sábado, 28 de junio de 2014

PROCESIÓN DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, 2014

Procesión en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (27 de junio de 2014) en Valladolid, con las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey, Inmaculado Corazón de María y el Beato Bernardo Francisco de Hoyos, S.J.

El viernes siguiente a la Solemnidad del Corpus Christi está consagrado al Sacratísimo Corazón de Jesús, vivido y celebrado de manera especial en Valladolid, destacando en la Basílica Santuario Nacional de La Gran Promesa, que este año conmemora el L aniversario de su elevación a Basílica Menor (título concedido por S.S. Pablo VI el 12 de mayo de 1964), el Centro de Diocesano del Corazón de Jesús (hoy Centro de Espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús), que este año cumple el 25 aniversario de su fundación, y la S. I Catedral.

Poco antes de las 19:30 h., salían de la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa los "pasos" procesionales del Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey y el Inmaculado Corazón de María, con destino a la S.I. Catedral, donde se celebraría la Eucaristía Solemne de este día, presidida por Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid.


Momentos previos a la salida del «Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey» (Félix Granda y Buylla, 1950) de la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa. Al fondo, retablo mayor de la mencionada Basílica.


Salida del «Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey» (Félix Granda y Buylla, 1950) de la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa.


Imagen del «Inmaculado Corazón de María» (José Antonio Hernández Navarro, 1994).


La imagen y carroza del «Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey» (Félix Granda y Buylla, 1950) lucía con un renovado aspecto tras las labores de restauración a las que ha sido sometida en los meses anteriores, dentro de los preparativos para conmemorar la efeméride de los cincuenta años como Basílica Menor.


Detalle de la carroza del «Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey» (Félix Granda y Buylla, 1950) representando la Aparición y Revelación de la Gran Promesa por parte del Sagrado Corazón de Jesús a Bernardo Francisco de Hoyos, S.J., el 14 de mayo de 1733. Abajo, la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa, por entonces Colegio de San Ambrosio de PP. Jesuitas.


Los pasos procesiones del «Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey» (Félix Granda y Buylla, 1950) e «Inmaculado Corazón de María» (José Antonio Hernández Navarro, 1994), esperaron en el atrio de la S.I. Catedral de Valladolid hasta que concluyó la Solemne Eucaristía.

«Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey» (Félix Granda y Buylla, 1950).

Detalle del «Inmaculado Corazón de María» (José Antonio Hernández Navarro, 1994).

Detalle del rostro del «Inmaculado Corazón de María» (José Antonio Hernández Navarro, 1994).

Imagen del «Beato Bernardo Francisco de Hoyos, S.J.»

Terminada la Eucaristía en la S.I. Catedral, dio comienzo la procesión hasta la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa. Junto con la Cruz alzada y ciriales de la S.I. Catedral, seguida de la Banda de CC. y TT. de la Cofradía El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte. A continuación, diversos estandartes formaron en la Procesión, como la Archicofradía de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón, los estandartes de las Promesas del Sagrado Corazón de Jesús, pendoneta y guiones de la Cofradía El Descendimiento con estandarte del Beato Bernardo Francisco de Hoyos de la localidad de Torrelobatón y bandera del Beato de la Cofradía del Descendimiento que precedían a la imagen peregrina del Beato. Seguidamente, el Apostolado Mundial de Fátima Ejército Azul de Nuestra Señora, con su estandarte, precedía a la imagen del Inmaculado Corazón de María. Finalmente, las Asociaciones Eucarísticas y Apostolado de la Oración acompañaban al Sagrado Corazón de Jesús-Cristo Rey, al que seguía Seminario, Cabildo Catedralicio y el Arzobispo de Valladolid.


Detalle de uno de los estandartes. Representa la Aparición del Sagrado Corazón a Santa Margarita María de Alacoque.

La procesión recorrió las calles Cascajares, Cánovas del Castillo, Fray Luis de León, López Gómez y Santuario hasta llegar a la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa, donde tras una breve plática del Arzobispo, impartió la Bendición con el Santísimo Sacramento, entrando posteriormente los "pasos" a la Basílica donde se celebró la Eucaristía.

Instantes finales de la Procesión. Plática de Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid y Bendición con el Santísimo Sacramento.

Instantes finales de la Procesión. Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid imparte la Bendición con el Santísimo Sacramento.

Instantes finales de la Procesión. Entrada de los "pasos" procesionales en la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa.

Imagen Peregrina del «Beato Bernardo Francisco de Hoyos, S.J.» de la Asociación del Beato Bernardo Francisco de Hoyos. En esta Procesión es portada por la Cofradía El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte, de la que es Patrono. Esta imagen es la primera vez que sale en esta Procesión. El año pasado, 2013, se trajo a Valladolid la imagen del Beato que se venera en Torrelobatón, su localidad natal, para que participara en esta misma Procesión.



lunes, 23 de junio de 2014

Crónica de la Procesión del Corpus Christi 2014

Conjunto de Custodia Procesional.
S.I. Catedral de Valladolid.

Si bien es cierto que a todo acontecimiento hay que darle sus tiempos de evolución, hay que reconocer que el Corpus Christi de 2014 ha supuesto la consolidación de los cambios que se llevan viendo desde los últimos años, aproximadamente desde 2010 y de manera especial, el del año pasado, dentro de aquel Año de la Fe; Año que, todo sea dicho de paso, aunque ya fuera clausurado, no habría que dejar caer en el olvido lo que supuso y los frutos que dio.

Centrándonos ya en lo que ha sido el Corpus Christi de este año, en primer lugar es de justicia destacar la recuperación –muy acertada- de la representación de Autos Sacramentales, piezas de nuestra literatura que llevaban siglos sin representarse públicamente en nuestra ciudad. Recordemos que, organizado por la Cofradía Penitencial y Sacramental de la Sagrada Cena, el pasado 7 de junio, el grupo de teatro Rakataklá interpretó en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol en Auto Sacramental titulado “La Universal Redención” de Pedro Calderón de la Barca.

A ello siguió, y como preludio de la Solemnidad en cuestión, el Triduo en la Santa Iglesia Catedral, los días 19, 20 y 21 de junio, el último día con la XXVIII Exaltación de la Eucaristía, en esta ocasión realizada por D. Luis Argüello, Vicario General de la Archidiócesis de Valladolid, y por la Vigilia del Corpus, a cargo de la Adoración Nocturna.
Ya en el día del Corpus Christi, 22 de junio, Solemne Eucaristía presidida por Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid, tras la que partió la Procesión con el Santísimo Sacramento por las calles y plazas de esta ciudad. A su regreso al templo catedralicio, S.D.M. permaneció expuesto hasta la celebración de Vísperas, presididas por el Sr. Vicario con la presencia del Sr. Deán de la S.I. Catedral, ya que el Arzobispo -en calidad de presidente de la CEE- viajaba Roma donde al día siguiente sería recibido en audiencia privada por S.S. el Papa Francisco.

Tras la Procesión, el Santísimo permaneció expuesto en adoración.

La procesión ha mantenido el recorrido del año anterior, esto es, saliendo de la S.I. Catedral continuó por Arribas, Catedral, Cánovas del Castillo,  Plaza de la Fuente Dorada, Ferrari, Plaza Mayor (dando la vuelta), Pasión, Plaza de Santa Ana, María de Molina, Héroes de Alcántara (antes Héroes del Alcazar), Zúñiga, Santiago, Constitución, Regalado, Cánovas del Castillo, Catedral y Arribas  hasta la S.I. Catedral.
Sería interesante fijar un recorrido que permanezca inalterable, salvo casos excepcionales como obras o algún impedimento en la vía, tender a un recorrido que sea identificado como del Corpus y recordado por quienes quieran presenciar el paso de la procesión, esto también podría beneficiar a la hora de adornar casas o edificios para esta Solemnidad. A este propósito, es justo mencionar los reposteros que se han colgado en diversos balcones del recorrido y, en especial, el adorno de la fachada de todo un edificio en la calle Regalado con reposteros y tapices.


Novedades con respecto al año anterior, 2013:
El estrado para la Estación y Bendición con el Santísimo Sacramento estaba integrado, con acierto, en el  altar de Nuestra Señora de San Lorenzo.
Cuatro nuevos altares con otras tantas Cofradías, dos Penitenciales (Oración del Huerto y Preciosísima Sangre) y dos de Glorias (Nuestra Señora del Pilar y Carmen de Extramuros).
La Sacramental de la Magdalena regresó a la Procesión.
Nueva bandera de la Cofradía del Santo Sepulcro
Reposteros en las calles.

Y, en cuanto a ausencias:
Una Cofradía no colocó altar, Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli, que el año pasado (2013) dedicó al Santo Niño de Cebú.
No ha estado Iglesia Parroquial de San Isidro Labrador.


Planta de Procesión
Pertiguero. Figura histórica recuperada el año pasado.
Cruz alzada (patriarcal) y ciriales de la S.I. Catedral.
Cruz de guía  de la Cofradía de la Sagrada Cena.
Cofradía Penitencial y Sacramental de la Sagrada Cena con su “paso” titular escoltado por agentes de la Policía Municipal.
Parroquia de Nuestra Señora de Prado.
Parroquia de Cristo Redentor.
Parroquia de San Vicente de Paúl.
Parroquia de María Milagrosa (Unidad Parroquial María Milagrosa-Dulce Nombre de María).
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna.
Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado, María Santísima de la Alegría y Las Lágrimas de San Pedro.
Hermandad del Santo Cristo de los Artilleros.
Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura.
Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo.
Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores.
Cofradía de las Siete Palabras, figurando también el estandarte de la Parroquia de Santiago Apóstol. (Unidad Parroquial Santiago-El Salvador).
Hermandad Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz.
Real y Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, con la Parroquia de Santa María la Antigua.
Cofradía Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli.
Cofradía El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte, con esta Cofradía iba la Parroquial de San Miguel y San Julián y Santa Basilisa (Unidad Parroquial San Miguel-San Nicolás), representando por su estandarte.
Parroquia de San Martín y San Benito El Viejo, con estandarte de la Cofradía Sacramental de dicha parroquial, y la representación de la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de La Piedad.
Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz.
Cofradía del Santo Sepulcro y Santísimo Cristo del Consuelo, estrenando bandera.
Cofradía del Santo Entierro.
Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias.
Cofradía Nuestra Señora del Pilar y su Parroquial homónima.
Iglesia Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria (con estandarte de Apostolado de la Oración de dicha Parroquia, guión rojo con Sagrado Corazón de Jesús)
Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Delicias) y la Parroquia de su nombre.
Cofradía Sacramental de Santa María Magdalena y su Parroquia.
Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora del Rosario María Santísima de San Lorenzo.
Archicofradía de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús.
Apostolado de Fátima – Ejército Azul de Nuestra Señora.
Adoración Nocturna (Ramas masculina y femenina).
Adoración Real, Perpetua y Universal de la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa.
Adoración Perpetua Valladolid.
V.O.T de Franciscanos y Cofradía de la Orden Franciscana Seglar La Santa Cruz Desnuda.
Cruz Patriarcal
Monaguillos
Seminarios (Menor y Mayor).
Sacerdotes diocesanos. 
Cabildo de la S.I. Catedral de Valladolid, tirando del Carro Triunfal. Precediendo al Santísimo Sacramento iban dos acólitos con la mitra y el báculo del Sr. Arzobispo.
Santísimo Sacramento en la Custodia Procesional de Juan de Arfe.
Mons. Ricardo Blázquez,  Arzobispo de Valladolid, acompaño por el Deán de la S.I. Catedral, Rvdo. Sr. D. José Andrés Cabrerizo y  por el Rector de la Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa y Prelado de Honor del Papa, D. Vicente Vara.
Palio.
Asociación Musical de Pedrajas de San Esteban.


Los pasos

La Sagrada Cena.
A las 10 de la mañana partía de la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol la Cofradía Penitencial y Sacramental de la Sagrada Cena con su “paso” titular, tallado por Juan Guraya Urrutia, realizado entre 1946 y 1958. A su llegada a la S.I. Catedral y mientras se oficiaba la Eucaristía, el “paso” quedó dispuesto ante la fachada del templo catedralicio como un altar, esperando el inicio de la procesión.

"La Sagrada Cena" (Juan Guraya Urrutia, 1946-1958).
Cofradía Penitencial y Sacramental de la Sagrada Cena.
Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol.
Valladolid.


Santísimo Sacramento en la Custodia.
El conjunto procesional se compone de Carro Triunfal, obra de Pedro de León Sedano (1793); sobre él la gradilla de plata rectangular ochavada de 1846, en la que se asientan los candeleros, serafines, jarras y otras gradas, todo ello en plata, sobre las que se presenta Custodia, realizadas por Gregorio Izquierdo en 1793. Y finalmente la Custodia de plata de Juan de Arfe (1590). El exorno ha consistido en centros compuesto de gladiolos y azucenas en blanco, centro de rosas rojas, y fanales o piñas de claveles rojos con espigas de trigo en las jarras.

Santísimo Sacramento en la Custodia Procesional de Juan de Arfe.

Entrada del Santísimo Sacramento en la S.I. Catedral de Valladolid.




Los altares
El primer altar que encontró la Procesión fue el levantado por la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias, ubicado en la Plaza de Fuente Dorada, presidido por una imagen de Santa Gertrudis (Francisco del Rincón, inicios del siglo XVII) promotora del culto al Sagrado Corazón, junto con dos lienzos de mediados del siglo XIX representando al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, completaban dos ángeles de finales del siglo XIX.

Altar de la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias.


Le seguía, en segundo lugar, el altar de la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores, presentando el grupo de la Sagrada Familia, titular de la antigua Hermandad Ferroviaria de la Sagrada Familia, en cuyo seno se constituyó esta Cofradía Penitencial. El grupo recibe culto habitualmente en el Baptisterio de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen (Delicias).

Altar de la Cofradía La Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores.


El siguiente altar que encontraba la Procesión, siendo el tercero, era el de la Cofradía El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte, asociación que este año celebra el 75 aniversario fundacional. Estaba compuesto por la imagen peregrina del Beato Bernardo Francisco de Hoyos, S.J. Patrón de la Cofradía, imagen bendecida el 29 de noviembre de 2013, y por la imagen de San Miguel Arcángel, uno de los titulares de la Real Iglesia Parroquial donde tiene su sede esta Cofradía y, recordemos, Protector de la ciudad de Valladolid antes de ser nombrado Patrono de la misma San Pedro Regalado.

Altar de la Cofradía El Descendimiento y Santo Cristo de la Buena Muerte.


La Plaza Mayor se ha convertido en otro punto importante en esta Procesión, en ella se hace una breve Estación con Bendición con S.D.M., y tal vez, la llegada del Santísimo Sacramento hasta el altar donde se hacen estos actos podría ser armonizado con un coro.

A la entrada de la Plaza Mayor se encontraba la Cofradía de la Orden Franciscana Seglar-La Santa Cruz Desnuda con un altar que recordaba el VIII Centenario de la estancia de San Francisco de Asís en España, peregrinando a Santiago de Compostela. Lugar preferente ocupaba el Poverello de Asís, con algunas alusiones a su visita a la tumba del Apóstol, bordón de peregrino, vieira. Dos imágenes de santos franciscanos de la provincia de Valladolid acompañaban al Seráfico Padre y Patriarca, una la del Patrón de Valladolid, San Pedro Regalado, y la otra una imagen del Santo de La Parrilla, San Francisco de San Miguel, uno de los Proto-mártires de Japón (1597).

Altar de la Cofradía de la Orden Franciscana Seglar-La Santa Cruz Desnuda.


Casi en frente otro altar, el de su Cofradía Hermana, la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz, con la reliquia del Lignum crucis, en su artístico relicario. No pasemos por alto la ubicación de estos dos altares en las proximidades de donde se alzaba la fachada del antiguo y desaparecido Convento de San Francisco, tan vinculado a la historia de estas dos Cofradías.

Altar de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz.


Bajo la triple arcada sobre la que se sostiene la terraza del Ayuntamiento de Valladolid, se disponían, casi como si de un tríptico se tratara, otros tres altares, con imágenes que tienen especial relación con Valladolid, una suerte de evocación de nuestros Santos intercesores ante el Señor y su Santísima Madre, representados por la efigie de nuestra Patrona. En el centro se encontraba, como si fuera la tabla central de este imaginario tríptico, la copia de Nuestra Señora de San Lorenzo, realizada por Miguel Ángel Tapia Palomo (en el año 2000) con la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora del Rosario María Santísima de San Lorenzo. Presentaba manto y una corona que ha sido donada recientemente a la Patrona de Valladolid. A los lados, la Patrona de la Provincia Eclesiástica de Valladolid (desde el 8 de abril de 1886), Santa Teresa de Jesús, imagen de vestir, presidiendo el altar de la Cofradía del Santo Sepulcro y Santísimo Cristo del Consuelo. Esta imagen de Santa Teresa, según informa la Cofradía encargada del altar, procede de un convento fundado por la Santa abulense en la  provincia de Palencia, en aquella clausura que encuentra esta imagen del siglo XVII. Al otro lado, San Pedro Regalado, Patrono de Valladolid y su Archidiócesis, ataviado con vestiduras de presbítero, de la Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Altar de la Cofradía del Santo Sepulcro y Santísimo Cristo del Consuelo.

Altar de la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora del Rosario María Santísima de San Lorenzo.

Altar de la Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Estación y Bendición con el Santísimo Sacramento.



Seguían dos Cofradías que se presentaban como novedad este año, aunque no serían las únicas. En primer lugar, la Cofradía Penitencial de la Oración del Huerto y San Pascual Bailón, Hermandad que también celebra su 75 aniversario fundacional, presentaba la imagen de su Co-titular, San Pascual Bailón, Patrono de los Congresos y Asociaciones Eucarísticas.

Altar de la Cofradía Penitencial de La Oración del Huerto y San Pascual Bailón.


A continuación, la Real y Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, con su altar dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Una imagen que, siguiendo el modelo de la realizada por Félix Granda, recibe culto en la Parroquial de Santa María la Antigua.

Altar de la Real y Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.


El último altar en la Plaza Mayor era el que levantó la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad. Este año, la Cofradía optó por una imagen de Nuestra Señora de las Viñas (finales del siglo XVIII), de vestir y tamaño académico, cedida para la ocasión por el Museo Etnográfico de Toro y su Alfoz. Destacaba también un camafeo con la representación de la Piedad.

Altar de la Muy Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad.


En la calle de la Pasión, en la fachada de la Iglesia que la da nombre, hoy convertida en Sala de Exposiciones Municipal, se ubicaba el altar preparado por la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo, con la representación del Martirio de San Juan Bautista y la reliquia de su Co-Patrono San Rafael Arnaiz.

Altar de la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo.


La Cofradía del Santo Entierro abría las puertas de la Iglesia Conventual del Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana mostrando un altar con la imagen de San Bernardo de Claraval.

Altar de la Cofradía del Santo Entierro.


Le seguía, en la calle Héroes de Alcántara, el altar de la Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, fiel a sus orígenes en las Congregaciones Marianas presentaba las imágenes de sus Patronos, la Inmaculada Concepción y San Luis Gonzaga.

Altar de la Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna.


Otras dos Cofradías, en este caso de Gloria, se estrenaban en esta edición del Corpus Christi en esta práctica de levantar altares. La Cofradía de Nuestra Señora del Pilar, con su imagen procesional (1926) en la calle Zúñiga y la Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros, con una efigie de Nuestra Señora del Carmen, apodada “La Pedigüeña”, con las imágenes de San José y Santa Teresa de Jesús, en la calle Santiago.

Altar de la Cofradía de Nuestra Señora del Pilar.


Altar de la Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.



La Cofradía de las Siete Palabras esperaba a continuación con su altar erigido en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, con la imagen del titular del templo, Santiago Apóstol como peregrino y dos ángeles adoradores. El paso de la Procesión fue acompañada del tañer de la campana de dicha Parroquial, siendo recibido el Santísimo Sacramento con una lluvia de pétalos (al igual que la hubo desde la terraza de la Casa Consistorial) desde uno de los balcones. 

Altar de la Cofradía Las Siete Palabras.


Nada más entrar en la calle Constitución, la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Delicias) con una de sus imágenes procesionales, “Nuestra Señora del Carmen” (1958), acompañada de dos pequeños ángeles adoradores.

Altar de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Delicias).


En la misma calle Constitución, la Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura presentaba su altar, con la imagen de Nuestra Señora del Henar que recibe culto en la Parroquial de San Andrés. Esta Cofradía se ha propuesto ir dedicando los altares de esta celebración a las imágenes titulares de antiguas Cofradías que estaban erigidas en la Parroquia de San Andrés Apóstol, su sede canónica. La imagen de Nuestra Señora del Henar ha sido sometida al una intervención de restauración para esta ocasión, publicando la Cofradía que se han encontrado con una imagen del siglo XVII. Será la imagen del Virgen, no así el Niño. El P. Miguel María Arribas (O. Carm.) en su Historia del Santuario del Henar (Págs. 231-232) menciona que en el año 1864, una devota mujer de Valladolid (Doña Rafaela Fernández Cid) mandó esculpir una imagen de la Virgen María al escultor Nicolás Fernández de la Oliva. Una niña que la vio pidió que le diera el nombre de Nuestra Señora del Henar. Con ese nombre ha recibido culto primeramente en la Iglesia de San Esteban El Real, hoy Basílica Santuario Nacional de la Gran Promesa. Casimiro García González-Valladolid la localiza en el lado de la epístola “la segunda capilla tiene un retablito igual á la del Purísimo Corazón de María, y su trono principal le ocupa la imágen de bastidores de Nuestra señora del Henar”. El caso es que todos esos datos parecen hacer mención a otra imagen distinta a la que ha llegado a nuestros días venerada en la parroquial de San Andrés Apóstol, ya que recordemos que el 27 de octubre de 1869 la Iglesia de San Esteban el Real sufre un incendio que acaba con todas las imágenes, pinturas y retablos que estaban colocados en la iglesia. Para la preparación de este altar por parte de la Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura, se ha restaurado la imagen siendo datada en el siglo XVII, podría pensarse que tras el incendio se reutilizase una imagen anterior mudándola a Nuestra Señora del Henar agregando una imagen del Niño Jesús en aquella transformación. Esta imagen de Nuestra Señora del Henar contó con su propia Cofradía fundada en 1937. De la Parroquial de San Esteban El Real pasó, en 1944, a la Iglesia de los Padres Capuchinos de la Plaza España (antiguo convento de San Felipe de la Penitencia) y finalmente, en 1961, recaló en la Parroquial de San Andrés Apóstol, donde se venera actualmente, en el altar colateral del lado del Evangelio. Otras pequeñas tallas, procedentes de las capillas-hornacinas del paso estrenado este año por la Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, representando a la Inmaculada Concepción (Patrona de la Cofradía), San Andrés Apóstol (titular de su sede canónica), Nuestra Señora de San Lorenzo (Patrona de Valladolid) y San Pedro Regalado (Patrono de Valladolid), completaban el altar.

Altar de la Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura.


El último altar, vigésimo, se encontraba también en la calle Constitución, en el Claustro del Oratorio de San Felipe Neri, Este altar, a cargo de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado, María Santísima de la Alegría y Las Lágrimas de San Pedro mostraba otro santo de la Archidiócesis, San José Fernández, oriundo de Ventosa de la Cuesta (Valladolid).

Altar de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado, María Santísima de la Alegría y Las Lágrimas de San Pedro.


En fin, una celebración que va en alza pero que necesita volver a calar en los vallisoletanos para que acudan a ella tanto a participar como para contemplarla. Es una Solemnidad, no lo olvidemos, que tampoco debería verse como exclusiva de Cofradías y Asociaciones religiosas, por otro lado necesarias para su organización, es de todos los católicos vallisoletanos o que vengan de otros lugares a compartirla con nosotros.

No me resisto a formular algunas sugerencias, además de las ya mencionadas como un coro en la Plaza Mayor para la llegada del Santísimo Sacramento entonando cantos, motetes y villancicos propios de esta fiesta que podrían recuperarse, o el establecimiento de un recorrido definitivo. Otras podrían ser convertir en oficial, mediante decretos de la autoridad competente, aspectos que en estos años parecen necesitar de una renovada autorización, como es la presencia de “pasos” procesionales o imágenes en el cortejo procesional. Cuando a mediados de la década de los 20 del siglo XX se prohíbe la presencia de la imágenes en la Procesión, para centrar la atención en el verdadero protagonista, la presencia real de Cristo en el Santísimo Sacramento, hay que recordar, según aparece en las crónicas de la prensa de la época, estas imágenes había alcanzado una importancia tal que iban entre vítores y se había establecido una especie de rivalidad entre sus devotos a la hora de acompañarlas que en alguna ocasión llevó a un episodio de enfrentamiento en el que se llegó a las manos. Esta costumbre la fue criticada en su época. A día de hoy y tras varias décadas sin la presencia de imágenes en el cortejo, la acertada participación del “paso” de “La Sagrada Cena” instruye del momento en que se instituye la Eucaristía, Sacramento de su Cuerpo y Sangre, que se conmemora en la Solemnidad del Corpus Christi.
Personalmente creo que también se podría incorporar con el paso del tiempo alguna imagen más al cortejo procesional, concretamente uno, la Inmaculada Concepción, Ella que fue el primer Sagrario, preservada de toda mancha de pecado desde el primer instante de su ser natural. Hay imágenes de alta calidad artística y gran belleza entre las que cabría elegir, como alguna del modelo de Gregorio Fernández, en especial la del Convento de Santa Clara o la del Carmen de Extramuros, también en la Concepción del Carmen, pero privar a las religiosas Carmelitas de la imagen que preside su retablo mayor en un fecha tan señalada tal vez no sería muy apropiado. Otra imagen de esta iconografía a destacar sería la Inmaculada Concepción de Pedro de Ávila en el Oratorio de San Felipe Neri.
Por otro lado, también podría reglamentarse la presencia extraordinaria de otras imágenes o “pasos” en la celebración de efemérides.

Además, sería aconsejable no eliminar la cartelería y poner toda la información a través de internet. Si por el motivo que sea, como ha ocurrido este año, no hay carteles, los propios templos podrían tener la iniciativa de anunciar esta Solemnidad, su Procesión etc, con sus propios medios.

Para terminar, es de justicia agradecer a todos/as cuantos han hecho posible esta Solemnidad: Al Arzobispado de Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid (tanto por la posibilidad de ocupar la las calles con altares, la procesión, limpieza…), Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, Policía Municipal y Nacional, Asociaciones religiosas, Cofradías Penitenciales, Sacramentales, de Gloria y Devocionales, particulares que han adornado sus fachadas y balcones, etc, etc.


domingo, 1 de junio de 2014

Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros


"Santísima Virgen del Carmen de Extramuros" (Detalle).
Seguidor de Gregorio Fernández, segundo tercio s. XVII.
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.


Fue el primer domingo de adviento, un 28 de noviembre de 1568 cuando los frailes carmelitas descalzos iniciaron su andadura con la fundación de su primer convento en Duruelo (Ávila), el nacimiento de la rama reformada de la Orden Carmelita que se había fraguado con el encuentro entre Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz en Medina del Campo en 1567.

Al igual que se había fundado ya en Valladolid un monasterio de monjas descalzas, Santa Teresa mostró pronto su intención de la fundación de un monasterio de frailes en la misma ciudad. Este deseo se materializó unos pocos años después, concretamente en 1581. Así, según recogen los historiadores locales, el 4 de mayo de 1581, día de la Ascensión del Señor, los primeros frailes carmelitas descalzos tomaron posesión de la ermita de San Alejo, que se levantaba en el Camino a Cabezón, cercano a las últimas casas de Santa Clara. En esta ermita estuvieron poco tiempo, ya en agosto de 1582 compraron a D. Diego de Salcedo y D.ª María de Menchaca, el que sería su emplazamiento definitivo, una casa de campo con gran huerta, jardines y viñas, donde entraron el 1 de enero de 1583. Aquí construirían nuevo convento e iglesia, dedicado a Nuestra Señora del Consuelo, siguiendo las trazas atribuidas a Diego de Praves. En especial destacaría el templo que junto a las obras que aún conserva como Santa Teresa de Jesús y el Crucificado albergó también el altorrelieve del Bautismo de Cristo, obra de Gregorio Fernández que actualmente se puede contemplar en el Museo Nacional de Escultura. Sobre la historia del monasterio e iglesia desde su construcción hasta la época de la exclaustración remito a María Antonia Fernández del Hoyo en su estudio sobre los Conventos desaparecidos de Valladolid, y a D. Vidal González Sánchez en su “El Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros”, así como a los historiadores locales.

Tras la definitiva exclaustración de 1836, las huertas del convento fueron destinadas a cementerio público, de donde recibió el nombre por el que aún se le conoce “Cementerio del Carmen”, quedando la iglesia como capilla del cementerio y manteniendo la devoción, culto y cuidado de la imagen de Nuestra Señora del Carmen los hortelanos de la zona, quienes se constituyeron en Hermandad o Cofradía en el año 1840, con el nombre Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen.

En este momento, desaparecido el anterior, será cuando se coloca un nuevo retablo, que recoge en fotografía García Valladolid en sus Recuerdos y Grandezas, un retablo neoclásico rematado en el ático por una pintura que representa la Presentación al pueblo o Ecce Homo, pintura que aún se conserva en el Santuario.

Sólo unos años más tarde, a finales de la década de los cuarenta del siglo XIX, esta Hermandad solicita al Ayuntamiento el permiso necesario para recuperar la romería que se celebraba en Pentecostés, accediendo el Ayuntamiento a tal petición en el Pleno municipal de 5 de junio de 1848.

Los Carmelitas Descalzos ya celebraban esta fiesta en Pentecostés quedando la fecha del 16 de julio reservada para los Carmelitas Calzados, en conmemoración de la aparición de la Virgen a San Simón Stock (Castillo  de Harford, condado de Kent, Inglaterra, 1165- Burdeos, Francia, 16 de mayo de 1265), General de la Orden Carmelita, en Cambridge (Inglaterra) el 16 de julio de 1251, entregándole el escapulario. Tal vez, la elección de la fecha de Pentecostés se deba al deseo reformador de ir a las raíces primitivas de la Orden la cual, según la tradición había sido fundada con el nombre de Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, en dicho monte en Israel, un día de Pentecostés, cuando unos piadosos varones que investigaban la vida de los profetas Elías y Eliseo se convirtieron al cristianismo. Allí levantaron un templo a la Virgen María en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios.

El carácter gremial de esta Hermandad en sus inicios, formada por hortelanos, hizo que pusieran en su titular sus preocupaciones cuando el tiempo no era favorable a su ocupación y forma de vida. En 1868 se recogen unas rogativas a Nuestra Señora del Carmen de Extramuros a causa de la sequía que se padecía: “A consecuencia de llevar cinco meses sin llover, el día 25 de Abril de 1868 fue trasladada la imagen de la Santísima Virgen del Carmen de esta iglesia á la parroquial de San Pedro, en solemne y concurrida procesión de rogativa, permaneciendo en dicha parroquia nueve días, durante los cuales se celebraron piadosos cultos implorando el favor del cielo por el remedio de la terrible sequía general que aquel año afligió a toda Castilla, y Dios nuestro señor se dignó enviar una copiosa lluvia que empezó la noche del propio 25 de Abril y continuó todo el siguiente 26, que fue la función solemne”. (Casimiro G. Gª. Valladolid, Valladolid sus recuerdos y grandezas, tomo I, pág. 236).

El siguiente hito destacado, tras la fundación de la Hermandad o Devoción de Nuestra Señora del Carmen y el restablecimiento de su fiesta de Pentecostés, fue la cuestión de propiedad del templo e imagen. Quien fuera Rector del Santuario y autor de una monografía sobre el mismo resume esta cuestión: “A finales del pasado siglo acudió D. Manuel López Puga de Guerra ante la Junta Superior de Enajenación para hacer valer sus derechos sobre la propiedad de la iglesia y la imagen de Ntra. Sra. del Carmen, como legítimo heredero de D. Diego González de Guerrea y así le fue reconocido, como lo demostraba una inscripción que había en la Capilla primera del lado del Evangelio y que nosotros mismos hemos podido aún leer «Poseedor del referido mayorazgo el Lcdo. Dn. Manuel López Puga de Guerrea y Bonilla, como su descendiente legítimo. Ha tomado posesión judicial de ella en 18 de enero de 1885 ante el escribano don Laureano Iscar» […]”. Este último descendiente era miembro de la Antigua Devoción y cedió sus derechos a la misma, reservándose para sí y sus descendientes el derecho de llevar el estandarte en la procesión de cada año. Posteriormente, el Ayuntamiento cedió a la Hermandad la propiedad útil de la iglesia, que se comprometía a realizar las obras necesarias para su conservación, quedando entonces el Ayuntamiento como Patrono del templo y bienhechor insigne de la Antigua Devoción. A todo esto, hay algunos datos que no coinciden con lo recogido por Casimiro González García Valladolid quien copia así la mencionada inscripción: «Esta capilla con N.ª S.ª, corresponde al mayorazgo fundado por el Dr. D. Diego González de Gurrea y Bonilla, del Consejo de S.M. por compra que hizo al convento. En el año de 1656.= Poseedor del referido mayorazgo el Licdo. D. Manuel Lopez Puga de Gurrea y Bonilla como su descendiente legítimo. Ha tomado posesión judicial de ella en 18 de Enero de 1855 ante el escribano D. Laureano Iscar».

En 1887 el Ayuntamiento de Valladolid acuerda proveer de personal y materiales al Presidente de la Devoción de Nuestra Señora del Carmen, Vito Miñón, para revocar la fachada del Santuario del Carmen de Extramuros. De estas obras habla también Casimiro González García Valladolid (Valladolid sus recuerdos y grandezas, tomo I, pág. 234): “La fachada de esta iglesia fué reformada el año 1888 sustituyendo su antigua, única y esbelta torre de espadaña de su lado izquierdo, con otras dos iguales, una á cada costado, que ofrecen el pésimo gusto y grave falta á las reglas más triviales del arte, de ser más bajas que el templo”.

No obstante, estas espadañas parece que son posteriores, en el Archivo Municipal de Valladolid hay un expediente de contratación de obras que data de los años 1896-1897 sobre la construcción de dos espadañas en la Iglesia del Carmen de Extramuros, adjudicándose las obras a Emeterio Reyero Bajo.

Ya hemos visto una Rogativa a Nuestra Señora del Carmen de Extramuros en 1868, trasladándola a la Iglesia de San Pedro, esto mismo se repitió a finales del siglo XX, en 1896, por idéntica causa, la falta de agua (Casimiro G. Gª. Valladolid, Compendio histórico descriptivo, 1922, pág. 39). Nuevamente se trasladará el 29 de abril de 1903 a la misma Iglesia de San Pedro, también en rogativa por la lluvia.

A comienzos de siglo XX encontramos más datos sobre la Romería en la prensa local. Junto con la imagen titular del templo y de la Antigua Devoción, figura en la procesión la imagen del Glorioso Patriarca San José.

Por estas fechas tuvo lugar otro acontecimiento de singular relevancia para el Santuario, “La V. Cofradía de María Santísima de la Peña de Francia, conmemoró el quincuagésimo aniversario  de la declaración dogmática del Misterio de la Inmaculada Concepción con una solemne procesión de peregrinación con aquella aparecida, antigua y milagrosa Imagen, a la iglesia del Carmen Descalzo, la tarde del 30 de Octubre de 1904, cuyo acto constituyó un verdadero acontecimiento religioso” (Casimiro G. Gª. Valladolid, Compendio histórico descriptivo, 1922. Pág. 37).

Entre los años 1907 y 1908 se desarrollaban nuevas obras en el templo, con reparaciones del tejado de la iglesia con proyecto de sustituir la armadura del tejado.

Este último año, en 1908 una piadosa familia dedicó un triduo a Nuestra Señora del Carmen de Extramuros los días 17, 18 y 19 de julio, que por lo que dice Casimiro G. García Valladolid, fue con motivo de la inauguración del nuevo retablo y altar mayor. El último día, domingo, tras diversos cultos a lo largo de la jornada, salió la procesión a las siete y media de la tarde, abrían el cortejo cuatro números de la guardia municipal montada a mando de un cabo, y tras varios estandartes iban las imágenes de San José y la de Nuestra Señora del Carmen, la parte musical de la procesión corrió a cargo de la Banda del Hospicio. (Diario Regional, 20 de julio de 1908). Este retablo lo bendijo el 15 de julio, víspera de comenzar el triduo, el ilustrísimo y reverendísimo señor don Fray Aurelio Torres de la Virgen del Carmen, carmelita descalzo, obispo de Cienfuegos (Cuba). Se trataba de un retablo dórico, obra de Florentino San José y decorado por Sixto Vallejo (Casimiro G.Gª Valladolid, Compendio, pág. 54). Según lo describe María Antonia Fernández del Hoyo, estaba formado por “seis columnas en su cuerpo principal y se remataba con una especia de media cúpula agallonada en cuya parte central se situaba un pequeño ángel trompetero” (Conventos desaparecidos de Valladolid, pág. 399). Por su parte, el anterior retablo neoclásico fue trasladado, a excepción de la pintura, a la Capilla o Iglesia de Nuestra Señora del Carmen del Barrio de Las Delicias.

Dos años más tarde, el 16 de julio de 1910 se produce la inauguración de la nueva escalinata de mármol del presbiterio de la iglesia del Carmen Descalza.

Aunque en estos años, no todo fueron buenas noticias, así el 14 de abril de 1914 se declaraba un incendio en el Carmen Descalzo, concretamente en la Capilla de San Joaquín y Nuestra Señora de la Mano, propiedad de los marqueses de Alonso Pesquera. Según las crónicas de la época, fueron las mujeres las que sacaron, y por tanto salvaron de las llamas, una imagen de la Virgen y otros objetos de culto que se encontraban en aquella capilla.

La referencias a la procesión de la Romería por estos años siguen manteniendo las dos imágenes, es decir, San José y Nuestra Señora del Carmen. Pero, es curioso lo que dice la crónica de 1917, “Detrás iban varias imágenes y estandartes de distintas cofradías” e “Inmediatamente seguía la Virgen del Carmen, que estaba artística y profusamente engalanada”.

Si bien es cierto que podríamos denominar como cultos principales los de Pentecostés, también se celebraban solemnemente otros en el mes de julio con motivo de la festividad de Nuestra Señora del Carmen, además de la referencia anterior, con inauguración del retablo incluida, unos años más tarde, el 16 de julio de 1919, se anuncia misa de comunión general, seguida de la procesión con la imagen por la pradera, y tras ésta, misa mayor por D. Pedro Segura.

Al año siguiente, el 20 de agosto de 1920 tiene lugar la solemne inauguración de la Congregación de la Salve, que por lo que se puede ver en la prensa en los años siguientes, debía encargarse de los cultos del mes de julio. Sólo unos días más tarde, el 28 de agosto de 1920, se inaugura del cuarto turno de la Adoración Nocturna, Nuestra Señora del Carmen, en la iglesia del Carmen descalzo (Extramuros), como indica Casimiro Gzlez. Gª. Valladolid en su Compendio, 1922, pág. 322.

En 1921, las señoras de don Félix Lago, don Martín Lago y don Juan Alonso regalaron preciosos y artísticos arcos que lucieron las imágenes de la Virgen del Carmen y de San José durante la procesión (Diario Regional, 15 de mayo de 1921). La procesión que debía celebrarse al día siguiente no salió por causa de la lluvia. 

El 18 de junio de 1922 sale por primera vez en la Procesión del Corpus la imagen de la Virgen del Carmen de la iglesia del Carmen Descalzo (Extramuros), año en que también se dio por primera vez al pueblo la bendición con el Santísimo Sacramento desde la terraza de la Casa Consistorial por el excelentísimo señor arzobispo don Remigio Gandásegui.
En aquella ocasión se traslada la procesión del Corpus que debía celebrarse el 15 de junio al domingo siguiente por las lluvias, aunque el jueves (15) se realizó por el interior de la Catedral procesión claustral con el Santísimo llevado en la carroza triunfal y posteriormente el prelado dio la bendición con el Santísimo. Ese mismo día 15 por la mañana partió del Santuario del Carmen de Extramuros la imagen de la Virgen titular que iba a participar en la procesión del Corpus. Fue en procesión desde su Santuario hasta la parroquia de San Pedro Apóstol (iglesia en la que entró cerca de las once de la mañana) después de discurrir por la campiña, y calles de los barrios de Santa Clara y San Pedro. Como se ha indicado la procesión del Corpus fue suspendida el jueves 15 y trasladada al domingo 18, ese día se traslada nuevamente la Virgen del Carmen de Extramuros desde su Santuario (saliendo del mismo a las diez de la mañana) a la Parroquia de San Pedro, para participar por la tarde en la Procesión General. Terminada la Procesión con el Santísimo se trasladó la imagen de la Virgen a su Santuario. 

Otro acontecimiento negativo, en este caso un robo, se produce en el Santuario al año siguiente, el 23 de marzo de 1923.

En la Romería del año 1926, Ángel Allúe Horna recoge que un avión, pilotado por D. José María Gómez del Barco (Valladolid, 19 de marzo de 1901-Carretera de Aravaca (Madrid), 18 de septiembre de 1936), ferviente admirador de la Virgen del Carmen, que había sido condecorado recientemente por sus acciones en África (por Real Orden de 26 de octubre de 1925, le fue concedida la Cruz Laureada de San Fernando), realizó una serie de cabriolas en el aire, arrojando a continuación flores sobre la procesión del Carmen.
Casi un mes después, los días 28 y 29 de junio de 1926 se celebraron solemnes cultos con motivo de la colocación y bendición del nuevo retablo mayor. Este retablo tomaba como base el retablo mayor de la recién cerrada Iglesia Penitencial de La Pasión, junto con elementos de otros retablos de dicha Penitencial y otros que se encontraban en sótanos de conventos, siendo el escultor Ramón Núñez quien dio cierta coherencia y armonía al conjunto. Para remete del manifestador se utilizó un tornavoz procedente de la Iglesia Parroquial de Santa María La Antigua, de esta Parroquial también se trajo una nube con angelitos que servía de peana la Virgen del Carmen de La Antigua. Con este nuevo retablo mayor, el anterior (aquel de 1908) sin la parte alta, fue colocado en el testero del crucero del lado de la epístola, colocándose la imagen del Nazareno (imagen del Nazareno de la Cofradía Penitencial de La Sagrada Pasión de Cristo que estuvo depositada varias décadas en este Santuario y que regresó a su Cofradía en el año 2013). 

En la celebración de la festividad de San Isidro, 15 de mayo de 1929, tras la misa, los labradores del Sindicato Agrícola Católico de Valladolid, acordaron sacar en rogativa a la Virgen del Carmen “para impetrar del Altísimo el favor del agua que ya es necesario a los sembrados”. Una comisión de labradores se trasladó al Arzobispado para comunicárselo y que el prelado diera su aprobación, que al estar ausente se le comunico por teléfono y lo aprobó. Se celebraron rogativas el sábado siguiente ,18 de mayo, saliendo procesionalmente la imagen de la Virgen del Carmen de la ermita de extramuros de su nombre (Diario Regional, 16 de mayo de 1929, Pág. 6, última).
El día de la rogativa, 18 de mayo, se publican los datos. A las 19:00 Rosario, después será llevada por la explanada del Santuario la imagen de Nuestra Señora del Carmen rezándose la Letanía de los Santos y en el templo la Salve.
El día de la rogativa hubo nublado a la hora en que comenzaba, antes de la salida estuvo lloviendo, se rezó el rosario en el templo y luego salió la procesión.

En estos años ya se encuentran fotografías de la Romería en la prensa. Por ejemplo, en una fotografía de El Norte de Castilla de 10 de junio de 1930 se ve a la Virgen del Carmen portada en andas, con faroles, cercada de un arco de ramaje y flores. La imagen del Niño va vestida con túnica.

En tiempos tan turbulentos como el año 1936 también se celebró la Romería del Carmen de Extramuros saliendo la Procesión por la pradera, portando las imágenes de San José y de la Virgen del Carmen, asistiendo a los actos el Arzobispo de Valladolid.

Anterior a 1943 parece que ocurre un nuevo incendio en el que se destruye la primitiva imagen de San Antonio de Padua, que junto con la de San José estuvieron en su origen en la capilla de San Joaquín y Nuestra Señora de la Mano, En una publicación de 1945 hay una fotografía de esta obra desaparecida (M.ª Antonia Fernández del Hoyos, Conventos Desaparecidos, pág. 403).
En la década de los 40 siguen las mismas imágenes en la procesión de la Romería de Pentecostés. Y continúan las referencias a otra salida procesional de la imagen en el mes de julio, en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, "Misas desde las seis de la mañana a las diez. A continuación misa mayor con sermón del padre Basabé, franciscano. Por la tarde, a las ocho, la función con procesión por la pradera"(Diario Regional, 16 de julio de 1947).

Hacia 1956 ó 1957 se eliminan algunos elementos de las andas. Incluso en la fotografía publicada en 1955 aún se ven faroles y arco de flores en la andas de la Virgen del Carmen, sin embargo en la de la romería de 1957 estos elementos se han eliminado.

Junto a los cultos de Pentecostés y Nuestra Señora del Carmen (16 de julio), la Antigua Devoción tenía muy presente los funerales por los difuntos. En noviembre de 1957 aparece el siguiente anuncio en la prensa: SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN (Extramuros).- Hoy, domingo, a las 10, solemne funerales por los familiares de todas aquellas personas que durante este año hayan depositado limosnas, tanto en las urnas de la Virgen del Carmen, situadas a la entrada del Cementerio, como en las del Santuario. Se ruega a todos los hermanos la puntual asistencia, provistos del santo escapulario, invitándose también al público en general. Hay autobús desde la Plaza Mayor a las 9,30 y al regreso, a la terminación de los cultos. (Diario Regional, 17 de noviembre de 1957. Sección religiosa, pág. 29).

Dos años más tarde, en 1959, comienza la reforma de la fachada del Carmen de Extramuros (Diario Regional, mayo 1959) para dotarla del aspecto que presenta en la actualidad, dándose por concluidas estas obras, como figura en las inscripciones de la fachada, con la colocación de las efigies de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz “COLOCADAS LAS 2 IMÁGENES, ACABÓ LA RESTAUR. D LA FACHADA SIENDO ARZOB.D.JOSE G. GOLDARAZ D.V.GLEZ. RECTOR. 15-X-66” mientras la otra “ESTA HDAD DEDICA LA IMAGEN D SA. TERESA A LA A.D.LA PRENSA D VALLADOLID. 16-X-1966”. Puede suponerse que esta reforma sea la que describe Vidal González, quien fuera Rector del Santuario en su obra sobre este templo: “Recientemente se ha llevado a cabo una amplia obra de restauración y mejora de la fachada, concebida y llevada a efecto por los arquitectos Sres. Ríos y Paredes [¿Ángel Ríos Gómez e Isaías Paredes Sanz?], amantes de la Virgen del Carmen, mediante la cual se ha cubierto de piedra el primer cuerpo, se han subido en este material las pilastras angulares, se han labrado nuevos escudos de los Patronos Marqueses de Castellmoncayo, en sustitución de los antiguos muy deteriorados, se construye un cornisón en la parte superior y sobre él un ático con óculo, abierto en piedra, al igual que los dos de la parte baja del edificio, también ahora reconstruidos, y por último se ha efectuado apertura de tres ventanas simétricamente colocadas en la fachada en lugar del único ventanal antiguo” (Pág. 45). Esta descripción se corresponde con lo que actualmente se puede ver en la facha, a excepción que no menciona las torres. En una fotografía de la procesión de la romería en 1965 (Diario Regional, 8 de junio de 1965. Pág. 6) se ve la parte inferior de la fachada, así como parte de la torre del lado del Evangelio con el balcón y la hornacina sobre el mismo que albergará la imagen de San Juan de la Cruz.

En el anuncio de los cultos de la Romería del año 1961 aún no aparece el Rosario de la Aurora. En el Diario Regional de 23 de mayo de 1961 (pág. 15) dice que a la Romería acudieron las Bandas de CC. Y TT. Y banda de gaiteros del Acuartelamiento del Pinar, cedidas por el General Jefe de la Región Aérea Atlántica.
Ese mismo año, la Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen (Extramuros) consigue autorización del Ayuntamiento de Valladolid para instalar tómbola en calle Santiago, 17.

En 1962 sigue sin anunciarse el Rosario de la Aurora. En la procesión celebrada el 12 de junio figuran las Imágenes: Nuestra Señora del Carmen, Santa Teresa, San Juan de la Cruz y finalmente la Imagen titular de la Antigua Devoción (Diario Regional, 12 de junio de 1962, pág. 4) Estas imágenes serán habituales durante los siguientes años. Este año se realizó por primera vez una ofrenda floral en el Santuario dentro de los cultos de la Romería.

En 1963 la Romería del Carmen de Extramuros se suspendió por la lluvia, trasladándose al domingo 16 de junio. Nuevamente fue aplazada (Diario Regional, 18 de junio de 1963, pág. 13) por el estado de salud del Papa Juan XXIII. Estuvo María de las Nieves de Borbón y Parma, a quien le fue impuesto el escapulario de la Hermandad.
El primer año que se anuncia Rosario de la Aurora es en 1965. Para conocer de primera mano como fueron los cultos de la Romería de Pentecostés de aquel año, se transcriben tanto el anuncio de los mismos como la crónica aparecida en la prensa.

Diario Regional, 04 de junio de 1965 (pág. 6).- Día 5, misa y salve a las 8 de la tarde. El día 6 de junio, Rosario de la Aurora a las 6 de la mañana con la imagen titular de la Santísima Virgen de Extramuros desde San Benito El Real (Carmelitas) a Extramuros; misas a las 8 (comunión general), 9,  10, y a las 11 misa solemne con sermón de Millán Santos Ballesteros; luego se trasladará la imagen al lugar destinado en la pradera para ofrenda de flores y bailes (Grupo de Danzantes de la Obra Sindical “Educación y Descanso” de Valladolid), a las 12 misa de postre y a las 18:00h., misa y salve. El día 7 de junio, misas desde las 6 de la mañana, a las 8 por los hermanos difuntos y comunión pascual de hermanos y hermanas de devoción; a las 10, misa solemne, seguida de procesión por la pradera, también misa a las 12 de la mañana y por la tarde a las 19:00h., misa y salve. El día 8 de junio, misas rezadas a las 8 y 9, misa solemne a las 10; a las 19:00 h., Rosario y Salve. El día 13 de junio, Santísima Trinidad, misas a las 8, 9, 10 (solemne) y 11 y a las 19:00 h., Rosario y salve.

Crónica de los cultos de Pentecostés de 1965 (Diario Regional, 8 de junio de 1965, página 6).- Con gran brillantez se celebraron el domingo los actos en el Carmen de Extramuros
Con extraordinaria brillantez y solemnidad comenzaron los cultos en honor de Nuestra Señora del Carmen (extramuros), que todos los años se celebran en la festividad de Pentecostés.
Al rosario de la aurora, celebrado en la madrugada del domingo, a las seis, acudieron numerosísimas personas devotas de la Santísima Virgen, que en procesión desde el templo de San Benito el Real, de los PP. Carmelitas, se dirigieron hasta el templo de extramuros.
Los fieles, que sobrepasaban varios millares, acompañaron a la Santísima Virgen rezando el rosario y entonando cánticos del Carmelo. Enormes filas de devotos -hombres y mujeres- emprendieron su marcha desde San Benito, para seguir por Plaza de los Leones de Castilla, Jesús, Plaza Mayor, Ferrari, Fuente Dorada, Queipo de Llano, Angustias, Cadenas de San Gregorio, Plaza de Gondomar, Santa Clara y Avenida de Santander, para llegar a la explanada del Carmen.
Durante el trayecto, los rezos y cánticos fueron dirigidos por Padres de la Comunidad de Carmelitas y el rector del Santuario de Nuestra Señora del Carmen, y acompañaban a la Santísima Virgen, como portadores de varas, don Faustino Sancho Onandía, subprior de la Orden Tercera; don Antonio Gallego Santos, tesorero de la misma Orden; y los presidente y vicepresidente de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (extramuros), don Francisco Rodríguez y don Melchor González.
Una vez en la pradera del Carmen, y ante la puerta de la iglesia se colocó a la Santísima Virgen, y un altar portátil para celebrar la santa misa, que ofició el Padre Gaudencio del Niño Jesús. Las numerosísimas personas se congregaron en torno al altar para oír la santa misa.
Pronunció una bella plática el Padre Gaudencio del Niño Jesús. Fue incalculable el número de fieles que se acercó a recibir la comunión que distribuyeron los Padres Gaudencio del Niño Jesús e Inocencio de San José, carmelitas, y el rector del Santuario del Carmen (extramuros), don Vidal González. Al final de la santa misa, se cantó la Salve popular.
Durante toda la mañana continuaron celebrándose misas. Al final de la de diez, se celebró la imposición del escapulario del Carmen a numerosas personas.

MISA SOLEMNE
A las once de la mañana se celebró una misa solemne, que oficio el maestrescuela de S.I.M., don Ángel Sánchez, y en la que pronunció una plática don Millán Santos Ballesteros.
Presidieron ese solemne acto, el gobernador civil de la provincia, el presidente de la Audiencia Territorial, el jefe superior de Policía y representantes del capitán general, gobernador militar, del presidente de la Diputación, del alcalde de la ciudad y de la Guardia Civil. También asistió el jefe de la Policía Municipal. A esta misa, asistieron el presidente, vicepresidente, tesorero, y demás miembros de la Junta directiva de la Cofradía del Carmen, así como todos los cofrades de la misma. La iglesia se encontraba abarrotada de fieles.
También asistieron a la misa las señoras del gobernador civil y del presidente de la Audiencia.
La misa fue cantada por la Polifónica Sacra del Santuario Nacional, dirigida por don Gregorio Cantalapiedra.
Al final de la ceremonia religiosa, las autoridades fueron delicadamente obsequiadas.

OFRENDA DE FLORES
Seguidamente se trasladó a la Virgen del Carmen a la pradera para celebrarse el acto de la ofrenda de flores. Lo hicieron en primer lugar las señoras del gobernador civil y del presidente de la Audiencia; los directivos de la Cofradía, y después el numeroso público que asistió al acto. Eran muchísimos los ramos de flores que se depositaron a los pies de la imagen de la Santísima Virgen del Carmen.
A continuación intervino el grupo de danzas de «Educación y Descanso», que interpretó diversos bailes.
Por la tarde continuaron celebrándose cultos en honor de la Virgen del Carmen.

PROCESIÓN POR LA PRADERA
En la mañana del lunes comenzaron en el santuario de Nuestra Señora del Carmen (extramuros), a las seis de la mañana, misas ininterrumpidamente a las que asistieron muchísimas personas.
A las diez se celebró la misa solemne, que ofició el Padre Carlos Martín González, y en la que pronunció una plática don Millán Santos Ballesteros.
A las doce salió, por la pradera, la tradicional procesión, que a última hora se vio deslucida por la lluvia, pero que presenció numeroso público.
Precedían a la Santísima Virgen del Carmen, las imágenes de San Juan de la Cruz, Santa Teresa y San José.
Presidieron la procesión el rector del Santuario del Carmen, don Vidal González, y portaban las varas el presidente y vicepresidente de la Cofradía, don Francisco Rodríguez y don Melchor González, y don Ángel Sánchez, canónigo de la S.I.M.
Los danzantes pusieron, como es tradicional, la nota típica en la pradera, a donde acudieron numerosos romeros.

Esta forma de celebrar los cultos se mantiene los años siguientes, pero así se ha podido conocer el recorrido desde la Conventual de San Benito El Real hasta el Santuario del Carmen de Extramuros. Por otro lado, la imagen que debía presidir este Rosario, a juzgar por las crónicas, sería la propia imagen titular de la Hermandad, es decir, la conocida como Nuestra Señora del Carmen de Extramuros y no otra de las que de esta misma advocación hay en el Santuario. Así, en los cultos de mayo de 1966, en cuanto al Rosario de la Aurora se anuncia “El domingo, día 29, Rosario de la Aurora con la imagen titular de la Santísima Virgen de Extramuros que partirá a las siete de la mañana de la Iglesia de San Benito El Real”, y también aparece el aviso a los Terceros Carmelitas de San Benito para que acudan a recibir a la imagen: En el Diario Regional de 27 de mayo de 1966, la V.O.T., y Cofradía del Carmen (San Benito) suplica a todos sus hermanos que asistan con escapulario a la iglesia de San Benito para rendir homenaje a la Santísima Virgen del Carmen (extramuros) a su llegada en procesión solemne, a dicha iglesia, en la cual se cantará la salve en su honor, a las ocho de la noche de mañana sábado, día 28 (pag. 12). El sábado 28 en Carmen de Extramuros, a las 19:30 santa Misa y Salve.
En cuanto a la procesión de la mañana del Lunes de Pentecostés se mencionan las mismas imágenes de San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, San José y Nuestra Señora del Carmen. Ese año también hay mención, a modo de curiosidad, de la rifa de un cordero.

El año 1967 presenta cultos similares, pero lo más destacado es el deseo que se manifiesta de coronar solemnemente a Nuestra Señora del Carmen. En el Diario Regional de 16 de mayo de 1967 (pág. 8) se menciona que terminados los actos del domingo por la mañana, las jerarquías locales realizaron cambios de impresión con miembros de la Hermandad “se puso de manifiesto la necesidad de cumplir un proyecto desde hace tiempo acariciado: la coronación solemne de la imagen”. La Asociación de la Prensa iniciará una suscripción popular con objeto de adquirir la corona que se ofrende a la Virgen del Carmen.

Haciendo un breve alto, son tres los requisitos que debe reunir una imagen para ser coronada canónicamente: 1) la probada antigüedad y valor artístico de la Imagen, 2) la devoción acendrada hacia la misma, la extensión de su culto y 3) las pruebas de los favores concedidos por ella. Como hemos visto hasta ahora el de antigüedad y valor artístico los posee, una imagen que se puede datar del segundo cuarto del siglo XVII inspirada en un modelo de Gregorio Fernández, a quien el rey Felipe IV le consideró en 1635 como "el escultor de mayor primor que hay en estos mis reinos" y que ha sido valorado a lo largo de los siglos, como lo sigue siendo en la actualidad. La devoción acendrada y extensión del culto también se ha visto los cultos que la tributaban en Pentecostés y que tras la exclaustración no se perdió su devoción, mantenida primero por los hortelanos de la zona y creando en pocos años la Antigua Devoción que recuperó sus solemnidades de Pentecostés como lo conserva en la actualidad. Junto a ello, no podemos olvidar las rogativas que se la han dedicado, capillas para visita domiciliaria, etc. En cuanto a milagros o favores alcanzados, contó con numerosos exvotos que fueron encontrando acomodo cerca de Ella o en alguna de las capillas más cercanas a la entrada del templo. Con ello, podemos recordar algunos posibles milagros que se obrarían en el siglo XIX y que aparecieron en la prensa, recordados después en El Norte de Castilla de 29 de mayo de 1955, por ejemplo “Corre el rumor de que recobró en la iglesia del Carmen una señora impedida el uso más expedito de sus piernas, y que en la procesión recobró la vista una niña”.

Avanzando un poco más, llegamos a 1972, año en que hay diversas obras como el arreglo de los accesos al Santuario y la colocación de un nuevo retablo mayor, (el que se encuentra actualmente), procedente de Mayorga. De este retablo dice María Antonia Fernández del Hoyo: “Procede de una iglesia de Mayorga de Campos (Valladolid). Fechado en 1666, este año corresponderá al de su dorado, coincidiendo el diseño de su traza con el estilo del ensamblador riosecano Juan de Medina Argüelles, a quien también se atribuye otro similar conservado en la iglesia de El Salvador de Mayorga de Campos”. (Conventos desaparecidos. Pág. 400). Y, de nuevo, se vuelve a la obra del mencionado Rector del Santuario, por aquellos años de 1972 para que aporte más datos sobre el retablo, tales como que por aquellos días en los que él escribe su obra, se está terminando de asentar este retablo, y que dicho retablo, procedente de la Iglesia de Santa María de Mayorga de Campos, ha sido restaurado por el escultor-restaurador Francisco Santamaría Vaquero y su hija María del Carmen Santamaría Esteban. Describe e identifica algunos de los episodios tratados en las pinturas del retablo. El retablo consta de predela o banco, cuerpo principal y ático o remate. En la predela se encuentra el Sagrario, presentando en la puerta una pintura de Jesús Resucitado, a los lados, la Visitación y Descanso en la Huida a Egipto. La calle del centro del cuerpo principal alberga la imagen de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros, custodiada por dos pinturas, una de ellas con diversos episodios de la vida de San Norberto, Arzobispo de Magdeburgo (sorprendiendo al judío que pretendía llevarse un copón con sagradas formas o puede hacer referencia a que protege el Santísimo Sacramento frente a los ataques de la herejía de Tanchelino, en cualquier caso muestra su devoción al Santísimo Sacramento, defensor de la presencia real de Cristo en la Sagrada Hostia, luchando contra herejías y robos sacrílegos; en la parte superior del cuadro Cristo, la Virgen y –probablemente- San Agustín le revelan la fundación de la orden de los Premostratenses, ya que la Virgen le enseña o entrega el hábito que vestirán en la Orden y San Agustín su Regla, por la que regirá), y , la otra pintura, una nueva representación de la Visitación de María a Santa Isabel. En el remate del retablo, una pintura de la Inmaculada Concepción, flanqueada por las esculturas de San Pedro Apóstol y San Lorenzo Mártir.

Tal vez en esta década de los 70 es cuando dejan de formar parte en la procesión las imágenes de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Jesús, -aunque sus andas aún se conservan en el Santuario-, figurando en la planta procesional únicamente las de San José y la Virgen del Carmen de Extramuros. El Rosario de la Aurora seguirá saliendo de San Benito El Real o de sus inmediaciones. Además, en los cultos de julio de 1975 ya se menciona, tal vez por primera vez, el Rosario de la Aurora desde la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, coincidiendo con que la Virgen del Carmen está siendo restaurada, puede ser también que sea la primera vez que se incorpore a las procesiones la imagen de la Virgen del Carmen Niña: Diario Regional, 8 de julio de 1975 (pág. 11) hoy comienza el novenario a Nuestra Señora del Carmen (Extramuros) a las 7 de la mañana y 19:30. El próximo domingo, día 13, a las 7 de la mañana, desde la iglesia de San Pedro Apóstol, saldrá una procesión del Rosario de la Aurora para terminar en el Carmen de Extramuros, a las 8 de la mañana en que se celebrará la Santa Misa. La misa mayor el día 16 por Feliz López Zarzuelo, notario mayor del arzobispado de Valladolid. La imagen de la Virgen esta siendo restaurada y volverá a su pedestal antes del día 15. Restaurada en los talleres de don Francisco Santamaría Vaquero, intenta recuperar la policromía original eliminando posteriores sobre la imagen.
A partir de este momento, el Rosario de la Aurora tanto de los cultos de la Romería de Pentecostés como del mes de julio por la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, comenzarán en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, como en la actualidad.

A día de hoy, la Hermandad se rige por unos Estatutos aprobados en 2 de mayo de 1977 (* Agradezco estos datos a Jorge Ramírez Núñez). 
Entre sus actividades anuales destacan:
- La festividad (solemnidad) de San José.
- Los cultos de Pentecostés, siendo momento culminante la salida de la Procesión de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros junto con la Virgen del Carmen Niña y San José, en la mañana del lunes de Pentecostés. El día anterior, Domingo de Pentecostés, la Virgen del Carmen Niña preside el Rosario de la Aurora desde la Parroquial de San Pedro Apóstol hasta el Santuario. El domingo y lunes de Pentecostés, la misa de 10 de la mañana es aplicada por los difuntos. Los cultos se prolongan hasta el domingo siguiente, de la Santísima Trinidad. 
- Un nuevo Rosario de la Aurora semejante al descrito, celebran en el mes de julio, mes carmelitano, dentro de los actos del Novenario a Nuestra Señora del Carmen que la dedican del 8 al 16 de julio. El domingo anterior a la fiesta del carmen y la fiesta del carmen la misa de 10 de la mañana es aplicada por los difuntos.
- Todos los sábados la misa se aplica por las almas de las personas sepultadas durante la semana en el Cementerio del Carmen.
- Funeral en el mes de noviembre por los difuntos.
- Y otros cultos acordados por la Cofradía.
- Celebra Junta General de Cofrades.
- Acude en representación a diversos actos a los que la antigua Devoción es invitada (Ej: Acto Mariano Extraordinario con motivo del Año de la Fe el 12 de mayo de 2013; la Procesión de María Santísima de San Lorenzo en su fiesta de septiembre; la Procesión de Nuestra Señora del Pilar en el Barrio de La Pilarica; el Traslado Procesional de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas de la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo que tuvo lugar el 28 de septiembre de 2013, cabe recordar que esta imagen estuvo depositada durante décadas en el Santuario del Carmen de Extramuros).

Una de las novedades que presenta para este año 2014 es el cromado de las varas o cetros de directivos de la Antigua Devoción.


En cuanto a las imágenes que han participado en la procesión de la Romería, destacar algunas notas:

San Juan de la Cruz
Juan de Yepes Alvarez (Fontiveros, Ávila, 24 de junio de 1542- Úbeda, Jaén, 14 de diciembre de 1591).
Imagen que procedería de una capilla en el lado de la Epístola dedicada a este Santo, de la que era patrona el Colegio de Santa Cruz de Valladolid. Imagen de madera policromada, seguidor de Gregorio Fernández, en torno a 1675 con motivo de la beatificación de Juan de la Cruz por Clemente X (25 de enero de 1675). El 27 de diciembre de 1726 fue canonizado por Benedicto XIII, quien estableció la fecha litúrgica el 14 de diciembre. El 24 de agosto de 1926, aniversario del comienzo de la Reforma teresiana, fue proclamado Doctor de la Iglesia Universal por Pío XI. En 1952 es declarado patrono de los poetas españoles. 

"San Juan de la Cruz" (Detalle).
Seguidor de Gregorio Fernández, último tercio s. XVII.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.



Santa Teresa de Jesús
Teresa Sánchez Cepeda Dávila y Ahumada (Ávila, 28 de marzo de 1515- Alba de Tormes, Salamanca, 4 de octubre de 1582).
Fue beatificada el 24 de abril de 1614 por Paulo V, y canonizada por Gregorio XV el 12 de marzo de 1622; fue nombrada, en 1627, patrona de España por Urbano VIII. Un años antes, en 1626, las Cortes Españolas la nombraron Capitana de los Reinos de España y copatrona de España, pero los partidarios de Santiago Apóstol lograron revocar el acuerdo. También fue designada patrona de los escritores el 14 de octubre de 1965 por el Breve Pontificio “Lumen Hispaniae”de Pablo VI . En 1970 se convirtió (junto con Santa Catalina de Siena) en la primera mujer elevada por la Iglesia Católica a la condición de Doctora de la Iglesia, bajo el pontificado de Pablo VI.
En el colateral de la Epístola. Obra de Gregorio Fernández, segundo decenio del siglo XVII, con el libro abierto, en actitud de comenzar a escribir por impulso de inspiración divina.

"Santa Teresa de Jesús".
 Gregorio Fernández, segundo decenio s. XVII.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.



Nuestra Señora del Carmen Niña
Curiosa imagen de la Virgen con el Niño, vestida con el típico atuendo de esta iconografía: túnica marrón con escapulario del mismo color que presenta el escudo de la Orden, capa blanca con broche al cuello. La particularidad estriba en le representación de María extremadamente joven, como una niña, y que a su vez presenta su Hijo. Tal vez esa juventud o niñez es lo que hace prescindir de velo cubriendo la cabeza, permitiendo ver una larga melena que cae sobre hombros y espalda. No es la única escultura de estas características en Valladolid, ya que también hay una imagen de Nuestra Señora de la Merced, procedente del Convento de la Merced Descalza. En este caso, hay que hacer constar la, tal vez mera coincidencia, que ambas representaciones se encuentren en Conventos de Descalzos.
Preside el Rosario de la Aurora tanto el Domingo de Pentecostés como en la Novena de Nuestra Señora del Carmen en julio. Asimismo, es la primera imagen que forma en el cortejo procesional el Lunes de Pentecostés, en la Procesión por la pradera, portada habitualmente por mujeres de la Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen o bien por niños y niñas, lo que en este último caso refuerza el ambiente infantil que rodea a la imagen.
Es portada en unas sencillas andas de madera, también de pequeño tamaño, acorde a la imagen.

"Nuestra Señora del Carmen" (Virgen del Carmen Niña).
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.

"Nuestra Señora del Carmen" (Virgen del Carmen Niña).
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.



Glorioso Patriarca San José
Imagen asignable al foco madrileño, se pone en relación con el círculo Luis Salvador Carmona. Una de las imágenes más bellas que de este Santo se conservan en Valladolid. Le representa de edad joven y vigoroso, protector de la Virgen María y, como se representa en esta escultura, del Niño Jesús a quien coge en sus brazos con ternura mientras el Niño extiende sus manos hacia la cara del Santo.
En cuanto a la presencia de la representación de san José en los conventos reformados hay que tener en cuenta que Santa Teresa de Jesús era gran devota de San José, promovió su culto y le dedicó su primer convento reformado en Ávila.
Esta imagen de San José procede de la capilla de San Joaquín, Santa Ana y Nuestra Señora de la Mano, fabricada en 1739, era uno de los colaterales (el otro estaba dedicado a San Antonio de Padua cuya imagen se perdió en un incendio). Actualmente, imagen y retablo (obra de Miguel de Irazusta) se encuentran en la primera capilla del lado de la Epístola según se va desde el crucero a la entrada.
Porta una corona con resplandor donada por D.ª Mariana Brochado en 1868 (restaurada tras los cultos de Pentecostés de 2013 y presentada nuevamente en la Solemnidad de San José, 19 de marzo de 2014). En algunas fotografías lleva también unas azucenas de plata que le fueron retiradas hace años, aunque se siguen conservando en el Santuario. (* Agradezco estos datos a Jorge Ramírez Núñez). 
Es portado en andas de metal con tres varales al frente y otros tantos a la trasera. Se sostienen en las paradas con las típicas horquillas, en los ángulos del cuerpo inferior se encuentran los escudos de la Orden Carmelitana. La última intervención en estas andas ha sido en el año 2013, llevada a cabo por Jorge Ramírez Núñez y Pablo Hernández Vaquero, dorándose en pan de oro e imitando labor de mármol, en marrón.

"Glorioso Patriarca San José" (Círculo de Luis Salvador Carmona, s. XVIII).
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.

"Glorioso Patriarca San José" (Círculo de Luis Salvador Carmona, s. XVIII).
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.

"Glorioso Patriarca San José" (Círculo de Luis Salvador Carmona, s. XVIII).
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.



Santísima Virgen del Carmen (Extramuros)
La devotísima efigie de la Santísima Virgen del Carmen, titular del Santuario y de la Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros, viene siendo adscrita al taller de Gregorio Fernández, en el periodo final. También, en ocasiones, se la data a mediados del siglo XVII siguiendo un modelo original de Gregorio Fernández. Al menos hay certeza que en 1646, ya había una imagen de Nuestra Señora del Carmen en la capilla de los Camporredondo.
Presenta a María de pie, sosteniendo en su mano izquierda un paño donde se sienta la imagen del Niño Jesús, mientras que en la mano derecha porta los escapularios propios de la advocación y un cetro, como atributo de su realeza. La imagen de la Virgen viste túnica con ceñidor a cintura y un escapulario largo que llega hasta casi los pies de la imagen, sobre los hombros una capa o manto que cae hacia ambos lados en forma trapezoidal con los típicos plegados que se ven en obras de Gregorio Fernández y que se recoge como en un gran nudo en la espalda de la imagen, cubre la cabeza una toca que se sujeta sobre el hombro derecho, que enmarca el rostro y cuello de la Virgen permitiendo ver parte del cabello, destacando un anecdótico mechón que se dispone sobre la toca. El Niño levanta la mano derecha en actitud de bendecir mientras que en la izquierda hay fotografías que permiten identificar un orbe. Actualmente el Niño se presenta desnudo, aunque posee diversas túnicas con las que se le vestía.

"Santísima Virgen del Carmen de Extramuros".
Seguidor de Gregorio Fernández, segundo tercio s. XVII.
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.

"Santísima Virgen del Carmen de Extramuros".
Seguidor de Gregorio Fernández, segundo tercio s. XVII.
Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros.
Valladolid.


Junto con el cetro, la imagen porta otros elementos distintivos de la realeza como las coronas (con sobrecorona o resplandor en caso de la Virgen). El conjunto de coronas fue sobredorado en 2007 (El Norte de Castilla, 29 de mayo de 2007). En la fotografía que publica Casimiro González García Valladolid a principios del siglo XX (Valladolid, sus recuerdos y grandezas) y en otras postales más recientes, la Virgen tiene otra corona distinta, una corona real con un resplandor que alterna rayos rectos y ondulados, con pedrería.
Elemento destacado también es el escapulario que porta la imagen de la Virgen, realizado por Jorge Ramírez Ñúñez en 2012 reproduciendo el antiguo escapulario de la Virgen. 
Las andas en las que es portada son similares a las de San José, vistas anteriormente, y han sido sometidas al mismo proceso el año 2013, con la excepción que el marmoleado se ha hecho en verde.