miércoles, 20 de junio de 2012

San Francisco de San Miguel y San Miguel de los Santos en el CL Aniversario de su Canonización



El 8 de junio de 1862, el Papa Pío IX, canonizaba en la misma ceremonia (referida con todo lujo de detalles en el libro Vidas de los Mártires del Japón, de Eustaquio María de Nenclares) a los hasta entonces Beatos Mártires de Nagashaki († 5 de febrero de 1597) y a San Miguel de los Santos, confesor.


Hoy dedicamos homenaje a estos dos Santos tan relacionados con Valladolid, ya que uno de ellos, San Francisco de San Miguel nació en el vallisoletano pueblo de La Parrilla en noviembre de 1545, tomando el hábito en el Convento de San Francisco de Valladolid: “El 9 de enero de 1567 tomo el hábito en el convento de Valladolid para religioso lego Juan del Arco, natural de La Parrilla. El se llamó en religión Fr. Francisco de San Miguel. Fue virgen” (Fr. Matías de Sobremonte, Nota VIII). Tras recorrer distintos conventos en España, fue también a misionar en México, Filipinas y finalmente en Japón, donde recibió la corona y palma del Martirio en la colina de Nishizaka, conocida posteriormente Colina Tateyama, que significa “Luminosa”, por los sucesos que se pudieron contemplar en ella tras la muerte de los mártires. En aquella ocasión fueron martirizados un total de veintiséis religiosos, los denominados protomártires de Japón, entre los que también se encuentra el comisario de aquella expedición, San Pedro Bautista. En 1616, siendo Pontífice Pablo V, a instancia de la Orden Franciscana, se inicia el proceso de beatificación de los Mártires de Nagasaki de 1597 (6 frailes franciscanos, 17 franciscanos seglares y 3 jesuitas), dicho proceso culminó el 14 y 15 de septiembre de 1627 con la Ceremonia de Beatificación presidida por el Papa Urbano VIII celebrada en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma.


Por su parte, San Miguel de los Santos, Confesor, conocido como “El Extático” por los éxtasis que experimentaba durante la consagración eucarística, nació en Vich, Cataluña, el 29 de Septiembre de 1591. Intentó en 1603, ser aceptado en el convento franciscano de Vich, pero fue rechazado por su edad. Fue a Barcelona e ingresó en un convento del orden de los trinitarios, donde entra como novicio en agosto de 1603. Después de tres años de noviciado, por consejo de fray Jerónimo Deza, pasó al monasterio de San Lamberto, en Zaragoza, donde hizo profesión el 30 de septiembre de 1607. El 28 de enero de 1608 tomó los hábitos y entró en la congregación de los trinitarios descalzos de Oteiza (Navarra), a continuación fue enviado a Madrid como novicio. Tras el noviciado emitió su profesión el 29 de enero de 1609 en Alcalá de Henares, en manos del Ministro P.Fr. Pedro de la Madre de Dios. Pasó por varios conventos como Alcalá, Solana, Campo de Montiel, Sevilla y Baeza, y tras este fue a Salamanca a estudiar Teología. En 1615 fue ordenado sacerdote en Faro (Portugal). En 24 de mayo de 1622, el superior de la Orden le propuso como Ministro del convento de Valladolid. El exceso de modestia hacía que no quisiera predicar, y sólo lo hizo de manera habitual a partir de los treinta años, como Cristo. La frecuencia de sus episodios místicos incontrolables (éxtasis, raptos, etc.) hacía que no quisiera mostrarse mucho en público. Falleció en Valladolid el 10 de abril de 1625, venerándose sus restos mortales en la actual Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, tan conocida por celebrarse en ella las famosas Caminatas de los Tres Lunes a San Nicolás de Bari. En 1742 Benedicto XIV firmó el Decreto de sus virtudes. Beatificado por Pío VI en 24 de mayo de 1779.


La canonización de ambos en 1862 fue motivo de celebraciones jubilosas, con funciones religiosas, procesiones con las imágenes de los nuevos Santos. Curiosamente sus imágenes, junto con otras, coincidieron en una misma procesión por las calles de Valladolid varios años después, concretamente el 13 de mayo de 1930, con motivo de la festividad del Patrono de la Ciudad y Archidiócesis, San Pedro Regalado (en este enlace se puede ver una fotografía de San Francisco de San Miguel por las calles de Valladolid).


Más cercanas en el tiempo fueron las celebraciones que tributó La Parrilla en honor de su Santo Vecino en 1962 al celebrarse el Centenario de la Canonización.


Y llegamos a la actualidad, si bien es cierto que de forma desigual para cada uno de ellos.


Nuevamente, La Parrilla, honró a su Santo en las fiestas de junio, en esta ocasión con mayor solemnidad.
Durante aquellos días los balcones lucían reposteros, mantones y banderas. El 7 de junio, víspera del aniversario, tuvo lugar una ofrenda floral al Santo en su ermita.

El 8 de junio de 2012, a las 12 de la mañana, Monseñor Ricardo Blázquez Pérez, Arzobispo de Valladolid, presidió una Solemne Eucaristía en la Plaza Mayor del pueblo, ante la imagen de San Francisco de San Miguel, trasladada previamente desde su ermita, evento al que también se invitaron a autoridades, representaciones de las Cofradías de Valladolid y Órdenes religiosas.


Detalle a destacar es que en esta celebración tan especial, sus organizadores han decidido -con buen criterio-, contar con quienes habitualmente armonizan estos cultos, dulzaineros, coro parroquial, etc.

Para quien no lo conozca, decir que La Parrilla en una localidad que se encuentra a unos 21 kilómetros de la ciudad de Valladolid. Podemos destacar, entre sus vecinos, a cuatro de ellos que dan fama al pueblo: por un lado a San Francisco de San Miguel; también y como señala Ortega Rubio en su obra Los Pueblos de Valladolid (Tomo II, págs. 298-299) al Dr. D. Simón Martín Sanz (1821-1893), “quien desempeñó el cargo de Rector en las Universidades de Zaragoza, Salamanca, Oviedo y Santiago”. Este mismo autor, Ortega Rubio, es quien proporciona la fecha en que San Francisco de San Miguel recibió las aguas bautismales. En tercer lugar, el escultor Leopoldo del Brío Trimiño (nacido en 1945). Y finalmente, a buen seguro reconocido entre los amantes del mundo de la tauromaquia, al cortador Jesús Sanz Arranz apodado “El Parri”.


Mientras, en Valladolid, en relación a San Miguel de los Santos, de momento no hay constancia de actos con este motivo. Lo mismo que hemos visto anteriormente, que el Santo Trinitario no se mostraba mucho en vida, parece que el exceso de modestia sigue siendo una de sus señas.


La celebración de este aniversario podría ser un buen comienzo de la recuperación de la memoria de estos y otros Santos/as, Beatos/as y Venerables relacionados con Valladolid, cuya vida y virtudes sean ejemplo para sus convecinos contemporáneos. A este respecto, conviene traer una reflexión propia de la novena a Santa Rita de Casia “El perfecto modo de venerar a los Santos es imitar sus virtudes; porque tributar reverentes obsequios a estos escogidos de Dios, gemir al pie de su respetable altar, implorar su protección, querer mediante ella que se abran y derramen los tesoros de la gracia y beneficencia de nuestro Dios, y dejarse al mismo tiempo seducir y arrastrar del espíritu del mundo, del amor al placer, de la impiedad, es una devoción falsa, una dañosa hipocresía, una ilusión del corazón, un culto aparente, estéril y superficial. La devoción a los Santos debe ser verdadera, interior, activa y permanente, es decir, que imitemos su amor a Dios, su caridad con el prójimo, su penitencia, su humildad, su fe, su religión, su justicia y su celo. Tal es el modo de conseguir la misericordia del Señor, la protección de sus siervos, la remisión de las culpas y la santificación de nuestras almas”. Además de la lectura de sus hagiografías, pocos medios llegan tan bien como la imagen, así, bien podría reforzarse este conocimiento de los Santos con la realización y entronización de nuevas imágenes.


Como hemos visto anteriormente, en 1930, ambos Santos recorrieron juntos las calles de Valladolid, y cabe preguntarse, con motivo de la celebración de este CL Aniversario ¿se podría volver a repetir, tal vez llegando hasta la S.I. Catedral donde celebrar Acción de Gracias por esta efeméride? Y, quien sabe si tal vez en un futuro, plantearse la posibilidad de incluirlas en la Procesión del Copus Christi, Procesión en la que hasta 1925 participaban las imágenes titulares de Parroquias, Cofradías, Órdenes Religiosas. Tal vez la recuperación de esa costumbre, podría ensalzar aquella Procesión. De esto se hablará al tratar de la Solemnidad del Corpus Christi en Valladolid.


En otro orden de cosas, sería interesante conocer la existencia de reliquias de todos estos Santos, Beatos y venerables. En algunos casos hay referencias en hemerotecas a la celebración de misa conventual con procesión por el interior de las naves de la Catedral.


Volviendo al tema que nos ocupa en esta entrada y en el conocimiento y divulgación estos santos vallisoletanos, por suerte poco a poco hay trabajos en este sentido, desde las posibilidades que ofrece internet en distintas webs hasta publicaciones que se unen a otros anteriores como los mencionados de Fray Matías de Sobremonte, Nenclares, Casimiro González García Valladolid y otros. En este sentido, y más recientemente, es de justicia destacar el trabajo realizado por el historiador local D. Javier Burrieza Sánchez en “Iglesia en Valladolid”.


Plaza Mayor de La Parrilla preparada para la Misa Estacional presidida por Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid, en conmemoración del CL Aniversario de la Canonización de San Francisco de San Miguel


Detalle del ara con las lanzas, corona de martirio y palma de triunfo en alusíón a San Francisco de San Miguel



Adornos por las calles de La Parrilla



Edificios y balcones engalanados en La Parrilla


Ermita de San Francisco de San Miguel



Pozo aledaño a la ermita de San Francisco de San Miguel


Mons. D. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid, se dirige a la Ermita de San Francisco de San Miguel



Representaciones e invitados acompañan al Arzobispo de Valladolid a la ermita de San Francisco de San Miguel


La imagen de San Francisco de San Miguel sale de su ermita pare dirigirse a la Plaza Mayor








Diversos aspectos de la Eucaristía en la Plaza Mayor









Terminada la Eucaristía, representantes de la Cofradía de San Francisco de San Miguel acompañan al Arzobispo de Valladolid para reservar el Santísimo Sacramento en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de los Remedios, de La Parrilla


Representaciones de Cofradías de Valladolid e invitados posan ante la Imagen de San Franscisco de San Miguel



Alfombra conmemorativa del CL Aniversario de la Canonización

















Reportaje publicado en el Canal de Youtube de Iglesia en Valladolid - Arzobispado de Valladolid




San Miguel de los Santos (Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, Valladolid)

Urna que contiene los restos mortales de San Miguel de los Santos en la Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, en Valladolid.


Estandarte de la Congregación de San Miguel de los Santos





Imagen de San Miguel de los Santos, Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, Valladolid






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