viernes, 20 de diciembre de 2013

Cofradía de Santa María de la O é de Roque Amador. Iglesia Parroquial de Santa María La Antigua


En esta entrada se tratará de una de las Cofradías más antiguas de Valladolid, de la que hasta ahora no he encontrado más datos que una referencia proporcionada por Antolínez de Burgos y recogida por Casimiro González García Valladolid: la Cofradía de Santa María de la O é de Roque Amador.

González García Valladolid en su obra Datos para la historia Biográfica de Valladolid, (Tomo I. Págs. 50-51), al hablar de Infante D. Juan Alonso (*1304-† Valladolid, 24 de julio de 1402) expone que en su testamento, otorgado el día 17 del mes y año de su fallecimiento, ante el notario D. Juan Sánchez de Cantalapiedra, incluía la siguiente cláusula:
«Mando que mi cuerpo sea enterrado en el convento de Nuestra Señora de la Merced de esta villa de Valladolid, á los pies de mi señora la Reina Doña Leonor, y que dén al dicho monasterios por los sufragios y enterramiento y honras 1.000 maravedis, y mando me entierren los cofrades y hombres buenos de la cofradia de Santa Maria de la O é de Roque Amador, que es de la advocación, en la iglesia de Santa María de la Antigua, donde soy cofrade»

Por esta advocación de Roque Amador es de suponer que habrá de entenderse o identificarse con la imagen de Notre Dame de Rocamadour (Nuestra Señora de Rocamador) en Quercy (Departamento de Lot, Francia), imagen que fue tallada en madera de nogal por San Amador, primer ermitaño de Rocamadour en el siglo XII.
Otra leyenda identifica al mencionado San Amador con Zaqueo el rico publicano en cuya casa se hospedó Cristo en su estancia en Jericó, esposo de Verónica (quien enjugo con un lienzo el rostro de Jesús camino del Calvario, quedando impreso su rostro milagrosamente). Esta leyenda dice que la Virgen María antes de su asunción al cielo recomendó a Zaqueo predicar el Evangelio y hacer vida eremítica en las Galias, Zaqueo habría traído consigo esta imagen de la Virgen tallada por él mismo, con la ayuda de San Lucas.
La imagen representa a María como trono de la sabiduría y muestra a su Hijo sentado sobre su rodilla izquierda. Gozaba, al igual que en la actualidad de gran devoción, reyes y santos se cuentan entre sus visitantes en peregrinación, como es el caso de Blanca de Castilla (hija de Alfonso VIII de Castilla y Leonor Plantagenet, quien pudo ver un estandarte con la representación de esta imagen una imagen que estuvo presente en la Batalla de las Navas de Tolosa, 16 de julio de 1212) y de Santo Domingo de Guzmán  o San Antonio de Padua. Igualmente era venerada por los marineros y pescadores en la Bretaña francesa hasta tal punto que, sobre la imagen de la Virgen se conserva la «campana milagrosa» que tañe cuando la Virgen ha intercedido por algún marinero.

En otros casos las peregrinaciones eran impuestas para levantar la excomunión o por delitos graves

La entrada de esta advocación en España parece que viene favorecida por las peregrinaciones del Camino de Santiago, ya que este Santuario mariano se encuentra cerca de la «Via podensis» (Camino desde Le Puy-en-Velay que termina en Roncesvalles) una de las cuatro vías o trayectos principales que discurren por Francia. En España se introduciría por Navarra (especialmente por Estella y Sangüesa) y de allí se propagaría a los reinos de Castilla, León y otras tierras (se dice que un grupo de navarros erigieron en Salamanca una Cofradía de Nuestra Señora de Rocamador en 1120), en las que se fueron fundando Cofradías en honor de esta advocación, las cuales construían templos o ermitas, con la característica común de tener un hospital o bien hospedería. 

Como curiosidad, sobre la tumba de Sant Amador hay una espada clavada en la roca y la leyenda popular dice que se trata de Durandal de Roland, sobrino de Carlomagno quien se la entregó cuando fue nombrado caballero, y que le acompañó hasta su muerte en la Batalla de Roncesvalles (18 de agosto de 788).

En el Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid se conserva una imagen de la Virgen con el Niño (ver imagen) que tal vez podría identificarse ya fuera con la de Nuestra Señora de Rocamador o la de Nuestra Señora de la Zarza, bien podría ser la primera  al no parecer que la imagen del Niño sea exenta a la de la Madre, ya que en el caso de la Virgen de la Zarza, contaba con Niño(s) que solían estar fuera para consuelo de los enfermos, como veremos en la entrada dedicada a Nuestra Señora de la Zarza). Incluso se puede señalar que guarda alguna semejanza con la imagen que se venera en el santuario francés.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Nuestra Señora de Loreto, Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol

Nuestra Señora de Loreto (¿1954?)
Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.
Valladolid

Cuenta la tradición que la Santa Casa de Nazaret, donde María recibió el anuncio del arcángel San Gabriel, se convirtió en un lugar santo especialmente venerado, donde se celebraba la Eucaristía en un altar que habría sido consagrado por el Apóstol San Pedro, y se encontraba albergada en una Basílica que en su primitiva ubicación fue incendiada en dos ocasiones, en el año 1090 y, tras la reconstrucción de la Basílica, -ya que la Casa no sufrió daños-, nuevamente en 1263, que tampoco sufrió daños, pero la Basílica no pudo ser reconstruida, quedando la Casa sin protección. Unos años más tarde, cuando los cruzados pierden el control sobre Tierra Santa, la tradición mantiene que el Señor dispuso que los ángeles llevaran la Santa Casa a otro lugar donde estuviera segura. En primer lugar, es trasladada a Tersatto en Croacia, el 12 de mayo de 1291, donde los vecinos encontraron la Casa e imagen de Nuestra Señora con el Niño en brazos. Unos días más tarde, la Virgen se apareció a un sacerdote del lugar informándole de lo acontecido en aquella Casa y de cómo llegó hasta su pueblo, quedando sanado como muestra de ser cierto lo que contaba. En esta localidad estuvo hasta el 10 de diciembre de 1294, fecha en la que la Casa “desapareció”. Un vecino de Tersatto construyó una réplica de la Casa en el lugar donde había estado temporalmente.
Ese mismo día, el 10 de diciembre de 1294, unos pastores de la región de Loreto (Italia) informaron que vieron una Casa transportada por los ángeles dirigidos por San Miguel arcángel, y la Virgen con el Niño sentados sobre la Casa, volando sobre el mar, siendo depositada la Casa en Banderuola. Por los peligros que corrían los peregrinos, los ángeles la trasladan nuevamente a un cerro dentro de una finca, pero a causa de la disputa entre los hermanos propietarios de la misma, fue nuevamente trasladada y colocada en un camino, que es donde actualmente se venera. La Imagen de Nuestra Señora que está en su interior data de 1921, fecha en que un incendio destruyó la imagen original y fue sustituida por otra similar.

Por estos prodigios de la traslación aérea milagrosa de la Santa Casa, Nuestra Señora de Loreto es la Patrona de la Aviación y del Ejército del Aire. El Papa Benedicto XV, por decreto del 24 de marzo de 1920, declaró y constituyó a Nuestra Señora de Loreto patrona de todos los aeronautas. A finales de ese mismo año, el 7 de diciembre de 1920, el rey Alfonso XIII, previa información y petición del provicario general Castrense, pone bajo el patrocinio de Nuestra Señora de Loreto, el Servicio de Aeronáutica Militar (sobre el patronato del Ejército del Aire, ver enlace).

Salve Aviadora

Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo,
de la hermosura una estrella,
de la pureza el fulgor;
fuente del más puro amor,
nuestra esperanza está en ella,
Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo.

Si nuestras alas se quiebran,
al final de nuestro vuelo,
antes de llegar al suelo,
tus brazos con amor se abran,
Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo.

En la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol de Valladolid, en la última capilla del lado del Evangelio, se venera una imagen de Nuestra Señora de Loreto, presenta a María en pie, sosteniendo en sus brazos a su Hijo, que levanta la mano derecha en señal de bendecir y en la izquierda porta un orbe. Madre e Hijo aparecen sobre una pequeña edificación, una representación de la Santa Casa que es sostenida en el aire por dos ángeles.
Esta Imagen que recibe culto en Valladolid, sigue el modelo de la imagen de Nuestra Señora de Loreto realizada por Giovanni Battista Montano (1531-1621) en 1586. El Papa Sixto V la tenia en un oratorio y se la regaló en 1587 a Felipe II, quien la donó al Real Colegio de Nuestra Señora de Loreto de Madrid, que había sido fundado en 1585 por este monarca para atender a niñas huérfanas.

En honor de Nuestra Señora de Loreto se celebra todos los años un Triduo, ya cercana su festividad (10 de diciembre), este año ha sido los días 2, 3 y 4 de diciembre de 2013.

Como Patrona del Ejército del Aire, el día de su festividad, 10 de diciembre, en le Base Aérea Militar de Villanubla, una réplica de la imagen que se venera en Loreto preside los actos.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Pía Unión de San José de la Montaña

La Pía Unión de San José de la Montaña, devoción introducida en Valladolid a principios del siglo XX, no existe en la actualidad, al igual que tampoco el Monasterio en el que se fundó en esta ciudad, el de Nuestra Señora de la Laura (Dominicas). Antes de tratar de esta Pía Unión y el culto a esta advocación en la ciudad del Pisuerga, es preciso comenzar hablando de la Beata Petra de San José (Ana Josefa Pérez Florido, *Valle de Abdalajís, Málaga,  6 de diciembre de 1845 - † Barcelona, 16 de agosto de 1906, beatificada el 16 de octubre de 1994 en Roma por Juan Pablo II), fundadora de la Congregación de Madres de los Desamparados y San José de la Montaña el 25 de diciembre de 1880. La aprobación diocesana de la Congregación tuvo lugar el 25 de diciembre de 1881. En 1886, la Beata Petra de San José llega a Barcelona para la fundación de una nueva casa de la Congregación. En la misma ciudad, al año siguiente (1887) adquiere la imagen de San José milagrosa (al precio de 200 pesetas) que se instala en la capilla de la Calle San Gervasio de la ciudad condal.
Unos años más tarde, el 19 de marzo de 1895 firma la escritura de donación de un terreno en la “Montaña Pelada” por Carmen Mansferrer, donde se alzará el Real Santuario de San José. La primera piedra se coloca el 14 de agosto. El 19 de marzo de 1902 se inaugura la Iglesia del Santuario y se traslada a San José de la Montaña a su capilla. Por los años 1904-1905 comienzan a verificarse multitud de gracias en este santuario y surge la costumbre de las cartas solicitando favores y acción de gracias que eran quemadas en publico, acto que se prohibió en agosto de 1905, así como otros actos que se celebraban en el Santuario, tales como el Rosario de Antorchas, prohibiciones que se levantan en noviembre del mismo año.

Esta Imagen de San José de la Montaña, venerada en Barcelona fue coronada canónicamente el 17 de abril de 1921.

El modelo de esta efigie milagrosa del Patriarca San José se extiende por las casas fundadas por la Congregación que en la actualidad se halla en nueve países: España, Italia, México, Estados Unidos, Chile, Argentina, Guatemala, Puerto Rico y Colombia.

Un rasgo característico identifica esta imagen, su corona. Parece que la costumbre de representarle con una corona similar a la de Madre de Dios de los Desamparados de Valencia, procede de la imagen que se venera en la Casa Generalicia de esta Congregación en el barrio de Quart, en Valencia.

La fama milagrosa de la Imagen haría que se propagase su culto, se comenzaron a realizar copias de la misma y a fundarse asociaciones en su honor. Así sucedió en Valladolid, ciudad donde se crearon dos secciones, una -denominada la Primitiva Sección- en el Convento de Nuestra Señora de La Laura, y la otra, algo posterior en las Dominicas Francesas.



Pía Unión de San José de la Montaña, Monasterio de Nuestra Señora de La Laura

Casimiro González García Valladolid, en su Compendio histórico-descriptivo y guía general de Valladolid (1922), proporciona los datos de la inauguración de altar e imagen, así como de la fundación de la Pía Unión de su nombre. Así el 11 de marzo de 1907 tiene lugar la “Solemne inauguración del altar e imagen de San José de la Montaña, en la iglesia conventual de las religiosas Dominicas de Nuestra Señora de la Laura” (pág. 244).
Y sólo unos meses más tarde, el 19 de mayo de 1907 “Fúndase la Pía Unión de San José de la Montaña en la iglesia conventual de religiosas de Nuestra Señora de la Laura” (pág. 276).

San José de la Montaña (1907)
Pía Unión de San José de la Montaña. Convento de Nuestra Señora de La Laura.
Actualmente en el Monasterio del Corpus Christi, clausura.
Valladolid.
A lo largo del año se celebraban diversos cultos en honor de San José de Montaña. Todos los meses, el día 19, se celebraban cultos mensuales. Habitualmente consistían en una misa en el altar del Santo por la mañana. Ya por la tarde se exponía el Santísimo Sacramento, rosario, ejercicio propio del día, bendición con el Santísimo y veneración de la reliquia del Santo. Hay constancia de esta práctica al menos hasta mediados de la década de los 70 del siglo XX
Celebraban también los Siete Domingos de San José, recordando los Dolores y Gozos del Santo como preparación a su Solemnidad del 19 de marzo.

Eran especialmente importantes los cultos celebrados con motivo de la Fiesta de San José, el día 19 de marzo; y por otro lado, la fiesta del Patrocinio de San José, establecida por Pío IX en 1847, en la dominica III después de Pascua. A continuación se muestran algunos ejemplos de estas dos fiestas:

El 19 de marzo de 1916 celebraron solemne fiesta con procesión de antorchas que  “dio la vuelta alrededor de la nueva estatua que se ha erigido a San José de la Montaña en el centro del patio”. La imagen, llamada el “Santo Patrón del Obrero” era lleva a hombros por cuatro acólitos que estrenaron en aquella ocasión vestiduras blancas y moradas, obsequio de las señoritas Martínez Carranza, Camareras de la Pía Unión. Se menciona que al finalizar hubo veneración de la reliquia.
Del mismo año, se encuentra el anuncio de la finalización de la Novena y Procesión de Antorchas, que tuvo lugar el 21 de mayo de 1916, procesión en la que “se llevarán siete hermosos faroles con los siete dolores y gozos de San José, regalo de las señoritas Martínez Carranza”. La parte musical de la procesión corrió a cargo de las Banda del Hospicio Provincial.

Esta estatua colocada en el patio parece ser que se bendijo oficialmente un año después, como aparece anunciado en El Norte de Castilla de 16 de marzo de 1917: “La Pía Unión de San José de la Montaña, tributa al glorioso Patriarca los siguientes cultos:
El día 18, por la tarde, después de terminado el ejercicio de los siete domingos, se bendecirá la imagen de piedra mármol que se ha colocado en el patio de la iglesia.
El día 19, fiesta de San José, á las ocho, misa de comunión general, y á las nueve, la cantada, en la que se expondrá á  S. D. M., quedando de manifiesto todo el día. Por la tarde, á las cinco y media, estación, rosario, ejercicio del día y sermón por el R. P. Diodoro Vaca, agustino, y reserva. A continuación saldrá la indulgenciada procesión de antorchas”.

San José de la Montaña (1907). Detalle.
Pía Unión de San José de la Montaña. Convento de Nuestra Señora de La Laura.
Actualmente en el Monasterio del Corpus Christi, clausura.
Valladolid.

La fiesta del Patrocinio de San José variaba en fechas, siendo habitualmente en los meses de abril o mayo. Por ejemplo, en 1918, la fiesta fue el 21 de abril, por la tarde salió la procesión por el exterior del templo con la imagen del santo. Figuraban en la comitiva religiosa unas hermosas farolas representando los dolores y gozos del santo, que eran llevadas por niños vestidos de blanco y morado, entre dos largas filas de los fieles que componen la Asociación.
Durante el acto se interpretaron letrillas y gozos por un terceto de cuerda y algunas voces de la capilla de la Santa Iglesia Metropolitana.

A finales de octubre de 1921, a partir del día 28, esta Pía Unión de San José de la Montaña, junto la del Patrocinio de San José, de las Dominicas francesas, de San Felipe de la Penitencia, de la Corte de San José, de la Magdalena y Asociación de San José, de San Benito el Real, organizaron un Solemne Triduo en la Iglesia Conventual de San Benito El Real, en celebración del L aniversario de la declaración del Patronato de San José en la Iglesia Universal. 

Esta Procesión de Antorchas gozaba de ciertas indulgencias. Un recorrido más completo de la Procesión celebrada con motivo de la fiesta del Patrocinio lo conocemos gracias a la crónica de 1922, la procesión tuvo lugar el 14 de mayo, fue por los paseos de Campo Grande y Filipinos, haciendo estación en la Iglesia de las Reparadoras. 

No obstante, y como hemos visto anteriormente, también hay referencias a la Procesión de Antorchas en la festividad de San José (19 de marzo), pero parece ser que en esta ocasión no se hacía un recorrido tan amplio, y que se reducía al patio de la iglesia.

En 1925, la procesión recorrió el Paseo de Filipinos, con la imagen del Santo Patriarca y se siguen mencionando los estandartes y faroles representando los dolores y gozos del Santo. Acompañó la Banda de Música “Unión Vallisoletana”.

Estas procesiones llegarían hasta los años 30 del siglo XX. Ya en los 40 hay referencias a los cultos internos, es decir en el templo, los mensuales del día 19, los siete domingos, la fiesta del 19 de marzo y novena preparatoria a la Fiesta del Patrocinio.

Cerrado y derribado el Convento de Nuestra Señora de La Laura, la imagen se trasladó a otro Monasterio de la Orden de Predicadores de la ciudad, al de Santa Catalina de Siena. Actualmente, desde 2009, la imagen de San José de la Montaña se encuentra en la clausura del Monasterio del Corpus Christi de Valladolid.

La imagen muestra al Patriarca con el Niño Jesús en brazos, sobre todo en éste último, en su rostro encontramos semejanzas con obras del escultor Francisco Font i Pons. Como hemos visto anteriormente, se bendijo en 1907, la realización sería por esas mismas fechas.

San José de la Montaña (1907). Detalle.
Pía Unión de San José de la Montaña. Convento de Nuestra Señora de La Laura.
Actualmente en el Monasterio del Corpus Christi, clausura.
Valladolid.

En la base de la imagen se pueden apreciar unas cartas. En su Santuario de Barcelona, dentro de los Siete Domingos de San José, existe una costumbre ya centenaria, y que se conserva en la actualidad, por la cual, en estas cartas, según se ha hecho mención, se presentan súplicas y acción de gracias que se depositaban en la capillita de San José o se enviaban por correo.

Esta era una de las devociones que contaba con la práctica piadosa de la Visita Domiciliaria.