lunes, 12 de marzo de 2012

Nuestra Señora del Sagrario. S.I.M. Catedral de Valladolid.

Nuestra Señora del Sagrario. Imagen de mediados o último tercio del siglo XV.
Patrona del Cabildo Catedralicio de Valladolid. Preside su propia Capilla en la nave del Evangelio del Templo Metropolitano.


Podemos decir que el hallazgo de esta Imagen es más “fortuito” si lo comparamos con otros hallazgos o invenciones de imágenes en las que se entremezclan realidad y leyenda. A continuación se reproduce el suceso según distintas versiones aportadas por historiadores, conviene resaltar que este hallazgo tiene lugar en la anterior Catedral, no en el edificio actual.


Este hallazgo se produce el día 13 de marzo de 1602 como, entre otros, refiere Don Mariano González Moral, en El Indicador de Valladolid, amplia los datos sobre el hallazgo: “Tuvo lugar su hallazgo el día 13 de marzo del año 1602, a las tres y media de tarde. Ocupado el Cabildo en reedificar la capilla de San Miguel, en la antigua iglesia Mayor, con objeto de trasladar las funciones de la parroquia a la de San Juan Evangelista, los alarifes de albañilería al abrir con el pico un agujero en la pared inmediata al sagrario donde de custodiaban los Santos Oleos, descubrieron un hueco y dentro de este una preciosa imagen de María labrada en piedra, dorados sus cabellos y sembrados los paños de su vestido de flores también doradas. Estaba la sagrada imagen sentada sobre una almohada de color carmesí y colocada sobre una arquita pintada de verde, sosteniendo llena de gracia con el brazo izquierdo un niño, cuyos piececitos descansaban sobre otra almohada de color carmesí.”


La advocación de Nuestra Señora del Sagrario la toma por la proximidad de éste al lugar donde fue encontrada.


Antes, otros historiadores trataron sobre esta imagen, destacar la obra de Juan de Villafañe: Compendio historico, en que se da noticia de las milagrosas, y deuotas imagenes de la Reyna de los cielos y tierra, María Santissima, que se veneran en los más célebres santuarios de España... obra que consagra a la misma Virgen. Pág. 532-534: (año de 1602), “un Miércoles 13, de Marzo por la tarde trabajaban ciertos Oficiales en la Iglefia mayor en la Capilla de San Juan, con intento de que fe trafladaffe à dicha Capilla la Parroquia, y Sacramento, que hafta entonces havia estado en la de San Miguèl de las mifma Catedral. Para efto paffaron los Oficiales à la Capilla de San Miguèl, a facar de ella la caxa de los faltos Oleos, y colocarla en la de San Juan; y estando el arca como embutida en una pared, del arco, que llamaban del Ecce Homo, por una pintura, que de efte myfterio fe veneraba en aquel fitio, encima de un bulto de mármol de alguno de los Abades, que tuvo efta Santa Iglesia, en tiempo que fuè Colegiata, fiendo precifo deshacer un tabique para franquear el arca, fe descubrió un hueco grande en la mifma pared, y en una bafa de piedra, que nacia de la pared del arco, que cae àzia el Altar de la mifma Capilla, fe hallò una Imagen de Nuestra Señora, fin tenerfe noticia alguna de quien la huvieffe colocado, ni por què caufa, ni en què tiempo […]

Continua hablando del estado en el que apareció la imagen, bastante deteriorada, para poco después ofrecer una descripción de la misma “La Imagen pareció fabricada de piedra franca: la postura del fagrado bulto era de quien eftà fentada fobre una, que parecia arquilla pintada de color verde, con una almohada de color carmesí, teniendo otra à fus fagrados pies del mifmo color. Mantenia en fu brazo izquierdo al Niño Dios: los cabellos de Madre, è Hijo dorados y el color del ropage tiraba à semejanza de mármol, matizado con flores de primavera, y orla de oro, con las vueltas ò aforros azules, todo lo qual manifeftaba mageftad, y movia à devocion, fiendo la Imagen de la Virgen, y del Niño de talla, de gran primor y destreza. […].”


Manuel de Castro Alonso, en su obra Episcopologio vallisoletano (Tipografía y Casa Editorial Cuesta, Valladolid, 1904) transcribe el hallazgo de la Imagen (págs. 222-226) procedente del Libro de Actas Capitulares; tiene lugar el día 13 de marzo de 1602, a las tres y media de la tarde, en la capilla de San Miguel, donde se encontraba el Santísimo Sacramento. En aquel momento se encontraban en el oficio de Completas “el Sr. Deán los señores Canónigos D. Juan de Luna, Dr. Bolaños, Gabriel de Murga y otros señores racioneros capellanes” más Benito de Castro, autor de la crónica. También aparece el nombre de quienes estaban realizando las obras, Agustín de Monsalve y Agustín de Bañares, junto con otros oficiales obreros; cuando fueron a quitar la caja de los Santos Oleos que estaba en la capilla de San Miguel (para trasladarla a la de San Juan), rompieron el tabique, y al quitar la dicha caja “descubrieron un hueco grande en la dicha pared y en una basa de piedra que nacía de la pared del arco que cae hacia la parte del altar de la dicha Capilla hallaron una imagen de Nuestra Señora muy llena de polvo y maltratada por su mucha antigüedad, la cual tenía su Hijo precioso en el brazo siniestro y que estaba manca de la mano derecha y el Niño falto del pie siniestro y un poco descostrado el barniz del rostro de la Virgen y maltratado el ojo siniestro y que se dejaba conocer que era quemado de alguna vela de cera que pusieron en la mano del niño y se pegó al rostro de la Madre que el bulto parecía ser de piedra franca y estaba sentada sobre una arqueta pintada de verde y una almohada colorada y tenia otra almohada del mismo color á los píes, los cabellos de Madre y Hijo dorados y el ropage de color de marmol sembrado de unas flores de primavera con las fimbrias de oro y los forros ó vueltas de azul”.

El mencionado Agustín de Bañares bajó la Imagen de la basa para poder ser examinada por todos los que se encontraban en la Iglesia. La fama del suceso comenzó a extenderse por la ciudad, poniendo orden en ello el obispo (Juan Bautista Acevedo y Muñoz), para que se contase cómo había sucedido realmente el hallazgo y no se hablase de milagrosas apariciones.


Al año siguiente, en el mismo día, se celebró una solemne Misa y Procesión con la Imagen y así sucesivamente hasta que se la declaró Patrona del Ilustrísimo Cabildo, reconociéndola desde el principio con el titulo de Nuestra Señora del Sagrario”.


La Imagen ha ido ocupando a lo largo de los siglos distintos retablos, siendo el actual realizado por Eustaquio Bahamonde en 1788.


También Casimiro González García Valladolid tanto en Valladolid Recuerdos y Grandezas… (Tomo I, págs 227-229) como en Compendio histórico-descriptivo y guía general de Valladolid. (1922), pág. 244, se hace eco del mismo.


La Imagen, para sus cultos y procesiones, contaba ya en 1645 con unas andas de plata, sobre este tema, es necesario remitirse al artículo publicado por D. Jesús Urrea Fernández: “La capilla de Nuestra Señora del Sagrario en la catedral de Valladolid”, en Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid, Nº 41. Año 2006. Págs. 67-78).


Estas andas serían sustituidas en el segundo cuarto del siglo XVIII por otras que se conservan en el Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid. Estas andas son obra de Juan Álvarez Cartabio, serían finalizadas y entregas al Cabildo hacía 1736, ya que en noviembre del año anterior la Imagen fue puesta en novena en las andas de Nuestra Señora de San Lorenzo, como da noticia Ventura Pérez en su Diario de Valladolid (págs. 133-134):
«Año de 1735, día 20 de Noviembre, pusieron en novena á Nuestra Señora del Sagrario en la Santa Iglesia Catedral. La pusieron en las andas de Nuestra Señora del San Lorenzo, en el altar mayor de dicha Santa Iglesia, y todos los nueve días la cantaron Salve solemne por la tarde, á las oraciones, como el cabildo acostumbra, y por la mañana procesión de rogativa alrededor de la iglesia. Esta novena se hizo pidiendo á Nuestra Señora fuese intercesora con su Santísimo Hijo y alcanzase el alivio de innumerables enfermos que había en la Ciudad, y fue servido Dios que se esperimentase un grande alivio. También la ciudad hizo un día de rogativa á Nuestra Señora del San Lorenzo por el mismo motivo».





Andas procesionales de Nuestra Señora del Sagrario. Obra de Juan Álvarez Cartabio (segundo cuarto siglo XVIII). Museo Diocesano y Catedralicio. Valladolid.

Y, según el artículo de D. Jesús Urrea, en “1737 aparecen por primera vez inventariadas entre las pertenencias de plata propias de la capilla”. De este mismo artículo conviene transcribir la descripción: “Fabricadas en plata, tienen forma de baldaquino (2 x 0,81 m) compuesto por un basamento, de madera de ébano, decorado con un friso repujado y cuatro grandes tarjetas con el anagrama de María y la palabra Sagrario abreviada, cuatro varales para sostener el entablamento que se adorna en sus ángulos con pirámides y bolas, y una cúpula calada cuya clave se remata por un jarrón de azucenas. La ornamentación es muy barroca a base de rameados, motivos florales y tornapuntas además de complicadas cartelas. Los punzones que ostenta aluden al del fiel contraste P.ºGAR/DO y a AL/BAREZ (Juan Álvarez Cartabio) autor de la pieza. Para llevarlas en procesión se dispuso de cuatro horquillas forradas en terciopelo carmesí y claveteadas y otras tantas almohadillas”.


Estas mismas andas fueron utilizadas por el Cabildo para otros fines, como por ejemplo trasladar la reliquia de San Pedro Regalado. Así lo encontramos en el Diario de Valladolid de Ventura Pérez (Pág. 276):

Rogativa á Nuestra Señora de San Lorenzo.«Año de 1750, día 17 de Abril, salió el cabildo y la ciudad con acostumbre con comunidades y cofradías en procesión de rogativa por falta de agua á Nuestra Señora de San Lorenzo; llevaron la reliquia del Santo Regalado en las andas de Nuestra Señora del Sagrario, y volvieron con la Virgen y la reliquia á la Santa Iglesia y la tuvieron allí tres días, y el día 20 la volvieron á su casa en la misma forma, vestida de gala, y el cabildo con capas blancas y la reliquia, y se volvieron a su casa con ella en la misma forma que fueron; y en San Lorenzo continuaron su novenario. Y el último día asistió el acuerdo y tuvieron su sermón. Fue Nuestro Señor servido de llover, lo que continuo por mas de un mes y mas dias á ratos con que al parecer se aseguró el año».
Ya en el siglo XIX la Imagen en sus andas procesionaba por el interior de la Catedral en el Carro Triunfante que había realizado Pedro León Sedano en 1793 para portar la Custodia de Juan de Arfe en la Procesión con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi (sobre este Carro, URREA FERNÁNDEZ, Jesús: “Carros triunfales sacros y profanos”, en Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid, Nº 31. Año 1996. Págs. 211-218).


En el cambio de siglo del XIX al XX, Casimiro González García Valladolid, en sus Recuerdos y Grandezas (tomo I, pág. 229) trata de esta Imagen terminando el capitulo con los cultos que se la tributaban en aquellas fechas: “A tan preciosa imagen dedica el Cabildo Salve todos los Sábados del año, y otra cantada solemne la víspera del aniversario de su hallazgo y en ese día tribútala extraordinario culto religioso de primera clase y sermón panegírico por la mañana y devota procesión claustral por la tarde, en cuyo acto conduce á Nuestra Señora del Sagrario en carroza triunfal llevando las cintas los señores prebendados, con Cruz alzada y entre dos largas filas de capitulares con traje de coro y hachas encendidas, luciendo ricos ornamentos blancos y cantando preces, villancicos y salmos; función á la cual asisten el Excmo. Sr. Arzobispo y mucha parte del pueblo”.


Y de esta forma siguió celebrándose durante el siglo XX. Tomando como referencia la prensa local, la fiesta se celebraba el día 13 de marzo, salvo que otra fiesta o tiempo litúrgico obligará su traslado a fechas posteriores. Así ocurrió en 1910, año en que la fiesta se traslada al 19 de abril, como se anuncia en El Norte de Castilla de 18 de abril de 1910: “Al toque de oraciones, se rezará rosario y á continuación se cantará solemnemente y á grande orquesta la letanía y la salve a la Santísimo Virgen del Rosario (error en la advocación, la patrona es la Virgen del Sagrario), patrona del ilustrísimo cabildo de la misma. Desde las primeras vísperas de hoy lunes hasta la postura del sol de mañana martes y visitando esta iglesia (la Catedral), se gana indulgencia plenaria con las condiciones ordinarias. El martes misa de la festividad de la Invención de la bienaventurada virgen María del Sagrario (13 de marzo), color blanco doble mayor y en la Santa Iglesia Metropolitana (Catedral) culto de primera clase. A las nueve cantarán prima y tercia, seguida de misa conventual solemne á grande orquesta, sermón panegírico que dirá el muy ilustre señor don Domingo Rodríguez Muñoz, tesorero de la misma, terminada la misma se cantarán sexta y nona. Por la tarde á las tres se cantarán solemnemente vísperas, completas, maitines y laudes, terminados tendrá lugar la procesión por el interior del templo en el carro triunfante de la milagrosa imagen, terminándose con la salve cantada”.


En 1913 también se anuncia procesión por el interior de la Catedral, sin embargo, en la crónica publicada el 14 de marzo de ese mismo año, dice que no hubo procesión porque en tiempo de Pasión las imágenes estás tapadas.


El esquema de los cultos que se ha visto anteriormente es el que se repite a lo largo de los años, a excepción de las fechas, si por los motivos referidos había que trasladar su celebración. Sin embargo, habitualmente, el día 12 de marzo, al anochecer se cantaba Letanía y Solemne Salve, y el día de la fiesta, misa conventual con sermón panegírico, y ya por la tarde, tras las Completas procesión con la Imagen de Nuestra Señora del Sagrario por el interior del Templo.


En años complicados, como en 1936, esta Procesión siguió celebrándose dentro de la Catedral. El jueves 12 de marzo, hubo misa conventual, seguida de Vísperas solemnes, a las tres de la tarde se cantaron las Horas Canónicas con la solemnidad de primera clase, por la tarde, a las siete rosario y letanía cantada por la Capilla de la Catedral y al final Salve Solemne. El día 13, canto de Tercia seguida de misa conventual, oficiada por el Deán de la Catedral con sermón panegírico a cargo del M.I. Sr. D. Faustino Herranz, Canónigo Lectoral de la S.I.M.; a las once de la mañana misa rezada. Por la tarde, tras Completas, procesión por el interior del templo con la Imagen colocada sobre el Carro Triunfante, acompañada por el Cabildo Catedral y señores beneficiados con capa pluvial. La Capilla de música cantó selectas composiciones terminando con la Salve cantada.


Del aspecto que presentaba el conjunto preparado para la procesión, se publicó una fotografía en El Norte de Castilla de 13 de marzo de 1945, donde se ve la Imagen de la Virgen revestida con mantos, dentro de sus andas de plata (conservadas en el Museo Diocesano), colocadas sobre el Carro Triunfante con faroles, utilizado en la Procesión del Corpus Christi. A partir de esa fotografía, se muestra a continuación un foto-montaje a modo de recordatorio de otros tiempos...Ojalá, algún día se vuelve a ver una estampa como esta:

Nuestra Señora del Sagrario recorría el día de su fiesta, 13 de marzo, las naves de la S.I. Catedral dentro de sus andas, colocadas sobre el Carro Triunfante utilizado en la Procesión del Corpus Christi.

Hasta la década de los 50 se encuentran referencias a la Procesión en la prensa.

En los últimos años, se han ido recuperando diversas piezas del ajuar de Nuestra Señora del Sagrario, presentando diversas coronas, mantos, cetro, rostrillo, luna, etc. Sirvan como ejemplo las siguientes fotografías.

Nuestra Señora del Sagrario, mayo de 2010.
S.I.M. Catedral de Valladolid.

Nuestra Señora del Sagrario, marzo de 2012.
S.I.M. Catedral de Valladolid.

Nuestra Señora del Sagrario, marzo de 2014.
S.I.M. Catedral de Valladolid.

Nuestra Señora del Sagrario, abril de 2014.
S.I.M. Catedral de Valladolid.

Nuestra Señora del Sagrario, mayo de 2014.
S.I.M. Catedral de Valladolid.

En la actualidad, del 11 al 13 de marzo, se sigue celebrando un Triduo en su honor en la S.I.M. Catedral, si bien es cierto -a la vista está- no con tanta solemnidad como en el pasado.

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