miércoles, 16 de julio de 2014

Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Penitencial de la Santa Vera Cruz)


Nuestra Señora del Carmen, escuela castellana, siglo XVII.
La imagen del Niño Jesús es obra de Rafael Martín Hernández (2000-2001).
Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz.
Valladolid.

Son escasos los datos que hasta ahora puedo proporcionar de esta Cofradía fundada en el Templo Penitencial de la Santa Vera Cruz.

Quedó erigida esta Cofradía a comienzos del año 1803, teniendo como titular la imagen de Nuestra Señora del Carmen, propiedad de la Penitencial de la Santa Vera Cruz. Su fin era socorrer a los pobres de la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián y Santa Basilisa, en cuya colación se encuentra la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz.

En Junta de 8 de enero de 1803 se solicita permiso a la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz para fundar esta Cofradía de Nuestra Señora del Carmen: “Para que en dicha iglesia tenga efecto el dar culto a Nuestra Señora y demás efigies…pagando a dicha cofradía por razon de piso, oblata y campanas lo que sea de su agrado…suplica se sirva concedernos el correspondiente permiso para poder componer i hacer nuevo el retablo de nuestra titular por hallarse estropeado”.

La Cofradía Penitencial de la Vera Cruz accede al establecimiento de la cofradía del Carmen en su templo, cediendo su imagen de Nuestra Señora del Carmen junto con retablo (del primer cuarto del siglo XVII) y capilla, aunque manteniendo la propiedad.

En junta celebrada por esta nueva cofradía al día siguiente, se establecen acuerdos hacía la Penitencial de la Santa Vera Cruz, que recogen la propiedad de la imagen, retablo y capilla y las obligaciones que la nueva Hermandad adquiere:

Junta de 9 de enero de 1803.- Capítulos de concordia para el establecimiento de dicha cofradía del Carmen.
1º. Que la cofradía de la Vera Cruz dará a la nueva congregación la imagen de Nuestra Señora del Carmen con su retablo y capilla en la forma que hoy se halla…sin que para ello tenga propiedad de la citada imagen ni retablo no capilla.
Que dicha congregación a de dar todos los años cinco libras de cera en velas para el culto del Santísimo Cristo.
Que si por alguna urgencia llegase a salir el Santísimo Christo de la cruz en rogativa o procesionalmente, le haya de acompañar dicha congregación con su cera.

En cuanto a la imagen de Nuestra Señora del Carmen, es necesario comenzar diciendo que es una efigie que en el paso del siglo XVIII al XIX mudó de advocación. Antonio Ponz ya habla de la presencia de una talla de la Virgen con el Niño en la Penitencial de la Santa Vera Cruz, imagen  que por entonces tenía la advocación de Nuestra Señora de la Candelaria: “[…] sobre todo esto se estima con razon una Imagen de nuestra Señora, figura en pie, del natural, con una vela en la mano, intitulada de la Virgen de la Candelaria, figura muy linda, y graciosa”. Más adelante vuelve a mencionar esta talla en los siguientes términos: “Tambien se hallan en esta Iglesia (está hablando de la de San Lorenzo Mártir) obras de Gregorio Hernandez, que son, en una de las capillas la Sagrada Familia, y en otra la Virgen de la Candelaria, repetición de la que dixe en la Iglesia de la Cruz […]”.

Esta comparación de las imágenes de la Candelaria de San Lorenzo y de la Vera Cruz se repite también por otros autores como Ceán Bermúdez y Bosarte, que son recogidas por Agapito y Revilla, quien toma las palabras de Bosarte (Viage artístico a varios pueblos de España, pág. 210): “Lo que es de Hernandez sin duda en un Jesús, María y Josef que hay en un altar en la iglesia parroquial de San Lorenzo, figuras menores que el natural, y no de lo mejor que hizo. Tambien en aquella iglesia una Candelaria como entramos a mano izquierda. El Niño se le puede quitar y me hicieron el favor los sacristanes de alargármelo, y lo vi en mi mano por todos los lados, que es muy hermoso. La diferencia de esta Candelaria a otra que hay de Hernandez en la iglesia de la Cruz, consiste principalmente en los pliegues de la túnica, pues en lo demás convienen”.
Y continúa Agapito y Revilla con su propia apreciación: “Precisamente esos pliegues, y otras cosas, hacen que no haya ya tal repetición. La Virgen de la iglesia de la Cruz no es ya la de las Candelas; se ha transformado en una Virgen del Carmen, de tipo parecido a la de San Lorenzo; y por lo mismo lleva escapulario y capa blanca, mientras que la auténtica, aún de la Candelaria, además de no tener escapulario sobre el vestido, de un encarnado muy oscuro con floreado, tiene capa gris azulado”.

Esta transformación debe ser la que se critica en las Actas de la Real Academia de la Purísima Concepción en su junta pública de 7 de diciembre de 1803: “Omitiré hablar del lienzo de Cárdenas de la Cena del Señor, que habia en el Convento de San Pablo; del Altar de Juni, que hubo en San Gregorio, y de la Candelaria de Gregorio Hernandez, que ha naufragado todo en nuestros dias no sin dolor, aunque tardío, de los que los poseyeron”. Una nota a pie de página aclara algo sobre esta Candelaria: “Esta bella Estatua hace mui pocos años que la han destruido por hacer una Virgen del Carmen, quedando de la antigua la cabeza y manos”.

La existencia de esta Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de la Santa Vera Cruz fue relativamente breve, parece ser que unas décadas. Baste decir que en 1861 ya no existe la Cofradía.


Nuestra Señora del Carmen, con la imagen original del Niño Jesús robada en 1989.
Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz.
Valladolid.

La talla original del Niño Jesús lo mostraba desnudo, aunque al igual que ocurrió en otras imágenes de estas características (Carmen de Extramuros, Carmen de San Benito o de la V.O.T., etc.) se presentaba vestido con pequeñas túnicas de tela natural. Su posición se mostraba vuelto hacia la Virgen, levantado ligeramente la mano derecha como en señal de bendición mientras en la izquierda sostenía el escapulario, bien es cierto que pudo tener otros atributos. Esta imagen original fue robada la tarde del 13 de octubre de 1989. El móvil que se pensaba era el tráfico de obras de arte y el interés que podrían mostrar personas por coleccionar imágenes del Niño Jesús (El Norte de Castilla, 18 de octubre de 1989, portada y pág. 5).

Pasados los años, un joven de 16 años que visitaba la Penitencial de la Vera Cruz, al ver que la Virgen del Carmen no tenía la efigie de su Hijo, se ofreció para hacer una nueva talla. Se trata de Rafael Martín Hernández (*Cádiz, 16 de octubre de 1983). Entre los años 2000-2001 realizó y donó una imagen tallada en madera de cedro que es la que actualmente completa la iconografía de Nuestra Señora del Carmen. Conviene aportar algunos datos sobre este imaginero que ya ha trabajado para algunas Cofradías vallisoletanas como es el caso de la Penitencial de la Santa Vera Cruz (el mencionado Niño Jesús para la imagen de Nuestra Señora del Carmen) y la Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo (en 2013 realiza dos obras: “titulus crucis” para el Santo Cristo del Calvario y una cruz en madera de cedro de Cánada para Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas). Rafael Martín Hernández, Doctor en Bellas Artes e imaginero, de origen gaditano como ya se ha indicado, comenzó en el campo de la imaginería en el año 1996 como discípulo de Antonio Dubé de Luque con quien estuvo durante una década, el final de este periodo coincide con su licenciatura en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, a la que ha estado ligado como docente. En el presente año 2014, se ha doctorado en Bellas Artes con la tesis Morfología de la Expresión Emocional Genuina y Autogestionada en el Rostro Humano. Su producción artística abarca tanto la temática religiosa como la profana manifestada en varias disciplinas: pintura y dibujo, modelado y talla, policromía y estafado, labor escultórica en diversos materiales y procedimientos. Su taller se encuentra en la localidad sevillana de Mairena del Aljarafe.

A principios del mes de julio de 2014 se la entronizado entre este retablo de Nuestra Señora del Carmen y el siguiente, dedicado a Nuestra Señora de la Paz, una pequeña imagen del Niño Jesús de Praga, una imagen del siglo XIX donada unos días antes por unos cofrades de la Santa Vera Cruz. La devoción del Niño Jesús de Praga está íntimamente unida a la devoción carmelitana, recordemos que en muchos templos carmelitas (especialmente en los descalzos) aparece también la imagen del este Niño vestido con atributos de realeza. Podemos mencionar que en Valladolid contó con al menos dos cofradías en su honor, una en San Benito El Real (donde aún se venera su imagen) y otra en la Parroquia del Carmen de las Delicias; en ambos casos, la imagen del Milagroso Niño Jesús de Praga formó parte de las procesiones organizadas en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen.

La Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz continua organizando anualmente una novena en honor a su Virgen del Carmen.