miércoles, 24 de octubre de 2012

Origen de la Solemnidad del Corpus Christi

Procesión del Corpus Christi en Valladolid


Se inicia con esta entrada una serie dedicada a la celebración de la Solemnidad del Corpus Christi en Valladolid, a lo largo de la misma se darán conocer preparativos y cultos, plantas procesionales, imágenes en el cortejo etc., apoyado, fundamentalmente, en la prensa local. Aunque antes de ello, conviene aportar algunas notas sobre el origen de la Solemnidad del Corpus Christi.


Para empezar, hay remontarse a la segunda mitad del siglo XIII, concretamente a la Abadía de Cornillón en Lieja (Bélgica) momento y lugar en que se funda un Movimiento Eucarístico que fue el origen de costumbres tales como la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento, el uso de las campanillas durante la elevación en la Misa y la fiesta del Corpus Christi.


Aquí surge la figura de Santa Juliana de Mont Cornillón (* Retines cerca de Liège, Bélgica, 1193 - † Fosses, 5 de abril de 1258), quien ya desde joven tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento, deseando que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo parece que aumentó por una visión que tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad. Esta visión fue comunicada por la Santa a Mons. Roberto de Thorete, obispo de Lieja, también a Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos y a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Lieja, más tarde Papa Urbano IV.
El obispo Roberto se impresionó favorablemente y, como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; al mismo tiempo el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan escribiera el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim (Denkwürdigkeiten, V.I. 276), junto con algunas partes del oficio.
Mons. Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez al año siguiente el jueves posterior a la fiesta de la Santísima Trinidad. Más tarde un obispo alemán conoció la costumbre y la extendió por toda la actual Alemania.


Pocos años después tiene lugar otro prodigio que propiciará la expansión de esta Fiesta del Corpus Christi por toda la Iglesia: el conocido Milagro Eucarístico de Bolsena, que tuvo lugar en 1263 ó 1264. Esta localidad, Bolsena, se encuentra cerca de Orvieto, que por entonces era sede de la Corte Papal de Urbano IV (Jacques Pantaleón de Court-Palais, * Troyes, h. 1195 - † Perugia, 2 de diciembre de 1264). En pocas palabras el Milagro que se produjo fue que un sacerdote llamado Pedro de Praga se encontraba de peregrinación a Roma ya que tenía dudas de que la Consagración fuera algo real, estando en Bolsena en la Iglesia de Santa Cristina pidió celebrar la Santa Misa, y al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión a Orvieto el 19 junio de 1264. Hoy se conservan los corporales -donde se apoya el cáliz y la patena durante la Misa- en Orvieto, y también se puede ver la piedra del altar en Bolsena, manchada de sangre. 


El Santo Padre movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del Corpus Christi a toda la Iglesia por medio de la bula "Transiturus" (o Transiturus de hoc mundo) de 8 septiembre de 1264, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio. En esta bula también se condenaba la herejía de Berengario de Tours (*Tours, Francia, c. 1000 – † Saint Cosmas, Tours, Francia, 1088) sobre la transubstanciación eucarística (en 1215, en el IV Concilio Laterano, la transustanciación se convirtió en dogma de fe).


El mismo Pontífice encargó un oficio -la liturgia de las horas- a San Buenaventura y a Santo Tomás de Aquino; cuando el Pontífice comenzó a leer en voz alta el oficio hecho por Santo Tomás, San Buenaventura fue rompiendo el suyo en pedazos.


La muerte del Papa Urbano IV (Perugia, 2 de diciembre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V (Bertrand de Got,  Villandraut, 1264 – † Avignon, 20 de abril de 1314) tomó el asunto en sus manos y, en el Concilio General de Vienne (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta e incluso se dará las normas para regular el cortejo procesional en el interior de los templos señalando el lugar que deberán ocupar las autoridades que quisieran añadirse al desfile. En 1317 se promulga una recopilación de leyes -por Juan XXII (Jacques Duèze, * Cahors, 1249 – † Avignon, 4 de diciembre de 1334)- y así se extiende la fiesta a toda la Iglesia. Este mismo Pontífice, el año anterior, 1316, introduce la Octava con exposición del Santísimo Sacramento.


La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. 


Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones se hicieron bastante comunes a partir del siglo XIV y fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V (Oddone Colonna, Genazzano, c. 1368 – Roma, 20 de febrero de 1431) y su sucesor Eugenio IV (Gabriele Condulmer, (Venecia, 1383 - Roma, 23 de febrero de 1447). Pero el gran impulso vendrá dado por el Papa Nicolás V (Tommaso Parentucelli, * Sarzana, 15 de noviembre de 1397 – † Roma, 24 de marzo de 1455), cuando en la festividad del Corpus Christi del año 1447, sale procesionalmente con la Hostia Santa por las calles de Roma.


Finalmente, el Concilio de Trento (1545-1563) también se ocupó de este tema en  “EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA, SESIÓN XIII. Que es la III celebrada en tiempo del sumo Pontífice Julio III en 11 de octubre de 1551
CAP. V. Del culto y veneración que se debe dar a este santísimo Sacramento.
No queda, pues, motivo alguno de duda en que todos los fieles cristianos hayan de venerar a este santísimo Sacramento, y prestarle, según la costumbre siempre recibida en la Iglesia católica, el culto de latría que se debe al mismo Dios. Ni se le debe tributar menos adoración con el pretexto de que fue instituido por Cristo nuestro Señor para recibirlo; pues creemos que está presente en él aquel mismo Dios de quien el Padre Eterno, introduciéndole en el mundo, dice: Adórenle todos los Angeles de Dios; el mismo a quien los Magos postrados adoraron; y quien finalmente, según el testimonio de la Escritura, fue adorado por los Apóstoles en Galilea. Declara además el santo Concilio, que la costumbre de celebrar con singular veneración y solemnidad todos los años, en cierto día señalado y festivo, este sublime y venerable Sacramento, y la de conducirlo en procesiones honorífica y reverentemente por las calles y lugares públicos, se introdujo en la Iglesia de Dios con mucha piedad y religión. Es sin duda muy justo que haya señalados algunos días de fiesta en que todos los cristianos testifiquen con singulares y exquisitas demostraciones la gratitud y memoria de sus ánimos respecto del dueño y Redentor de todos, por tan inefable, y claramente divino beneficio, en que se representan sus triunfos, y la victoria que alcanzó de la muerte. Ha sido por cierto debido, que la verdad victoriosa triunfe de tal modo de la mentira y herejía, que sus enemigos a vista de tanto esplendor, y testigos del grande regocijo de la Iglesia universal, o debilitados y quebrantados se consuman de envidia, o avergonzados y confundidos vuelvan alguna vez sobre sí.”



Ya en el siglo XIII hay datos de la celebración de la Festividad del Corpus Christi en algunos lugares de España. Así Alfonso X participó en la celebración del Corpus en Toledo en el año 1280, y de dos años más tarde, 1282, hay referencias de la celebración de la Fiesta en Sevilla


Hay constancia documental de la procesión del Corpus Christi por el exterior de los templos, en el siglo XIV: en Barcelona tuvo lugar la primera en 1319; también en el primer tercio de este siglo es cuando comienza a celebrarse en Toledo, en especial durante el episcopado del arzobispo don Jimeno de Luna (1328-1337); en el caso de Valencia, la primera procesión tuvo lugar en 1355 y continuadamente se hace desde 1372.


Por estas fechas se iría extendiendo por toda la península por aquellas localidades en que hubiera Catedral o Iglesia Colegial, y por tanto, sería cuando comenzara a celebrarse en Valladolid.


Desde la adopción de la Fiesta del Corpus Christi, o mejor dicho desde que se comienzan a realizar procesiones públicas, el Santísimo Sacramento era portado en un rica arca para la ocasión o bien en un copón cerrado. No es hasta el siglo XIV cuando se desarrolla el ostensorio (de ostendere, “mostrar”) cuya forma parece derivar, según algunos autores, de los relicarios (se dio casos de imágenes con tecas para colocar en ellas la Sagrada Forma), surgiendo estas primeras custodias en Prusia, y será a mediados del siglo XVI cuando adopten la forma conocida de sol. Posteriormente comenzaría la costumbre de introducir estos ostensorios en templetes, al principios simples y luego cada vez más complejos presentándose como torres arquitectónicas realizadas en ricos materiales, plata habitualmente. Durante los siglos XV y XVI las Catedrales e Iglesias Colegiatas “competirán” en la construcción de Custodias procesionales, destacando en su realización España. Esta evolución se daría seguramente en Valladolid. Primero el Santísimo Sacramento sería procesionado en un arca, para ya en el siglo XVI (probablemente a mediados) iría en un ostensorio en manos del abad, hasta la construcción de la Custodia de Juan de Arfe.


Momento importante fue el siglo XVI por el auge de las Cofradías Sacramentales. A este respecto hay que considerar que en esta época existía una Cofradía del Corpus Christi en la S.I. Catedral, formada por labradores y hortelanos, cuya Regla había sido aprobada en 1574. Seguramente unos años antes, a mediados de ese mismo siglo, se autorizaría en Valladolid la creación de la Cofradía de Minerva, siguiendo la que se había fundado en Roma en 1539 en Santa María Supra Minerva. Además, se fundan Cofradías Sacramentales en Parroquias y Conventos, propiciado en gran medida por la obra de Teresa Enríquez de Alvarado (*Valladolid o Medina de Rioseco, c.1540- † Torrijos, 4 de marzo de 1529) quien por la bula Pastoris Aeternis dada en Roma el 21 de agosto de 1508 por el Papa Julio II se la concedía fundar Cofradías Sacramentales bajo su patrocinio.


En 1989, por acuerdo del Gobierno de España con la Conferencia Episcopal, la Solemnidad del Corpus fue trasladada al domingo siguiente, pasando el jueves a ser día laborable. Aunque la solemnidad litúrgica sea en domingo, diversas localidades celebran la procesión en el jueves tradicional, que es declarado fiesta local por sus respectivos ayuntamientos. 


Lo cierto es que sería interesante la recuperación de esta Solemnidad en jueves, relacionándola así con el Jueves Santo, celebración de la Institución de la Eucaristía, como históricamente ha sido celebrada. Así, cabe citar en este momento las reflexiones del Cardenal Antonio Cañizares Llovera en junio de 2011, siendo Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en la que además de manifestar su deseo personal de volver a la celebración en jueves, argumentaba “Creo que exaltar la fiesta de Corpus por sí misma separada del domingo sería una realidad muy gozosa y muy esperanzadora porque supondría en medio de la semana decir a todas las gentes que verdaderamente Cristo es el centro de todo”, y deseaba que “se pueda volver a celebrar de nuevo, como históricamente ha sido, la fiesta de Corpus en jueves, que evoca, de alguna manera, el Jueves Santo”.


martes, 9 de octubre de 2012

Nuestra Señora de San Lorenzo en Sevilla



Traslado Procesional de Nuestra Señora de San Lorenzo en Sevilla, 16 de abril de 1971.
Diario Regional de 20 de abril de 1971.


En varias localidades de la geografía española se han entronizado copias de la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, recordemos el caso de Consuegra, en la provincia de Toledo (entronizada el 18 de junio de 2005); también en el Santuario de Torreciudad (23 de abril de 2006). Pero antes, a principios de la década de los 70 del pasado siglo XX, se entronizó una copia en Sevilla.

La idea surge de un grupo de vallisoletanos asentados en Sevilla que deseaban tener en aquella ciudad una réplica de la imagen de la Patrona, En sesión municipal del Ayuntamiento de Valladolid a principios de 1971 se acordó conceder y regalar a la colonia vallisoletana en Sevilla una copia de la imagen. Esta copia es obra del escultor José Luis Núñez Solé (Zamora, 10/12/1927 – † Valladolid, 23/12/1973).

Antes de relatar los actos que tuvieron lugar con motivo de la bendición y entronización de la imagen, conviene tener presentes las palabras del entonces párroco de San Lorenzo Mártir y autor del libro Historia de la Virgen Santísima de San Lorenzo, Patrona de Valladolid, David Sánchez del Caño, en cuanto a quien parece que tuvo gran relevancia en estos actos: “Alma y vida de cuanto reseñamos a continuación fue el joven vallisoletano Ramón García del Castillo, secundado por la Cofradía de Servitas en Sevilla y por la no menos célebre Hermandad del Santo Cristo de Pasión” (Pág.160).

El primer acto fue la recepción oficial a los peregrinos de Valladolid en la tarde –noche del 15 de abril en los Reales Alcázares de Sevilla.

Al día siguiente, 16 de abril, a las 9 de la mañana se celebró una Eucaristía en la S.I. Catedral de Sevilla ante la imagen de Nuestra Señora de los Reyes, Patrona de la Archidiócesis de Sevilla. A la una de la tarde, la “expedición vallisoletana” (Alcalde de Valladolid, miembros de la colonia vallisoletana en Sevilla y muchos fieles que habían llegado a la ciudad) se encontraba en la Basílica de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena, donde rezaron ante su Titular y se entonó la Salve, teniendo lugar la ofrenda de un ramo de claveles y rosas. Posteriormente rezaron un responso ante la tumba del General Gonzalo Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas, Valladolid, 5 de febrero de 1875 – † Sevilla, 9 de marzo de 1951), en la que depositaron una corona de laurel.

También un grupo de vallisoletanos fue a San Juan de Aznalfarache al sepulcro del Cardenal Pedro Segura, vinculado a Valladolid y de forma especial a la Coronación Canónica de Nuestra Señora de San Lorenzo.

Ese mismo día 16 de abril de 1971, a las ocho de la tarde, el Cardenal D. José María Bueno Monreal bendijo la réplica de Nuestra Señora de San Lorenzo en la Capilla de Nuestro Padre Jesús de Pasión, en la Iglesia Colegial del Divino Salvador. Como padrinos de la bendición actuaron el alcalde de Sevilla D. Juan Fernández Rodríguez, con doña Covadonga Benito de Santos, esposa del alcalde de Valladolid, don Martín Santos Romero. También asistió el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, D. José Martín Elvira, y el concejal más antiguo de la Corporación D. Francisco Lesmes, con sus respectivas esposas. Representando a la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo fueron el Hermano Mayor de la Cofradía, D. Pedro Pardo Mazariegos, el párroco de San Lorenzo Mártir D. David Sánchez del Caño y cuatros miembros de la Junta Directiva (D. Flaviano Gómez Hidalgo, D. Santos Román Herrero, D. Luis Martín Usillos y D. Ángel Duque Herrero).

La elección de la capilla de Jesús de Pasión como lugar para la bendición de la imagen se debe a que la historia de esta Archicofradía sevillana (Archicofradía del Santísimo Sacramento y Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced) se encuentra vinculada a la de la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo de Valladolid.

A la Eucaristía también asistieron representantes de la Archicofradía de Pasión y de la Hermandad de Servitas (Real, Ilustre y Venerable Hermandad de Nazarenos y Primitiva Cofradía Servita de Nuestra Señora de los Dolores, Santísimo Cristo de la Providencia, María Santísima de la Soledad y San Marcos Evangelista) con su Hermano Mayor D. Francisco García Galván.

“El Cardenal dijo la misa y elogió en su homilía la grata convivencia del acto que se celebraba, y más en Sevilla, ciudad mariana por excelencia y jardín florido de María.
Destacó el amor de España a la Santísima Virgen y cómo cada pueblo aporta un matiz y un relieve especial a esta devoción tan rica en manifestaciones y peculiaridades.
Habló por último de las devociones que reciben culto en el templo del Salvador, y cómo ellas son expresión de la honda fe española” (Diario Regional, 20 de abril de 1971).

Concluida la homilía fueron recibidos como hermanos de la Archicofradía de Pasión el alcalde de Valladolid y su esposa.

Al finalizar la Eucaristía se cantó la Salve a la Santísima Virgen de San Lorenzo y la imagen fue colocada en las andas de Nuestra Señora de las Aguas, de la Iglesia Colegial del Divino Salvador, con la corona de la Coronación (Otero y Riopérez, 1917) y el manto, llevados desde Valladolid expresamente para los actos de bendición y traslado procesional.

Como se acaba de mencionar, la imagen fue portada en el palio de tumbilla de Nuestra Señora de las Aguas. El exorno del “paso” estuvo compuesto de claveles y gladiolos, y marchaba escoltado por la Guardia Municipal de gala. El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda Municipal.

Las Cofradías y Hermandades establecidas en el Salvador acompañaron a la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo con estandartes, cirios y varas, añadiendo las crónicas de la prensa que al cortejo se sumaron muchos sevillanos y vallisoletanos.

Durante la procesión se hizo un alto en el convento de las Hermanitas de la Cruz donde las religiosas interpretaron cánticos a la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo.

Ya en la capilla de los Servitas, el alcalde de Valladolid hizo entrega de la imagen al Hermano Mayor de aquella Hermandad. Posteriormente, la Cofradía de Servitas nombró Hermanos de Honor al Alcalde de Valladolid y a su esposa, así como al Párroco de San Lorenzo (David Sánchez del Caño)

El domingo 18, la imagen estuvo expuesta en besamanos en la capilla de Servitas. Este día, como despedida, a las 12 del mediodía, santa Misa, Salve y besamanos.


Nuestra Señora de San Lorenzo (José Luis Núñez Solé, 1971).
Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, Real Hermandad de Sevitas, Sevilla.
(Fotografía, F.J. Juárez, 2006)



Desde entonces esta réplica de la Patrona de Valladolid se venera en la Capilla de los Servitas. Destacamos como particularidad que la imagen que se presenta con manto y toca, además de una corona con el escudo de Valladolid. Una especie de solución intermedia entre imagen vestida como anterior a 1956 y completamente desprovista de manos como se puede ver en la actualidad, una solución aplicada a otras imágenes tales como la de Nuestra Señora del Sagrario (S.I. Catedral de Valladolid), Nuestra Señora de Prado (Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, Valladolid), Nuestra Señora de la Soterraña (Olmedo, Valladolid), Nuestra Señora de Sacedón (Pedrajas de San Esteban, Valladolid), Nuestra Señora del Henar (Cuéllar, Segovia)… 

En cuanto a los cultos que Real, Ilustre y Venerable Hermandad de Nazarenos y Primitiva Cofradía Servita de Nuestra Señora de los Dolores, Santísimo Cristo de la Providencia , María Santísima de la Soledad y San Marcos Evangelista dedica a Nuestra Señora de San Lorenzo, quedan recogidos en el Capítulo V (Vida de Hermandad) Regla 44ª.- “Siendo piadosa costumbre de esta Hermandad celebrar Misa rezada en las conmemoraciones festivas de la Santísima Virgen y con motivo de la concordia de esta Hermandad en fecha 16 de Abril de 1.971 con los Excelentísimos Ayuntamientos de Valladolid y Sevilla, se dedicará a la Santísima Virgen de San Lorenzo, Patrona de aquella Ciudad, Misa Solemne el día 8 de Septiembre, Festividad de la Natividad de la Santísima Virgen o el Sábado inmediato, invitándose a la misa a la colonia vallisoletana en nuestra Ciudad”.

Como último apunte señalar que en el Paso de Palio de Nuestra Señora de la Soledad de dicha Hermandad sevillana, figura un templete con una miniatura de Nuestra Señora de San Lorenzo, realizada por Manuel Ríos en 1983 en plata y marfil. 



Bibliografía:
ABC, edición Andalucía, días 16 y 17 de abril de 1971.
DIARIO REGIONAL, 20 de abril de 1971.
SÁNCHEZ DEL CAÑO, David: Historia de la Virgen Santísima de San Lorenzo, Patrona de Valladolid.
Web de la Real, Ilustre y Venerable Hermandad de Nazarenos y Primitiva Cofradía Servita de Nuestra Señora de los Dolores, Santísimo Cristo de la Providencia , María Santísima de la Soledad y San Marcos Evangelista

domingo, 7 de octubre de 2012

La Procesión de Octava en la Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir y La Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen.



En esta ocasión sólo se podrá tratar de la Procesión de Octava en esta Parroquia desde mediados del siglo XIX aproximadamente, ya que hasta ahora no he podido localizar datos de fechas anteriores. Puede que con anterioridad se celebrase Función o Procesión de Octava, pero de alguna forma a mediados del siglo XIX pasaría a celebrarse el día de Nuestra Señora del Carmen, con el establecimiento de la V.O.T. del Carmen, que como veremos al tratar de la imagen de Nuestra Señora del Carmen, se fundó en el Convento del Carmen Calzado y tras la exclaustración pasó primero por San Ildefonso y posteriormente, en 1848, a San Lorenzo.

Así, ya hay constancia que en el década de los 60 del siglo XIX, el día 16 de julio, como final de la Novena que en honor a Nuestra Señora del Carmen celebraba la V.O.T. del Carmen, se celebraba Procesión de Octava. Por ejemplo, en 1862 y 1863, la Novena se celebró del 8 al 16 de julio, celebrándose el día de la Titular la mencionada Procesión de Octava. En 1864, la Novena comenzó el 23 de julio.

Durante este periodo, hasta 1893 en que la V.O.T. del Carmen está establecida en la Parroquia de San Lorenzo, se conocen otros detalles, tales como que esta asociación celebraba sus cultos mensuales el tercer domingo de mes, que la Novena se celebraba, salvo excepciones, del 8 al 16 de julio, siendo este último día, la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, día en que se podía ganar jubileo plenísimo concedido por Benedicto XIV, se verificaba la Procesión de Octava y culminaba con la Bendición Papal.


La Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen

En 1893, la V.O.T. del Carmen se hace cargo de la Iglesia Conventual de San Benito El Real, trasladando allí, no sin oposición de los parroquianos de San Lorenzo, la imagen de su Titular Mariana, Nuestra Señora del Carmen, tallada por Claudio Cortijo en 1797. 

Como compensación y para terminar con el pleito promovido por los parroquianos incoado el 24 de febrero de 1893 que se resolvió en el mes de marzo del mismo año a favor de la V.O.T., se concedió por Real Orden de 9 de mayo de 1893 una imagen que en origen representaba a Nuestra Señora de la Merced y que fue modificada para recibir culto como Nuestra Señora del Carmen,  entronizada el 23 de julio de 1893, que es la que actualmente se venera en la Parroquia de San Lorenzo Mártir.

En estos meses D. Antonio María de Cascajares, Arzobispo de Valladolid, aprueba la erección de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen en la Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir. Esta Archicofradía marcará, en algunos aspectos, la continuación de los cultos que en honor de la Virgen del Carmen celebraba hasta ese momento la V.O.T. Así, también tendrá sus cultos mensuales el tercer domingo de cada mes. Se encargará de organizar la Novena y Procesión de Octava en San Lorenzo, bien es cierto que adelantando las fechas, tal vez en una suerte de concordia para no coincidir con la celebración de la Procesión del Carmen de la V.O.T. que ya desde el 16 de julio de 1893 partiría desde San Benito El Real.

No obstante, parece que en 1893 no hubo Procesión de Octava en San Lorenzo, y ya será en 1894 cuando encontremos referencias a la celebración; el día 29 de junio de aquel año se anuncia el inicio de la Novena y la Procesión tiene lugar el 8 de julio. Viendo las crónicas de la prensa local de aquellos años, esta Procesión de Octava siempre tiene lugar un domingo, sobre el 8 de julio.

En el cambio de siglo hay otros actos que se conocen de esta fiesta como es la celebración del Jubileo de las Cuarenta Horas el día de la Función de Octava.

Interesente es la crónica del año 1902, en la que aparece el recorrido de la Procesión: Calle San Lorenzo, Pasión, Plaza Mayor, Calle Nueva, Plazuela de la Comedia y el Poniente volviendo a entrar en la iglesia.

Y no será hasta la crónica de 1904 en la que encontremos las imágenes que participaban en la Procesión: Beato Simón de Rojas, San Lorenzo y la Virgen del Carmen. Aquel año la parte musical corrió a cargo de la Banda de Isabel II.

No variaría en exceso el tradicional recorrido de la Procesión ya que no hay crónicas que en este sentido se pronuncien, además hay reseña de la visita a los templos que se encontraban en el recorrido como ocurre en la procesión, que se celebró el 12 de julio de 1908, que visitó el Convento de Santa Ana y la Penitencial de La Pasión (Diario Regional, 13 de julio de 1908.)

Al año siguiente, 1909, esta procesión salió el domingo 11 de julio, se mencionan las mismas imágenes y orden. El Santísimo Sacramento era llevado bajo palio, por el señor párroco don Manuel Gutiérrez. Ocuparon la presidencia los concejales señores Peña y Rodríguez Pardo y cerraba la comitiva la Banda de Isabel II (Diario Regional, 12 de julio de 1909.)

En la crónica publicada en El Norte de Castilla de este año, menciona las imágenes de Santo Domingo de Guzmán, San Lorenzo y la Virgen del Carmen, más el Santísimo bajo palio, y que entró en la capilla del convento de Santa Ana donde se cantó un motete (ENC, 13 de julio de 1909 edición tarde). No sería de extrañar la confusión entre las imágenes de Santo Domingo de Guzmán y el Beato Simón de Rojas por lo parecido de ambos hábitos religiosos, a excepción de la cruz trinitaria en el último, no obstante, debe ser una confusión ya que tanto en la Procesión de Octava como posteriormente en la de San Pedro Regalado, siempre se hace referencia a la imagen del Beato Simón de Rojas con el clero de la Parroquial de San Lorenzo.

En 1910 (10 de julio) y 1911 (9 de julio) salen las mismas imágenes, de este último año se sabe que el Santísimo Sacramento fue portado por el párroco don Manuel Gutiérrez y que las borlas del estandarte de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen eran llevada por los niños Pepito y Ricardo Burgos que vestían de ángeles  (Crónicas publicadas en Diario Regional de 11/07/1910 y 10/07/1911), el Santísimo llevaba escolta de la guardia de seguridad y dos números del 6º Montado de Artillería, acompañó la Banda de Isabel II que entre otras interpretó el Himno del Congreso Eucarístico.
De este primer año, 1910, nuevamente se dice que entra la Procesión en la Capilla del Convento de Santa Ana donde se cantaron motetes; banda Isabel II y regimiento infantil (ENC 11/07/1910). Y nuevamente habla de una imagen de santo Domingo, San Lorenzo y Nuestra Señora del Carmen, además del Santísimo bajo palio. Una vez tratada la confusión entre ambas imágenes, también se puede considerar que en Santa Ana (ya sea por el número de imágenes que figuraban en la procesión, portadores, cofrades, etc.) sólo entrase el Santísimo Sacramento bajo palio, para hacer estación.

Conocemos el recorrido de la Procesión en 1912: Calles de San Lorenzo, plazuela de Santa Ana, Pasión, parte de la Plaza Mayor, Campanas, entrando de nuevo en la iglesia” (Diario Regional, 8 de julio de 1912). En la crónica de la procesión aparecida en El Norte de Castilla menciona “Procesión de Minerva con la que termina la novena del Carmen en San Lorenzo con imágenes y Santísimo”.

En 1913 la procesión fue el domingo 13 de julio, y por primera vez pasó por la calle del Poniente. Se menciona que entre las imágenes iban las de San Lorenzo y la de la Virgen del Carmen. Hizo estación en Santa Ana y Pasión.

El Diario Regional de 04/07/1914 anuncia que comienza la novena a la Virgen del Carmen por la Archicofradía de la Santísima Virgen del Carmen en San Lorenzo. Todos los días misas rezadas y a las 9 la solemne con exposición de S.D.M. y novena. 19:00 Santo rosario, sermón, novena y reserva. Día 12 de julio (último y fiesta principal) A las 7 de la mañana misa de comunión general. A las 10 la solemne con sermón panegírico que predicará don Cipriano Isla Zorrilla. A las 18:30 procesión de octava por las calles de la parroquia. Según la crónica de El Norte de Castilla de este año, en la procesión iban los niños de la catequesis con sus imágenes, la Cofradía de la Virgen (sin mencionar advocación, aunque se entiende que sea la de la Virgen del Carmen) con hachas y las imágenes del titular de la parroquia, San Lorenzo, la Virgen del Carmen y finalmente el Santísimo Sacramento.

En la crónica de la procesión publicada en El Norte de Castilla de 12/07/1915 indica que las imágenes que procesionaron fueron las de San Lorenzo, la Virgen del Carmen y el Niño Jesús.

Durante los años siguientes, la Procesión de Octava se sigue celebrando de la misma manera, el último día de la Novena en honor de Nuestra Señora del Carmen, participando esta imagen junto otras de gran devoción del templo, entre ellas el Titular, y era una Procesión de carácter sacramental cerrando el cortejo el Santísimo Sacramento bajo palio. Así llegará hasta 1924. A partir del año siguiente, 1925, lo mismo que dejaron de participar imágenes de titulares en la Procesión General del Corpus Christi, también dejan de participar en las Procesiones de Octava de las distintas Parroquias, saliendo sólo el Santísimo Sacramento

Luego llegaría el paréntesis de los años 30, y la Procesión dejaría de salir a las calles, celebrándose en el interior de la iglesia, así hasta la fecha del hundimiento y cierre del viejo templo de San Lorenzo Mártir (hay constancia de la Procesión por dentro del templo en la década de los años 40 y 50).

Durante los años que estuvo cerrado el antiguo templo de San Lorenzo, los cultos de trasladaron a la Iglesia Conventual de Santa Ana. Incluso en estas fechas, ya en los años 70, la Novena no finalizaba el día 16 de julio, Fiesta de la Virgen del Carmen, solía celebrarse para que concluyese una semana antes. 

Actualmente, la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen sigue establecida en la Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir, celebrando un Novenario del 8 al 16 de julio, culminando con imposición de Escapularios y Besapie a la imagen de Nuestra Señora del Carmen, que por aquellas fechas ocupa un lugar destacado en el presbiterio del templo parroquial.
Una de las últimas adquisiciones de esta Archicofradía ha sido un estandarte, con la efigie de su Titular mariana y en el reverso la leyenda “ARCHICOFRADÍA DE NTRA SRA DEL CARMEN DE SAN LORENZO / VALLADOLID / 16-7-2008” que se puede contemplar en la iglesia durante esos días y con el que han participado en ocasiones en la Procesión del Corpus Christi.

Estandarte de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen.
Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir.
Valladolid



Sobre las Imágenes que participan en la Procesión de Octava de la Parroquia de San Lorenzo Mártir:

Beato Simón de Rojas:

En la página 84 de Monumentos religiosos de la ciudad de Valladolid (Parte I) de Juan José Martín González y Jesús Urrea Fernández, se menciona “El beato Simón de Rojas, obra de vestir del siglo XVIII”.

Esta imagen actualmente no se encuentra al culto en la Parroquial de San Lorenzo. Sin embargo, con los datos que aporta el catálogo, además que tener presente que el Convento de la Santísima Trinidad (Trinitarios Calzados) se encontraba dentro del ámbito territorial de la Parroquia de San Lorenzo y que esta imagen salía en procesiones, conviene recordar la imagen que del Beato se estrenaría en 1766 para las celebraciones de su Beatificación.

Como se indica, con motivo de las Fiestas de Beatificación del P. Fr. Simón de Rojas (beatificado por Clemente XIII el 16 de mayo de 1766) que se celebraron en Valladolid dando comienzo el 21 de septiembre de 1766, ese mismo día a las cuatro de la tarde se llevó la imagen del nuevo Beato hasta la S.I. Catedral, se trataba de una “imágen de escultura del beato Simón de Rojas, de vestiduras naturales, de tela de oro, sembrado por todo el manto negro y una estrella, escrito en ella el Ave-María, con su diadema; en una mano, que era la izquierda, un cerco con el Ave-María, y en la derecha unos rosarios”. (Ventura Pérez, Diario de Valladolid, pág. 393). Estas fiestas se prolongaron hasta el día 24 de septiembre, fecha en que en Procesión General volvió la imagen del Beato Simón de Rojas al Convento de los Trinitarios Calzados.

“La imagen, revestida, del Beato Simón de Rojas, que se venera en el altar del lado de la Epístola, en la capilla de la Sagrada Familia, procede de la iglesia del convento de PP. Trinitarios Calzados, que existió en la calle de doña María de Molina, y del que fue Prior dicho Beato” Casimiro González García Valladolid (Compendio histórico-descriptivo y guía general de Valladolid. Pág. 44).

La imagen de este Beato, acompañado por el clero de la Parroquia de San Lorenzo  no sólo formaba entre las imágenes de la Procesión de Octava de la Parroquia de San Lorenzo Mártir, participó también en la Procesión de San Pedro Regalado, el 13 de mayo, de 1929 y 1930.

A día de hoy, habría que modificar su denominación y en lugar de Beato, identificarla como San Simón de Rojas, ya que fue canonizado el 3 de julio de 1988 por S.S. Juan Pablo II.

Sería interesante la recuperación de esta imagen, no sólo para su puesta al culto, también para fomentar el conocimiento de los Santos de la Archidiócesis, e incluso para volver a reintegrarla a su uso procesional.

Grabado del Beato Simón de Rojas.
Puede darnos una idea aproximada de la imagen que se veneró en San Lorenzo Mártir.




San Lorenzo Mártir

Se trataba de una imagen de un santo jesuita que había sido revestido como San Lorenzo. 
Catalogada como una imagen del siglo XVIII (Monumentos religiosos de la ciudad de Valladolid (Parte I) de Juan José Martín González y Jesús Urrea Fernández, pág. 84).
En la fiesta de San Lorenzo Mártir de 1908, las imágenes de la Patrona de Valladolid y San Lorenzo lucían ricas vestiduras de raso encarnado recamadas de oro (El Norte de Castilla, 11/08/1908).
En las Procesiones, como en la del Corpus Christi, así como en los primeros años del nuevo templo de San Lorenzo se presentaba en las andas de Nuestra Señora de San Lorenzo (Manuel de Miranda, h. 1726).

Antigua Imagen procesional de San Lorenzo Mártir.




Nuestra Señora del Carmen

En 1836, tras la exclaustración definitiva, la V.O.T. del Carmen que se encontraba establecida en el Convento del Carmen Calzado, a través de su tesorero Zacarías Ilera, trasladó su imagen titular (nos referimos a la Virgen del Carmen de Claudio Cortijo, 1797, que actualmente se venera en el retablo mayor de San Benito El Real) en primer lugar a la Parroquia de San Ildefonso, y de allí pasaría a la de San Lorenzo Mártir en 1848.
En 1893 se entrega la iglesia de San Benito el Real a los Carmelitas Descalzos y se traslada la imagen desde San Lorenzo a San Benito, a pesar de la oposición y pleito de los feligreses de San Lorenzo. Por Real Orden de 9 de Mayo de 1893 se entregó a la parroquia una imagen de la Virgen de la Merced (primer tercio del siglo XVIII), procedente del Museo Provincial de Bellas Artes, que fue convenientemente transformada en la Virgen del Carmen. De estas fechas será la imagen del Niño Jesús que porta la Virgen en sus brazos.

Nuestra Señora del Carmen (primer tercio del siglo XVIII), la imagen del Niño de ¿1893?
Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir
Valladolid


jueves, 27 de septiembre de 2012

El Rosario de Faroles y la Procesión de Nuestra Señora de San Lorenzo



Nuestra Señora de San Lorenzo (Año de la recuperación de la Procesión,  2003)


EL ROSARIO DE FAROLES


El 20 de octubre de 1920 D. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui, quien pronunció la homilía en el Pontifical de la Coronación Canónica de María Santísima de San Lorenzo, toma posesión como Arzobispo de Valladolid, sede que ocupará hasta su muerte el 16 de mayo de 1937; poco después de su venida como Arzobispo de esta ciudad, quiso, para engrandecer el culto a la Patrona, trasladando a Valladolid la costumbre que había visto cuando fue canónigo en la Catedral de Zaragoza, celebrar un Rosario de Faroles. Expuesta la idea al pueblo, pronto se hizo realidad gracias al entusiasmo de entidades y personas que rivalizaron en costear el importe de los faroles, y el 16 de septiembre de 1922 lució por primera vez en las calles y plazas de Valladolid ante la admiración de todos los vallisoletanos un Rosario de Faroles. Alma y vida en la realización de tal proyecto fue el entonces ecónomo de la parroquia de San Lorenzo y que llegó a canónigo de la S.I. Catedral de Valladolid, don Francisco Martín Martín, sacerdote oriundo de La Parrilla (Valladolid) La confección del mismo corrió a cargo del prestigiosa casa Quintana, en Zaragoza, de conocida y acreditada competencia en esta clase de trabajos.

El Rosario salió a las calles desde 1922 hasta que en los años precedentes a la Guerra Civil y durante la misma dejó de salir, todo lo más alguna vez esporádicamente. 


Constaba dicho Rosario de 265 faroles de distintas formas, colores y tamaños distribuidos en: uno en forma de cruz, 15 misterios, 15 padrenuestros, 150 avemarías, 15 glorias, 4 invocaciones anteriores a la letanía, 62 invocaciones de la letanía, una del credo, otra de la salve, y otra, la última y mayor de todas, la farola con la imagen de la Patrona y el escudo de la ciudad, farola llamada “del Ayuntamiento”, porque fue la institución que la costeó y se encargaba de su mantenimiento, siendo portada por los Bomberos de Valladolid.


A finales del mes de agosto de 1922, se publica en El Norte de Castilla (29/08/1922), la descripción de los faroles del Rosario de la Virgen de San Lorenzo:
Cada misterio se componía de treces faroles – Misterio, Padre Nuestro, 10 Avemarías y Gloria Patri
Misterio- Estilo gótico bizantino, con un modelo distinto para cada cinco de las diferentes partes del rosario. 3,20 x 2 m (alto desde el suelo x ancho)
Gozosos (Irán primero en la procesión) Anagrama de Ave María, titulo del Misterio y escudos: 1º- Pontificio. 2º- España. 3º- Arzobispo de Valladolid. 4º- Obispo de Segovia y el 5º- con el de la Hermandad de San Lorenzo que es el antiguo de Valladolid con la muralla y las siete puertas.
Dolorosos.- 1º- Escudo de Dª. Luisa Semprún, viuda de Gallo (camarera mayor de la Virgen). 2º- Dª Obdulia Bonifaz (viuda de Alba). 3º- Escudo de don Junto Garrán (cada uno de ellos ha regalado el farol). El resto es por suscripción popular escudos de las parroquias de Valladolid, hay un cuadro en la catedral con los escudos parroquiales. 4º- Magdalena y Antigua y 5º- San Martín y San Miguel.
Gloriosos.- 1º- San Esteban y San Juan Bautista. 2º- San Pedro y San Andrés. 3º- San Nicolás de Bari y Santiago Apóstol. 4º- Salvador y San Ildefonso y 5º- Nuestra Señora de la Victoria y Nuestra Señora del Carmen.
El escudo de la parroquia de San Lorenzo es uno de los medallones del farol de la Hermandad de la Patrona.


En aquella primera ocasión, el recorrido del Rosario de Faroles de la Patrona, publicado en la prensa local de 16/09/1922 fue anunciado como: Plaza de Santa Ana, María de Molina, Santiago, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Alfonso XII y Regalado, plazuela de Canovas del Castillo, calles del Cardenal Cascajares y Cardenal Cos, plazas de Santa María y de la Antigua, plaza y calle de la Libertad, Plaza de Fuente Dorada, calle de Ferrari, Plaza Mayor (donde se cantarán tres ave maría, salve e himno a la Patrona), calle de la Pasión y Plaza de Santa Ana regresando al templo de partida donde se cantará la Salve a la Virgen.


En el año 1924, el Rosario de Faroles se celebra el 8 de septiembre, a las 8 de tarde, estrenándose aquel año el farol del Credo.


Gracias al Diario Regional (07/09/1924) conocemos la planta de la Procesión de este año: “Abrirá la marcha una sección de la Guardia civil montada, a continuación la Cruz-farol de la procesión.
Luego seguirán los faroles correspondientes a los quince Misterios del Rosario por este orden.
Al principio de cada uno y por el centro de la calle irá el farol-Misterio, un poco detrás en la misma forma el Padrenuestro; en el centro de cada misterio el estandarte de la Asociación correspondiente y al final el Gloria Patri. A los lados de la calle en dos filas irán las Ave-Marías del misterio, cinco a cada lado y entre una y otra Ave-María, en formación cinco señoras alumbrando, más otras diez señoras a cada lado al final del Misterio, para marcar la separación del siguiente; con la unión de dos Misterios irá un coro de cantores.
Las Asociaciones femeninas que formarán en la Procesión serán las siguientes:
Primer Misterio gozoso: Asociación de Hijas de María de la parroquia de la Victoria. Segundo Misterio gozoso: Hijas de María de San Andrés. Tercer Misterio gozoso: Apostolado de la Oración de San Andrés. Cuarto Misterio gozoso: Hijas de María de la iglesia del Sagrado Corazón.. Quinto Misterio gozoso: Asociación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Primer Misterio doloroso: Asociación de los Jueves Eucarísticos. Segundo, Orden Tercera de San Francisco. Tercero, Apostolado de la Oración. Cuarto, Asociación del Santísimo Cristo de la Agonía de Limpias. Quinto, Marías de los Sagrarios.
Primer Misterio glorioso, Asociación de la Corte de María. Segundo, Asociación de Nuestra Señora del Buen Consejo. Tercero, Asociación de la Medalla Milagrosa. Cuarto, Asociación de Nuestra Señora de Lourdes. Quinto, Asociación del Rosario Perpetuo.
Después seguirán los faroles de la Letanía a cuyos lados irán en filas todas las señoras pertenecientes a la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo.
Luego irán los caballeros de las distintas Asociaciones de la capital y a continuación los hermanos de la Cofradía de la Patrona con su estandarte. Finalmente, Colegio de Ingleses y clero de la ciudad y por el centro los faroles del Credo, Salve y el de la Santísima Virgen de San Lorenzo, terminando con la presidencia en la que forman las autoridades locales.
Los grandes faroles Misterios serán llevados por obreros del Centro de las Doctrinas, los pequeños por alumnos de los diversos Colegios y Centros Católicos de la ciudad y los de la Letanía por alumnos del Seminario.
Asistirán los coros de cantoras del Servicio Doméstico, Hijas de María de San Andrés, Academia de las Esclavas, Jueves Eucarísticos, Colegio de Nuestra Señora del Pilar, Sindicatos Varios de jóvenes obreras, Medalla Milagrosa, Nuestra Señora de Lourdes y niños del Colegio de la Sagrada Familia.
La procesión saldrá a las ocho de la noche y recorrerá las calles de San Lorenzo, Plaza de Santa Ana, María de Molina, Santiago, Plaza de Zorrilla, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Alfonso XII, Regalado, Plaza de Cánovas del Castillo, Portugalete, Libertad, Fuente Dorada, Ferrari, Plaza Mayor en donde, al llegar al Ayuntamiento se cantará desde la terraza tres Ave-Marías y la Salve popular. No terminará la procesión en la Plaza, sino que continuará por la calle de la Pasión, a la iglesia de San Lorenzo, donde se terminará cantándose solemne Salve a Nuestra excelsa Patrona.


Instrucciones para la Procesión.- Todas las personas que han de tomar parte en ella deberán estar a las siete y media en el lugar designado que será calle de María de Molina para las señoras, Plaza de Santa Ana para los que han de llevas los faroles y los caballeros en la iglesia de San Lorenzo. Las señoras de la Hermandad de la Patrona se situarán en el atrio de la iglesia.
Las señoras deberán se llevar una vela a ser posible de esperma y a los caballeros se les proporcionará en la iglesia. Se han de fijar que este año no termina la Procesión en la Plaza Mayor, sino que continuará formada hasta la iglesia de San Lorenzo.


Nota.- Por tener que ausentarse este día las dos bandas de música que hay en esta capital, nos vemos privados, bien a pesar nuestro de que acompañen en la Procesión.”


Cabe destacar como principal novedad en el año 1926 que será la primera vez que salga en el Rosario de Faroles la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, fue sobre la carroza en que va la custodia el día del Corpus, la precedían muchachas de colegios vestidas como las imágenes de Nuestra Señora de Lourdes, unas con faroles y otras con azucenas. La Imagen de la Patrona se presentaba sobre peana de oloroso ramaje y flores y portaba en su cabeza la Corona de la coronación. En la Plaza mayor se la subió a la terraza de la Casa Consistorial donde se rezaron tres Ave Marías y Salve. La parte musical corrió a cargo de la Banda de Isabel II. También ese día hubo Rosario de la Aurora desde San Lorenzo (primera vez).

Aquel año el recorrido fue: San Lorenzo, Plaza de Santa Ana, María de Molina, Santiago, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Alfonso XII, Regalado, Plaza y calle de Cánovas del Castillo, Fuente Dorada, Plaza Mayor, Pasión a San Lorenzo.


Al menos, según las crónicas de la prensa, en el año 1929, la imagen de la Patrona fue portada en este mismo acto en la misma carroza o Carro Triunfante que se utiliza para la Procesión del Corpus Christi.


Del mismo Rosario de Faroles también encontramos descripción y otros datos en Historia de la Virgen Santísima de San Lorenzo, escrita por David Sánchez del Caño, que en líneas generales podemos resumir en: La cruz, los 15 misterios, el credo, la salve y la del Ayuntamiento son todas de tamaño grande, siendo necesarias cuatro personas para llevara cada una de ellas. Las farolas de los 15 misterios llevaban dibujadas en el frontis en cristal de vivo color la escena del misterio que representan y en la parte opuesta y posterior un letrero explicativo de la escena representada, En los laterales de cada uno van dibujados los escudos de la 15 parroquias existentes entonces en Valladolid, en un lado y haciendo juego con ellos, al otro los escudos del Papa (S.S. Pío XI), del Rey de España (S.M. Alfonso XIII), del Arzobispo de Valladolid (D. Remigio Gandásegui) y de la misma ciudad y los de las principales congregaciones marianas de la ciudad hasta el número de quince.


En todos los restantes, es decir, en los padrenuestros, avemarías, glorias, etc., van señalados en la parte anterior lo que representan.


Al final aparecía la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo (a partir de 1926), portada en andas por sacerdotes –a poder ser naturales de Valladolid- , pero a partir de 1939 comenzó a procesionar en una carroza donación de Don Julio Fernández Guaza y Familia en 1939.

Es toda ella de madera. En su parte baja y a cada uno de sus lados lleva cuatro escudos, el del Papa S.S. Pío XII al frente, el del Prelado D. Antonio García y García) detrás y los de Valladolid y España a los lados. En la parte media del cuerpo de la carroza y a su alrededor tiene doce relieves representando a los doce apóstoles, y en su parte superior, formando como la peana de la Virgen, se ven las estatuas, en relieve también, de los cuatros evangelistas identificados cada uno de ellos con su símbolo correspondiente. Un total de treinta y tres tulipas sirven para la iluminación de la carroza.

Salió por primera vez en la procesión celebrada el día 8 de septiembre de 1939.

Hay una inscripción " En memoria de doña Josefa Martín Lefort (q.e.p.d.) su esposo Julio Fernández Guaza; hijo Alberto e hija política María Gómez López y nietos donan esta carroza a Nuestra Señora de San Lorenzo, Patrona principal de Valladolid por tan honda devoción como tienen a la misma. Valladolid, 8 de septiembre de 1939".


Destaca la Procesión del 8 de septiembre de 1950, durante la cual tuvo lugar la Imposición de la Medalla de Diamantes de la Ciudad a la imagen de la Patrona, una fotografía publicada en El Norte de Castilla de 9 de septiembre de 1950 permite ver la imagen de la Virgen, vestida con el manto en que aparece bordado el escudo de Valladolid, con las coronas de la Coronación Canónica, en el pórtico del Ayuntamiento, adornado con flores, ramaje y bombillas para el acto de la Imposición de la Medalla.


En 1952 la Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo se propone la recuperación del mismo. En la prensa del 7 de septiembre de ese año, con una fotografía de la Imagen, aún con sus mantos, se anuncia que a las 7 de la tarde del día siguiente, Fiesta Principal de la Patrona, saldrá la imagen de la Virgen de San Lorenzo en su carroza acompañada del monumental y artístico Rosario de Faroles que no salía en la ciudad desde el año 1930. Al año siguiente, 1953, esta procesión partió a las ocho de la tarde, retrasándose en 1954 hasta las ocho y media de la tarde-noche. De este último conocemos el recorrido, que seguramente sería el que hiciese de costumbre; saliendo de la Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir, continuaba por Plaza de Santa Ana, María de Molina, Calvo Sotelo, Claudio Moyano, Duque de la Victoria, Acera de San Francisco, Plaza Mayor hasta el Ayuntamiento ante el cual se cantaban tres Avemarías y la Salve, impartiendo a continuación el Sr. Arzobispo la Bendición; después seguía por Pasión, Plaza de Santa Ana y San Lorenzo, hasta el templo parroquial de mártir donde finalizaba la procesión entonándose la salve, seguida de las preces y bendición del Prelado.


En la prensa se esos años se pueden ver fotografías de la procesión. Así, en El Norte de Castilla de 9 de septiembre de 1953 se puede ver la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, aún revestida con mantos, portada en la carroza que le fue donada en 1939, así como otras fotografías con diversos aspectos de la Procesión de los Faroles. En el mismo diario de fecha 9 de septiembre de 1954, vuelve a verse a imagen de la Patrona, aun con mantos, en la misma carroza, durante la procesión. Y con mayor detalle se ve en El Norte de Castilla de 9 de septiembre de 1955, a la puerta de su templo, en la última ocasión en la que procesionó con mantos antes de su restauración. En la crónica publicada en El Norte de Castilla de 9 de septiembre de 1956 aparece la imagen sin mantos sobre la mencionada carroza.


La Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo continuó saliendo en procesión durante la década de los años 60. En el año 1965 salía a las 8 de la tarde, aunque ya no se menciona el Rosario de Faroles, la acompañaban las autoridades de la ciudad. A su paso por el Ayuntamiento recibía el homenaje de Valladolid con Patrona y Alcaldesa, con ofrenda de flores, canto de la Salve y Bendición del Arzobispo.

Los Faroles de este Rosario eran empleados tanto en la procesión de la Patrona como también lo fueron en Semana Santa (Procesión del Santísimo Rosario del Dolor, Lunes Santo) e incluso en alguna procesión extraordinaria como la Magna Mariana el 12 de noviembre de 1950 con motivo de la definición del Dogma de la Asunción. El paso del tiempo, su uso, y las vicisitudes del propio templo parroquial donde se encontraban custodiados hicieron que se fueran deteriorando. Habrá que esperar hasta el año 1995 cuando hay un intento de recuperar el Rosario, al menos restaurarlos, independientemente del futuro uso procesional (por entonces no salía la Patrona en procesión). En “El Mundo del siglo XXI, de Valladolid” de fecha 2 de abril de 1995 hay un artículo titulado “Recuperar una tradición” en el que se dice que los faroles se habían llevado al Instituto Europeo de Restauración de Artes Decorativas Integradas (IERADI) para su rehabilitación. El trabajo duraría al menos tres años, indicando que son 265 piezas. Ya se había rehabilitado un farol de un Padrenuestro como prueba. Además, se dan detalles de cómo procesionaban estos faroles, Luis Ojeda responsable de dicho Instituto decía entonces “en la Procesión podría verse faroles sobre ruedas, tipo carroza, que representaban los misterios del Rosario. Los faroles más pequeños, de mano, eran los que representaban los padrenuestros y las avemarías, los glorias, las letanías, las advocaciones y los agnus dei. Cada uno de ellos lleva una inscripción diferente, según su significación”. El caso es que finalmente, a día de hoy, parece que se han dispersado sus piezas, conservándose – entre otras- uno de los grandes faroles en la misma Parroquia de San Lorenzo Mártir.


Procesión anual de la Patrona es segura hasta el año 1966, por lo que se puede ver en la prensa local. Era el mismo día 8 a las 20:00.
Como tal sería la última procesión. En febrero de 1967 se produce un hundimiento en la Sacristía de San Lorenzo, las imágenes y el culto parroquial se traslada a Santa Ana y se clausura el templo de San Lorenzo. Unos días más tarde se vuelven a producir nuevos hundimientos en la nave izquierda de la principal. Desde este mismo año, la novena se celebrará en la Catedral, y el día 9 de septiembre de celebraba la misa de difuntos en Santa Ana. La forma en que se trasladaba la imagen de Santa Ana a la Catedral y regreso no se menciona, puede que fuese un sencillo traslado procesional, pero no se dicen detalles propios de la procesión de años anteriores, tales como el homenaje de la ciudad a la Patrona en el Ayuntamiento (Ofrenda floral, tres Avemarías, Salve y bendición del Prelado).
Esta forma de celebrar sus cultos de septiembre, es decir, la Novena en la Catedral, termina con la inauguración del nuevo y actual templo, consagrado el 30 de agosto de 1987.


Ya no se verificarán más salidas procesionales de Imagen, salvo excepciones (el 28 de marzo de 1992, en Rosario de la Aurora para pedir por la lluvia para los campos y las ciudades, culminando una novena por este motivo celebrada del 21 al 29 del mismo mes. Ese año se conmemoraba el LXXV Aniversario de la Coronación Canónica), hasta la recuperación de la Procesión en el año 2003.


Aquel año, aprobada la moción en un Cabildo General de la Hermandad y con permiso del Arzobispo de Valladolid y del Párroco de San Lorenzo Mártir, la Imagen de María Santísima de San Lorenzo volvió a salir a las calles de la ciudad.


A las once la mañana, una soleada de principios del mes de septiembre y coincidiendo con las Fiestas de la ciudad, que han tomado el nombre de su Patrona y Alcaldesa Perpetua, partía desde su Iglesia, portada a hombros por sus Hermanos Cofrades, la Venerada Imagen, recorriendo distintas calles y plazas hasta llegar a la S. I. Catedral.


Durante el recorrido se comenzaron a escuchar aplausos y vítores del pueblo fiel que la acompañaba y/o presenciaba su paso, que fueron el preludio del recibimiento que se la brindó en el templo catedralicio.


Recorrió con la solemnidad que la ocasión requería la nave principal del templo herreriano, mientras desde el coro comenzaba a interpretarse el Ave María de Schubert. Tal vez la vivencia de un hecho que podemos calificar de histórico unido a la emoción de los presentes desembocó en improvisadas ovaciones a la Patrona hasta que pudo ser colocada a la entrada del presbiterio, para la celebración de la Eucaristía, oficiada por el Excmo. y Rvdmo. Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Valladolid, junto con el párroco de San Lorenzo Mártir, D. Jesús Mateo Fernández y el Cabildo catedralicio. De aquella salida procesional se levantó la siguiente acta: 


“En el nombre de Dios, Tres veces Santo, padre Hijo y Espíritu Santo, / a gloria y honra de la Virgen María, de los Santos Apóstoles Pedro / y Pablo, del Bienaventurado Señor Santiago el Mayor, Patrono de / España, de San Lorenzo patrono de esta Iglesia Parroquial, San / Pedro Regalado, Patrono de esta Diócesis, y de todos los Santos y Santas del Señor.


Siendo Supremo Pastor de la Iglesia de Cristo, el Santo Padre Juan Pablo II, hoy / día 8 de septiembre de 2003, festividad de la Natividad de la Virgen, congregada / la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora Madre Santísima de San / Lorenzo, representaciones de otras cofradías penitencial y devocionales, casas / regionales, instituciones de esta ciudad; clero capitular, diocesano y parroquial, y / pueblo de Valladolid; partió desde esta parroquia del mártir diácono San Lorenzo, / a las once horas de su mañana, la solemne procesión, siendo portada en su histo- / rico trono la bendita imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, patrona y alcal- / desa de honor perpetua de esta ciudad, a hombros de los hermanos cofrades. Camino / de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Valladolid, fue contemplada por / numerosos fieles por las calles de Pedro Niño, San Lorenzo, Plaza de Santa Ana, / calle de La Pasión, Plaza Mayor por la Acera de San Francisco, Ferrari, Plaza de / Fuente Dorada, Cánovas del Castillo, Catedral, Arribas, hasta la portada de la / Santa Iglesia Catedral, donde a las doce del mediodía fue celebrada la Santa Misa / oficiada por el Excelentísimo y Reverendísimo Señor Arzobispo de Valladolid, doc-/ tor Braulio Rodríguez Plaza, acompañado de D. Jesús Mateo Fernández, párroco / de San Lorenzo, de D. José Luis López Zubillaga, adscrito a la parroquia, y del / clero capitular de este templo catedralicio y diocesano de esta de Valladolid, con la / asistencia de la corporación Municipal presidida por el Ilustrísimo Señor / Francisco Javier León de la Riva, alcalde de Valladolid y otras autoridades pro-/ vinciales, regionales y académicas de esta ciudad. Finalizada la multitudinaria / Eucaristía, regresó la bendita imagen de Nuestra Señora acompañada por su her-/ mandad titular por las mismas calles por las que había venido, hasta su casa ento-/ nando los fieles allí congregados solemne Salve, entrando en la Iglesia Parroquial de / San Lorenzo, bajo los acordes de la Marcha Real, Himno Nacional de España, / dándose por finalizada esta histórica procesión a las dos y media de su mediodía, / tres horas y media después de su salida.


Y para que esto sea firme y estable, signamos los presentes esta Carta Abierta en el / año vigésimo octavo del reinado de Nuestro Muy Noble y Honrado Señor Don / Juan Carlos Primero el Rey, Hermano Mayor de esta Real y Venerable / Hermandad, junto son su egregia esposa Doña Sofía de Grecia.


Fecha y data en esta Muy Leal, Muy Noble, Heroica y Laureada Ciudad de / Valladolid, andados ocho días del mes de septiembre del año del Señor de dos mil / tres. El Notario de la Hermandad por mandato del Hermanos Mayor lo hizo escri-/ bir y dio testimonio de ello poniendo su signo”.


Dicho documento se encuentra rubricado por D. Braulio Rodríguez Plaza (Arzobispo de Valladolid), Jesús Mateo Fernández (Párroco de San Lorenzo), Ramón Pardo (Hermano Mayor Antiguo), Leopoldo Adiego (Hermano Mayor Moderno) y Andrés Crespo (Secretario de la Hermandad).


Aquel año, la imagen volvió a procesionar en sus andas de plata, obra del platero Manuel de Miranda, realizadas en 1726, sobre otras andas procesionales cedidas para la ocasión por la Cofradía de la Orden Franciscana Seglar “La Santa Cruz Desnuda”, realizadas en el año 2000 por Francisco Fernández León.


Al año siguiente, estrenará la Imagen un nuevo paso procesional en el que es portada actualmente. Destacan en el mismo las imágenes de distintos Santos colocados en las capillas-hornacinas de los respiraderos. Realizados en madera policromada y estofada se estrenaron en el año 2006 y representan a:
• San Pedro Regalado: Patrón de la Ciudad de Valladolid.
• San Lorenzo Mártir. Titular del templo donde se venera a la Patrona.
• San Francisco de San Miguel o de La Parrilla: Protomártir de Japón (+1597).
• San Simón de Rojas: Religioso Trinitario vallisoletano y confesor real.


Nuestra Señora de San Lorenzo en su actual "paso" procesional



En el año 2008 se añadieron, por donación de la Sección de Andas de dicha Hermandad, en el frontal del “paso” dos ángeles tenantes portan entre sus manos la reliquia del Santo Diácono titular del Templo, que se presentan en un relicario de plata con forma de parrilla obra de Juan Lorenzo en 1617 y que se custodia en aquella iglesia.


Desde el año 2005 en el recorrido de la procesión se elabora una alfombra artística, diseñada por José Antonio González Gerbolés y realizada con voluntarios, utilizando como materiales: serrín teñido, arenas de cuarzo y marmolina tintada.


No es posible terminar esta entrada sin hacer mención a unas últimas notas:
Por un lado, parece ser que en alguna ocasión concreta, según la prensa, en la Procesión de la Patrona participó alguna imagen más, así parece que ocurrió en 1953 con la imagen de Santo Domingo de Guzmán, según la crónica de la procesión publicada en el Diario Regional, en aquella ocasión “figuraba en cabeza la imagen de Santo Domingo de Guzmán, de los PP. Dominicos, en magnifica carroza acompañada por su Orden Tercera”. 

Por otro lado (actualización, 13/11/2017), desde la recuperación de la procesión en el año 2003, la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, además de su salida anual el 8 de septiembre, ha hecho otras extraordinarias que se detallan a continuación:

La primera tuvo lugar en Cuaresma de 2008, sólo hasta el atrio de su Templo Parroquial, utilizando para aquella ocasión unas andas y faroles prestados por la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores. 

Nuestra Señora de San Lorenzo (Cuaresma 2008)

La segunda ocasión fue el 3 de octubre de 2009, con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de las Angustias (Juan de Juní, h. 1570). Fue trasladada hasta el Ayuntamiento de Valladolid, donde en el transcurso de la Procesión que siguió a la Coronación de esta Dolorosa vallisoletana hubo un breve encuentro entre las dos imágenes que en nuestra ciudad ostentan el privilegio de la Coronación.

Nuestra Señora de San Lorenzo en el Ayuntamiento de Valladolid.
Procesión Extraordinaria con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Las Angustias
3 de octubre de 2009
(Fotografía: J.I Juárez)

La tercera, el 12 de mayo de 2013, con motivo del Año de la Fe, desde la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol (designado como Templo Estacional) hasta la Parroquia de San Lorenzo Mártir; durante el recorrido se incluyó un encuentro con San Pedro Regalado (Patrono de Valladolid) en la Iglesia Parroquial del Santísimo Salvador y un acto de Oración en la S. I. Catedral.

La cuarta, el 30 de agosto de 2015, traslado procesional desde la Iglesia Conventual de San Joaquín y Santa Ana a la Parroquia de San Lorenzo con motivo de la restauración de la Imagen.

La quinta, el 11 de junio de 2016, tratándose de una Procesión Extraordinaria hasta la Basílica Santuario de La Gran Promesa, con motivo del Año Jubilar de la Misericordia.

La sexta, el 20 de octubre de 2017, traslado en Rosario de Velas desde la Parroquia de San Lorenzo hasta la S.I. Catedral dentro de los cultos y actos conmemorativos del I Centenario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de San Lorenzo.

La séptima, y última hasta el momento, el 22 de octubre de 2017, dentro de los mencionados actos y cultos del Centenario de su Coronación Canónica, regreso desde la S.I. Catedral hasta la Parroquia de San Lorenzo Mártir.

sábado, 22 de septiembre de 2012

La Coronación Canónica Pontificia de María Santísima de San Lorenzo, Patrona de Valladolid

Nuestra Señora de San Lorenzo, en su Coronación Canónica Pontificia (1917)


Valladolid pronto deseó unirse a esta piadosa costumbre quedando documentado a través de un escrito dirigido a la Hermandad de la Patrona en 1905 por uno de sus cronistas más destacados, Casimiro González-García Valladolid, quien tendrá un papel importante en la formación del expediente de la Coronación. 


Nuevamente quedarán manifestados estos deseos unos años más tarde, durante el Novenario de 1915. El último día, Fiesta Principal de Nuestra Señora (8 de Septiembre), a las 10 de mañana se celebró la Misa Solemne cantada a gran orquesta con asistencia del Ayuntamiento, haciendo el panegírico al Misterio de la Natividad de Nuestra Señora el Rvdo. Sr. Don Santiago Estebanell, párroco de la Bosanova en Barcelona, que arengó a los fieles vallisoletanos, siguiendo los deseos del párroco de San Lorenzo, don Manuel Gutiérrez, a que en poco tiempo coronasen a su Patrona. 


En la tarde del 12 de septiembre de 1915, apenas pasada la Fiesta de la Patrona, en la sacristía del templo parroquial de San Lorenzo, representantes de autoridades, entidades, corporaciones, asociaciones religiosas y cofradías, se reúnen convocados por la junta directiva de la Hermandad de María Santísima de San Lorenzo, para tratar la organización de trabajos dedicados a conseguir la coronación de la venerada efigie de la Patrona de Valladolid. 


Presidió la reunión el párroco, acompañado del deán de la Catedral, don José Hospital, don Justo Garrán y don Antonio Ortiz Urbina. Se iniciaron algunos trabajos preliminares, encaminados a conseguir de la Santa Sede conceda la gracia de que sea coronada la imagen, para después de otorgada la apostólica concesión, proceder a formar el programa del grandioso homenaje- que el pueblo de Valladolid tributará a su excelsa Patrona. Se dio cuenta de que el cardenal señor Cos había concedido su aprobación a esta idea y proyectos, asociándose personalmente a ellos. 


El 25 de noviembre de 1915 tiene lugar una nueva reunión para avanzar en las gestiones de la Coronación: La Junta directiva la Hermandad de la Patrona se reunió para tratar con la comisión organizada al efecto de los documentos que se van a remitir á Roma, solicitando autorización necesaria para la coronación de la veneranda imagen de nuestra Patrona. 


Fueron leídas las preces a Su Santidad, la certificación expedida por el excelentísimo Ayuntamiento de sus acuerdos desde los tiempos más remotos hasta nuestros días, acerca de dicha sagrada imagen; los oficios recibidos de la Corporación municipal y del Cabildo de esta Santa Iglesia Metropolitana, adhiriéndose y ofreciendo suscribir la moción de la Hermandad; y por fin, la solicitud al cardenal arzobispo de Valladolid, suplicándole eleve a Su Santidad el Papa el expediente para su definitiva y superior resolución. 


Se cambiaron impresiones acerca de las fiestas que se celebrarán si, como se espera, Su Santidad accede a la respetuosa súplica del pueblo y del clero de Valladolid, señalándose como fecha probable para la coronación, el domingo 28 de Mayo del año próximo (1916). 


Finalmente el párroco da cuenta de los ofrecimientos de alhajas y de dinero que se le han hecho ya, demostración manifiesta del entusiasmo con que ha sido recibida por los fíeles todos, así de la capital como de fuera de ella, la idea de la solemne coronación de la Virgen de San Lorenzo. 


El 2 de diciembre de 1915 se reúne nuevamente la Junta Directiva de la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo acordando enviar a Roma las preces y el expediente para coronación y reconocimiento canónico de Nuestra Señora de San Lorenzo como Patrona de la ciudad. El expediente estaba compuesto: 
  • Exposición al Eminentísimo señor cardenal-arzobispo, suplicándole el envío del expediente con su informe. 
  • Preces a Su Santidad el Papa, suscritas por los Hermanos Mayores, Párroco, Alcalde y Secretario del Ayuntamiento, y Deán y Secretario del Cabildo. 
  • Oficio del Ayuntamiento y Cabildo, adhiriéndose a la petición. 
  • Certificación de los regalos hechos durante los últimos años a la excelsa imagen. 
  • Y un ejemplar de la reseña histórica sobre la Virgen de San Lorenzo, del cronista de la ciudad, don Casimiro González García-Valladolid 


Una comisión haría entrega del expediente al cardenal-arzobispo, para su informe y remisión a Su Santidad. 


La primera noticia que llega de Roma es que S.S. Benedicto XV declara Patrona principal de Valladolid a la Santísima Virgen de San Lorenzo (23/02/1916) 



Unos días más tarde, el 15 de marzo de 1916, el Cabildo de la Santa Patriarcal Basílica del Vaticano autoriza la Coronación Canónica de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, Patrona principal de Valladolid. 


Quare Nos, iudicantes in illam SS. Imaginem omnia convenire quae pro solemni Coronatione requirentur, ad maiorem SS. Trinitatis gloria, ad novum Deiparae decus et ornamentum, unanimi sentencia decernimus et mandamus ipsam SS.Imaginem Bmae. Viriginis Mariae sub título de Sancto Laurentio aurea corona solemni ritu esse decorandam. 

(«Por lo cual Nos juzgamos que en esta Sagrada Imagen concurren todas aquellas circunstancias que se requieren para la solemne Coronación para mayor gloria de la Santísima Trinidad, nuevo brillo y honor de la Madre de Dios, decretamos y mandamos por sentencia unánime que la Santa Imagen de la Beatísima Virgen María bajo el titulo de San Lorenzo sea adornada con corona de oro en solemne ceremonia. » )


Esta noticia es recibida en Valladolid el 28 de marzo. Sólo unos días más tarde, el 30 de marzo de 1916 se celebró una nueva reunión en el palacio Arzobispal para tratar de los preparativos de la coronación de la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, presidida por el Cardenal-Arzobispo José María Cos y a la que asistieron representaciones del Municipio, Cabildo Catedral, Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo y comisión nombrada para incoar la coronación. El Cardenal-Arzobispo anunció que las preces que fueron presentadas en la Santa Sede para solicitar la coronación de la imagen, habían sido aprobadas por el Cabildo Patriarcal del Vaticano. El documento pontificio de la concesión de los solicitado fue leído por Pedro Segura, obispo auxiliar de Valladolid y Canónigo Canciller secretario del Arzobispado. 


No se señala aún fecha concreta para la coronación, y se acuerda que la corona de oro y brillantes que el Cardenal-Arzobispo colocará en las sienes de Venerada Imagen será costeada por el pueblo de Valladolid, aunque no se había abierto cuestación, el párroco de San Lorenzo ha recibido ya importantes donativos en metálico y valiosas joyas con destino a la corona de la Patrona de nuestra ciudad. 


Se acordó que este anuncio fuera hecho a la vecindad con un repique general de campanas, que tuvo lugar el sábado siguiente, día 1 de abril. Este repique de campanas, el Solemne Te Deum en la Catedral al día siguiente y la Solemne Salve en la Parroquial de San Lorenzo el día 3 del mismo mes, fueros las primeras demostraciones públicas por la concesión del Patronato y la autorización para llevar a cabo la Coronación Canónica. 


El aludido Te Deum mencionado anteriormente, comenzó a las cuatro de la tarde con Exposición de S.D.M, rezándose a continuación el santo rosario y cantándose después la letanía y el Te-Deum. Terminó con la bendición y reserva. Desde el pulpito se leyeron las preces que el pueblo de Valladolid, el clero y la cofradía dirigieron a Su Santidad el Papa, pidiendo el patronato y coronación de la Virgen y la concesión de dicha gracia por Su Santidad. 


Al acto asistieron las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, ocupando sitios preferentes el Capitán General señor marqués de Santa Elena, el gobernador civil señor García Guerrero, una representación del Ayuntamiento compuesta por los concejales señores Santander, Rodríguez Pardo y Pintó, y el delegado de Hacienda señor Borras y Bayonís. 


Días más tarde, el 25 de abril son nombradas las tres comisiones en vista a cuanto había que organizar para la coronación. Estas comisiones fueron: Comisión pro suscripción, comisión pro corona y Comisión Pro fiesta. 


El 7 de mayo son aprobadas y posteriormente publicadas en la prensa local y nacional, las bases del concurso para la realización de la corona. 


LOS PROYECTOS DE LA CORONA PRESENTADOS (Diario Regional, 26 de junio de 1917) 


1. Pro pace: estilo renacimiento. 
2. Nuestra Señora de San Lorenzo bendiga a Valladolid y a nuestra España: tres bocetos de estilo bizantino. 
3. Madrid-Valladolid, estilo gótico. 
4. Valladolid España, estilo indeterminado. 
5. Ave María, cuatro bocetos. A) estilo renacimiento; b) mismo estilo; c) estilo bizantino; d) gótico-ojival. 
6. A.M.E.F. Desechado por faltar a las bases del concurso. 
7. Angelus, estilo románico. 
8. Fiat lux, estilo gótico. 
9. Ars longa, vita brevis, estilo gótico 
10. Fuente de belleza es la fe, estilo gótico. 
11. Omnis sapientia, a Domino Deo est, estilo gótico. 


El 25 de junio de 1917, tras examinar detenidamente los dieciséis bocetos presentados, todos muy artísticos aunque algunos fueron desechados por no ajustarse a las bases de la convocatoria, a concurso para la realización de la Corona, resultó elegido por mayoría de votos el que llevaba el lema Omnis Sapientia a Domino Dei est; habiéndo también obtenido muchos votos los números 4 y 5 (renacimiento). 

Abierta la plica correspondiente a dicho lema, resultó pertenecer el boceto a la casa Otero y Riopérez, joyeros de Madrid; boceto que, según la crónica que relata la adjudicación de la corona lo define como de estilo gótico, de mucho gusto y arte. 


En el mes de julio se constituye la comisión especial de fiestas y solemnidades religiosas que tendrá como función encargarse de las funciones de protocolo y preparación de los actos con que se festejará la Coronación. 


Designada dicha comisión por iniciativa y con aprobación del señor cardenal, figuraron en ella dos capitulares nombrados por el excelentísimo Cabildo metropolitano; dos concejales designados por el Excmo. Ayuntamiento; dos párrocos nombrados por su Cabildo; dos hermanos de la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo; y dos hijos de la pila de esta Iglesia Parroquial, designados por su párroco, haciendo el Eminentísimo señor cardenal el nombramiento de presidente, vicepresidente, secretarlo y vicesecretario y quedando constituida en esta forma: 


Presidente, don Ildefonso López Gómez, deán de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana; vicepresidente primero, don Antonio González San Román, arcediano de la Santa Iglesia Metropolitana y delegado de S. E. Rvma.; vicepresidente segundo, don Manuel Gutiérrez García, párroco de San Lorenzo; vocales: don Nicolás Morgades Ausín, canónigo fabriquero de la Santa Iglesia Metropolitana; don Gaspar Rodríguez Pardo, don Federico Santander, don Teodoro Lefler González, don Antonio Ortiz de Urbina, don Santos Rodríguez Pardo, don Eduardo Romero Fraile y don Javier Vela de la Huerta; secretario, don Casimiro González García-Valladolid; vicesecretario, don Ricardo Morales Hernández. 


En esta reunión se propone como posible fecha de la coronación el domingo 30 de septiembre de ese mismo año. 


Dicha Comisión tomó el acuerdo con el Excmo. Ayuntamiento, invitar al solemne acto da la coronación a S.M. el rey don Alfonso XIII, S.S.M.M las reinas doña Cristina y doña Victoria Eugenia, S. A. R. el príncipe de Asturias, sus altezas reales los infantes, sus hermanos y altezas reales los Infantes doña Isabel, don Carlos, doña Luisa y don Fernando; y también solicitar del monarca que, siendo como es hermano mayor honorario de la Venerable Hermandad de la Santísima Virgen de San Lorenzo, y esta patrona de la capital de Castilla la Vieja, se digne concederle los honores de Capitán General con mando. 



El día 4 de septiembre se celebra una nueva reunión en el Palacio arzobispal. En este caso son todos los párrocos de la capital, bajo la presidencia el Obispo Auxiliar, como preparación a las próximas fiestas de la Coronación. El señor obispo, haciéndose eco de los deseos del cardenal Cos, propuso a los párrocos la conveniencia de unificar y organizar los actos, que en circunstancias parecidas, según tradición inmemorial se realizaron por las parroquias de esta ciudad, cuando la veneranda imagen de San Lorenzo fue trasladada a la Santa Iglesia Catedral, tomándose los siguientes acuerdos: 


1º Que desde al día que sea trasladada la imagen de Nuestra Señora, sea visitada por los Rosarios parroquiales á las siete da la noche, dando principio la parroquia de la Catedral en la Antigua, y siguiendo por turno de antigüedad las demás en los sucesivos. 

2° Cada parroquia al día siguiente da esta visita del Rosario, asistirá con los niños de los colegios y catequesis a la misa de comunión, que regularmente dará un prelado cada día, de los qua asistirán á las fiestas, y á cuya comunión concurrirán las asociaciones que se designen, y 

3° Se organizará una magna procesión de niños en al día y hora que se anunciará. 


Para la coronación se ha fijado el domingo 21 de Octubre. Precederá a esta solemnidad una novena que se celebrará en la Catedral y en la que predicarán varios prelados. 


A continuación se recoge el programa de actos publicado el 1917 (Coronación canónica de la Santísima Virgen de San Lorenzo, patrona de Valladolid (1917). Valladolid: Imprenta castellana, 1917.) 


Día 12 de Octubre 

A las cinco de la tarde será trasladada procesionalmente la venerada Imagen desde su Iglesia de San Lorenzo a la Santa Iglesia Metropolitana, por las calles de San Lorenzo, plaza de Santa Ana, Pasión, Plaza Mayor, Ferrari, Fuente Dorada, Cánovas del Castillo y Cascajares. A la puerta de la Catedral esperará el excelentísimo Cabildo, y colocada la sagrada imagen en su altar, el muy ilustre señor deán, como presidente del Cabildo y de la Junta ejecutiva de estas fiestas, dirigirá una breve alocución de bienvenida, terminando los cultos con una solemnísima salve. 

Se ruega a todos los fieles, formen ó no parte de las asociaciones religiosas, acompañen con velas encendidas a su amadísima reina y patrona en su traslado a la Santa Iglesia Metropolitana. 



Día 13 

Comenzará el suntuoso novenario en honor de la Santísima Virgen de San Lorenzo. 

Por la mañana, a las seis, se celebrará la primera misa rezada con cánticos, durante la cual se rezarán el santo rosario y la novena. A las ocho, misa de comunión general para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de La Antigua y Asociación de Nuestra Señora del Buen Consejo. 

A las nueve y medía misa solemne y, terminada, se rezara la novena. 

Por la tarde, a las cinco, exposición de S. D. M., estación mayor, santo rosario, novena, sermón y reserva solemne. Predicará en este día el muy ilustre señor don Eduardo Leal, canónigo magistral de la S I C. de Zamora. Desde este día al 21, se celebrará el novenario con iguales cultos, en la siguiente forma: 



Día 14 

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de la Magdalena y Asociación de Madres Cristianas. A las diez saldrá de la parroquia de Santiago la procesión general de niños, que, recorriendo las calles de la Constitución, Alfonso XII, Regalado y Cascajares, terminará en la Santa Iglesia Catedral, celebrándose anta la sagrada Imagen de la Virgen de San Lorenzo misa rezada con cánticos. Por la tarde predicará el muy ilustre señor doctor don Ignacio Nova, canónigo magistral de la Santa Iglesia Catedral de Ciudad Rodrigo. 



Día l5 

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de San Martín y asociación de Hijas de María establecida en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Por la tarde predicará el muy ilustre señor doctor don Nicolás Pereira y Repila, canónigo magistral de la S. I. C. de Salamanca. 



Día 16 

La misa de comunión será para loa niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de San Miguel y Asociación de Jóvenes de la Purísima y San Luis Gonzaga. Por la tarde predicará el muy ilustre señor licenciado don Cipriano Fernández Hinojosa, canónigo penitenciario de la S. I. M. de Valladolid. 



Día 17 

A las seis de la mañana saldrá de la Iglesia conventual de San Pablo la procesión del Santo Rosario, llamado de la Aurora, que recorrerá las calles de las Angustias, plazas de la Libertad y de Portugalete y terminará en la Santa Iglesia Catedral con el canto de la letanía lauretana y la salve. La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Pedro y San Juan y Venerable Orden Tercera de Nuestra Señora del Carmen. Por la tarde, predicará el muy ilustre señor licenciado don Bienvenido Rodríguez, canónigo magistral de la Santa Iglesia Catedral de Astorga. 



Día 18 

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Esteban, San Andrés y Nuestra Señora del Carmen y Asociación del Rosario Perpetuo. Por la tarde predicará en este día el muy ilustre señor licenciado don Germán González Oliveros, canónigo magistral de la S. I. M. de Valladolid. 

Por la noche a las siete, y con intervalos de l5 minutos, visitarán a la Santísima Virgen en la Catedral los Rosarios parroquiales dé la Antigua, la Magdalena, San Martín, San Miguel y San Pedro. 



Día 19 

La misa será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Nicolás y San Lorenzo y asociación de Hijas de María Inmaculada del Servicio Doméstico. Por la tarde predicará el Ilustrísimo señor doctor don Manuel de Castro Alonso, Obispo de Jaca 

Por la noche a las siete, y con intervalos de quince minutos, visitarán a la Santísima Virgen de San Lorenzo en 1a Catedral los Rosarios de de las parroquias de San Juan, San Esteban, San Andrés, Nuestra Señora del Carmen, San Nicolás y San Lorenzo. 



Día 20 

La misa de comunión será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las Parroquias de Santiago y el Salvador. 

A las doce, un repique general de las campanas del reloj del Consistorio, de la Catedral y de todas las iglesias da la Ciudad anunciarán al pueblo el solemne acto de la coronación de nuestra excelsa y amadísima Patrona. 

Por a tarde, A las cinco, se repetirá el toque general de campanas. 

Predicará en este día el excelentísimo e Ilustrísimo señor doctor don Julián de Diego Alcolea, obispo de Salamanca. 

Por la noche, a las siete, y con intervalos de quince minutos, visitarán a la Santísima Virgen de San Lorenzo en la Catedral los Rosarios de las parroquias de Santiago, el Salvador, San Ildefonso, Nuestra Señora de la Victoria y San Lorenzo. 

La Asociación de la Adoración nocturna celebrará vigilia extraordinaria en honor de la Santísima Virgen de San Lorenzo, con asistencia de las demás secciones de la archidiócesis. 



Día 21 

Por la mañana, al rayar el alba, un repique general de campanas del reloj del Consistorio, de la Catedral y de todas las Iglesias de Valladolid, anunciará al pueblo el solemne acto de la coronación de nuestra excelsa y amadísima Patrona. A las seis se celebrará la primera misa rezada, durante la cual se rezarán el santo rosario y la novena. A las ocho, misa de comunión general con cánticos por los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Ildefonso y Nuestra Señora de la Victoria y todos los demás fieles en general. A las nueve y media, misa de pontifical, en la que predicará el excelentísimo e ilustrísimo señor don Remigio Gandásegui, obispo de Segovia. Terminado este acto religioso, se trasladará la Sagrada Imagen a la terraza de la Casa consistorial, por las calles de Cascajares, Cánovas del Castillo, Fuente Dorada, Ferrari, Plaza Mayor, para proceder, si el tiempo lo permite, á la solemne ceremonia de la coronación de !a Patrona de Valladolid por el Eminentísimo Señor Cardenal don José María de Cos, delegado al efecto por Su Santidad el Papa Benedicto XV. 

Precederá a este acto la bendición papal, concedida especialmente por Su Santidad para esta Fiesta a nuestro prelado; terminada la solemnidad, continuará la procesión para conducir a la Patrona coronada a su templo de San Lorenzo por la calle de la Pasión, plaza de Santa Ana y calle de San Lorenzo. 

Colocada la milagrosa imagen en la puerta lateral de la calle de San Lorenzo, de cara al pueblo, se prenunciara una breve alocución de gracias, y terminará el acto con la salve cantada por el pueblo. 


Tres notas 

- Si por causa del mal tiempo no pudiera tener lugar el solemne acto de la coronación en la terraza de la Casa Consistorial, se verificará en la Santa Iglesia Metropolitana. 

- Todos los cultos se aplicarán para obtener el pronto y ansiado termino de la guerra, por intercesión de la reina de la Paz. 

- El Eminentísimo y reverendísimo señor cardenal concede 200 días de indulgencia á todos los fieles de su jurisdicción que asistan á alguno de los actos que se han de practicar durante el novenario. 



Tal fue el programa definitivo para la coronación. Sin embargo el recorrido de la procesión desde la Casa Consistorial hasta el templo de San Lorenzo le pareció un tanto reducido a la gente, que envió cartas a la redacción de los periódicos rogando la ampliación de ese recorrido, aportando en algunos casos sugerencias para ese recorrido. Gracias a ello, podemos conocer otros detalles, proyectos que se plantearon pero que no pudieron llevarse a cabo. Así, los actos que se programaron en principio para el día 21 de octubre fueron los siguientes: 


“El día 21, después de la misa pontifical, la Virgen sería trasladada a la Casa Consistorial, celebrándose en la terraza la ceremonia de la coronación, después de la cual la imagen coronada quedaría en el Gran Salón de Actos del Ayuntamiento, en el que se dispondría un altar al efecto, dándola guardia de honor los concejales, la Hermandad de San Lorenzo, el Cabildo y las Asociaciones marianas. Por la tarde, a la cuatro y media, había de celebrarse la procesión que, por la Plaza Mayor, calles del Duque de la Victoria, Miguel Iscar, Santiago, María de Molina y Plaza de Santa Ana, se dirigiera a San Lorenzo, cuya fachada estaría iluminada profusamente”. 


Sin embargo la autoridad eclesiástica modificó esta parte del programa para que la procesión se celebrase justo después del acto de Coronación. También fue deseo de dicha autoridad el que la imagen de la Virgen fuera en sus andas y no en el carro triunfante que se utiliza en la procesión del Corpus, como pensaba la Comisión. 
Bien es cierto que, finalmente, transmitiendo el alcalde de la ciudad al cardenal-arzobispo, los deseos del pueblo fiel de ampliación del recorrido, éste accedió, y tras la ceremonia de la coronación, la procesión continuaría por Plaza Mayor, Santiago, María de Molina, Plaza de Santa Ana y San Lorenzo. 


La ciudad en general, y en particular las asociaciones y personas que iban a participar más activamente en los actos vivía estos días previos completamente volcados para dar a la Coronación el mayor realce posible. Como ejemplo podemos mencionar la citación de la Junta de Hacienda de la Venerable Cofradía de Nuestra Señora de la Peña de Francia, establecida en la Parroquial de San Martín, convocando a sus cofrades, acudiendo con su medalla, a diversos actos: a la Misa de Comunión General, que como hemos visto en el programa, les correspondería el día 15; al Rosario de la Aurora del día 17, concentrándose en la Parroquia de San Martín para acudir a la conventual de San Pablo, donde se iniciaba el Rosario; en la tarde-noche del día 18 que fueron en procesión con velas desde la Iglesia de San Martín hasta la catedral para visitar a Nuestra Señora de San Lorenzo, y finalmente el día 21 de octubre, a la coronación y traslado procesional de la Imagen de la Patrona desde la S.I. Catedral hasta el Templo Parroquial de San Lorenzo Mártir. 


El miércoles 10 de octubre de 1917 por la tarde se produjo en la sacristía de San Lorenzo el acto de entrega de las coronas. “Al efecto reunióse la Comisión en pleno, bajo la presidencia del M.I. señor Deán de esta S.I.M., don Ildefonso López Gómez, asistiendo los señores González San Román y Morgades, del Cabildo Metropolitano; don Manuel Gutiérrez, cura párroco, y los señores Jalón, Romero, Ortiz de Urbina, Álvarez, Rodríguez, Vallas, García Valladolid, Garrán y otros, los cuales tuvieron el gusto de examinar y admirar ambas alhajas, y por hallarlas conformes al modelo aprobado las recibieron, haciéndose cargo de las mismas, como se hizo constar debidamente”. (Diario Regional, 11 de octubre de 1917) 


Llegamos por fin al 12 de Octubre, fecha señalada para que dieran comienzos los fastos de la Coronación. Incluso el Ayuntamiento había dictado un Bando para que los ciudadanos adornaran con colgaduras y luces sus balcones, en especial los días 20 y 21. 


Y así ocurrió. Los balcones de las calles que iba a recorrer la procesión aparecían engalanados para la ocasión, y desde primeras horas de la tarde se fue llenando de público para presenciarla. A las cinco de la tarde partía desde San Lorenzo la imagen de Nuestra Señora, durante todo el tiempo que duró el trasladó tocaron las campanas de las Iglesias, Casa Consistorial y S.I. Catedral. Abría la marcha la sección municipal montada y seguían formados a ambos lados los niños y niñas del Hospicio, los asilados del Patronato, hermandades y asociaciones religiosas, los alumnos del seminario y la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo, figuraban también un grupo de niñas vestidas de blanco con azucenas y un grupo numeroso de niños vestidos de cardenalitos. La cruz parroquial de san Lorenzo y el estandarte de la Hermandad precedían a la Virgen, vestida con un manto bordado en el que aparecía el escudo de la ciudad y tocada por corona dorada, que era portada a hombros en sus andas por sacerdotes. Miembros del Regimiento de Artillería con traje de media gala escoltaban la Imagen. Entre las autoridades en la procesión figuraba el obispo auxiliar, Pedro Segura, revestido de Pontifical. Una vez llegada la Imagen a la S.I. Catedral fue recibida por el Cabildo, también revestido. Con los acordes de la Marcha Real hizo su entrada en el templo metropolitano, siendo colocada en un altar portátil, para poder bajarla de las andas, y por un mecanismo, subirla hasta el trono que se la había preparado. Este constaba de un fondo que representaba una gloria con multitud de ángeles que la adoraban y la coronaban; la Imagen se colocaba sobre un trono de plata adornado con candelabros también de plata y multitud de flores. Terminó el acto con el canto de una Solemnísima Salve seguida de la oración y bendición del prelado. 


El domingo 14 de octubre se celebró la anunciada Procesión Infantil. Los niños y niñas de las parroquias de la ciudad, presididos por el Obispo auxiliar, partieron en procesión con sus insignias y estandartes, entonando cánticos, desde Plaza Mayor hasta la S. I. catedral. Dicha procesión recorrió las calles de Santiago, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Alfonso XII, Regalado, Cascajares, hasta el Templo Catedralicio. 


Iniciaba la procesión la Guardia Municipal montada, seguido del estandarte de la catequesis de Nuestra Señora del Carmen, con las niñas de la catequesis y colegios de dicha parroquia. A continuación, los de la Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria. Le seguían en orden las de San Ildefonso y el Santísimo Salvador, Santiago, San Lorenzo, San Nicolás, San Andrés, San Pedro, San Juan Bautista y San Esteban, San Miguel, San Martín y La Magdalena, La Antigua y catequesis de pueblos. Tras ellas, marchaba la Banda de Música, seguidos por los niños y sus profesores de catequesis en el mismo orden. Otra Banda de Música cerraba la procesión 


A las once y media de la mañana, tras ocupar todos los participantes los lugares que se les había asignado en el interior de la Catedral, se ofició la Santa Misa en el altar mayor, durante la cual, el mencionado obispo auxiliar dirigió una plática los allí presentes, relatándoles también, y como catequesis, la historia de los dos pequeños romanos, Inés y Tarsicio, quienes por profesar la fe cristiana fueron martirizados. 
Siguió a esta lección la lectura de sendas poesías ofrecidas por un niño y una niña, como homenaje de todos los presentes, terminando con la lectura de la Consagración de los niños y niñas de la archidiócesis a María Santísima de San Lorenzo. 


Durante los tres días siguientes, esto es, desde el día 15 al 17 se pudo ver expuesta en el Ayuntamiento la Corona que se impondría a María Santísima de San Lorenzo. 


Y por fin llegó aquel anhelado día, un domingo 21 de octubre. Pasados unos minutos de las siete de la mañana llegaba a Valladolid S.A.R. Don Fernando de Baviera, en representación del Rey Alfonso XIII y de toda la Familia Real, que venía acompañado del Ministro de Gracia y Justicia, don Manuel Burgos y Mazo, que acudía en representación del Gobierno. Eran esperados en la Estación por diversas autoridades locales, así como por una Compañía de Isabel II, con bandera y música, y alumnos de la Academia de Caballería, para tributar honores al Infante. De la Estación se dirigieron al Ayuntamiento, donde aguardaron hasta la hora de la Misa de Pontifical que precedía al acto de Coronación. 


Ya en la Catedral, S.A.R don Fernando ocupó un trono que se le había dispuesto en el presbiterio, al lado del Evangelio, y en un sitial a su derecha se colocó el Ministro de Gracia y Justicia. Ocupando ya las autoridades sus respectivos asientos, comenzó a las nueve y media, el Pontifical oficiado por el Obispo de Salamanca D. Julián de Diego Alcolea. Después del Evangelio subió al púlpito el Obispo de Segovia, D. Remigio Gandásegui quien versaría su sermón sobre las palabras de uno de los Salmos del Rey David “Corona aurea super caput eius” (Corona de oro sobre su cabeza). Terminada la Misa, la Imagen de la Virgen de San Lorenzo fue bajada del trono que había ocupado durante su estancia en la Catedral y colocada en sus andas, tras lo cual se organizó la comitiva procesional mientras se entonaba el himno Ave Maris Stella. 


A las doce y cuarto se puso en marcha la procesión. 



PLANTA DE LA PROCESIÓN (Edicto del Dr. D. Emiliano Segura Saenz, Presbítero, Canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana, Provisor y Vicario general interino de este Arzobispado). 


1.º Guardia civil montada. 
2.º Asilados del Hospicio provincial 
3.º los de la Casa de Beneficencia 
4.º Alumnos de los Hermanos de las Escuela Cristianas. 
5.º Cofradía del Santo Ángel de la Guarda. 
6.º Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, Cofradías y Asociaciones canónicamente erigidas en ella, con sus insignias, guardando el orden de precedencia y antigüedad. 
7.º Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria, ídem. 
8.º Parroquia de San Ildefonso, ídem. 
9.º Parroquia del Salvador, ídem. 
10. Parroquia de Santiago Apóstol, ídem. 
11. Parroquia de San Nicolás, ídem. 
12. Parroquia de San Andrés, ídem. 
13. Parroquia de San Esteban, ídem. 
14. Parroquia de San Juan Bautista, ídem. 
15. Parroquia de San Pedro, ídem. 
16. Parroquia de San Miguel, ídem. 
17. Parroquia de San Martín y San Benito, ídem. 
18. Parroquia de Santa María Magdalena, ídem. 
19. Parroquia de la Catedral en la Antigua, ídem. 
20. Círculo Católico de Obreros. 
21. Conferencias de Caballeros de San Vicente de Paúl. 
22. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias. 
23. Cofradía de la Santa Vera-Cruz. 
24. Apostolado de la Oración y Guardia de Honor. 
25. Venerables Órdenes: a) de Santo Domingo; b) del Carmen; c) de San Francisco. 
26. Archicofradía de la Adoración Reparadora o Unión de los Católicos. 
27. Asociaciones Eucarísticas de carácter general: a) Adoración Nocturna; b) de las Cuarenta Horas. 
28. Congregaciones de San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga. 
29. Parroquia de San Lorenzo con sus Cofradías y Asociaciones piadosas. 
30. Junta Central y auxiliares, organizadoras de la Coronación. 
31. Alumnos de la Universidad Pontificia. 
32. Clero exento: a) regular; b) castrense. 
33. Clero de la Jurisdicción ordinaria. 
34. Catedráticos y superiores de la Universidad Pontificia. 
35. Cabildo de Párrocos de la capital 
36. Tribunal Eclesiástico. 
37. Cruz de la Iglesia Metropolitana. 
38. Beneficiados de la misma y Excelentísimo Cabildo Catedral 
39. Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo. 
40. Eminentísimo y Reverendísimo señor Cardenal-Arzobispo de Pontifical y Excelentísimos y Reverendísimos Prelados asistentes. 
41. Representación de Su Majestad el Rey (q.D.g). 
42. Representación del Gobierno de Su Majestad. 
43. Autoridades Corporaciones y entidades invitadas por la Junta Organizadora. 
44. Piquete de infantería con música. 


Precedían la Imagen de la Virgen dos coros, uno de nuños vestidos de cardenales, y uno de niñas vestidas de blanco portando en sus manos ramos de flores. 
Los siete obispos que asistieron a las Solemnidades iban en dos filas a los lados de la Virgen. A la izquierda de la Imagen, el Auxiliar de Valladolid, y los de Jaca, Zamora y Astorga; a la derecha los de Ciudad Rodrigo, Segovia y Salamanca. 
Daba escolta la Escuadra de Gastadores del Regimiento de Isabel II 
Seguía el palio, cuyas varas llevaban seis señores concejales. Y en pos el deán del Cabildo, señor López Gómez. 
El cardonal arzobispo señor Cos, revestido de pontifical iba después, rodeado de prebendados y familiares. 
Presidía la procesión el infante don Fernando, qua vestía uniforme de gala de Coronel del Regimiento de Caballería del Príncipe, con la banda de Carlos III y varias condecoraciones. Detrás, formaban presidencia el Ministro de Gracia y Justicia con el Capitán General señor Duque de Santa Elena; Gobernador Civil; Presidente de la Diputación; Rector de la Universidad, y Delegado de Hacienda. 
Por último, iba el Ayuntamiento, bajo mazas, presidido por el aAcalde. 
Como escolta una Sección de Guardias Municipales y la Banda de Cornetas y de Música de Isabel II, así como una Compañía del mismo Regimiento con bandera. 


En torno a las doce y medía llegaba la Venerada Imagen a la Plaza Mayor siendo portada hasta la Casa Consistorial, subió por la escalera de honor, completamente cuajada de flores y luces, accediendo a la terraza del Ayuntamiento mientras sonaban los acordes de la Marcha Real, unidos a los vítores y aplausos de las más de 50.000 personas que se calcula que asistieron a la Plaza Mayor y calles del recorrido procesional. 

En la terraza de la Casa Consistorial se había instalado, bajo dosel color grosella, el altar de la coronación en el que se destacaba la imagen de San Pedro Regalado bajo templete de plata. 

Junto a la Imagen de la Virgen, accedieron a la terraza el Infante D. Fernando de Baviera, el Ministro de Gracia y Justicia, el Cardenal Cos, los Prelados, autoridades civiles y militares, Alcalde, la Camarera de la Virgen y los autores de la corona (quienes al comienzo del acto retiraron la antigua corona de la Virgen). 

La imagen de la Virgen fue depositada sobre una mesa situada a la derecha del altar, el Señor Cardenal entonó la oración de la Virgen, al terminarla tomó a D. Manuel Gutiérrez García, Párroco de San Lorenzo y al Señor Jalón el juramento de guardar fielmente la corona entregándosela después. De todo ello levantó don Ignacio Pizarro, notario eclesiástico, Acta Notarial, la cual se leyó en voz alta al pueblo. 

A continuación se dio lectura del decreto de Coronación, dado por el Cabildo Vaticano, autorizando dicha ceremonia y delegando para ella en el cardenal-arzobispo. 


Ceremonial de la Coronación 

Para que nos hagamos una idea de lo que ocurrió aquel día, se transcribe a continuación el Ceremonial de Coronación publicado en el Diario Regional de 21/10/1917.

Terminadas las horas canónicas de la mañana en la Santa Iglesia Catedral se celebrará la procesión en la que se cantarán las letanías de la Santísima Virgen y el himno Ave Maris stella. 

Llegada la procesión al lugar destinado a la coronación se reza la oración Famulorum. 

Después ante las autoridades o prohombres de la ciudad, estando presentes el notario y los testigos designados, el Prelado entrega la corona de oro a los encargados de la iglesia de San Lorenzo, exigiéndoles previamente juramento de guardarla para siempre según se les manda y conforme se acredita en acta notarial que será firmada por el señor Cardenal, Prelados presentes, autoridades y encargados de la iglesia de San Lorenzo, y leída, lo mismo que el decreto de la Coronación. 

Acto seguido el Delegado bendice la corona colocada en bandeja de oro o de plata diciendo: Sub tuum proesidium etc. 

v. Nuestro socorro está en nombre del Señor. 
R. Que hizo el cielo y la tierra. 
v. El Señor sea con vosotros. 
R. Y con tu espíritu. 
Oremos Omnipotente sempiterno Dios, por cuya clementísima liberalidad todas las cosas fueron hechas de la nada, suplicantes imploramos a tu Majestad, te dignes bendecir y santificar esta corona fabricada para el ornato de la Sagrada Imagen de la Madre de tu Hijo Nuestro Señor. Por el mismo Jesucristo, etc. 

Luego rocía con agua bendita la corona y la inciensa, y precediendo cruz alzada la llevan con ocho hachas al altar de la Virgen, entonando el delegante el himno Oh gloriosa Virginum y prosiguiendo y alternando el coro con la oración Deus qui virginalem aulam, etc. Déjase la corona sobre almohadón al lado de la Epístola y se promulga la indulgencia en forma de breve. 

Después de la Bendición Papal, el señor Cardenal se acerca al altar, e inclinando la cabeza ante la imagen que ha de ser coronada, se arrodilla y entona el himno Regina Coeli, laetare aleluia, prosiguiendo los cantores. 

Entre tanto el eminentísimo señor Cardenal sube al tablado y procede a la coronación de la imagen del divino Hijo con estas palabras: «Del modo que en la tierra te coronan nuestras manos, así merezcamos ser coronados por ti con gloria y honor en el cielo.» 

Después deposita la corona sobre la cabeza de la imagen de la Santísima Virgen María, diciendo: «Del modo que en la tierra te coronan nuestras manos, merezcamos ser coronados por Cristo con gloria y honor en el cielo.» 

Hecho lo cual se tocan las trompetas y campanillas, se echan al vuelo las campanas y se disparan morteros o cañonazos. 

Luego el coronante bendice incienso e inciensa tres veces la imagen coronada. Y acabando el himno Regina coeli, prosigue: 

V. Corona de oro sobre su cabeza. 
R. Representada por señal de santidad, gloria de honor y obra de fortaleza. 
V. La coronaste, Señor. 
R. Y la pusiste sobre las obras de tus manos. 

A continuación recita una oración para que el Padre de las misericordias, por las súplicas de la siempre Virgen María, conceda a los que acuden a venerarla, las gracias que enumera al presente, y la salvación para el futuro 



Así, siguiendo el ceremonial referido, se acercó el Cardenal a la Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo y ante la expectación de los asistentes recibió de manos del Ilmo. Sr. Alcalde de la ciudad, don Manuel Carnicer Pardo la corona del Niño Jesús, colocándola el prelado sobre su cabeza. Seguidamente, tomó el Infante D. Fernando la corona de María Santísima y se la entregó al Cardenal, quien ciñó con ella las sienes de la Venerada Imagen siendo la una y veinte de la tarde de aquel inolvidable día. Apenas se posó en Ella la corona, los 21 cañonazos por una batería del Sexto Montado junto con las campanas de la ciudad se encargaron de anunciarlo, mientras el pueblo vallisoletano prorrumpía en una larga ovación y vítores a su excelsa Patrona. 

Conseguido de nuevo el silencio se entonó un Te Deum, tras el cual la María Santísima de San Lorenzo Coronada inició la Procesión Triunfante hasta su casa, el templo Parroquial de San Lorenzo Mártir, en el que a su llegada y vuelta al pueblo fiel se entonó la Salve, entrando, en torno a las dos y media de la tarde, nuevamente en el templo, que permaneció abierto hasta las doce de la noche. 



La Corona: Descripción 


Como ya hemos indicado al comentar la adjudicación de la corona, ésta corrió a cargo de los orfebres madrileños Manuel Otero y Daniel Riopérez. Se transcribe a continuación, como curiosidad, las palabras de David Sánchez, párroco de San Lorenzo: “El número total de piedras en ambas coronas es de 3.990, distribuidas en la siguiente forma: 400 brillantes, 2.827 rosas, 163 piedras de color y 600 de aljófar; piedras que con el oro de ambas coronas son casi todas resultado y producto de la suscripción abierta para tal fin. (Peso total de la corona grande, 2.550 gramos)”. 


Descripción de las Coronas (Diario Regional, 11 de octubre de 1917): “Distínguense en la de la Virgen tres porciones: cerco o bandeau que ciñe la cabeza, crestería e imperiales y remate. Toda la alhaja es de oro y pedrería, y de plata dorada y piedras la aureola o nimbo que la sirve de complemento. 

En el cerco van colocados ocho esmaltes, cuatro viñetas y cuatro escudos; viñetas representan la Aparición, los dos principales milagros de la Virgen: curación de la hija de don Pero Niño y de doña Margarita de Austria y la primitiva colocación de la imagen en la puerta de los aguadores; los escudos son los de Su Santidad, del Emmo. Señor Cardenal, de España y de Valladolid, y entre los esmaltes, que son de un colorido y minuciosidad notables, van incrustados dibujos de brillantes; otros ocho brillantes gruesos van colgantes alrededor, dos líneas paralelas de brillantes menores completan la decoración del cerco. 

La crestería es de estilo gótico, con remates de rubíes, llevando en ocho nichos o doseletes intercalados, las estatuitas de San Pedro Regalado, al frente, y después volviendo a su derecha, San Francisco de San Miguel, Santiago, San Lorenzo, San José, San Ildefonso, Santa Teresa y el Beato Simón de Rojas. 

Los doseletes van colocados entre pináculos que caracterizan el estilo y contribuyen a la armonía del conjunto. 

De la crestería arrancan las imperiales, que son un trabajo afiligranado y delicadísimo, su dibujo es el de las hojas de cardo estilizado, yendo a terminar en un globo que representa el mundo, sobre el cual asienta una esbelta cruz, símbolo de la Fe cristina, que sirve de remate. Se halla adornada de pedrería, y ostenta en su centro anterior una perla, y en el posterior un brillante. 

La aureola es cual corresponde, de dibujo ojival, orlada de aljófar en su centro, y rematando sus radios el gruesas perlas y piedras de color; una gruesa esmeralda y dos amatistas destacanse en la cúspide. También son de importancia las perlas y brillantes que adornan la traza de donde arrancan las ojivas. 

El conjunto resulta fino, artístico y de gusto exquisito. Recuerda un tanto la preciosa corona de la Fuencisla, construida por los mismos señores. 

La corona del Niño, es una reducción proporcionada de la de la Virgen. Los esmaltes de aquella, se hallan aquí en ésta sustituidos por ocho piedras de color: dos esmeraldas, dos zafiros, dos topacios y dos turquesas. Dieciséis turquesas forman la crestería, y los imperiales, con cuatro perlas y cuatro esmeraldas, rematan en un globo y una Cruz semejante a la anterior. 

Todas las piedras de la corona del Niño, proceden de las alhajas donadas en la suscripción, así como en la corona de la Virgen tienen la misa procedencia todas las del bandeau, los ocho colgantes, las del collarín sobre que descansa el globo, las de la Cruz, y todas las del nimbo excepto algunas de color. 

De las mil y tantas rosas de las imperiales, casi una tercera parte procede de la suscripción. 

Reciban los señores Otero y Rioperez nuestra enhorabuena por el acierto y perfección de su trabajo que podrá comprobar el público los días en que las alhajas sean puestas de manifiesto, según creemos, en el palacio municipal”. 


El 12/07/1918 aparece publicado en la prensa local que el día anterior don Casimiro González – García Valladolid entregó a la Junta Directiva de la Hermandad de San Lorenzo “Crónica de la Solemne Coronación Canónica” voluminoso libro, el cual sería interesante su recuperación.


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