martes, 15 de noviembre de 2016

HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE PRADO. Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari.

La Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari custodia en su interior una gran riqueza de la vida devocional de la ciudad, aunque tal vez en ocasiones pueda llegar a pasar un tanto desapercibida por la relevancia de las populares Caminatas de los Tres Lunes a San Nicolás.

En el mismo retablo mayor del templo, junto a la imagen del titular de la Parroquia (tallada por Miguel Ángel Tapia y bendecida el 6 de diciembre de 1999 por Mons. José Delicado Baeza) y la tarjeta o relieve con la Santísima Trinidad, recuerdo que aquel templo fue la iglesia conventual de la Trinidad Descalza, aparece la imagen sedente de la Santísima Virgen con su Hijo en brazos…se trata de Nuestra Señora de Prado, procedente del antiguo monasterio jerónimo al otro lado del Pisuerga.

"Nuestra Señora de Prado" en el retablo mayor de la Parroquia de San Nicolás de Bari.
Valladolid.

El nombre de esta advocación mariana, como refiere Juan de Villafañe, tiene un origen toponímico, recibiendo el nombre Nuestra Señora de Prado por “estar colocada en un Prado, ó campo que fertiliza un arroyo, que baxa del Lugar de Zaratan immediato á Valladolid”. El autor no llega a precisar el momento en que la imagen recibe este nombre, su antigüedad ni artífice, ni el momento de la construcción de la ermita en su honor. En cambio, que en 1440, siendo Abad de Valladolid, don Roberto de Moya, hizo donación de los frailes jerónimos, de esta ermita que hasta entonces estaba al cuidado de la Cofradía de San Lázaro.

La Sagrada Imagen contó con una capilla propia en la iglesia de este monasterio. Villafañe señala que la tenía al lado del evangelio, añadiendo que es una de las mejores capillas que hay en la ciudad, elogiando su suntuosidad y aseo. Con respecto a la Imagen dice: “El roftro de la Santa Imagen es moreno, y fe affegura, que diverfas vezes le ha mudado. Es de talla, y eftà fu Mageftad fentada, y con el Niño, que es tambien de talla, y muy agraciado, en fus fagrados brazos, el qual no fe vè, à caufa de los veftidos, que fobre la talla fe ponen à la Santifsima Virgen, y el que fobre ellos fe adora, coronado de rica corona, es añadido. Son muy preciofas las joyas, que tiene efta Santa Imagen, y entre todas fobrefale en valor una de muchas efmeraldas, dadiva de aquel Real Monafterio à fu  gran Patrona, à la qual viften folos los Religiofos, fin permitir, que mujer alguna haga jamàs efte oficio”.

Por este tiempo, la Iglesia que se describe ya corresponde a la que ha llegado a nuestros días. Iniciada en 1673, la construcción corrió a cargo de los maestros de obras Nicolás Bueno y Cristóbal Jiménez (éste último autor de las trazas). En condiciones firmadas por ambos maestros con Fray Domingo Serrano, prior del Monasterio se indica “Hase de hacer la capilla de Santa catalina en el costado del presbiterio al lado del evangelio y ha de hacer un tránsito para ir al camarín de Ntra. Sra. y se ha de hacer el dicho camarín con su escalera para entrar en él…”. El retablo de la capilla de Nuestra Señora de Prado fue realizado en 1674 por Juan Guerrero y Antonio Villota (que en 1679 harán el retablo mayor y colaterales de la iglesia del monasterio) y fue pintado y dorado por Gaspar Díez del Pozo. En esta capilla y retablo permanecería hasta 1726, cuando en razón de su fama y devoción, fue trasladada y entronizada en el retablo mayor de la Iglesia.

Traslacion.
Año de 1726, dia 10 de Diciembre, se traslado desde su capilla á Nuestra Señora de Prado al altar mayor, habiendo precedido tres días festivos domingo, lunes y martes: hubo fuego tres noches; por la tarde el martes se hizo la procesion; pusieron á Nuestra Señora en el monumento y allí estuvo los tres dias, y luego que anduvo la procesion por todos los cláustros  la subieron por una escalera que habian  hecho desde el monumento al trono con las mismas gradas del monumento. Asistió á la procesion el Sr. Talavera, obispo de esta ciudad, y muchos frailes de diversas religiones.

Ventura Pérez, Diario de Valladolid, pág. 86.

Son muchos los milagros que anota acontecidos por intercesión de Nuestra Señora de Prado, de los que luego se hablará.

Tras la exclaustración definitiva, la Imagen llegará en el año 1852 a la Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari (ya instalada en el templo del extinto Convento de la Trinidad Descalza). El primer emplazamiento en este templo fue la última capilla del lado del Evangelio, actualmente dedicada a la Inmaculada Concepción. Este sería el lugar donde recibiría culto hasta que a finales del siglo XIX es entronizada en el retablo mayor.

El 12 de julio de 1852 la iglesia sufre un incendio y las imágenes se trasladan a San Quirce hasta que se puede volver a abrir el templo parroquial.

Pocos años después de su llegada, en 1857 se funda la llamada Devoción de Nuestra Señora de Prado y, posteriormente, con sanción eclesiástica se convirtió en Hermandad (Javier Burrieza Sánchez, Guía Misteriosa de Valladolid. Pág. 261). En 1861 ya es nombrada como Cofradía (Manual histórico y descriptivo de Valladolid, adornado con dos láminas y un plano topográfico de la población; y seguido de un apéndice, o sea Guía del ferro-carril del Norte…Pág. 171).

La fiesta en honor a Nuestra Señora de Prado estaba fijada el 25 de marzo, día en que se recuerda la Encarnación o la Anunciación. Tradición que debía venir de antiguo, algunos de los milagros que se referirán tienen relación con la visita a esta imagen en dicha fecha, y así aparece ya en su estancia en el Monasterio del Prado. En San Nicolás siguió manteniéndose esta fecha, si bien es cierto que en ocasiones se trasladaba al domingo siguiente al Domingo de Resurrección, tengamos presente que 25 de marzo caería en Cuaresma y cuando no, en Semana Santa.
Por ejemplo, el 25 en marzo de 1868 se anuncia Función de Nuestra Señora de Prado en San Nicolás. En 1881, la fiesta se anuncia también para el 25 de marzo, aunque duraba dos jornadas, la víspera se cantaba Salve Solemne y el día 25 misas rezadas desde primeras horas, a las 10 la solemne con SDM manifiesto y sermón, a las 18:30 h. Reserva. Se celebraba Jubileo de las 40 Horas.

Por estas fechas también la Imagen comenzará a ser procesionada en la Octava de la Parroquia: “La Junta Directiva de la Hermandad de Nuestra Señora de Prado a dispuesto sacar á su Escelsa Patrona en la procesión de octava que se celebra hoy en la parroquial de San Nicolás; con tal motivo invita á todos sus hermanos que se dignen acompañar; para lo cual en el lugar acostumbrado se les proveerá de la correspondiente vela” (El Norte de Castilla, 5 de julio de 1883), al año siguiente también convoca a sus cofrades por la prensa para este misma procesión de Octava.

Gracias a Casimiro González García Valladolid conocemos el aspecto de la Imagen a finales del siglo XIX, probablemente en sus andas procesionales. La Imagen se muestra completamente revestida y porta otros elementos de su ajuar.

En 1893 se produce un nuevo incendio en la Parroquia de San Nicolás de Bari, así lo relata Casimiro González García Valladolid:

El segundo se inició el dia 15 de Enero, domingo, a las once de la mañana, y destruyó por completo el retablo mayor, no pudiendo salvarse de él ni el Santísimo Sacramento, los colaterales, el entarimado la puerta principal, dejando mal paradas las restantes imágenes y retablos de las capillas y solo se salvaron intactos los ornamentos, vasos sagrados, cajonería y alhajas de la sacristía y el cuerpo de San Miguel de los Santos que fué extraído por un boquete abierto en la pared exterior de su capilla.
El celoso párroco de la misma Don Miguel Martín Sanz, procedió inmediatamente á su reparación y auxiliado por las limosnas de los fieles, consiguió con su actividad, grandes sacrificios pecuniarios propios y obra de restauración de imágenes que hizo el mismo, verla muy pronto en estado de ser abierta nuevamente al culto . Las funciones parroquiales se celebraron entre tanto en la inmediata iglesia conventual de religiosas de San Quirce; y el día 6 de Julio de 1895 por la tarde, tuvo lugar la solemne bendición del templo restaurado y la traslación á él del Santísimo Sacramento y de las imágenes, celebrándose para ello una concurrida procesión desde la iglesia de San Quirce a la de San Nicolás, en la que llevó á S.D.M. el Excmo. Sr. Lic. Don Antonio Maria de Cascajares y Azara, Arzobispo de la diócesis, concurriendo á ella todas las Cofradías y Hermandades erigidas en dicha parroquia con sus estandartes é insignia y presidiéndola una comisión del Excmo. Ayuntamiento. Poco tiempo después el propio Sr. Arzobispo nombró Canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de Valladolid al párroco Don Miguel Martín Sanz, en premio de sus laboriosos trabajos y piadoso proceder en la costosa y pronta reparación de la iglesia de San Nicolás.
Al hacerse estas obras, ha quedado la iglesia en la forma siguiente.
Con los retablos deteriorados de las capillas laterales se formó el retablo mayor de tres cuerpos, colocándose en el, por este orden, las imágenes del titular, para la cual se utilizó otra, puesto que la antigua se quemó por completo; Nuestra Señora de Prado, puesta ahora en este sitio porque su Hermandad contribuyó con una crecida suma para la erección de dicho retablo; y la Santísima Trinidad, pequeña tarjeta de alto relieve, terminando con un remate circular en cuyo centro aparece un caliz y á los extremos dos ángeles de talla, desnudos y de cuerpo entero.
Lo mismo se hizo con los colaterales; es decir, aprovechar los restos de los quemados, conservar los que quedaran útiles y dedicarlos el del evangelio al Santisimo Cristo del Amparo, y el de la epístola al Ecce-Homo de Gregorio Hernández.
En las capillas de aquel lado sigue la primera consagrada á la Virgen del Carmen, con el mismo retablo que tenia antes; la segunda á San José, con retablo nuevo; la tercera á Santa Teresa de Jesús, con su retablo antiguo; y la cuarta continua de bautisterio”.

Las noticias de la época dan pistas sobre el ritmo de la restauración del templo y su patrimonio. En cuanto al caso de Nuestra Señora de Prado encontramos el 15 de abril de 1893, la Venerable Hermandad de Nuestra Señora de Prado (en San Quirce) a las 9 de la mañana se reconciliará éste según lo dispuesto en el Ritual Romano. A las 17:30 se descubrirá la imagen de la Virgen tocando la Marcha Real  las dos bandas de música de los regimientos que guarneces en esta capital, luego Rosario, letanía y Salve. Es probable que lo que se refiere a reconciliación se tratase de algún acto de bendición o reposición al culto tras una intervención que podría haber tenido tras el incendio. El mismo Casimiro González García Valladolid refiere en sus Recuerdos y Grandezas “recientemente retocada la sagrada efigie y la del Niño Jesús que sostiene con su brazo izquierdo, se la colocó en el trono del segundo cuerpo del altar mayor”.
Ese mismo año, 1893, al Corte de María visita a nuestra Señora de Prado en San Quirce los días 18 de mayo y 18 de junio; ya el 18 de julio visita a Nuestra Señora de la Salud en San Quirce. Parece ser que dese este año no se celebró Procesión de Octava en San Nicolás, siendo recuperada en 1897.

"Nuestra Señora de Prado" sin mantos. A esta altura puede observarse algunos elementos que se retocaron en la Imagen.
"Nuestra Señora de Prado", como en otras Imágenes, en su momento se eliminaron sayas, mantos, rostrillos, etc., con los que eran vestidas; aunque se ha vuelto a utilizar los mantos con una solución intermedia, dejando visible la talla.



En cuanto a salidas procesionales de la Nuestra Señora de Prado, al menos hay constancia de dos ocasiones al año en que era portada en procesión: en la del Corpus Christi y en la Procesión de Octava de la Parroquia de San Nicolás de Bari (5 de julio, fiesta de San Miguel de los Santos).

Detalle del rostro de Nuestra Señora de Prado.
Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari.
Valladolid.

Detalle del rostro del Niño Jesús. Imagen de Nuestra Señora de Prado.
Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari.
Valladolid.


LOS MILAGROS DE NUESTRA SEÑORA DE PRADO

Son números los que se han ido recogiendo, pero podemos citar:
En 1530 salva a tres mercaderes vecinos de Valladolid, llamados Pedro Álvarez, Juan de Medina y Pedro Martínez, que venían en barco desde Perú y fueron atacados por un pez de gran tamaño, invocaron a Nuestra Señora de Prado y les salvo; en recuerdo de su intercesión trajeron al santuario “una efpina, como efpada, con 50 dientes, que tenia el monftruo en la frente”.
Cuarenta años después, en 1570, un hombre casado, estaba cautivo por espacio de 12 años y todas las noches se encomendaba a la Virgen, fue trasladado milagrosamente a este templo donde lo encontró su esposa. Milagro similar se repite en 1590, al vecino de Tudela de Duero Juan Pérez que llevaba 10 años cautivo en África.
En 1604 salva la vida a unos segadores en un incendio en tierras cercanas a su templo.

Otros se podían citar, pero vale la pena recordar los siguientes:
En 1614 devuelve a la vida a un niño de cuatro años por quien imploró su madre, Isabel García, vecina del barrio de san Juan de Valladolid. Dejó la mortaja en el templo como recuerdo.
A otra mujer, Mari García, vecina de Barrio nuevo, en 1621, salvo a su hijo de tres años que se había caído al pozo.
Al año siguiente, 1622, el 25 de marzo, auxilia a Alonso Calzada que en esta fiesta había ido con su esposa al templo y subido a un balcón, éste se hundió, invocó a la Virgen y salió ileso.
En la fiesta de san Jerónimo, 30 de septiembre de 1630, una mujer de Medina de Rioseco, Juana Martínez, tullida de una pierna, visita la capilla de la Virgen, se aplicó aceite de la lámpara de la Virgen y sanó. Al año siguiente, repite un milagro similar en un niño de 5 años.
Otros milagros hacen referencia a conseguir descendencia en los matrimonio (1634 a doña  Inés de Acuña).
Los propios monjes del monasterio fueron favorecidos con prodigios; en 1643 sana a uno de ellos de una sordera y el 8 de mayo de 1663 hace que salga ileso uno que había caído con su cabalgadura en una casa de la calle Teresa Gil, cuando el suelo se hundió y cayó a una bodega.

Podrían citarse muchos más que siguen los vistos hasta ahora y otros que refieren a conversiones, expulsión de demonios en personas poseídas, etc. El mismo Villafañe recoge prodigios hasta 1717.

Agradezco a los responsables de la Unidad Pastoral San Miguel-San Nicolás, Javier Carlos Gómez Gómez (párroco) y Jesús Manuel Losa Hernández, la ayuda prestada para poder elaborar esta entrada.



Bibliografía:
Foto completamente vestida en Valladolid, sus recuerdos y sus grandezas. Tmo I, pag 171 y ss.

Compendio histórico, en que se da noticia de las milagrosas, y devotas imágenes de la Reyna de Cielos, y Tierra, María Santissima, que se veneran en los mas celebras santuario de Hespaña. Juan de Villafañe. Imprenta de Eugenio García de Honorato. Salamanca. Año de 1726.

Diario de Valladolid, Ventura Pérez. Imp. y Librería Nacional y Extranjera de Hijos de Rodríguez. Valladolid, 1885. Pág. 86. Traslación del año 1726 (10 de diciembre).


viernes, 14 de octubre de 2016

NOTICIAS DE LAS PENITENCIALES DE VERA CRUZ Y LA PIEDAD DE VALLADOLID A FINALES DEL SIGLO XVIII A TRAVÉS DE UN MANUSCRITO DE RAFAEL FLORANES

El manuscrito “Inscripciones de Valladolid” de Rafael Floranes es una obra realmente interesante, y tal vez no muy conocida a nivel general, en cuanto que ofrece datos relevantes sobre el patrimonio de Valladolid. Recoge anotaciones sobre diversos templos, ya sean parroquiales, penitenciales o conventuales que tuvo la oportunidad de ver a finales del siglo XVIII. Si bien es cierto que trata de transcribir las inscripciones de diversa índole que encuentra en estos lugares, describe también la distribución de estos templos, algunos de los cuales no han llegado a nuestros días…es más, en determinados casos, puede que sea la última descripción de los mismos antes de su desaparición poco tiempo después. La pena es que no llega a describir todos los templos que había en la ciudad.

En este contexto, el manuscrito proporciona también datos sobre algunas Cofradías de Valladolid, independientemente de su carácter…Ahora me centraré en dos Penitenciales de las que trata de una manera algo más extensa y que permitirá conocer datos no muy conocidos hasta ahora. Estas Cofradías serán la Penitencial de la Santa Vera Cruz y la Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad.

COFRADÍA PENITENCIAL DE LA SANTA VERA CRUZ (folio 161 a 164 v)
Rafael Floranes nos describe tanto la distribución de altares en su templo penitencial como en el Humilladero que poseía esta Cofradía.

IGLESIA PENITENCIAL.- Comienza nombrando el templo y diciendo que es una de las cinco Penitenciales. En la portada aparece el año 1595. Describe la iglesia como “de 3 naves: mayor con crucero: y las 2 delos lados en que ay en cada uno 2 altares arrimados alas paredes del costado”. Identifica las advocaciones que reciben culto en el templo. Así en el altar mayor sitúa a Nuestra Señora de los Dolores. En cuanto a los colaterales menciona que el de la Epístola está dedicado al “atado a la coluna y azotado y es el 2.º paso de la Procesion”. Al pie de este retablo ve una sepultura que dice “Esta sepultura es de Juan de Albaredo y de sus hijos nietos y herederos y sucesores Murió día doce de Febrero del año de 1710 R.I.P.”
El colateral de, dice nuevamente de la Epístola (realmente debería ser el del Evangelio), dedicado a Nuestra Señora de la Soledad y al pie de este altar otra sepultura, en esta caso de D. Francisco Ruiz Canduela, Capitán de la Armada Real y Tesorero de la Inquisición de Lima, que fue diputado de esta Cofradía, y de su mujer D.ª Theresa Carreño y Baldes, hijos y sucesores, año de 1689.
Menciona igualmente la presencia de una lámpara en este altar y otra en el del lado de la Epístola, ambas de plata, dadas por “Juan Baron dela Fuente y D.ª Maria Diez Vela su mujer”, al Santísimo Cristo de la Cruz en el año de 1680, y fueron renovadas por la Cofradía en 1712.
Altares del lado del Evangelio 1. El Descendimiento, el paso ultimo que va en la Procesión. 
2.ºNra S.ra de las Candelas.
Altares del lado dela Epistola.
1.º La Oración del Guerto, el primer paso deta Procesion.
2.º El Coronamiento-el tercer paso en va en dha Procesion.

En este caso, parece identificar erróneamente las naves del templo.

Continúa con su descripción de la iglesia diciendo: “tiene su Coro alto con puerta balcón a la fachda q.e mira a la plateria, y esta fachada es mui buena arquitectura. Quando ay función enla Ygl.a y se ilumina el altar mayor de noche se ve de toda la plateria y ochavo y hace hermosa perspectiva: parece un cielo estrellado”.

HUMILLADERO.-  “Ssmo Christo del Humilladero en el Campo Grande. Se renovó en el año 1778, como dice un letrero en los arranques del Arco, Cuyo arco es mui bello y los dos (ilegible) de bobedas. Ay una tabla de indulgencias concedidas a D.ª Leonor Osorio por Paulo 3.ª año 1544 de q se puede sacar la antigüedad desta hermita agragada a la de la Vera Cruz. La efigie es de un Crucifixo bien formado antes de darle la lanzada y así no la tiene. En la pared del costado de la Epistola ay otro de pintura en el Sepulcro que es de mui buena mano y mui natural”.


COFRADÍA PENITENCIAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD (folio 402 y v).
Especialmente interesante es la descripción de este templo pues muy poco tiempo después sería demolido

Portada dos espadañas. Campana en la una, balcón sobre la puerta y dos escudos uno a cada lado. La capilla maior: elevada sobre quatro arcos que forman una media naranja mui buena y por quatro triangus de pintura mui buena el retablo maior su advocación de la Asumpcion es bien formado y dorado=
Colaterales. El del Evangelio de Sn Josef el de la Epistola Sn Antonio de Padua son dos retablos iguales y de la misma mano que el maior.
Capillas del lado dela Epistola
1.ª Na S.ra de la Soledad con su retablo dorado.
2.ª El SS.mo Christo del Perdon el que sale en el paso de Lonjinos.

Capillas del Evangelio
1.º del Christo de la Humildad y su retablo dorado lo mismo que el de na Sra de la Soledad qe tambien sale en Biernes Santo.
2 capilla del Christo del sepulcro que sale en su paso_ esta y la de enfrente están con pintura al fresco y en arco, todas con reja de madera.

De aquí salen el Biernes santo por la tarde los pasos siguientes:
1.º el caballo de Lonjinos
2.º el Christo del sepulcro
3.º el Christo de la umildad
4.º Nra Señora dela Soledad

Así se puede ver que en la Penitencial de la Piedad había siete retablos: el mayor, los colaterales y otros dos a cada lado del templo (estos últimos se identifican bien en la planta de la Iglesia que se conserva en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, fechado en 1777. Probablemente, la distribución de estas cuatro “capilletas” como dice el plano (con señal de reja ante ellas), en cuanto a la descripción de Floranes, haya que empezar desde la fachada del templo en dirección al presbiterio. Así vemos que la capilla del lado de la Epístola más próxima al crucero, tenía mayor profundidad que el resto de las capillas, y tradicionalmente se ha considerado que en ella estaba el paso del Longinos. En cuanto a este paso, es también importante señalar que su Crucificado tenía como advocación “Santísimo Cristo del Perdón”.

Igualmente interesante es ver que los colaterales estaban dedicados a San José (Evangelio) y San Antonio de Padua (Epístola). Tal vez éstas serían las imágenes que acompañaron a la titular de la Cofradía, Nuestra Señora de la Piedad, en su colocación tras construir el camarín, fiestas que tuvieron lugar en 1727, como señala Roberto Alonso Gómez ("1727–1734: UNO DE LOS PERÍODOS HISTÓRICO DE MAYOR ESPLENDOR DE LA COFRADÍA DE N.ª S.ª DE LA PIEDAD DE VALLADOLID". Congreso: La Semana Santa, ANTROPOLOGÍA Y RELIGIÓN EN LATINOAMÉRICA II. Valladolid- Octubre 2010). En la planta de la procesión verificada por este motivo el 28 de agosto de 1727, aparecen tres imágenes:
.-Paso: San Antonio de Padua, entre 4 diputados, con música sonora de 4 Oboes que se trajeron de un regimiento de Zamora.
.-Paso: San José, entre 4 diputados de esta cofradía, en sus andas.
.-Señor Dean y Cabildo Catedralicio, con toda solemnidad, con sus achettas, y en medio llevavan a Nra Sra de la Piedad entre 6 Capellanes, y el Palio 8 Capitulares desta ilustre Ciudad.


Vemos que este manuscrito aporta datos de gran relevancia para la historia y el patrimonio de Valladolid, sería aconsejable su publicación por parte de alguna institución (Ayuntamiento, etc.), transcrito y puede que comentado por expertos en la materia.

jueves, 8 de septiembre de 2016

LAS HERMANAS DE LA COMPAÑÍA DE LA CRUZ EN VALLADOLID

Con gratitud a Santa Ángela de la Cruz


"Santa Ángela de la Cruz" (María Jesús Merino de la Fuente, 2004)
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

En el vallisoletano barrio de Las Delicias se encuentran desde los años 30 del pasado siglo XX, las Hermanas de la Compañía de la Cruz, Instituto religioso fundado por Santa Ángela de la Cruz en Sevilla. Es habitual en el día a día del barrio ver a estas hermanas, de dos en dos, por las calles atendiendo las necesidades tanto materiales como espirituales no sólo del barrio, sino de todo lugar al que son requeridas, centrándose de manera especial su labor en la educación de las niñas (Colegio “Inmaculada Concepción”), pero también en el cuidado y atención de ancianos, enfermos y necesitados.
Antes de hablar de su presencia en Valladolid, conviene dar breves notas sobre algunas de sus principales figuras, en especial de quienes ya han sido proclamadas Santas y quienes están en proceso de beatificación.

SANTA ÁNGELA DE LA CRUZ, Fundadora.
Santa Ángela de la Cruz (Ángela Guerrero González) nació en Sevilla el 30 de enero de 1846. Hija de José Guerrero y Josefa González, matrimonio que llegó a tener catorce hijos, de los cuales solo seis, tres hijos y tres hijas, sobrevivieron hasta edad adulta. Ambos trabajaban para el convento de los Padres Trinitarios, cercano a la casa donde nació Santa Ángela (calle Santa Lucía, 13). Ángela fue bautizada pocos días después de su nacimiento, el 2 de febrero en la parroquia de Santa Lucía.
Pasado el tiempo, cuando Ángela ya contaba con la edad de 12 años entró a trabajar en un taller de zapatería donde estuvo hasta los 29 de forma casi ininterrumpida. A través de la maestra de taller, D.ª Antonia Maldonado, pudo conocer a José Torres Padilla. 

En 1865 Ángela solicita entrar como lega en el convento de las Carmelitas Descalzas del barrio de Santa Cruz. No la consideraron con la salud y energías físicas suficientes para los trabajos de lega y no la admitieron en el convento. Por el contrario, sus virtudes florecieron pronto, ese mismo año, cuando en Sevilla se declaró una epidemia de cólera, Ángela, bajo la dirección del Padre Torres, se dedicó al servicio de los pobres enfermos hacinados en los corrales de vecindad, las victimas más propicias de esa enfermedad. 

Siguiendo el consejo del Padre Torres intentó hacer el postulado en el hospital de las Hijas de la Caridad de Sevilla. Lo comenzó en el año 1868. Y, aunque su salud era precaria, las religiosas hicieron esfuerzos por conservarla, procurando enviarla a Cuenca y a Valencia para ver si se fortalecía, por último a su Sevilla natal. 

No obstante, su deseo de ser religiosa sigue firme y el 1 de noviembre de 1871 promete en un acto privado, a los pies de Cristo en la Cruz, vivir conforme a los consejos evangélicos. Dos años (1873) después tendrá una visión que señalará el carisma de su futura fundación: estando en oración vio el monte Calvario con una cruz vacía frente a la Cruz de Cristo y relata “al ver a mi Señor crucificado deseaba con todas las veras de mi corazón imitarle; conocía con bastante claridad que en aquella otra cruz que estaba frente a la de mi Señor debía crucificarme, con toda la igualdad que es posible a una criatura”.

En invierno de ese mismo año, Ángela formula votos perpetuos fuera del claustro, y por el voto de obediencia queda unida al padre Torres, al tiempo comienza a pensar en formar la "Compañía de la Cruz" y el 17 de enero de 1875 comienza a trazar su proyecto. El día 2 de agosto de 1875 el padre Torres celebraba la Eucaristía en la iglesia del convento jerónimo de Santa Paula, a la que asistían, con Ángela, que era terciaria franciscana, otras tres mujeres, Juana María Castro, Josefa de la Peña y Juana Magadán, supone en nacimiento de este nuevo Instituto de las Hermanas de la Cruz. Acabada la misa, se trasladaron a vivir a un cuarto alquilado en la calle de San Luis, n. 13, en el que había una mesa, unas sillas y unas esteras de junco que servían de colchón y de almohada, un crucifijo y un cuadro de la Virgen de los Dolores. 

En 1879 el arzobispo fray Joaquín Lluch aprobó las primeras Constituciones de la Compañía de las Hermanas de la Cruz. Las Hermanas de la Cruz fueron extendiéndose por Andalucía y Extremadura, La Mancha, Castilla, Galicia, Valladolid, Valencia y Madrid, las Islas Canarias, Italia y América. 
En 1894 sor Ángela  viajó a Roma para asistir a la beatificación del maestro Juan de Ávila y fray Diego de Cádiz, pudiendo entrevistarse con el Papa León XIII, quien más tarde concedió el decreto inicial para la aprobación de la Compañía, que firmaría en 1904 San Pío X.

A los 85 años de edad, en junio de 1931, se presentaron los primeros síntomas de su última enfermedad. Días después, el 7 de julio, tuvo una embolia cerebral perdió el habla y, después de nueve meses, a las tres menos veinte de la madrugada del día 2 de marzo de 1932, falleció. Sus hijas espirituales se han transmitido como testamento sus últimas palabras que habían sido: "No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera......".

En su sepelio, personas de todas las clases sociales la rindieron homenaje y, por privilegio del Gobierno de la Segunda República Española, fue sepultada en la cripta de la Casa Madre en Sevilla. Dos días después el Ayuntamiento republicano de la ciudad de Sevilla, presidido por el alcalde don José González Fernández de Lavandera, decidió por unanimidad que constase en acta el sentimiento de la Corporación por la muerte de la religiosa y decidió se rotulase con su nombre la entonces llamada calle Alcázares, donde estaba y continúa el convento. 

El proceso de canonización se inició en 1938, es decir, seis años después de su muerte y su instrucción llega hasta 1964 año en que tiene lugar la clausura de este proceso en la diócesis de Sevilla. Tiempo después, el Papa Pablo VI firmaba el 12 de febrero de 1976 el decreto que reconocía sus virtudes en grado heroico, concediéndose el titulo de Venerable. Posteriormente, el Papa San Juan Pablo II la beatifica el 5 de noviembre de 1982 en Sevilla. El 20 de diciembre de 2002, la Iglesia aprueba el milagro atribuido a sor Ángela consistente en la curación de un niño que sufría obstrucción arterial de la retina de un ojo, y que recuperó repentinamente la visión, la intercesión en este prodigio permitiría su canonización, que tuvo lugar el 4 de mayo de 2003, en la Plaza de Colón de Madrid, donde el Papa San Juan Pablo II pronuncia la fórmula que la eleva a los altares junto a otros cuatro beatos españoles: Pedro Poveda, José María Rubio, Genoveva Torres y Maravillas de Jesús.

Con motivo de la canonización, el 7 de mayo de 2003, su cuerpo incorrupto es trasladado desde la Casa Madre hasta la Catedral de Sevilla, donde presidió los actos en su honor, por la Canonización (ver capilla). 
Como último apunte merece la pena mencionar un dato que muestra la relevancia que ha alcanzado esta Santa en su Sevilla. En esta ciudad, en el cortejo de la Procesión del Corpus Christi, precede al Santísimo Sacramento otros pasos que representan a santos y santas destacados en la archidiócesis de Sevilla (Santas Justa y Rufina, San Leandro, San Isidoro, San Fernando III), la Inmaculada Concepción, el Niño Jesús del Sagrario, la reliquia de la Santa Espina (en la denominada Custodia chica). En 2009, por deseo del entonces Arzobispo de Sevilla, Cardenal Carlos Amigo Vallejo, se incluye un nuevo paso que abrirá el cortejo, Santa Ángela de la Cruz. Efectivamente, en la procesión del Corpus Christi celebrada el 11 de junio de 2009, se incluyó por primera vez un paso con la imagen de Santa Ángela de la Cruz. En aquella ocasión, fue la imagen tallada en 1943 por el escultor Mauricio Tinoco (Los Santos de Maimona, de Badajoz, 1907 - +12 de febrero de 1948) que recibe culto en la capilla de la Casa Madre de las Hermanas de la Cruz en Sevilla. 

Esta imagen salió sólo en esa ocasión en la Procesión del Corpus Christi. En septiembre de ese mismo año, el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga presenta en audiencia privada al Cardenal Carlos Amigo el boceto de una nueva talla que recibirá culto en la Catedral hispalense, con el fin de que sea la que se incorpore definitivamente al cortejo procesional, desechando la idea inicial que cada año saliera una imagen distinta de la Santa de las que se veneran en la ciudad. Una vez finalizada, la nueva imagen se bendijo en la Catedral el 22 de mayo de 2010, durante la Vigilia de Pentecostés. Salió por primera vez el 3 de junio de 2010.

La Hermandad de la Amargura es la encargada de exornar cada año el paso de la Santa, debido a su profunda relación con la congregación de las Hermanas de la Cruz.


SANTA MARÍA DE LA PURISIMA DE LA CRUZ 
Su nombre antes de entrar en la vida religiosa era María Isabel Salvat Romero, nació en Madrid el 20 de Febrero de 1926, en el seno de una distinguida familia de alto nivel social siendo sus padres Ricardo Salvat Albert y Margarita Romero Ferrer. Recibió las aguas bautismales en la Parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, en la calle Goya de Madrid. El día 8 de diciembre de  1944, cuando contaba 18 años, ingresó como postulante en la Compañía de la Cruz. Tomó los hábitos el 9 de junio de 1945; profesó temporalmente el 27 de junio de 1947 e hizo los votos perpetuos el 9 de diciembre de 1952. 

Fue directora en diversos colegios de la Compañía de la Cruz, como en Lopera (Jaén) en 1947, Valladolid en 1950 y Estepa (Sevilla) en 1953. Fue Superiora de los conventos de Estepa (1959), Villanueva del Río y Minas (1971). Desempeñó los cargos de Provincial, Consejera General del Instituto y también Maestra de Novicias.

El 11 de febrero de 1977 es elegida Madre General en el XIII Capítulo General Ordinario, cargo que ocupará hasta 1998.  En este tiempo llevó a cabo fundaciones en Puertollano (1980, aunque inició los trámites en 1978), Huelva (1982), Reggio Calabria (Italia) en 1984, Cádiz (1984), Lugo (1987), Linares (1990) y Alcázar de San Juan (Ciudad Real) en 1997.

Fue fiel seguidora de Santa Ángela y observadora intachable de las reglas del Instituto, mantuvo intacto el carisma fundacional. 

Falleció el día 31 de octubre de 1998, en la Casa Madre en Sevilla, siendo enterrada en la cripta de aquel convento el 2 de noviembre.

El 20 de febrero de 2004 tiene lugar la apertura del proceso diocesano de canonización, que se clausuró el 15 de noviembre del mismo año. Tras continuar la instrucción en Roma, el 17 de enero de 2009 el Papa Benedicto XVI firma el decreto que reconocía las virtudes heroicas. El 18 de septiembre de 2010 fue beatificada en Sevilla, estando presente una de las imágenes más veneradas de aquella ciudad: Nuestra Señora de la esperanza Macarena. Finalmente, fue canonizada en San Pedro de El Vaticano por S.S. el Papa Francisco, el 18 de octubre de 2015.

La primera imagen de María de Purísima de la Cruz fue realizada por el imaginero Juan Manuel Miñarro, quien conocía a la santa desde 1984, la cual le había encargado la imagen de Santa Ángela que se venera en la Catedral de santa María la Real de la Almudena de Madrid. El mismo imaginero había realizado unos bustos-retrato de la Santa y en febrero de 2010 entregó la imagen a tamaño natural

JOSE TORRES PADILLA.
Hijo de Francisco de Torres Bauta y María Padilla Cabeza, de los que quedó huérfano siendo muy joven, nació en San Sebastián de la Gomera, 25 de agosto de 1811, siendo bautizado el día 31 del mismo mes en la parroquia de Nuestra señora de la Asunción de dicha villa. 

En 1836 se ordenó sacerdote y cantó su primera misa.

En Sevilla adquirió fama de santidad y se le llamaba popularmente El santero de Sevilla, ya que fue director espiritual y confesor de varias monjas de especiales virtudes, como la dominica Sor Bárbara de Santo Domingo, la mercedaria Sor María Florencia Trinidad (Madre Sacramento) y Sor Ángela de la Cruz, con quien colaboró en la fundación de la congregación de las Hermanas de la Compañía de la Cruz de la que fue director espiritual.

Fue catedrático de Teología en el Seminario Conciliar de Sevilla, canónigo de la S.I. Catedral de aquella ciudad y asistió como teólogo al Concilio Vaticano I, por sugerencia del Papa Pio IX.

Falleció en Sevilla el 23 de abril de 1878, recibiendo sepultura dos días después en el Panteón de San Sebastián (hoy Parroquia de San Sebastián), propiedad del Excmo. Cabildo Catedral de Sevilla. A los cinco años de su entierro, la Madre General de las Hermanas de la Cruz -hoy Santa Ángela de la Cruz- pidió y consiguió el traslado de los restos del Padre Torres para depositarlos en la Casa Matriz. El traslado se hizo el 30 de abril de 1883.

En la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Sevilla Monseñor Juan José Asenjo Peregrina, arzobispo de Sevilla, abrió el proceso de beatificación y canonización del Siervo de Dios José Torres Padilla el 5 de mayo de 2014.


LA COMPAÑÍA DE LA CRUZ EN VALLADOLID

Hemos de remontarnos al año 1938, cuando el sacerdote D. Mariano Bonilla, siendo párroco en Las Delicias conoció la biografía de la fundadora del Instituto, Sor Ángela de la Cruz y consideró que estas religiosas harían gran bien por estas tierras. Expuso su idea al entonces Arzobispo de Valladolid, Mons. Antonio García García quien solicitó a la Madre General el establecimiento de una casa en Valladolid. La Madre General era por entonces Madre Gertrudis de la Cruz, segunda sucesora de Sor Ángela, y acordó las condiciones necesarias con el Padre Bonilla para el establecimiento de la fundación Se adquirió un terreno con una pequeña casa y huertas, situada entre las calles Embajadores y Arca Real. Madre Gertrudis envió a la Hermana Santa Rosalía, que se convertiría en superiora a su llegada a Valladolid. Con ella iban otras dos hermanas de velo negro, hermanas Angélica y Santa Inés; y tres hermanas de velo blanco, Isabel de Jesús, Felisa de Je¬sús y Refugio que llegaron el 10 de octubre de 1938, tras 27 horas de viaje atravesando España en plena Guerra Civil, con la ilusión de extender el Instituto y prestar servicio a los pobres.

En 2013 celebró el 75 aniversario del establecimiento en Valladolid con distintos actos ya fueran dentro del Colegio Inmaculada Concepción o abiertos al público, en el templo, como un Rosario de la Aurora (20/10/2013) presidido por el estandarte que representaba a Nuestra Señora de la Salud, imagen que preside la capilla que alberga en sepulcro de ambas santas en la Casa Madre de Sevilla (fotografías Casa Madre en este enlace).

La capillla actual fue inaugurada el 1 de julio de 1951. Este templo conventual albergó la Parroquia de San Juan de Ávila desde 1974 a 2011. Efectivamente, por Decreto de Mons. Félix Romero Menjíbar, fechado el 29 de agosto de 1974 se crea esta parroquia.

Fue suprimida por Decreto de Mons. Ricardo Blázquez Pérez, fechado el 15 de agosto de 2011, y sus feligreses pasaron a integrarse en las Parroquias limítrofes de Dulce Nombre de María, Nuestra Señora del Carmen, San Agustín y Santo Toribio de Mogrovejo.

Fachada de la Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

Presbiterio de la Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

La imagen del titular de la Parroquia, San Juan de Ávila (que ya no se encuentra expuesta al culto en el templo), fue realizada por el imaginero local Miguel Ángel Tapia Palomo, siendo bendecida por Mons. Don José Delicado Baeza, Arzobispo de Valladolid, el 17 de octubre de 1999. Esta imagen presenta en la mano izquierda una cruz a la altura del corazón y en la mano derecha los evangelios, a los pies una mitra como símbolo de la proposición al obispado. Tras la extinción como parroquia, la imagen permaneció depositada en esta capilla, como señala el decreto de extinción de la parroquia “4. Los bienes propios de la Parroquia suprimida serán destinados de la forma siguiente: la imagen de san Juan de la Cruz y la Pila bautismal portátil permanecerán en depósito en el Templo conventual de las Hermanas de la Compañía de la Cruz, a la espera de la dedicación de un nuevo templo a san Juan de Ávila…”. 
En la actualidad, esta capilla de gran sencillez lo que la otorga un encanto especial, expone al culto las siguientes imágenes y representaciones: En el centro del presbiterio, sobre el sagrario y el manifestador (de las pocas iglesias que mantienen este elemento y ojala que lo sigan conservando) se alza el Sagrado Corazón de Jesús y, a sus lados, sobre unos pilares exentos, la Inmaculada Concepción (éstas dos siguen ciertos rasgos de tallares Granda) y Santa Ángela de la Cruz (María Jesús Merino de la Fuente, 2004); saliendo del ámbito del presbiterio, en unas ménsulas, el Glorioso Patriarca San José con el Niño Jesús en brazos y frente a él, San Francisco de Asís; seguidamente un cuadro representando a Santa María de la Purísima de la Cruz,  Cristo Crucificado, un cuadro de Jesús de la Divina Misericordia y, recorriendo los muros de la capilla, las estaciones del Via Crucis.

"Santa Ángela de la Cruz" (María Jesús Merino de la Fuente, 2004) y "San Juan de Ávila" (Miguel Ángel Tapia Palomo, 1999), ésta última ya no está en el templo.
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

"Sagrado Corazón de Jesús".
Presbiterio de la Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

"Inmaculada Concepción".
Presbiterio de la Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

"Santa Ángela de la Cruz" (María Jesús Merino de la Fuente, 2004).
Presbiterio de la Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

"Glorioso Patriarca San José".
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

"San Francisco de Asís".
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz (ocupa el lugar de San Juan de Ávila y luego N.ª S.ª de Fátima).
Valladolid.

"Nuestra Señora de Fátima".
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz (ocupó el lugar de San Juan de Ávila).
Valladolid.

"Santa María de la Purísima de la Cruz".
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

El cuadro de Santa María de la Purísima de la Cruz, en la S.I. Catedral de Valladolid con motivo de la Eucaristía de Acción de Gracias por su canonización.

Estandarte con la imagen de Nuestra Señora de la Salud.
Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

Lugar de la Reserva para el Jueves y Viernes Santo.
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

Niño Jesús vestido de nazareno. Lugar de Reserva, Jueves y Viernes Santo.
Capilla del Convento de las Hermanas de la Cruz.
Valladolid.

Representaciones:

Imagen de Santa Ángela de la Cruz, obra de la escultora local María Jesús Merino de la Fuente (Valladolid, 02/01/1957), talla en madera policromada, de tamaño inferior al natural (mide 120 cms) realizada en el año 2004.


Monumento a Santa Ángela de la Cruz. Obra de Segismundo Piédrola Galván, siguiendo el mismo modelo de la realizada para Zafra (Badajoz) inaugurada en 2004. Se asienta en un pedestal en el que está inscrita la leyenda: VALLADOLID A SANTA ÁNGELA DE LA CRUZ. 5 DE NOVIEMBRE DE 2006,  siendo ésta ultima la fecha de bendición del monumento, que fue costeado por suscripción popular. 





Santa María de la Purísima de la Cruz. Se trata de una reproducción ampliada de la fotografía realizada por Juan Haretón en 1982 en la que aparecía María de la Purísima con el Papa Juan Pablo II. Aquella fotografía sirvió para el repostero o tapiz utilizado en San Pedro de El Vaticano durante la ceremonia de su canonización (octubre de 2015). La reproducción de la que estamos tratando y que se conserva en la Capilla de Las Hermanas de la Cruz, fue llevada a la S.I. Catedral para presidir la Eucaristía de acción de gracias. 



Finalizamos con los cultos que se celebran en este templo:
Eucaristía
Exposición del Santísimo Sacramento (domingos y festivos a las 19 h.).
Cultos mensuales a Santa Ángela de la Cruz y Santa María de la Purísima de la Cruz.
Triduo y fiesta de Santa Ángela de la Cruz.
Fiesta de Santa María de la Purísima de la Cruz
Triduo y fiesta del Beato Ceferino Giménez Malla.


Anexo: Madres Generales de la Hermanas de la Compañía de la Cruz:
1. Santa Ángela de la Cruz (María de los Ángeles Guerrero González), fundadora, fue Madre General hasta octubre de 1928.
2. Madre Gloria de la Cruz (María de las Angustias Murcia Cortés, Ayamonte 1861 - +Sevilla, octubre, 1936). Madre General desde octubre de 1928 a noviembre de 1935.
3. Madre Gertrudis de la Cruz, Madre General de 1935 a 1940.
4. Madre Catalina de la Cruz de la Fuente, Madre General de 1940 a 1949.
5. Madre Marciala de la Cruz de la Cuadra (Amalia de la Cuadra Irizar), Madre General de 1949 a 1964.
6. Madre Santa Rosalía, nació en Villalba del Alcor (Huelva) falleció en 1985. Fue Madre General de 1964 a 1977.
7. Santa María de la Purísima de la Cruz, (María Isabel Salvat Romero, Madrid 20/02/1926-+Sevilla, 31/10/1998) lo fue durante 22 años (1977-1998).
8. Madre Reyes de María de la Cruz Alcalá (actual Madre General, lo es desde 1998).




miércoles, 20 de julio de 2016

Celebraciones carmelitanas…lo que Valladolid ha perdido.



Esta entrada en otras ocasiones –por fechas- la hubiera dedicado a una crónica de las celebraciones con motivo de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen en Valladolid, sin embargo, esta vez, será una reflexión  sobre todo lo que Valladolid ha ido perdiendo en relación a esta fiesta.

Las comparaciones que en otras ocasiones hubieran sido un tanto “gratuitas”, esta vez cobran todo su sentido cuando ciertos elementos patrimoniales de Valladolid ahora están en otras localidades o bien porque aquí, en otros tiempos, se hacía de modo similar.

Este año he tenido la ocasión de vivir la fiesta del Carmen en dos localidades distintas, Valladolid y Medina del Campo; en la primera he recorrido distintas iglesias donde se honra en estos días a Nuestra Señora del Carmen con novenas, algunas de ellas organizadas por Cofradías que la tienen como Titular, y además ya en cuanto a la propia fiesta (16 de julio) participar en el Rosario de la Aurora en el Barrio de Las Delicias. En Medina del Campo pude ver la procesión vespertina, de ahí la reflexión que se propone en esta entrada. Creo oportuno comenzar con una breve crónica de lo visto en Medina.




El 18 de mayo de 2014, Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid dedicaba en Medina del Campo el Santuario Diocesano de Nuestra Señora del Carmen, sede de diversas Hermandades y Asociaciones, entre ellas la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen que junto a la comunidad de Padres Carmelitas que regenta dicho templo organizan los cultos y actos que se prolongan durante todo el mes de julio. La tarde del 16 de julio, presidió la Eucaristía Mons. Luis Argüello, Obispo Auxiliar de Valladolid (jornada maratoniana en este sentido pues presidió también sendas Eucaristías en Valladolid en Las Delicias tras el Rosario de la Aurora –procesión en la que participó- y en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros), tras la celebración de la Eucaristía dio comienzo la procesión con tres pasos: Niño Jesús de Praga, Santa Teresa de Jesús y Nuestra Señora del Carmen, acompañados por su Cofradía, representaciones de otras Hermandades y Cofradías de Medina (con sus estandartes) y las Bandas de CC y TT de “La Oración del Huerto  y Vera Cruz” y “Nuestra Señora del Carmen” (ambas de Medina). Las dos primeras imágenes iban en andas portadas a hombros y la Santísima Virgen, sobre ruedas, en un paso de estilo neogótico, obra de Francisco Font (1917), todas ellas con un destacado exorno floral basado en rosas rojas (uno de los actos es ofrenda de esta flor). Junto a ello, me parece interesante precisar algunos detalles más:
  • La Santísima Virgen presidió la Novena en su honor (del  7 al 15 de julio) en el presbiterio (habitualmente recibe culto en el retablo colateral del lado del Evangelio). Allí estuvo también en solemne besamanos desde el día 11 al mediodía del 15 de julio, ya que por la tarde es subida al paso en el que procesionará, y posteriormente regresará al presbiterio (día 18 de julio) donde permanecerá hasta finales de julio.
  • Santa Teresa de Jesús fue incorporada al cortejo procesional en 2015 (V Centenario del nacimiento de Santa Teresa) y se va a mantener en el futuro.
  • Estamos hablando de un templo donde se puede conseguir la Indulgencia Plenaria desde las 12 del mediodía del 15 de julio hasta las 24 horas del 16 de julio (como así anuncian en sus cultos).
  • Todos los sábados de julio se hace el Rosario de Luz en el Santuario.






Y, ahora llega el momento de reflexionar sobre Valladolid y en bastantes casos para hablar de perdidas, ya sea en Cofradías, celebraciones o patrimonio.

En primer lugar las Cofradías. En dos páginas de este mismo blog se puede ver las Cofradías activas e inactivas (listas aún incompletas) en las que, en cuanto a Nuestra Señora del Carmen, hay constancia de varias, no es de extrañar por lo arraigada que está esta devoción; algunas de ellas existen en la actualidad, otras ya no –tal vez inactivas no extintas-. En cuanto a las primeras las hay que gozan de “buena salud” pero también las que paulatinamente han ido reduciendo su actividad, en algunos casos incluso el anuncio de la novena en su parroquia ya no menciona a la Cofradía, otras que en otros tiempos colocaban a su Titular en el presbiterio y ahora ni siquiera la mueven de su retablo y aunque tienen estandarte no lo exponen en estos días…

Celebraciones también se han perdido. Si bien es cierto que en la actualidad cada 16 de julio hay cuatro procesiones del Carmen en Valladolid, organizadas por tres Cofradías distintas:
  1. Rosario de la Aurora, Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Las Delicias).
  2. Procesión de Nuestra Señora del Carmen, Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (San Mateo y Santo Domingo de Guzmán)
  3. Procesión de Nuestra Señora del Carmen, Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (San Pío X).
  4. Procesión de Nuestra Señora del Carmen, Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Las Delicias).


Hay otras que se han perdido, como la Octava de San Lorenzo, la Procesión de Nuestra Señora del Carmen de la Parroquia de San Andrés Apóstol (cuya Hermandad titular sigue organizando Novena en su honor) y otras Octavas, pero especial mención merece la Magna Procesión de Nuestra Señora del Carmen de San Benito El Real, en la que llegó a salir hasta seis imágenes a la calles: Niño Jesús de Praga, San Elías Profeta, Transverberación de Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San José y Nuestra Señora del Carmen (ya fuera la de Claudio Cortijo o la de Francisco Font i Pons), algunas a hombros, otras sobre ruedas y, cabe recordar, que el paso neogótico que hoy procesiona en Medina del Campo fue encargado por la Venerable Orden Tercera del Carmen de Valladolid ya estando en San Benito (que dicho sea, es una Iglesia de enormes dimensiones como para poder hacer o recuperar procesiones por el interior como las tenía en otros tiempos)…aunque no sea en Valladolid, al menos sigue existiendo este paso y se sigue empleando para el fin para el que fue creado, lo que le salva de una posible perdida por desuso como ha ocurrido con el patrimonio de otras Cofradías de nuestra ciudad.

Ya hemos visto la presencia del Niño Jesús de Praga en dos procesiones carmelitanas, Medina del Campo y San Benito El Real (Valladolid), pero recordemos que también salió en la Procesión de Nuestra Señora del Carmen de Las Delicias, de hecho en el altar erigido por esta Cofradía el pasado 29 de mayo de 2016 con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi se pudo ver esta imagen del Divino Infante tras décadas sin estar al culto en la Parroquia (…¿no hay sitio para ponerlo?). Y bien podría recuperarse su participación en la procesión acompañado por los/as niños/as de Primera Comunión y Catequesis, portado a hombros ya sea por cofrades del Carmen o por voluntarios (¿no van a salir cuatro personas para llevarlo y algunas más durante el recorrido para ir cambiando?), conste que no es una cuestión de copiar a… es recuperar lo que se ha perdido.
Creo que el Carmen de Delicias (y perdóneme el resto) está llamado a ser el referente en Valladolid de las celebraciones de Nuestra Señora del Carmen en el día de su fiesta, el 16 de julio...Imaginémonos por un momento la procesión con el Niño Jesús de Praga en andas precediendo a Nuestra Señora del Carmen en su paso procesional, con el montaje antiguo (reincorporando los ángeles).




Tomando como referencia de medidas la fotografía del altar para la Procesión de Corpus Christi 2016, fotomontaje de cómo podría quedar el Niño Jesús de Praga en las andas en las que sale Nuestra Señora del Carmen en el Rosario de la Aurora.

Por la mañana asistí al Rosario de la Aurora organizado por la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Delicias) que desde las 6:30 de la mañana recorre las calles del barrio, termina con una Eucaristía durante la que se puede ver el pedestal eliminado al paso procesional de Nuestra Señora del Carmen, un paso bendecido y estrenado en 1958. Gracias a uno de los relieves de este pedestal se puede ver la firma del autor (tal vez no sólo de los relieves, también de todo el paso procesional, salvo las esculturas que son de tipo Arte Cristiano de Olot), esta firma es S. Villafañe. Los temas de los relieves –con motivos carmelitanos- (ver fotografías) son realmente interesantes:
  • Nuestra Señora del Carmen estregando el escapulario a San Simón Stock, en presencia de Santa Teresa de Jesús (en este relieve está la firma).
  • Nuestra Señora del Carmen librando almas del Purgatorio.
  • San Juan de la Cruz y san Elías Profeta ante el emblema de la Orden del Carmen.
  • Espíritu Santo.







Una auténtica pena que un paso así se haya perdido. Si bien es cierto que hay que reconocer y agradecer el que la imagen de Nuestra Señora del Carmen (estrenada también en 1958) volviera a salir a las calles de su barrio, también hay que decir que la intervención llevada en su paso procesional no fue la más acertada (curiosamente no es el único caso que se ha dado en Valladolid y de ahí la necesidad de una comisión que informe de manera vinculante este tipo de intervenciones así como la incorporación de nuevas tallas, por ejemplo); puede ser que se tomase esa decisión por temas de la altura del paso (calculado un poco a ojo podría alcanzar poco más de 4 metros de altura contando con paso más imagen de la Virgen y su resplandor) y de las puertas que debía atravesar (en especial la de las rejas) pero…¿no se podría haber optado por sistemas hidráulicos que bajasen la altura de la carroza y que por otro lado permitiese que se introdujese el pedestal hasta conseguir la altura necesaria para salvar esas puertas y luego poder subirlo? También se eliminaron unos ángeles portacandelabros estrenados en 1959, y que en estos últimos años, al menos dos de ellos, podían verse en el altar de cultos durante la Novena…Sin embargo este año ya no se ha montado dicho altar de cultos (que podría aprovecharse para un besapie a la Virgen), así que tampoco se han mostrado estos ángeles, y Nuestra Señora ha estado desde el primer momento en su minorado paso.





La Indulgencia Plenaria con motivo de la fiesta del Carmen también puede lograrse en Valladolid y no estaría mal que esto se diera a conocer, tanto en San Benito El Real como en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen (Delicias), en este último caso –según la prensa- por extensión del Jubileo concedido por el Papa San Pío X en 1912 y, por otro lado, según Enchiridion Indulgentiarum por ser la fiesta titular de la Parroquia.

65
Visita a la iglesia parroquial
Se concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que visite la iglesia parroquial:
- en el día de la fiesta titular;
- el día 2 de agosto, en que coincide la indulgencia de la "Porciúncula".
Una y otra indulgencia podrán ganarse tanto en el día anteriormente designado como en otro día que establezca el Ordinario en provecho de los fieles.
Gozan de las mismas indulgencias la iglesia catedral y, si la hay, la iglesia concatedral, aunque no sean parroquiales, y también las Iglesias parroquiales.'
Las mencionadas indulgencias ya están incluidas en la Constitución apostólica Indulgentiarum doctrina. Norma 15; aquí se han tenido en cuenta los deseos hasta ahora manifestados a la Sagrada Penitenciaría.
En esta piadosa visita, de acuerdo con la Norma 16 de la misma Constitución apostólicas se reza la oración del Señor y el símbolo de la fe (Padrenuestro y Credo).


Reconozco que una cosa me ha llamado la atención en Las Delicias…llevo muchos años acudiendo allí a la novena, una tradición familiar, siempre se llenaba, en cualquiera de las tres Misas que a lo largo de estos días se ofician…pero este año, se han visto bancos vacios, otros con una, dos o tres personas…extraño, puede ser anecdótico, pero después de tantos años no deja de llamar la atención algo así.