martes, 14 de octubre de 2014

La Procesión de Nuestra Señora del Rosario en el Convento de San Pablo de Valladolid

Nuestra Señora del Rosario, finales del siglo XIX.
Convento de San Pablo.
Valladolid.

El Convento de San Pablo, de la Orden de Predicadores, fue fundado en Valladolid hacia el año 1276. Con el paso de los siglos fue ampliando sus dependencias y la construcción de la monumental iglesia que aún se conserva. El siglo XIX fue especialmente trágico para este conjunto monumental, así el 14 de junio de 1808 fue ocupado por tropas francesas, quienes al principios del año siguiente hicieron presa a la comunidad de religiosos y en 27 de junio de ese mismo año, 1809, profanaron la iglesia para dedicarla a otros usos, mientras los bienes eran destinados a distintos fines, como la reja de la capilla mayor de la iglesia con la que se hicieron las puertas de hierro del Campo Grande. El 18 de agosto de 1835, por disposición del Capitán General de Castilla la Vieja se vio afectado por la exclaustración, por lo que la comunidad de religiosos tuvo que abandonar el convento. Pocos años después fueron derruidos los pocos edificios conventuales que quedaban, respetándose únicamente la iglesia conventual. Cincuenta y ocho años después volvía la comunidad, el 30 de septiembre de 1893 los padres dominicos tomaron de nuevo posesión de la iglesia, y tras diversas obras de reparación se abrió al culto solemnemente el 4 de agosto de 1894. Cuatro años después se volvía a hacer convento, transformando la sacristía en habitaciones y celdas.

El mismo año que regresan, 1893, ya celebran solemnemente la fiesta de Nuestra Señora del Rosario. En esa ocasión, el 1 de octubre de 1893, primer domingo de octubre, (recordemos que la fiesta de Nuestra Señora del Rosario se fija por la victoria en la batalla de Lepanto, acaecida, según el calendario juliano vigente en ese momento, el domingo 7 de octubre de 1571 era el primer domingo de octubre, de hecho en algunos santuarios y conventos dominicos, este primer domingo de octubre celebran solemne procesiones del Rosario), aquel primer año a las 10 de la mañana misa solemne por el R.P.Fr. Paulino Álvarez. Por la tarde ,a las 4 de la tarde desde San Pablo, con la imagen de la Virgen del Rosario, por las calles de León, Plazuela de San Miguel, Arces, Damas, Guadamacileros, Cantarranas, Angustias en dirección al templo. Ese día comenzó la novena.

Aunque no hay mención de las Cofradías que pudieron formar parte de aquella primera procesión, es lógico pensar en la presencia de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo de Guzmán que se había fundado en Valladolid en 1890 en el Monasterio de Nuestra Señora Porta Coeli. Esta Orden Tercera, contribuyó de manera generosa a las obras del recién recuperado templo conventual de San Pablo. En cualquier caso, en la crónica del año siguiente, 1894, ya aparece la Orden Tercera de Santo Domingo junto con la Asociación del Rosario Perpetuo y Cofradía del Rosario (que se fundaría en el año 1894), en la crónica del procesión se mencionan “figuras y estandartes”.

La procesión no siempre tuvo el mismo recorrido, se constatan ocasiones en que fue hasta la S.I. Catedral y otras en las que el recorrido es como el que se publica en 1897: León, Arces, Val, Plaza Mayor, Santiago, Constitución, Alfonso XII, Teresa Gil, Fuente Dorada, Platerías, Cantarranas y Angustias en dirección al templo; este mismo año, la procesión aparece como organizada por la Asociación del Rosario Perpetuo y en la crónica se menciona “imágenes y estandartes”, sin especificar advocaciones.

En el año 1900, la imagen de Nuestra Señora del Rosario estrena unas andas procesionales procedentes de Barcelona, regalo de una piadosa familia, aunque no mencione el apellido y tampoco recoge el taller de donde proceden dichas andas.

Ya dos años después, en 1902, es cuando encontramos en la prensa la identificación de alguna de las imágenes que forman en el cortejo procesional, junto con la imagen de Nuestra Señora del Rosario iba también la imagen de Santo Domingo de Guzmán.

La imagen de Nuestra Señora del Rosario, al menos en esta época, se identifica con la que actualmente se encuentra en el presbiterio de la Iglesia Conventual de San Pablo. Una imagen que a juzgar por sus rasgos podría proceder de algún taller valenciano. Hoy se nos presenta un tanto mutilada, no tanto la imagen de la Virgen o del Niño, pero sí el trono donde se siente María Santísima. Por fortuna, se conserva fotografías de este trono cuando aún estaba completo. Hay también mención en la prensa que en esta época la imagen de la Virgen lucía un manto bordado en oro (en 1906 se dan detalles de la presencia del manto “lucía rico manto de raso blanco recamado de oro”).
Se conserva una fotografía de las primeras décadas del siglo XX, en la que se ve a la comunidad de religiosos dominicos posando ante las andas de Nuestra Señora del Rosario, permite ver parte de la peana donde se asienta la imagen y flanqueando dicha peana, dos ángeles con unas cintas. En esta fotografía, el trono de la Virgen está completo, con un respaldo que llega a la altura de la corona de la Señora y unos reposabrazos con cabezas de ángeles.

En cuanto a la imagen de Santo Domingo de Guzmán, cabe la posibilidad que fuera la misma imagen que con la que participaban en la procesión del Corpus Christi. Hay una fotografía de Luis Fernández del Hoyo en la que esta imagen parece ser de vestir, con el hábito propio de la Orden, cruz patriarcal…

Según la crónica de la procesión de 1906, figura una imagen más en el cortejo (así que la incorporación en dicha procesión podrá ser en 1905 –año del que no tengo crónica en cuanto a imágenes se refiere- ó 1906) se trata del Niño Jesús, que posiblemente se trate de la imagen titular de otra Cofradía que se erigiría en el Convento: la Cofradía del Santo Nombre de Dios y de Jesús. Por lo que ahora las imágenes de la procesión serán:
  • Niño Jesús.
  • Santo Domingo de Guzmán.
  • Nuestra Señora del Rosario.


Cabe la posibilidad que esta imagen del Niño Jesús llevase un orbe en la mano izquierda y bendijese con la derecha y tal vez fuera vestido con ricos mantos y coronas, casi con atributos reales, porque son varios los años que se menciona como imagen del Niño Jesús de Praga.

Unos años más tarde, a comienzos de la década de los 10 del siglo XX, se incluirá otra imagen más, la de Santa Catalina de Sena. Del año 1912 procede esta planta procesional:

1. Guardia montada
2. Cruz Conventual y ciriales
3. Grupo primero de estandartes del Rosario (los cinco misterios gozosos, presididos por don Julián R. Alfageme, con capa pluvial)
4. Estandarte de la Cofradía del Santísimo Nombre de Jesús
5. Imagen del Santísimo Niño Jesús
6. Patronato de Niños Desamparados
7. Niñas del Colegio del Santísimo Rosario de Dominicas Francesas
8. Grupo primero de la banda del Hospicio para acompañar el canto del Rosario y el nuevo himno
9. Filas de las señoras socias del Rosario Perpetuo
10. Grupo segundo de estandartes del Rosario (los cinco misterios dolorosos, presidios por el señor don Ángel Morante, con capa pluvial encarnada)
11. Estandarte primero del Rosario
12. Imagen de Santa Catalina de Sena
13. Filas de señoras jefes de sección del Rosario Perpetuo
14. Grupo segundo de la banda del Hospicio
15. Grupo tercero de estandartes del Rosario (los cinco misterios gloriosos)
16. Estandarte de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo
17. Filas de señoras terciarias dominicas
18. Imagen de Santo Domingo de Guzmán
19. Capilla de cantores de la S.I.M.
20. Estandarte del Rosario Perpetuo
21. Filas de señores socios del Rosario perpetuo y Terciarios Dominicos
22. Grupo de niñas con los emblemas del Rosario
23. Filas de clero secular y comunidad de San Pablo
24. Carroza de la Santísima Virgen del Rosario
25. Junta Directiva del Rosario perpetuo
26. Señoras oficiantes
27. Presidencia seglar compuesta por los señores concejales
28. Banda de Isabel II


El recorrido fue: Angustias, Macías Picabea, Platerías, Plaza Mayor, Santiago Constitución, Alfonso XII, Regalado, León de la catedral, Plazuela de la libertad y Angustias hasta San Pablo.

Esta cuatro imágenes: Niño Jesús, Santa Catalina de Sena, Santo Domingo de Guzmán y Nuestra Señora del Rosario son las habituales hasta 1915, ya que al año siguiente (1916) es curioso que no se menciona la presencia del Niño Jesús y sí la de Santa Rosa de Lima, de este mismo año se dice que la Virgen del Rosario iba “en su magnífica y soberbia carroza adornada con luces y flores y rodeada de niñas con preciosos vestidos blancos”.

Hubo ocasiones en que no se pudo celebrar la Procesión de Nuestra Señora del Rosario, unas veces a causa de la lluvia, pero es más llamativo el motivo por el que no se puede celebrar en 1918, ya que a causa de la epidemia gripal no salió la procesión el primer domingo de octubre, ya que se trataba de evitar las aglomeraciones de gente.

El 4 de octubre de 1919, D. Pedro Segura, Obispo Auxiliar de Valladolid bendice una nueva imagen y nueva corona que los socios del Rosario han regalado a Nuestra Señora, por suscripción popular. Aquel primer domingo salió la Procesión con la nueva imagen, pero la lluvia hizo acto de presencia y hubo de regresar precipitadamente a San Pablo, trasladándose la Procesión las domingo 12 de octubre, con las imágenes del Niño Jesús, Santa Catalina de Siena, Santo Domingo de Guzmán, y en artística carroza la Santísima Virgen del Rosario.

Las celebraciones religiosas no eran ajenas a los acontecimientos sociales o políticos que de distinta índole se sucedían a lo largo de los años. Así el día del Rosario del año 1921 (2 de octubre) hubo por la mañana Rosario de la Aurora por la plaza de San Pablo, con rogativas por los soldados en África. Ya por la tarde salió la procesión. Puede ser que durante todo el mes de octubre se celebrara cultos en honor de la Virgen del Rosario, lo que explicaría que ese mismo año, para el día 31 de octubre se anuncia la bajada de la Virgen de su altar a la carroza y procesión por la Plaza de San Pablo.

Parece ser que aunque se realizase una nueva imagen en 1919, en las procesiones se pudieran alternar esta nueva imagen y la anterior, la que se encuentra al culto en San Pablo, así en 1926 se menciona a “la preciosa imagen de la Virgen del Rosario sentada en su magnifico trono sobre artística carroza”.

En los años 40 del siglo XX sigue celebrándose la Procesión de Nuestra Señora del Rosario en San Pablo, por ejemplo en 1945 se publica una fotografía de la Virgen del Rosario de pie, sostenida por un grupo de ángeles.

Actualmente no se celebra esta procesión.

sábado, 4 de octubre de 2014

Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y la Salud


"Nuestra Señora de la Salud" (Anónimo, siglo XVII)
Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari.
Valladolid.

Hay fechas que conviene ser recordadas en la “vida” de una imagen. Una de ellas, la más reciente es el 17 de septiembre de 2014, cuando ha sido repuesta al culto la imagen de Nuestra Señora de la Salud, en la Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari.

Conviene repasar un poco la historia de los Rosarios públicos y las Hermandades del Rosario para contextualizar esta advocación. En la segunda mitad del siglo XVII se extendió por España la costumbre de realizar Rosarios públicos por las calles, ya fuera primero dentro de las Misiones y luego como ejercicios piadosos independientes. En el auge de este tipo de Rosarios públicos destaca la figura del dominico fray Pedro de Santa María de Ulloa, llamado el “apóstol del Rosario” en el Convento de San Pablo de Sevilla. Precisamente, el primer Rosario público saldrá por las calles de Sevilla el 17 de junio de 1690 (cuando se estaban celebrando las honras fúnebres por fray Pedro de Santa María de Ulloa, fallecido el 6 de junio), este Rosario fue en honor a Nuestra Señora de la Alegría, de la Parroquia de San Bartolomé. Luego esta práctica piadosa se irá  extendiendo por Cádiz, Málaga y el resto de España. La manera de conformar el cortejo definitivo se debe al capuchino fray Pablo de Cádiz con quien colaboró fray Isidoro de Sevilla, religioso de la misma Orden. Estos Rosarios, con faroles, tenían como centro un estandarte o Simpecado. En Valladolid se inician estos Rosarios en 1693, por iniciativa del religioso fray Tomás de la Ascensión, mercedario descalzo del Convento de San José, con cortejos infantiles que cantaban el Rosario llevando un guión con la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes: será el inicio de este movimiento del Rosario que se extendió luego por toda la ciudad.

Este apogeo del Rosario en la ciudad propició la creación de numerosas Cofradías y Hermandades del Rosario en las parroquias, conventos y templos penitenciales; Hermandades del Rosario que tenían como referente mariano, en algunos casos, a imágenes que gozaban de devoción en Valladolid.

Una de estas Hermandades del Rosario se fundó a principios del siglo XVIII en la antigua Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, sita en la plaza de San Nicolás, al lado del Puente Mayor, tomando el nombre de Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y la Salud, erigida en 1702 y aprobada por el Obispo D. Diego de la Cueva Aldana el 8 de junio de ese mismo año. Compuesta por feligreses y vecinos de aquella parroquia, En el informe sobre las cofradías de Valladolid elaborado hacia 1781 se menciona que como efectos contaba con 54 ovejas “que tiene arrendadas á 4 reales cada una” y limosnas, dedicándose estos fondos a dos funciones de iglesia, misas y refrescos.

El ser una Hermandad del Rosario, de carácter devocional, hizo que se librase (como otras Hermandades del Rosario de la ciudad) de la extinción de Cofradías y Hermandades de 1785. 

Una estampa grabada a principios del siglo XIX por Julián Hujano, sacristán de la Parroquial de San Nicolás de Bari, representaba a la Virgen con el Niño en un retablo barroco, en cuyo Sagrario figuraba el Cordera Pascual. Presentaba columnas corintias con frontón partido con el anagrama del Ave María y una cartela barroca con el lema “SALUS INFIRMORUM ORA PRO NOBIS” (Blanca García Vega: "Estampas de imágenes vallisoletanas")

Tras la desamortización, la Parroquia de San Nicolás de Bari se trasladó -en 1837- a la iglesia del antiguo Convento de Trinitarios Descalzos de la Plaza de la Trinidad, que desde entonces y en la actualidad es la Parroquia de San Nicolás de Bari. A ella llegaron las imágenes ubicadas en el antiguo emplazamiento, también la de San Roque de su capilla del Puente Mayor y la de Nuestra Señora de Prado.

Tras la canonización de San Miguel de los Santos (1862) y la erección de la Congregación de su nombre (1864) comienza la celebrarse la función y procesión de Octava de esta Parroquia de San Nicolás en la fiesta del santo trinitario (5 de julio). No son muchos datos los que se publicaron de la primera celebrada en 1864, pero a partir del año siguiente (1865) ya se mencionan distintas imágenes en la procesión, entre ellas la de Nuestra Señora de la Salud, junto con la de San Miguel de los Santos y San Nicolás de Bari, precediendo al Santísimo Sacramento. Posteriormente se irán añadiendo otras imágenes al cortejo.

Junto con esta procesión de Octava en la Parroquia de San Nicolás, Nuestra Señora de la Salud salió también en su propia procesión del Rosario.

Ya en el actual templo, la imagen de Nuestra Señora de la Salud contó con una capilla en la nave de la epístola, nave que desapareció en las reformas efectuadas entre 1972 y 1974. Con la desaparición de esta nave se eliminaron diversos retablos teniendo sus imágenes distinta suerte, algunas retiradas del culto, como el caso de la Virgen de la Salud, otras llegaron al Museo Diocesano y Catedralicio. Se puede entender que en estas fechas, ya no existiera la Cofradía, de lo contrario tal vez no se hubiera retirado del culto.

La imagen de Nuestra Señora de la Salud (imagen de vestir, siglo XVII) ha sido colocada en el testero del lado de la epístola, lo que era la entrada a la Capilla de San Miguel de los Santos. Para su reposición al culto, se ha confeccionado una nueva saya, ceñidor y manto, limpiándose su corona de plata.

Agradezco los datos aportados por D. Jesús Losa para la elaboración de esta entrada.