Santa Mónica de talla en tamaño natural: el ultimo cuerpo está constituido por un Calvario con las efigies también de talla. En el cuerpo de la iglesia y correspondiendo al lado del evangelio hay una capilla dedicada á la Anunciación, misterio que contiene su altar principal en figuras de talla: á continuación sigue un altar consagrado á Santo Tomás de Villanueva, cuya imagen se ve en un cuadro pintado al óleo. En el lado de la epístola y en el crucero, se abre una gran capilla, de construcción moderna, dedicada á la Santísima Virgen de Lourdes; su imagen de talla ocupa el trono del retablo gótico que se alza en el testero: al lado del evangelio hay otro altarcito con una estatua de la Virgen del Cármen, al lado de la epístola otro con la de San José, y á los lados del retablo mayor están las imágenes de talla de la Virgen de las Mercedes y San Ramón Nonnato, procedentes de la inmediata iglesia de San Juan de Letrán.
Sigue á ésta otra pequeña capilla consagrada á la Soledad; después otro altar con Nuestra Señora de Gracia, ambas imágenes de bastidores; y por último la capilla bautismal, de moderna decoración.
En el coro de esta iglesia se conserva en magnífico órgano que los padre Jerónimos tuvieron en su memorable monasterio de Nuestra Señora de Prado”.
El mismo autor en su Compendio histórico-descriptivo y guía general de Valladolid (1922) al hablar de la Parroquial de San Ildefonso (págs. 40 y 41) menciona algunas de las tallas expresadas en su obra anterior. Añade algunos datos tales como que la iglesia se restauró en el año 1905. En cuanto a la capilla dedicada a la Virgen de Lourdes escribe: “En la capilla de Nuestra Señora de Lourdes, de moderna construcción, se ve reproducida la gruta, tal como está en aquel lugar, obra ejecutada el año 1917 por don Ramón Núñez, director de la Escuela Industrial y de Artes y Oficios”.
No obstante, como hemos visto anteriormente, la Gruta en San Ildefonso de bendijo e inauguró el 29 de octubre de 1916.
Mención especial merecen las imágenes de Nuestra Señora de las Mercedes y San Ramón Nonnato, de las que ofrece información Dña. María Antonia Fernández del Hoyo en su obra Patrimonio perdido: Conventos desaparecidos de Valladolid (Ayuntamiento de Valladolid, 1998). Ambas procedían de la iglesia del Convento de San José, de Mercedarios Descalzos, de Valladolid. La escultura de San Ramón Nonnato se encontraba en el colateral de la epístola, ambos colaterales, junto con las esculturas (la mencionada y la de San Pedro Nolasco) fueron contratadas por Pedro de Bahamonde el 29 de diciembre de 1743. Por su parte, la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes presidía la capilla de las Mercedes en el mencionado convento de San José, dataría de 1748-1749 (este último año es cuando se coloca en el retablo). Ambas imágenes se trasladaron en 1819 a San Juan de Letrán, cuando los religiosos de la Merced Descalza se hicieron cargo de dicho edificio, quienes permanecieron allí hasta 1834. La iglesia de San Juan de Letrán quedó entonces como ayuda de la parroquia de San Ildefonso, sosteniendo el culto las Hermandades de la Virgen de las Mercedes y de San Ramón Nonnato. En 1897 el cardenal arzobispo hace donación de esta iglesia (San Juan de Letrán) a las religiosas de María Reparadora, trasladándose las Hermandades citadas con sus imágenes y la reliquia de San Ramón Nonnato a la Parroquial de San Ildefonso (sobre estos traslados ver Recuerdos y Grandezas, Tomo I, págs. 436-437). Cuando se derribo la Parroquial de San Ildefonso, la imagen de San Ramón Nonnato fue vendida a un anticuario de Vitoria y el retablo con un relieve de San Pedro en el ático, donde se exponía al culto (en el lado del Evangelio), María Antonio Fernández del Hoyo lo localiza en la firma comercial vallisoletana “Oronella” (Patrimonio perdido…, págs. 574-575). Por su parte, la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes y el retablo donde se veneraba en San Ildefonso (idéntico al anterior, pero con un relieve de San Pablo) pasaron al Museo Nacional de Escultura; actualmente el retablo se encuentra en la Capilla del Inmaculado Corazón de María, en el Santuario Nacional de la Gran Promesa.
Por diversas fotografías, sabemos de la existencia de otras imágenes en este templo, tales como la del Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María, en la embocadura del presbiterio, o la de Santa Teresa de Lisieux (o Santa Teresita del Niño Jesús).
Finalmente, enumeramos las Hermandades y Cofradías de las que ha constancia en los siglos XIX y XX:
a) Según El Indicador de Valladolid, escrito por Mariano González Moral, publicado en 1864:
- Sacramental.
- Ánimas Pobres.
- Hermandad de la Soledad.
- Devoción de la Anunciación.
- Devoción de la Nuestra Señora de Gracia.
- Devoción de Santo Tomás de Villanueva.
b) Según el Compendio histórico-descriptivo y guía general de Valladolid (1922), de Casimiro González García Valladolid
- Sacramental
- Archicofradía de Nuestra Señora de Lourdes
- Asociación del Apostolado de la Oración.
- Asociación de la Buena Prensa.
- Asociación de Hijas de María.
- Devoción de San Blas.
- Devoción de la Sagrada Familia.
- Hermandad de San Antonio de Padua.
- Hermandad de San Ramón Nonnato.
- Hermandad de Nuestra Señora de Gracia.
- Hermandad de Nuestra Señora de las Mercedes.
- Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad.
- Visita Domiciliaria de la Sagrada Familia.
Este templo se conservó hasta 1965, año que fue demolido. Algunas obras fueron vendidas, otras llevadas al Museo Nacional de Escultura, y en el caso de la Gruta, simplemente desapareció con la antigua iglesia.
En el solar que ocupaba el antiguo edificio se construyó un nuevo templo (el actual) con planos de Carlos Balmori, consagrado el 23 de enero de 1968, fiesta del Titular del templo.


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