domingo, 28 de abril de 2013

Las Visitas de la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima a Valladolid


Visita de la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima en 1947

Imagen Peregrina de Nuestra Señora del Rosario de Fátima.
Estampa devocional.

Es más que conocida la historia de las apariciones acaecidas en Cova de Iria entre mayo y octubre de 1917 a Lucía, Jacinta y Francisco, precedidas de las tres apariciones del Ángel y con el epílogo de Tuy y Pontevedra, sucesos que trascendieron las fronteras de Portugal, convirtiéndose con el paso de los años en un lugar de Peregrinación internacional.

La visión de María en Cova de Iría ha derivado en dos representaciones, la habitual de Nuestra Señora del Rosario de Fátima y la del Inmaculado Corazón de María de Fátima, descritas, respectivamente en la primera y segunda aparición:
Según el relato de la primera aparición, 13 de mayo de 1917, los videntes vieron "[…]a una señora vestida de blanco, que brillaba más fuerte que el sol, irradiando unos rallos de luz clara e intensa, como una copa de cristal llena de pura agua cuando el sol radiante pasa por ella[…]". Y continúa posteriormente: "La Señora vestía con un manto puramente blanco, con un borde de oro que caía hasta sus pies. En sus manos llevaba las cuentas del rosario que parecían estrellas, con un crucifijo que era la gema más radiante de todas".

En la segunda aparición 13 de junio de 1917: “En el momento en el que Ella dijo las últimas palabras, abriendo sus manos, nos transmitió por segunda vez, el reflejo de esa luz intensa. En ella sentíamos que estabamos sumergidos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se elevaba hacia los Cielos, y yo en la parte que se derramaba sobre la tierra. En frente de la palma de la mano derecha de Nuestra Señora estaba un corazón rodeado de espinas que parecían clavársele. Entendimos que era el Inmaculado Corazón de María ofrecido por los pecados de la humanidad, deseando ansiosamente reparación”.

La primera representación de Nuestra Señora de Fátima, tallada por José Ferreira Thedim, se realizó en 1919-1920, siendo entronizada en la Capelinha el 13 de mayo de 1920.

Esta expansión del culto a Nuestra Señora del Rosario de Fátima, o más conocida por Nuestra Señora de Fátima se refuerza a partir del año 1945, cuando un párroco de Berlín propone que una imagen de Nuestra Señora de Fátima recorra todas las capitales y ciudades hasta la frontera con Rusia. Dos años después esta iniciativa se convierte en realidad, y el 13 de mayo de 1947 es coronada por el Arzobispo de Évora una imagen que hecha según las indicaciones de la hermana Lucía por el escultor  José Ferreira Thedim, había sido donada por el Obispo de Leiría. Ese mismo día comienza su primera peregrinación, entrando en España el día 20 de dicho mes por la Diócesis de Coria.

De esta época, de los años cuarenta, es la siguiente descripción hecha por Sor Lucía, unos treinta años después de las apariciones:
La túnica, blanca como la nieve, cae hasta los pies. Está ajustada alrededor del cuello por un cordón dorado, cuyos estremos descienden hasta el talle.
Un velo o mantyo blanco, cuyos bordes están guarnecidos con un fino galón de oro, cubre su cabeza, sus hombros y, cayendo hasta casi el extremos de la túnica, envuelve todo su cuerpo.
El rostro, de líneas purísimas e infinitamente delicadas, brilla en una aureola de sol; sonríe cariñosamente, pero no  sonrisa ligeramente velada por una sombra de tristeza. Los ojos son negros.
Tiene las manos juntas sobre el pecho. Del brazo derecho pende un bonito rosario de cuentas blancas, brillantes como perlas, y termina con una pequeña cruz de plata, también brillante.
Los pies, descalzos y sonrosados, descansan suavemente sobre una ligera nube de armiño, que roza las verdes ramas del arbusto”. ( BARTHAS, C: La Virgen de Fátima. Pág. 95-96). Este mismo autor señala que, incluso la imagen de la Capelinha no satisfacía a sor Lucía, quien en propias palabras dirigidas por dicha vidente al Obispo de Leiria manifestaba: “En las imágenes que yo he visto, Nuestra Señora parece tener dos mantos. Me parece que, si yo supiera pintar – sin que sea capaz de pintarla tal como Ella es, puesto que es imposible, como también los es describirla con palabras terrenas-, pondría una túnica, tan sencilla y tan blanca como fuera posible, y el manto descendiendo desde la cabeza hasta el borde de la túnica.
Y, como yo no podría pintar la luz y la belleza que la adornaban, suprimiría todos los adornos, a excepción de un fino cordoncito dorado en los bordes del manto. Este adorno brillaba sobre el fondo de luz, como si hubiese sido un rayo de sol refulgiendo más intensamente que todo lo demás. Esta comparación queda muy atrás de la realidad, pero yo no sé cómo expresarlo de mejor manera”. De esta época datan nuevos intentos de representar a Nuestra Señora de Fátima, según las indicaciones de Sor Lucía, por un lado la intentada por una religiosa de su congregación, que acabó renunciando a tal intento, y otra la imagen realizada por José Ferreira Thedim y que en 1947 peregrinó por todo el mundo, como se ha visto anteriomente, y de la que ahora hablamos en su estancia en Valladolid.

A los pocos días de esta primera Peregrinación, la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima, procedente de Alba de Tormes (Salamanca) entra en la provincia de Valladolid, concretamente el 29 de mayo por Alaejos, luego a Sieteiglesias, Tordesillas, Simancas y Arroyo de la Encomienda, llegando a la ciudad de Valladolid el día 1 de junio de 1947, en su camino hacia Holanda donde presidiría el Congreso Mariano.

Como preparación a la llegada se celebraron Triduos en todas las parroquias de la ciudad, destacando aparte los celebrados en los Dominicos de San Pablo, quienes el día de la llegada de la Virgen, a las ocho, tuvieron misa rezada a la Santísima Virgen de Fátima en favor de la curación espiritual y corporal de los enfermos del Sanatorio Antituberculoso del Prado de la Magdalena, a cuyo centro sería trasladada la Imagen. En el mismo Convento de San Pablo se encontraba erigida la Liga de Caballeros y Señoras de Nuestra Señora de Fátima, allí se venera una imagen de esta advocación que podría datarse hacia mediados del siglo XX. También destacó el celebrado en el Santuario Nacional de la Gran Promesa. En ellos, el primer día estaría destinado al desagravio y reparación, el segundo a la Consagración al Purísimo Corazón de María y el tercero al rezo del Santo Rosario en familia. Sería también de destacar el celebrado en San Benito El Real, ya que parece ser que es en este templo donde se veneraba la primera Imagen de Nuestra Señora de Fátima que hubo en la ciudad.

La Imagen a su llegada a la ciudad, se detuvo en la Fábrica Nacional, allí fue colocada en la carroza de la Patrona de Valladolid, Nuestra Señora de San Lorenzo, exornada por la propia Fábrica, de allí reanudó la marcha deteniéndose primero en el Hospital Psiquiátrico, donde enfermos y personal, junto con una multitud congregada entonó la Salve a la Virgen, continuando por el Puente Colgante.

En las inmediaciones de la Plaza de Toros, la Imagen fue entregada al Ayuntamiento de la ciudad, que había acudido allí bajo mazas, y tras el canto de la Salve se organizó la Procesión de entrada, en la cual, la Imagen era precedida por colegios de niños y niñas, asociaciones y organizaciones religiosas, seminario y clero, que daban escolta a la Virgen junto con una sección de aprendices de la Fábrica Nacional con armas, justo antes de la Imagen iban las banderas de las juventudes masculinas y femeninas de Acción Católica y de las organizaciones y asociaciones marianas. Tras la Imagen de la Virgen iba el Arzobispo de Valladolid, Mons. Antonio García y García y el resto de Autoridades Civiles y Militares.

En las fotografías publicadas en la prensa se puede apreciar la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima en la carroza de la Patrona y sobre Ella, uno de los aviones que desde el cielo escoltaban su llegada. En los preparativos aparece publicado en el Diario Regional “A la entrada en la ciudad, una escuadra de aviones (V Región Aérea) hará caer sobre la imagen manojos de rosas y flores” quienes quisieran colaborar debían llevar sus flores al Santuario de la Gran Promesa y de allí se trasladarían al aeródromo de Villanubla. 
Puede verse también otra fotografía de la carroza con la Imagen precedida de multitud de banderas, entre la inmensa muchedumbre congregada.

La Procesión discurrió por Paseo Zorrilla (visitando a los enfermos del Hospital Militar), Santiago, Plaza Mayor hasta la terraza del Ayuntamiento (donde se rezaron tres Avemarías y se efectuó la renovación de la Consagración al Inmaculado Corazón de María de la ciudad y Archidiócesis por el Alcalde y el Arzobispo, Salve y bendición del Prelado) Lencería, Fuente Dorada, Canovas del Castillo, S.I. Catedral Metropolitana colocada en un trono y salve.

Al día siguiente, 2 de junio de 1947, a las 10:30 de la mañana se organizó una procesión infantil para trasladar la Imagen desde la Catedral al Santuario Nacional de la Gran Promesa. 

Ese mismo día, a las cinco de la tarde se rezó el Rosario y hubo función de despedida, saliendo en procesión a las seis, por Cardenal Mendoza, Colón, Hospital y Sanatorio Antituberculoso (en estos dos establecimientos se cantó la Salve), detrás del Hospital y Plaza de Santa Clara donde se cantó una última Salve despidiendo a la Imagen que iba en dirección a Palencia.

Con motivo de esta visita, en el Diario Regional de 23 de mayo de 1947 se publicó la letra del Ave María, adaptada para la ocasión, que sería entonada con la música del Ave de Lourdes, y cuya letra decía:

De lejos nos vienes
Oh Virgen sin par,
Tus hijos de España
Hoy a visitar.

La Ibera te aclama
Por Reina inmortal;
Cobije a su suelo
Tu manto de paz.

El mundo se aparta
De tu corazón;
Nosotros en cambio
Buscamos tu amor.

Perdona a este mundo
Prevaricador;
Y danos a todos
De Dios el perdón.

El trece de mayo
En Cova de Iria;
Da al mundo un mensaje
La Virgen María.

De Fátima vienes
En viaje triunfal;
Trayendo en tus manos
Perfumes de paz.

Oh madre querida
Reina de la Paz,
Abraza en tu seno
A la Hispanidad.

Mira compasiva,
Mira a esta ciudad;
A quien tiene tu Hijo
Amor singular.

Somos escogidos
Por su Corazón
Y quiere extendamos
Su reino de amor

Promesa tenemos
De predilección
Hagamos que reine
Que triunfe el AMOR.



Visita de la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima en 1973

Casi veinte años después de aquella primera visita, tuvo lugar una segunda en el mes de mayo de 1973.  El Diario Regional de 19 de abril de 1973 (pág. 4) anuncia la llegada de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, los días 29 y 30 de mayo. Del 4 al 13 de mayo de 1973 se celebró una novena en honor de la Virgen de Fátima en San Pablo.

En el Diario regional de 27 de mayo de1973 se publica unas observaciones con motivo de la visita de la Virgen de Fátima:
  1. Todos los sacerdotes que estén en el estadio, confiesen.
  2. La imagen llega procedente de Palencia hace su entrada por el Puente Mayor en coche descubierto; quienes quieran sumarse a la caravana esperen entre el poblado Tafisa y Puente Mayor a las 19:45, precederán a la imagen hasta el estadio.
  3. Quienes quieran ofrecer flores a la Virgen en el estadio o en la catedral, pero no en el recorrido.
  4. Quienes presencien el paso desde las aceras podrán luego sumarse a la celebración eucarística que será presidida por el arzobispo.

La tarde del 29 de mayo, jornada en la que llegó la Imagen, muchas iglesias suprimieron las Eucaristías vespertinas para este acontecimiento. El arzobispo recibió a la imagen a la entrada del poblado de Tafisa, y la comitiva se dirigió al estadio Zorrilla por Puente Mayor, Paseo de Isabel la Católica, San Ildefonso y Paseo de Zorrilla, llegando al estadio a las 9 de la noche.

En el estadio, tuvieron un lugar preferente personas aquejadas de enfermedades físicas, quienes, terminada la Eucaristía se pudieron acercar a la Imagen.
Se entonaron varias canciones por la escolanía de los Dominicos de Arcas Reales y a continuación se celebró la Eucaristía oficiada por Monseñor Feliz Romero Menjibar, Arzobispo de Valladolid, asistido por D. Modesto Herrero (Vicario de la Diócesis) y el párroco de San Pedro Apóstol, en representación de los sacerdotes de la diócesis, corriendo las moniciones de la celebración por parte del padre Cándido Aniz, director del Instituto Superior de Filosofía.
Tras la Eucaristía Nuestra Señora de Fátima fue conducida alrededor del estadio rodeada de fieles que arrojaban pétalos a la Imagen. Posteriormente, fue acompañada por miles de personas en sus turismos  por Paseo de Zorrilla, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Regalado y Cascajares a la S.I. Catedral, donde dieron comienzo las misas y turnos de fieles y exposición del mensaje de Fátima.

El miércoles 30 de mayo los actos se concentraron en la Catedral con diversas Eucaristías, actos para religiosos y religiosas, estudiantes, parroquias, niños, etc. A las cinco de la tarde se celebró una misa para enfermos. A las seis misa general y despedida de la capital y finalmente a las 20:30, en Olmedo, acto mariano y despedida de la Diócesis. 

martes, 9 de abril de 2013

Funciones de Octava en Iglesias Conventuales y Monasterios (II)


En principio, con esta entrada, finaliza la serie dedicada a las Funciones y Procesiones de Octava en Parroquias (a falta de datos sobre su posible celebración en el Santísimo Salvador, San Esteban y San Martín), Monasterios y Conventos, tal vez no esté completa por lo que podría ser que en alguna ocasión hubiera que volver sobre este tema.

Octava en el Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción (Descalzas Reales)
Celebraban esta fiesta el día 12 de agosto, festividad de Santa Clara de Asís. Aunque no son muchos los datos recogidos, consta que el mismo día de la Santa había Visita de Altares o bien Procesión solemne por el interior de la iglesia, terminando con los himnos Santos Dios, Credidi, Bendición con el Santísimo Sacramento y Reserva.


Octava en el Monasterio de Santa Clara de Asís
También se celebraba con motivo de la festividad de Santa Clara de Asís (12 de agosto). En este caso, los datos son numerosos. Por ejemplo, en la crónica publicada en El Norte de Castilla de 13 de agosto de 1904, se habla de Procesión visita de altares en Santa Clara, y que “En la procesión llevaban en andas a la Virgen del Rosario cuatro jóvenes presbíteros; y palio regalado por doña Clara Setién”.

La fiesta de Santa Clara estaba precedida en este templo por una Novena en su honor, que abarcaba del 4 al 12 de agosto. Normalmente el orden de cultos era: por la mañana, a las 8 misa cantada y ejercicio de la novena. Y por la tarde a las 19:00 Exposición del Santísimo Sacramento, estación Corona Seráfica y Sermón. El día 12, festividad de Santa Clara, a las 8 de la mañana misa rezada; a las 10 de la mañana Misa solemne con Jubileo de las Cuarenta Horas y sermón panegírico. Por la tarde, sobre las 19:00 h., estación, santo rosario y novena, procesión sacramental, bendición y reserva.

Otros años en los que se tiene constancia de la Procesión por el interior de la iglesia son 1908 a 1910. Pero cabe destacar la crónica del año 1913 en la que se menciona que la Procesión fue por las calles del barrio. Se habla de la procesión acostumbrada por la tarde, con asistencia de la V.O.T., numeroso clero y autoridades, que había colgaduras en las casas y cohetes y “flores en honor de «nuestra vecina», como llaman a Santa Clara las devotas del barrio”. Cuando la Procesión regresó al templo se impartió la bendición papal. Hubo veneración de la reliquia, y en las calles vítores a Santa Clara y a las monjas.

Lo mismo se ve en la crónica de la Procesión de Santa Clara en 1914 (El Norte de Castilla).- Abría la marcha la sección municipal montada. En la religiosa comitiva figuraban varias imágenes, yendo al final la de Santa Clara, colocada en lujosas andas. El Santísimo Sacramento llevado por el ecónomo de San Esteban, don Marcelo López, a quien acompañaban con los sacerdotes de la parroquia de San Pedro, el capellán del monasterio don Enrique Sánchez Palacios y Padre Fray Manuel Torres. Acompañó la Banda del Hospicio Provincial. Añadiéndose que cuando entró la procesión de Santa Clara en su iglesia, se rezó el santo rosario, visita de altares, terminándose con la solemne reserva del santísimo.

Los años siguientes sigue habiendo referencias a Procesión Sacramental por el interior del templo o Visita de Altares y, no es hasta 1925 cuando se vuelve a encontrar anuncio de la Procesión Sacramental por las calles del barrio (aunque puede que en estos años también se hiciese en alguna ocasión por el exterior del templo o bien que, como hemos visto anteriormente, tras finalizar la procesión por las calles se hiciera vista de altares en el templo). No obstante, parece que lo habitual era la Procesión por el interior de la iglesia. Así se vino celebrando en las décadas posteriores, como culminación a la novena en honor de la Santa y Titular del Monasterio, que con el paso del tiempo se convertiría también en Parroquia (el 5 de octubre de 1969 a las 10 de la mañana tuvo lugar la inauguración de la parroquia de Santa Clara de Asís por Mons. García Goldáraz, quedando ya abierta al culto). Las dos últimas celebraciones antes de tomar la función de parroquial, es decir en los años 1968 y 1969, se anuncia Novena a Santa Clara del 4 al 12 de agosto, el día de la fiesta de la Santa se celebraba el Jubileo de las Cuarenta Horas, y por la tarde, Procesión por el interior de la iglesia, seguida de la Reserva y veneración de la reliquia de Santa Clara de Asís.


Octava en el Monasterio de Santa María la Real de Huelgas (Huelgas Reales)
Tenía lugar con motivo de la Fiesta de San Bernardo de Claraval (20 de agosto), hay constancia, aunque con pocos datos, de Procesión Sacramental en esa fecha.


Octava en el Monasterio de San Quirce y Santa Julita
También celebrada el 20 de agosto, en el día de San Bernardo de Claraval. Se celebraba novena preparatoria que iba del 12 al 20 de agosto, aunque hay ocasiones que parece ser que la procesión se celebró el día 21 de agosto. Hay datos sobre esta Procesión durante décadas, aunque en la prensa poco más que indica que se celebró Procesión Sacramental no entrando en detalles, pero es más que probable que fuera por el interior del templo, con Visita de Altares, terminando con la Bendición y Reserva.

viernes, 5 de abril de 2013

Procesiones de Octava en Iglesias Conventuales y Monasterios (I)


No es la primera vez que se trata en este blog sobre las Funciones y Procesiones de Octava celebradas en Conventos y Monasterio (ya se ha tratado de San Pablo y del Carmen Calzado). En esta ocasión se reúnen datos sobre distintos Monasterios, de religiosas principalmente, sobre sus Funciones de Octava.

Octava en el Monasterio de Santa Catalina de Siena
Puede que en toda la extensión de la palabra no sea correcto definir esta fiesta como Octava, ya que se celebraba con motivo de la fiesta de Santa Catalina de Siena que se conmemoraba antes el 30 de abril y actualmente el 29 de abril, en cualquier caso antes de la Solemnidad del Corpus Christi.
Como anticipo de la fiesta se desarrollaba unos días de preparación, a veces en forma de novenario, otras en triduo, con misas por la mañana y cultos por la tarde (Exposición de S.D.M., estación mayor, rosario, novena, sermón, reserva solemne del Santísimo y gozos cantados). El día de la fiesta había misas rezadas a primeras horas de la mañana, mientras que la Misa Mayor era a media mañana, tras la cual quedaba el Santísimo Sacramento expuesto todo el día por celebrarse el Jubileo de las Cuarenta Horas. Por la tarde, los mismos cultos que los días precedentes, añadiendo la Procesión Sacramental de visita de altares por el interior del templo, entonándose también los himnos Santo Dios, Credidi, Tantum ergo, bendición con el Santísimo, Reserva solemne y preces de costumbre.


Octava en el Monasterio de Nuestra Señora de Porta Coeli
Tenía lugar el día de la Asunción de Nuestra Señora, 15 de agosto. Precedía a esta festividad un solemne triduo, desarrollado durante los días 13, 14 y 15, éste último día había misa solemne por la mañana, tras la que quedaba todo el día expuesto el Santísimo Sacramento por celebrarse el Jubileo de la Cuarenta Horas. Por la tarde se rezaba Estación, Rosario, se verificaba la Procesión Sacramental con visita de altares por el interior del templo, finalizándose con la bendición y Reserva.

Se transcribe el anuncio del año 1911, interesante desde el punto de vista de las Indulgencias y Gracias que tenía concedida esta celebración en el Monasterio de Porta Coeli: 
Triduo dedicado a la Asunción en Porta Coeli, 13, 14 y 15. Día 15 a las 6 misa de comunión general. Pío X con fecha de 7 de julio del corriente año se ha dignado a conceder indulgencia plenaria, en uno de estos tres días, aplicable a las almas del Purgatorio, a todos los fieles que visiten esta iglesia. Igualmente Paulo V con fecha 27 de junio de 1615 (ó 1613) concedió indulgencia plenaria y remisión de todos los pecados a los fieles que visiten esta iglesia el día de la Asunción; y por último el prelado de esta archidiócesis ha concedido 100 días de indulgencia a todos los fieles que asistan a cada uno de los estos solemnes cultos, rogando por las necesidades de la iglesia.

Por otro lado, hay un dato muy curioso en la crónica publicada en Diario Regional de 16 de agosto de 1916, donde indica que “la imagen estrenó un vestido bordado y pintado por la comunidad”, siendo la única ocasión en la que aparece mención a una imagen. Se podría pensar en una imagen mariana, parece de vestir, que para la celebración ocuparía un lugar destacado en el templo.


Octava en el Monasterio de Santa Isabel de Hungría
A comienzos de verano, el 2 de julio, Fiesta de la Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel se celebraba esta Función de Octava. Aunque no sea necesario, conviene recordar que estamos tratando de dos santas distintas con el mismo nombre, Isabel. La que hace mención a la fiesta de la Visitación es Santa Isabel, esposa de Zacarías, madre de San Juan Bautista y pariente de María Santísima. Por otro lado, Santa Isabel de Hungría, titular del Monasterio, vivió entre 1207 y 1231, siendo canonizada en 1235 y es patrona de la Orden Tercera de San Francisco (entre otros patronazgos).
Como hemos dicho, el 2 de julio este Monasterio celebraba su función de Octava con Procesión de Visita de altares por el interior del templo.
¿Podría haber desempeñado algún papel en esta celebración la imagen de Nuestra Señora que se procesiona por el Claustro de dicho Monasterio el 8 de diciembre?


Octava en el Monasterio de Santa Brígida de Suecia (Las Brígidas)
Entre finales del mes de junio y principios de julio se celebraba en este Monasterio la fiesta de Santa Catalina de Suecia. Entre los actos figuraba la Eucaristía solemne, Exposición del Santísimo Sacramento, Procesión de Visita de Altares terminando con la Bendición y Reserva Solemne.


Octava en el Monasterio de San Joaquín y Santa Ana
Habitualmente se celebraba en la Fiesta de Santa Ana, el 26 de julio, con Procesión por la plazuela del mismo nombre que se abre ante el templo conventual durante la cual se cantaban motetes, tras regresar la Procesión al interior del templo se impartía la Bendición con el Santísimo Sacramento y posteriormente la Reserva del mismo.
Habrá años en los que la Procesión sea por el interior de la iglesia, con visita de altares. Así hay constancia también a finales de la década de los 60 del pasado siglo XX. Y en ocasiones se anuncia la veneración de la reliquia de la Santa.
Parece ser que una Procesión similar se celebró algunos años con motivo de la fiesta de San Bernardo


Octava en el Monasterio del Sancti Spiritus
Se celebraba el 28 de agosto, fiesta de San Agustín de Hipona. Lo más habitual es encontrar noticias sobre esta procesión celebrada en el interior de la Iglesia, aunque en ocasiones no debía ser así. Merece la pena destacar la crónica de esta Octava del año 1916 publicada en el Diario Regional, ya que se menciona detalles de imágenes de participaron en la Procesión Sacramental y otros actos de preparación

El día 27, víspera de la fiesta, después de la novena se trasladó la imagen de la Virgen de la Correa desde el convento a la iglesia.
El dia de la fiesta a las seis de la mañana, administró la comunión y celebró el Santo Sacrificio el señor Obispo de Apolonia; después se celebraron varias misas y a las diez la solemne con S.D.M. por celebrarse las Cuarenta Horas.
El panegírico estuvo a cargo del señor Chantre del S.I.M. don Rodrigo Martínez, quien con voz clara y elegancia en el decir y unción evangélica, cantó las glorias del obispo de Hipona.
Se estrenó palio bordado y pintado por las religiosas de la Comunidad de Sancti Spiritus, con varales de plata Meneses. Y en la procesión participaron las imágenes de San Agustín, Nuestra Señora de la Correa, que precedían al Santísimo Sacramento bajo palio.
Tras la procesión, al anochecer, se trasladaba nuevamente la imagen de la Virgen al convento.

Actualmente celebran un triduo, terminando el día de la fiesta de San Agustín con dos Eucaristías, las primera a  las 12 de la mañana tras la que se expone el Santísimo hasta las 7 de la tarde, Santo Rosario, triduo y Eucaristía. En estos días colocan en el presbiterio dos imágenes, una de San Agustín, revestido de pontifical, con el corazón asaetado en la mano. La otra es una imagen de Santa Mónica, su madre, vestida con el hábito Agustina, mano izquierda en el pecho y la derecha sostiene un pañuelo.


Monasterio de la Concepción del Carmen (Carmelitas Descalzas) conocido como Convento de Santa Teresa
Celebraban Procesión de Octava por la Iglesia y el patio del convento el 15 de octubre, Fiesta de Santa Teresa de Jesús, coincidiendo con el último día de la novena en honor a la Santa.
Tal vez recuerdo de la celebración de esta Procesión sea el altar que se erige en el patio del Monasterio del día de la Fiesta de la Santa Doctora y Fundadora, presidido bajo dosel por una imagen de Santa Teresa de Jesús, de vestir, que se completa con algunos trabajos de platería, tales como la Paloma, símbolo del Espíritu Santo que simboliza la sublimidad de sus escritos y su inspiración divina, pluma y libro.


Octava en el Instituto de María Reparadora, San Juan de Letrán
El 2 de febrero de 1897 el Cardenal Arzobispo de Valladolid hizo entrega de la Iglesia de San Juan de Letrán al Instituto de María Reparadoras (fundado por Emilia d’Hooghvorst a partir de una revelación mística el 8 de diciembre de 1854) para creasen en Valladolid un convento de su Orden. Tras diversas obras, abrieron esta iglesia el 10 de marzo de 1899.
La fiesta de María Reparadora se celebra el 2 de mayo. No obstante, los datos encontrados sobre la Octava en este Convento vallisoletano indican que a principios de siglo XX no tenía una fecha fija, y que se celebraba un domingo entre finales de abril a finales de mayo, puede que tuviera que ver la celebración de la Semana Santa.
Comenzaba con una novena de reparación y desagravios a Jesús Sacramentado (cabe recordar que cuando se hacen cargo de la Iglesia de San Juan de Letrán, sustituyen la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes que hasta entonces se encontraba en la hornacina principal del retablo mayor, por un pabellón donde exponer el Santísimo Sacramento). El último día de la novena se celebraba Procesión Sacramental por el exterior de la Iglesia, que llegaba hasta el Monasterio de Nuestra Señora de la Laura, entrando en esta iglesia dominica donde se hacía Estación al Santísimo Sacramento, para regresar posteriormente a la Iglesia de San Juan de Letrán. 
A la Procesión asistían las Asociaciones establecidas en el Convento y en algunas ocasiones aparece también la Adoración Nocturna. Ciertas crónicas hablan de la presencia de escolta del Santísimo por dos piquetes de la Guardia Civil y una compañía de Isabel II con escuadra y banda (año 1923).
Esta Procesión por el exterior se celebraría hasta el comienzo de los años 30.