domingo, 3 de abril de 2016

En respuesta a la entrada sobre la revisión de la Semana Santa de Valladolid, por A. Romera


"Descendimiento" o "La Sexta Angustia".
Acuarela de A. Romera.

Al poco tiempo de publicar la anterior entrada, opinión sobre la futura revisión de la Semana Santa de Valladolid, llegó un correo el cual transcribo a continuación íntegramente pues resulta de gran interés la propuesta que formula y las razones sobre las que se sustenta. El mismo autor de este correo, A. Romera, es también quien ha realizado esta acuarela con una reconstrucción del Descendimiento de Angustias o Sexta Angustia, y que ha dado permiso para compartirlo en este blog, ahora que estamos por conmemorar el IV centenario de la hechura y entrega de dicho monumental “paso” procesional de la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias.

Quiero agradecer sinceramente a A. Romera su punto de vista y su aportación.

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Buenas tardes,

Soy un seguidor de tu blog, por el cual te doy la enhorabuena, me parece una labor importantísima la que realizas a través de él para revitalizar el alma adormilada de esta Castilla nuestra. 

Sigo con interés a través de internet lo que ocurre en las principales Semana Santas de España, he podido presenciar en vivo algunas de ellas, sin embargo la de Valladolid todavía no, espero algún año poder pasar una Semana Santa allí, si Dios quiere. 

Te doy la enhorabuena por el valiente artículo que has publicado el pasado 30 de marzo, creo que Valladolid se merece un cambio drástico que mejoraría con creces su Semana Santa. Desde hace ya algún tiempo es cierto que la reforma de la que se habla en todos los medios apunta a una uniformidad de las diferentes Cofradías con la realización de Estación de Penitencia en la Catedral, la cual debería ser la meta de todo desfile procesional. Todavía me sorprende que haya gente que diga que eso es copiar a Sevilla cuando está demostrado documentalmente que de norte a sur, en Málaga, en Murcia, en Cuenca, en Zamora y también en Valladolid las cofradías hacían Estación en la Catedral o si no la hacían tomaban como meta estacional un Calvario o un vía Crucis, como la Congregación de Zamora o como realizaban antiguamente casi todas las cofradías de la Vera Cruz de las poblaciones pequeñas. Aquí es cuando cobra sentido la procesión. Coincido contigo en que parece que los "momentos" o "encuentros" con otras Cofradías están al final desprestigiando el acto devocional que constituye una Cofradía itinerante en la calle.

Por otro lado creo que es interesante la uniformidad procesional; sería un buen remedio para solucionar el caos procesional de Valladolid, y beneficiaría en una mayor dosificación de desfiles. No es buena tanta diversificación, al final todas las Cofradías salen perjudicadas. Sin embargo creo que hay un elemento que en esta propuesta debería tenerse en cuenta. Cuando se propone la única procesión se respeta la Procesión General por su importancia histórica. Sin embargo creo que hay otros modelos de procesión que en su momento fueron muy importantes, el antiguo esquema procesional de las cinco penitenciales. Como bien sabes la General fue una implantación sobre otro modelo procesional en el que cada penitencial hacía Estación en la Catedral. En su momento vino muy bien porque las Penitenciales a principios del XIX estaban de capa caída. Esto ocurrió también en otros lugares como en Madrid, o en Alcalá de Henares o incluso en Gerona (donde vivo). Esta "racionalización" de los diferentes cortejos unificándolos en uno acabó con un esquema tradicional propio de Castilla y Andalucía. El profesor Sánchez Herrero realizó un estudio muy interesante hace ya unos años en el que, analizando diferentes Ordenanzas de Hermandades Penitenciales de la provincia de Sevilla, distinguió tres tipos de Cofradías Penitenciales: 

Las de que hacían memoria de la Pasión y Muerte de Cristo, que procesionaban el Jueves Santo por la tardes o de Madrugada. Estas eran las Cofradías de la Vera Cruz. 

Las que hacían memoria de los padecimientos de Cristo en la Vía Dolorosa, bajo la advocación de Jesús Nazareno, que hacían procesión en la madrugada en del Jueves al Viernes.

Finalmente las que hacían memoria de la muerte y entierro de Cristo y la Soledad de la Virgen, que efectuaban su procesión en la tarde del Viernes Santo. 

Este esquema se cumple de forma más o menos exacta en Castilla y en Andalucía: 

En Cuenca tres son las Penitenciales históricas: La Vera Cruz (hoy las diferentes Cofradías que se escindieron de ésta se unifican bajo la Archicofradía de Paz y Caridad), que procesiona desde su fundación la tarde del Jueves Santo. La Cofradía de Jesús Nazareno, en la Madrugada, hoy conocida como Camino del Calvario y que por desgracia para esta procesión (compartida por otras muchas localidades), es conocida por "la de los borrachos". Finalmente la de la Soledad que salía el Viernes Santo por la tarde. El resto de procesiones se fueron adaptando a este esquema, pero éstas son las históricas.

En Zamora procesionan: el Jueves Santo la Vera Cruz, la madrugada la Congregación y el Viernes Santo el Santo Entierro y las Angustias.

En León Minerva y Vera Cruz originalmente salía el Jueves, la mañana el Dulcenombre de Jesús Nazareno, y el Viernes por la tarde Angustia y Soledad. Digo que originalmente salía el Jueves la Vera Cruz porque desde el siglo XIX, ante la carencia de medios, se llegó al acuerdo de que la procesión del Viernes, la del Santo Entierro, la organizaban años alternos la Vera Cruz y Angustias y Soledad. 

En Murcia, con sus peculiaridades también ocurría lo mismo, la Sangre salía el Miércoles Santo. Sin embargo, el Jueves ésta organizaba la procesión de la Soledad. En la mañana  sale la Cofradía de Jesús con los Salzillo y el Viernes el Santo Entierro y Servitas.

Podría seguir enumerando ejemplos de ciudades conocidas. Sin embargo, este esquema tuvo mucho calado en pequeñas poblaciones en las que sólo había una Cofradía. Hace unos años realicé un estudio sobre Cofradías Penitenciales en Guadalajara, en pequeñas poblaciones en el entorno de Brihuega y Tendilla. En estas poblaciones sólo había una Cofradía, la Vera Cruz, que por lo general en el XVIII cambió su advocación por Soledad. Éstas, como es de esperar, realizaban su procesión la tarde del Jueves, generalmente después del Oficio de Tinieblas. Sin embargo con el paso de los siglos se pasaron a organizar tres procesiones: la del Jueves, con los pasos pertenecientes a la Pasión del Señor, en el mejor de los casos representados con los cinco misterios del Rosario; la de la mañana de Viernes es un Vía Crucis, con un Cristo Crucificado en andas, o portado por una persona; y finalmente, el Viernes por la noche, la procesión del Entierro o del Silencio, con el Sepulcro (que en muchos casos previamente era desenclavado), y la Soledad.  

Quiero decir con ello, que Valladolid originalmente tenía este esquema. Tenía dos Cofradías de Pasión, la Vera Cruz y la Pasión que salían el Jueves Santo. Jesús Nazareno que lo hacía de Madrugada y finalmente el Viernes Santo salían las dos Cofradías de Entierro o Marianas de Valladolid, las Angustias y la Piedad (aunque ésta tuvo muchos problemas con la primera, llegando a procesionar fusionada con ella o en diferente jornada). Cada Cofradía sacaba en procesión pasos acordes con cada una de las jornadas. Los de la Pasión y la Vera Cruz eran de la Pasión de Cristo, incluso la segunda debió tener un paso de la Cena, acorde con la celebración Eucarística del Jueves. Es cierto que en la Vera Cruz el Descendimiento rompe un poco ese discurso. Jesús Nazareno tenía el discurso iconográfico, en mi opinión, más original y eficaz: todos sus pasos mostraban las Injurias y Soledad de Cristo camino del Calvario y en el Calvario. Las Angustias, posiblemente, fuera el más coherente; y, finalmente, la Piedad con un programa iconográfico de la Muerte de Cristo y Soledad de María que complemente a las Angustias.

Es cierto que desde que se implantó la General, y las posteriores reformas de Gandásegui, el panorama cofrade cambió sustancialmente. Pero creo que merece la pena no dejar de lado el discurso iconográfico que presentaba esta organización, que sigue una aproximación más o menos fiel a la sucesión de los hechos de la Pasión, algo que en Castilla todavía se sigue teniendo en cuenta. Es una posibilidad más.

Un saludo


A. Romera

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