sábado, 22 de septiembre de 2012

La Coronación Canónica Pontificia de María Santísima de San Lorenzo, Patrona de Valladolid

Nuestra Señora de San Lorenzo, en su Coronación Canónica Pontificia (1917)


Valladolid pronto deseó unirse a esta piadosa costumbre quedando documentado a través de un escrito dirigido a la Hermandad de la Patrona en 1905 por uno de sus cronistas más destacados, Casimiro González-García Valladolid, quien tendrá un papel importante en la formación del expediente de la Coronación. 


Nuevamente quedarán manifestados estos deseos unos años más tarde, durante el Novenario de 1915. El último día, Fiesta Principal de Nuestra Señora (8 de Septiembre), a las 10 de mañana se celebró la Misa Solemne cantada a gran orquesta con asistencia del Ayuntamiento, haciendo el panegírico al Misterio de la Natividad de Nuestra Señora el Rvdo. Sr. Don Santiago Estebanell, párroco de la Bosanova en Barcelona, que arengó a los fieles vallisoletanos, siguiendo los deseos del párroco de San Lorenzo, don Manuel Gutiérrez, a que en poco tiempo coronasen a su Patrona. 


En la tarde del 12 de septiembre de 1915, apenas pasada la Fiesta de la Patrona, en la sacristía del templo parroquial de San Lorenzo, representantes de autoridades, entidades, corporaciones, asociaciones religiosas y cofradías, se reúnen convocados por la junta directiva de la Hermandad de María Santísima de San Lorenzo, para tratar la organización de trabajos dedicados a conseguir la coronación de la venerada efigie de la Patrona de Valladolid. 


Presidió la reunión el párroco, acompañado del deán de la Catedral, don José Hospital, don Justo Garrán y don Antonio Ortiz Urbina. Se iniciaron algunos trabajos preliminares, encaminados a conseguir de la Santa Sede conceda la gracia de que sea coronada la imagen, para después de otorgada la apostólica concesión, proceder a formar el programa del grandioso homenaje- que el pueblo de Valladolid tributará a su excelsa Patrona. Se dio cuenta de que el cardenal señor Cos había concedido su aprobación a esta idea y proyectos, asociándose personalmente a ellos. 


El 25 de noviembre de 1915 tiene lugar una nueva reunión para avanzar en las gestiones de la Coronación: La Junta directiva la Hermandad de la Patrona se reunió para tratar con la comisión organizada al efecto de los documentos que se van a remitir á Roma, solicitando autorización necesaria para la coronación de la veneranda imagen de nuestra Patrona. 


Fueron leídas las preces a Su Santidad, la certificación expedida por el excelentísimo Ayuntamiento de sus acuerdos desde los tiempos más remotos hasta nuestros días, acerca de dicha sagrada imagen; los oficios recibidos de la Corporación municipal y del Cabildo de esta Santa Iglesia Metropolitana, adhiriéndose y ofreciendo suscribir la moción de la Hermandad; y por fin, la solicitud al cardenal arzobispo de Valladolid, suplicándole eleve a Su Santidad el Papa el expediente para su definitiva y superior resolución. 


Se cambiaron impresiones acerca de las fiestas que se celebrarán si, como se espera, Su Santidad accede a la respetuosa súplica del pueblo y del clero de Valladolid, señalándose como fecha probable para la coronación, el domingo 28 de Mayo del año próximo (1916). 


Finalmente el párroco da cuenta de los ofrecimientos de alhajas y de dinero que se le han hecho ya, demostración manifiesta del entusiasmo con que ha sido recibida por los fíeles todos, así de la capital como de fuera de ella, la idea de la solemne coronación de la Virgen de San Lorenzo. 


El 2 de diciembre de 1915 se reúne nuevamente la Junta Directiva de la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo acordando enviar a Roma las preces y el expediente para coronación y reconocimiento canónico de Nuestra Señora de San Lorenzo como Patrona de la ciudad. El expediente estaba compuesto: 
  • Exposición al Eminentísimo señor cardenal-arzobispo, suplicándole el envío del expediente con su informe. 
  • Preces a Su Santidad el Papa, suscritas por los Hermanos Mayores, Párroco, Alcalde y Secretario del Ayuntamiento, y Deán y Secretario del Cabildo. 
  • Oficio del Ayuntamiento y Cabildo, adhiriéndose a la petición. 
  • Certificación de los regalos hechos durante los últimos años a la excelsa imagen. 
  • Y un ejemplar de la reseña histórica sobre la Virgen de San Lorenzo, del cronista de la ciudad, don Casimiro González García-Valladolid 


Una comisión haría entrega del expediente al cardenal-arzobispo, para su informe y remisión a Su Santidad. 


La primera noticia que llega de Roma es que S.S. Benedicto XV declara Patrona principal de Valladolid a la Santísima Virgen de San Lorenzo (23/02/1916) 



Unos días más tarde, el 15 de marzo de 1916, el Cabildo de la Santa Patriarcal Basílica del Vaticano autoriza la Coronación Canónica de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, Patrona principal de Valladolid. 


Quare Nos, iudicantes in illam SS. Imaginem omnia convenire quae pro solemni Coronatione requirentur, ad maiorem SS. Trinitatis gloria, ad novum Deiparae decus et ornamentum, unanimi sentencia decernimus et mandamus ipsam SS.Imaginem Bmae. Viriginis Mariae sub título de Sancto Laurentio aurea corona solemni ritu esse decorandam. 

(«Por lo cual Nos juzgamos que en esta Sagrada Imagen concurren todas aquellas circunstancias que se requieren para la solemne Coronación para mayor gloria de la Santísima Trinidad, nuevo brillo y honor de la Madre de Dios, decretamos y mandamos por sentencia unánime que la Santa Imagen de la Beatísima Virgen María bajo el titulo de San Lorenzo sea adornada con corona de oro en solemne ceremonia. » )


Esta noticia es recibida en Valladolid el 28 de marzo. Sólo unos días más tarde, el 30 de marzo de 1916 se celebró una nueva reunión en el palacio Arzobispal para tratar de los preparativos de la coronación de la imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo, presidida por el Cardenal-Arzobispo José María Cos y a la que asistieron representaciones del Municipio, Cabildo Catedral, Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo y comisión nombrada para incoar la coronación. El Cardenal-Arzobispo anunció que las preces que fueron presentadas en la Santa Sede para solicitar la coronación de la imagen, habían sido aprobadas por el Cabildo Patriarcal del Vaticano. El documento pontificio de la concesión de los solicitado fue leído por Pedro Segura, obispo auxiliar de Valladolid y Canónigo Canciller secretario del Arzobispado. 


No se señala aún fecha concreta para la coronación, y se acuerda que la corona de oro y brillantes que el Cardenal-Arzobispo colocará en las sienes de Venerada Imagen será costeada por el pueblo de Valladolid, aunque no se había abierto cuestación, el párroco de San Lorenzo ha recibido ya importantes donativos en metálico y valiosas joyas con destino a la corona de la Patrona de nuestra ciudad. 


Se acordó que este anuncio fuera hecho a la vecindad con un repique general de campanas, que tuvo lugar el sábado siguiente, día 1 de abril. Este repique de campanas, el Solemne Te Deum en la Catedral al día siguiente y la Solemne Salve en la Parroquial de San Lorenzo el día 3 del mismo mes, fueros las primeras demostraciones públicas por la concesión del Patronato y la autorización para llevar a cabo la Coronación Canónica. 


El aludido Te Deum mencionado anteriormente, comenzó a las cuatro de la tarde con Exposición de S.D.M, rezándose a continuación el santo rosario y cantándose después la letanía y el Te-Deum. Terminó con la bendición y reserva. Desde el pulpito se leyeron las preces que el pueblo de Valladolid, el clero y la cofradía dirigieron a Su Santidad el Papa, pidiendo el patronato y coronación de la Virgen y la concesión de dicha gracia por Su Santidad. 


Al acto asistieron las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, ocupando sitios preferentes el Capitán General señor marqués de Santa Elena, el gobernador civil señor García Guerrero, una representación del Ayuntamiento compuesta por los concejales señores Santander, Rodríguez Pardo y Pintó, y el delegado de Hacienda señor Borras y Bayonís. 


Días más tarde, el 25 de abril son nombradas las tres comisiones en vista a cuanto había que organizar para la coronación. Estas comisiones fueron: Comisión pro suscripción, comisión pro corona y Comisión Pro fiesta. 


El 7 de mayo son aprobadas y posteriormente publicadas en la prensa local y nacional, las bases del concurso para la realización de la corona. 


LOS PROYECTOS DE LA CORONA PRESENTADOS (Diario Regional, 26 de junio de 1917) 


1. Pro pace: estilo renacimiento. 
2. Nuestra Señora de San Lorenzo bendiga a Valladolid y a nuestra España: tres bocetos de estilo bizantino. 
3. Madrid-Valladolid, estilo gótico. 
4. Valladolid España, estilo indeterminado. 
5. Ave María, cuatro bocetos. A) estilo renacimiento; b) mismo estilo; c) estilo bizantino; d) gótico-ojival. 
6. A.M.E.F. Desechado por faltar a las bases del concurso. 
7. Angelus, estilo románico. 
8. Fiat lux, estilo gótico. 
9. Ars longa, vita brevis, estilo gótico 
10. Fuente de belleza es la fe, estilo gótico. 
11. Omnis sapientia, a Domino Deo est, estilo gótico. 


El 25 de junio de 1917, tras examinar detenidamente los dieciséis bocetos presentados, todos muy artísticos aunque algunos fueron desechados por no ajustarse a las bases de la convocatoria, a concurso para la realización de la Corona, resultó elegido por mayoría de votos el que llevaba el lema Omnis Sapientia a Domino Dei est; habiéndo también obtenido muchos votos los números 4 y 5 (renacimiento). 

Abierta la plica correspondiente a dicho lema, resultó pertenecer el boceto a la casa Otero y Riopérez, joyeros de Madrid; boceto que, según la crónica que relata la adjudicación de la corona lo define como de estilo gótico, de mucho gusto y arte. 


En el mes de julio se constituye la comisión especial de fiestas y solemnidades religiosas que tendrá como función encargarse de las funciones de protocolo y preparación de los actos con que se festejará la Coronación. 


Designada dicha comisión por iniciativa y con aprobación del señor cardenal, figuraron en ella dos capitulares nombrados por el excelentísimo Cabildo metropolitano; dos concejales designados por el Excmo. Ayuntamiento; dos párrocos nombrados por su Cabildo; dos hermanos de la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo; y dos hijos de la pila de esta Iglesia Parroquial, designados por su párroco, haciendo el Eminentísimo señor cardenal el nombramiento de presidente, vicepresidente, secretarlo y vicesecretario y quedando constituida en esta forma: 


Presidente, don Ildefonso López Gómez, deán de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana; vicepresidente primero, don Antonio González San Román, arcediano de la Santa Iglesia Metropolitana y delegado de S. E. Rvma.; vicepresidente segundo, don Manuel Gutiérrez García, párroco de San Lorenzo; vocales: don Nicolás Morgades Ausín, canónigo fabriquero de la Santa Iglesia Metropolitana; don Gaspar Rodríguez Pardo, don Federico Santander, don Teodoro Lefler González, don Antonio Ortiz de Urbina, don Santos Rodríguez Pardo, don Eduardo Romero Fraile y don Javier Vela de la Huerta; secretario, don Casimiro González García-Valladolid; vicesecretario, don Ricardo Morales Hernández. 


En esta reunión se propone como posible fecha de la coronación el domingo 30 de septiembre de ese mismo año. 


Dicha Comisión tomó el acuerdo con el Excmo. Ayuntamiento, invitar al solemne acto da la coronación a S.M. el rey don Alfonso XIII, S.S.M.M las reinas doña Cristina y doña Victoria Eugenia, S. A. R. el príncipe de Asturias, sus altezas reales los infantes, sus hermanos y altezas reales los Infantes doña Isabel, don Carlos, doña Luisa y don Fernando; y también solicitar del monarca que, siendo como es hermano mayor honorario de la Venerable Hermandad de la Santísima Virgen de San Lorenzo, y esta patrona de la capital de Castilla la Vieja, se digne concederle los honores de Capitán General con mando. 



El día 4 de septiembre se celebra una nueva reunión en el Palacio arzobispal. En este caso son todos los párrocos de la capital, bajo la presidencia el Obispo Auxiliar, como preparación a las próximas fiestas de la Coronación. El señor obispo, haciéndose eco de los deseos del cardenal Cos, propuso a los párrocos la conveniencia de unificar y organizar los actos, que en circunstancias parecidas, según tradición inmemorial se realizaron por las parroquias de esta ciudad, cuando la veneranda imagen de San Lorenzo fue trasladada a la Santa Iglesia Catedral, tomándose los siguientes acuerdos: 


1º Que desde al día que sea trasladada la imagen de Nuestra Señora, sea visitada por los Rosarios parroquiales á las siete da la noche, dando principio la parroquia de la Catedral en la Antigua, y siguiendo por turno de antigüedad las demás en los sucesivos. 

2° Cada parroquia al día siguiente da esta visita del Rosario, asistirá con los niños de los colegios y catequesis a la misa de comunión, que regularmente dará un prelado cada día, de los qua asistirán á las fiestas, y á cuya comunión concurrirán las asociaciones que se designen, y 

3° Se organizará una magna procesión de niños en al día y hora que se anunciará. 


Para la coronación se ha fijado el domingo 21 de Octubre. Precederá a esta solemnidad una novena que se celebrará en la Catedral y en la que predicarán varios prelados. 


A continuación se recoge el programa de actos publicado el 1917 (Coronación canónica de la Santísima Virgen de San Lorenzo, patrona de Valladolid (1917). Valladolid: Imprenta castellana, 1917.) 


Día 12 de Octubre 

A las cinco de la tarde será trasladada procesionalmente la venerada Imagen desde su Iglesia de San Lorenzo a la Santa Iglesia Metropolitana, por las calles de San Lorenzo, plaza de Santa Ana, Pasión, Plaza Mayor, Ferrari, Fuente Dorada, Cánovas del Castillo y Cascajares. A la puerta de la Catedral esperará el excelentísimo Cabildo, y colocada la sagrada imagen en su altar, el muy ilustre señor deán, como presidente del Cabildo y de la Junta ejecutiva de estas fiestas, dirigirá una breve alocución de bienvenida, terminando los cultos con una solemnísima salve. 

Se ruega a todos los fieles, formen ó no parte de las asociaciones religiosas, acompañen con velas encendidas a su amadísima reina y patrona en su traslado a la Santa Iglesia Metropolitana. 



Día 13 

Comenzará el suntuoso novenario en honor de la Santísima Virgen de San Lorenzo. 

Por la mañana, a las seis, se celebrará la primera misa rezada con cánticos, durante la cual se rezarán el santo rosario y la novena. A las ocho, misa de comunión general para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de La Antigua y Asociación de Nuestra Señora del Buen Consejo. 

A las nueve y medía misa solemne y, terminada, se rezara la novena. 

Por la tarde, a las cinco, exposición de S. D. M., estación mayor, santo rosario, novena, sermón y reserva solemne. Predicará en este día el muy ilustre señor don Eduardo Leal, canónigo magistral de la S I C. de Zamora. Desde este día al 21, se celebrará el novenario con iguales cultos, en la siguiente forma: 



Día 14 

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de la Magdalena y Asociación de Madres Cristianas. A las diez saldrá de la parroquia de Santiago la procesión general de niños, que, recorriendo las calles de la Constitución, Alfonso XII, Regalado y Cascajares, terminará en la Santa Iglesia Catedral, celebrándose anta la sagrada Imagen de la Virgen de San Lorenzo misa rezada con cánticos. Por la tarde predicará el muy ilustre señor doctor don Ignacio Nova, canónigo magistral de la Santa Iglesia Catedral de Ciudad Rodrigo. 



Día l5 

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de San Martín y asociación de Hijas de María establecida en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Por la tarde predicará el muy ilustre señor doctor don Nicolás Pereira y Repila, canónigo magistral de la S. I. C. de Salamanca. 



Día 16 

La misa de comunión será para loa niños de la catequesis y Asociaciones marianas de la parroquia de San Miguel y Asociación de Jóvenes de la Purísima y San Luis Gonzaga. Por la tarde predicará el muy ilustre señor licenciado don Cipriano Fernández Hinojosa, canónigo penitenciario de la S. I. M. de Valladolid. 



Día 17 

A las seis de la mañana saldrá de la Iglesia conventual de San Pablo la procesión del Santo Rosario, llamado de la Aurora, que recorrerá las calles de las Angustias, plazas de la Libertad y de Portugalete y terminará en la Santa Iglesia Catedral con el canto de la letanía lauretana y la salve. La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Pedro y San Juan y Venerable Orden Tercera de Nuestra Señora del Carmen. Por la tarde, predicará el muy ilustre señor licenciado don Bienvenido Rodríguez, canónigo magistral de la Santa Iglesia Catedral de Astorga. 



Día 18 

La misa de comunión general será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Esteban, San Andrés y Nuestra Señora del Carmen y Asociación del Rosario Perpetuo. Por la tarde predicará en este día el muy ilustre señor licenciado don Germán González Oliveros, canónigo magistral de la S. I. M. de Valladolid. 

Por la noche a las siete, y con intervalos de l5 minutos, visitarán a la Santísima Virgen en la Catedral los Rosarios parroquiales dé la Antigua, la Magdalena, San Martín, San Miguel y San Pedro. 



Día 19 

La misa será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Nicolás y San Lorenzo y asociación de Hijas de María Inmaculada del Servicio Doméstico. Por la tarde predicará el Ilustrísimo señor doctor don Manuel de Castro Alonso, Obispo de Jaca 

Por la noche a las siete, y con intervalos de quince minutos, visitarán a la Santísima Virgen de San Lorenzo en 1a Catedral los Rosarios de de las parroquias de San Juan, San Esteban, San Andrés, Nuestra Señora del Carmen, San Nicolás y San Lorenzo. 



Día 20 

La misa de comunión será para los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las Parroquias de Santiago y el Salvador. 

A las doce, un repique general de las campanas del reloj del Consistorio, de la Catedral y de todas las iglesias da la Ciudad anunciarán al pueblo el solemne acto de la coronación de nuestra excelsa y amadísima Patrona. 

Por a tarde, A las cinco, se repetirá el toque general de campanas. 

Predicará en este día el excelentísimo e Ilustrísimo señor doctor don Julián de Diego Alcolea, obispo de Salamanca. 

Por la noche, a las siete, y con intervalos de quince minutos, visitarán a la Santísima Virgen de San Lorenzo en la Catedral los Rosarios de las parroquias de Santiago, el Salvador, San Ildefonso, Nuestra Señora de la Victoria y San Lorenzo. 

La Asociación de la Adoración nocturna celebrará vigilia extraordinaria en honor de la Santísima Virgen de San Lorenzo, con asistencia de las demás secciones de la archidiócesis. 



Día 21 

Por la mañana, al rayar el alba, un repique general de campanas del reloj del Consistorio, de la Catedral y de todas las Iglesias de Valladolid, anunciará al pueblo el solemne acto de la coronación de nuestra excelsa y amadísima Patrona. A las seis se celebrará la primera misa rezada, durante la cual se rezarán el santo rosario y la novena. A las ocho, misa de comunión general con cánticos por los niños de la catequesis y Asociaciones marianas de las parroquias de San Ildefonso y Nuestra Señora de la Victoria y todos los demás fieles en general. A las nueve y media, misa de pontifical, en la que predicará el excelentísimo e ilustrísimo señor don Remigio Gandásegui, obispo de Segovia. Terminado este acto religioso, se trasladará la Sagrada Imagen a la terraza de la Casa consistorial, por las calles de Cascajares, Cánovas del Castillo, Fuente Dorada, Ferrari, Plaza Mayor, para proceder, si el tiempo lo permite, á la solemne ceremonia de la coronación de !a Patrona de Valladolid por el Eminentísimo Señor Cardenal don José María de Cos, delegado al efecto por Su Santidad el Papa Benedicto XV. 

Precederá a este acto la bendición papal, concedida especialmente por Su Santidad para esta Fiesta a nuestro prelado; terminada la solemnidad, continuará la procesión para conducir a la Patrona coronada a su templo de San Lorenzo por la calle de la Pasión, plaza de Santa Ana y calle de San Lorenzo. 

Colocada la milagrosa imagen en la puerta lateral de la calle de San Lorenzo, de cara al pueblo, se prenunciara una breve alocución de gracias, y terminará el acto con la salve cantada por el pueblo. 


Tres notas 

- Si por causa del mal tiempo no pudiera tener lugar el solemne acto de la coronación en la terraza de la Casa Consistorial, se verificará en la Santa Iglesia Metropolitana. 

- Todos los cultos se aplicarán para obtener el pronto y ansiado termino de la guerra, por intercesión de la reina de la Paz. 

- El Eminentísimo y reverendísimo señor cardenal concede 200 días de indulgencia á todos los fieles de su jurisdicción que asistan á alguno de los actos que se han de practicar durante el novenario. 



Tal fue el programa definitivo para la coronación. Sin embargo el recorrido de la procesión desde la Casa Consistorial hasta el templo de San Lorenzo le pareció un tanto reducido a la gente, que envió cartas a la redacción de los periódicos rogando la ampliación de ese recorrido, aportando en algunos casos sugerencias para ese recorrido. Gracias a ello, podemos conocer otros detalles, proyectos que se plantearon pero que no pudieron llevarse a cabo. Así, los actos que se programaron en principio para el día 21 de octubre fueron los siguientes: 


El día 21, después de la misa pontifical, la Virgen sería trasladada a la Casa Consistorial, celebrándose en la terraza la ceremonia de la coronación, después de la cual la imagen coronada quedaría en el Gran Salón de Actos del Ayuntamiento, en el que se dispondría un altar al efecto, dándola guardia de honor los concejales, la Hermandad de San Lorenzo, el Cabildo y las Asociaciones marianas. Por la tarde, a la cuatro y media, había de celebrarse la procesión que, por la Plaza Mayor, calles del Duque de la Victoria, Miguel Iscar, Santiago, María de Molina y Plaza de Santa Ana, se dirigiera a San Lorenzo, cuya fachada estaría iluminada profusamente”. 


Sin embargo la autoridad eclesiástica modificó esta parte del programa para que la procesión se celebrase justo después del acto de Coronación. También fue deseo de dicha autoridad el que la imagen de la Virgen fuera en sus andas y no en el carro triunfante que se utiliza en la procesión del Corpus, como pensaba la Comisión. 
Bien es cierto que, finalmente, transmitiendo el alcalde de la ciudad al cardenal-arzobispo, los deseos del pueblo fiel de ampliación del recorrido, éste accedió, y tras la ceremonia de la coronación, la procesión continuaría por Plaza Mayor, Santiago, María de Molina, Plaza de Santa Ana y San Lorenzo. 


La ciudad en general, y en particular las asociaciones y personas que iban a participar más activamente en los actos vivía estos días previos completamente volcados para dar a la Coronación el mayor realce posible. Como ejemplo podemos mencionar la citación de la Junta de Hacienda de la Venerable Cofradía de Nuestra Señora de la Peña de Francia, establecida en la Parroquial de San Martín, convocando a sus cofrades, acudiendo con su medalla, a diversos actos: a la Misa de Comunión General, que como hemos visto en el programa, les correspondería el día 15; al Rosario de la Aurora del día 17, concentrándose en la Parroquia de San Martín para acudir a la conventual de San Pablo, donde se iniciaba el Rosario; en la tarde-noche del día 18 que fueron en procesión con velas desde la Iglesia de San Martín hasta la catedral para visitar a Nuestra Señora de San Lorenzo, y finalmente el día 21 de octubre, a la coronación y traslado procesional de la Imagen de la Patrona desde la S.I. Catedral hasta el Templo Parroquial de San Lorenzo Mártir. 


El miércoles 10 de octubre de 1917 por la tarde se produjo en la sacristía de San Lorenzo el acto de entrega de las coronas. “Al efecto reunióse la Comisión en pleno, bajo la presidencia del M.I. señor Deán de esta S.I.M., don Ildefonso López Gómez, asistiendo los señores González San Román y Morgades, del Cabildo Metropolitano; don Manuel Gutiérrez, cura párroco, y los señores Jalón, Romero, Ortiz de Urbina, Álvarez, Rodríguez, Vallas, García Valladolid, Garrán y otros, los cuales tuvieron el gusto de examinar y admirar ambas alhajas, y por hallarlas conformes al modelo aprobado las recibieron, haciéndose cargo de las mismas, como se hizo constar debidamente”. (Diario Regional, 11 de octubre de 1917) 


Llegamos por fin al 12 de Octubre, fecha señalada para que dieran comienzos los fastos de la Coronación. Incluso el Ayuntamiento había dictado un Bando para que los ciudadanos adornaran con colgaduras y luces sus balcones, en especial los días 20 y 21. 


Y así ocurrió. Los balcones de las calles que iba a recorrer la procesión aparecían engalanados para la ocasión, y desde primeras horas de la tarde se fue llenando de público para presenciarla. A las cinco de la tarde partía desde San Lorenzo la imagen de Nuestra Señora, durante todo el tiempo que duró el trasladó tocaron las campanas de las Iglesias, Casa Consistorial y S.I. Catedral. Abría la marcha la sección municipal montada y seguían formados a ambos lados los niños y niñas del Hospicio, los asilados del Patronato, hermandades y asociaciones religiosas, los alumnos del seminario y la Hermandad de Nuestra Señora de San Lorenzo, figuraban también un grupo de niñas vestidas de blanco con azucenas y un grupo numeroso de niños vestidos de cardenalitos. La cruz parroquial de san Lorenzo y el estandarte de la Hermandad precedían a la Virgen, vestida con un manto bordado en el que aparecía el escudo de la ciudad y tocada por corona dorada, que era portada a hombros en sus andas por sacerdotes. Miembros del Regimiento de Artillería con traje de media gala escoltaban la Imagen. Entre las autoridades en la procesión figuraba el obispo auxiliar, Pedro Segura, revestido de Pontifical. Una vez llegada la Imagen a la S.I. Catedral fue recibida por el Cabildo, también revestido. Con los acordes de la Marcha Real hizo su entrada en el templo metropolitano, siendo colocada en un altar portátil, para poder bajarla de las andas, y por un mecanismo, subirla hasta el trono que se la había preparado. Este constaba de un fondo que representaba una gloria con multitud de ángeles que la adoraban y la coronaban; la Imagen se colocaba sobre un trono de plata adornado con candelabros también de plata y multitud de flores. Terminó el acto con el canto de una Solemnísima Salve seguida de la oración y bendición del prelado. 


El domingo 14 de octubre se celebró la anunciada Procesión Infantil. Los niños y niñas de las parroquias de la ciudad, presididos por el Obispo auxiliar, partieron en procesión con sus insignias y estandartes, entonando cánticos, desde Plaza Mayor hasta la S. I. catedral. Dicha procesión recorrió las calles de Santiago, Miguel Iscar, Duque de la Victoria, Alfonso XII, Regalado, Cascajares, hasta el Templo Catedralicio. 


Iniciaba la procesión la Guardia Municipal montada, seguido del estandarte de la catequesis de Nuestra Señora del Carmen, con las niñas de la catequesis y colegios de dicha parroquia. A continuación, los de la Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria. Le seguían en orden las de San Ildefonso y el Santísimo Salvador, Santiago, San Lorenzo, San Nicolás, San Andrés, San Pedro, San Juan Bautista y San Esteban, San Miguel, San Martín y La Magdalena, La Antigua y catequesis de pueblos. Tras ellas, marchaba la Banda de Música, seguidos por los niños y sus profesores de catequesis en el mismo orden. Otra Banda de Música cerraba la procesión 


A las once y media de la mañana, tras ocupar todos los participantes los lugares que se les había asignado en el interior de la Catedral, se ofició la Santa Misa en el altar mayor, durante la cual, el mencionado obispo auxiliar dirigió una plática los allí presentes, relatándoles también, y como catequesis, la historia de los dos pequeños romanos, Inés y Tarsicio, quienes por profesar la fe cristiana fueron martirizados. 
Siguió a esta lección la lectura de sendas poesías ofrecidas por un niño y una niña, como homenaje de todos los presentes, terminando con la lectura de la Consagración de los niños y niñas de la archidiócesis a María Santísima de San Lorenzo. 


Durante los tres días siguientes, esto es, desde el día 15 al 17 se pudo ver expuesta en el Ayuntamiento la Corona que se impondría a María Santísima de San Lorenzo. 


Y por fin llegó aquel anhelado día, un domingo 21 de octubre. Pasados unos minutos de las siete de la mañana llegaba a Valladolid S.A.R. Don Fernando de Baviera, en representación del Rey Alfonso XIII y de toda la Familia Real, que venía acompañado del Ministro de Gracia y Justicia, don Manuel Burgos y Mazo, que acudía en representación del Gobierno. Eran esperados en la Estación por diversas autoridades locales, así como por una Compañía de Isabel II, con bandera y música, y alumnos de la Academia de Caballería, para tributar honores al Infante. De la Estación se dirigieron al Ayuntamiento, donde aguardaron hasta la hora de la Misa de Pontifical que precedía al acto de Coronación. 


Ya en la Catedral, S.A.R don Fernando ocupó un trono que se le había dispuesto en el presbiterio, al lado del Evangelio, y en un sitial a su derecha se colocó el Ministro de Gracia y Justicia. Ocupando ya las autoridades sus respectivos asientos, comenzó a las nueve y media, el Pontifical oficiado por el Obispo de Salamanca D. Julián de Diego Alcolea. Después del Evangelio subió al púlpito el Obispo de Segovia, D. Remigio Gandásegui quien versaría su sermón sobre las palabras de uno de los Salmos del Rey David “Corona aurea super caput eius” (Corona de oro sobre su cabeza). Terminada la Misa, la Imagen de la Virgen de San Lorenzo fue bajada del trono que había ocupado durante su estancia en la Catedral y colocada en sus andas, tras lo cual se organizó la comitiva procesional mientras se entonaba el himno Ave Maris Stella. 


A las doce y cuarto se puso en marcha la procesión. 



PLANTA DE LA PROCESIÓN (Edicto del Dr. D. Emiliano Segura Saenz, Presbítero, Canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana, Provisor y Vicario general interino de este Arzobispado). 


1.º Guardia civil montada. 
2.º Asilados del Hospicio provincial 
3.º los de la Casa de Beneficencia 
4.º Alumnos de los Hermanos de las Escuela Cristianas. 
5.º Cofradía del Santo Ángel de la Guarda. 
6.º Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, Cofradías y Asociaciones canónicamente erigidas en ella, con sus insignias, guardando el orden de precedencia y antigüedad. 
7.º Parroquia de Nuestra Señora de la Victoria, ídem. 
8.º Parroquia de San Ildefonso, ídem. 
9.º Parroquia del Salvador, ídem. 
10. Parroquia de Santiago Apóstol, ídem. 
11. Parroquia de San Nicolás, ídem. 
12. Parroquia de San Andrés, ídem. 
13. Parroquia de San Esteban, ídem. 
14. Parroquia de San Juan Bautista, ídem. 
15. Parroquia de San Pedro, ídem. 
16. Parroquia de San Miguel, ídem. 
17. Parroquia de San Martín y San Benito, ídem. 
18. Parroquia de Santa María Magdalena, ídem. 
19. Parroquia de la Catedral en la Antigua, ídem. 
20. Círculo Católico de Obreros. 
21. Conferencias de Caballeros de San Vicente de Paúl. 
22. Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias. 
23. Cofradía de la Santa Vera-Cruz. 
24. Apostolado de la Oración y Guardia de Honor. 
25. Venerables Órdenes: a) de Santo Domingo; b) del Carmen; c) de San Francisco. 
26. Archicofradía de la Adoración Reparadora o Unión de los Católicos. 
27. Asociaciones Eucarísticas de carácter general: a) Adoración Nocturna; b) de las Cuarenta Horas. 
28. Congregaciones de San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga. 
29. Parroquia de San Lorenzo con sus Cofradías y Asociaciones piadosas. 
30. Junta Central y auxiliares, organizadoras de la Coronación. 
31. Alumnos de la Universidad Pontificia. 
32. Clero exento: a) regular; b) castrense. 
33. Clero de la Jurisdicción ordinaria. 
34. Catedráticos y superiores de la Universidad Pontificia. 
35. Cabildo de Párrocos de la capital 
36. Tribunal Eclesiástico. 
37. Cruz de la Iglesia Metropolitana. 
38. Beneficiados de la misma y Excelentísimo Cabildo Catedral 
39. Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo. 
40. Eminentísimo y Reverendísimo señor Cardenal-Arzobispo de Pontifical y Excelentísimos y Reverendísimos Prelados asistentes. 
41. Representación de Su Majestad el Rey (q.D.g). 
42. Representación del Gobierno de Su Majestad. 
43. Autoridades Corporaciones y entidades invitadas por la Junta Organizadora. 
44. Piquete de infantería con música. 


Precedían la Imagen de la Virgen dos coros, uno de nuños vestidos de cardenales, y uno de niñas vestidas de blanco portando en sus manos ramos de flores. 
Los siete obispos que asistieron a las Solemnidades iban en dos filas a los lados de la Virgen. A la izquierda de la Imagen, el Auxiliar de Valladolid, y los de Jaca, Zamora y Astorga; a la derecha los de Ciudad Rodrigo, Segovia y Salamanca. 
Daba escolta la Escuadra de Gastadores del Regimiento de Isabel II 
Seguía el palio, cuyas varas llevaban seis señores concejales. Y en pos el deán del Cabildo, señor López Gómez. 
El cardonal arzobispo señor Cos, revestido de pontifical iba después, rodeado de prebendados y familiares. 
Presidía la procesión el infante don Fernando, qua vestía uniforme de gala de Coronel del Regimiento de Caballería del Príncipe, con la banda de Carlos III y varias condecoraciones. Detrás, formaban presidencia el Ministro de Gracia y Justicia con el Capitán General señor Duque de Santa Elena; Gobernador Civil; Presidente de la Diputación; Rector de la Universidad, y Delegado de Hacienda. 
Por último, iba el Ayuntamiento, bajo mazas, presidido por el aAcalde. 
Como escolta una Sección de Guardias Municipales y la Banda de Cornetas y de Música de Isabel II, así como una Compañía del mismo Regimiento con bandera. 


En torno a las doce y medía llegaba la Venerada Imagen a la Plaza Mayor siendo portada hasta la Casa Consistorial, subió por la escalera de honor, completamente cuajada de flores y luces, accediendo a la terraza del Ayuntamiento mientras sonaban los acordes de la Marcha Real, unidos a los vítores y aplausos de las más de 50.000 personas que se calcula que asistieron a la Plaza Mayor y calles del recorrido procesional. 

En la terraza de la Casa Consistorial se había instalado, bajo dosel color grosella, el altar de la coronación en el que se destacaba la imagen de San Pedro Regalado bajo templete de plata. 

Junto a la Imagen de la Virgen, accedieron a la terraza el Infante D. Fernando de Baviera, el Ministro de Gracia y Justicia, el Cardenal Cos, los Prelados, autoridades civiles y militares, Alcalde, la Camarera de la Virgen y los autores de la corona (quienes al comienzo del acto retiraron la antigua corona de la Virgen). 

La imagen de la Virgen fue depositada sobre una mesa situada a la derecha del altar, el Señor Cardenal entonó la oración de la Virgen, al terminarla tomó a D. Manuel Gutiérrez García, Párroco de San Lorenzo y al Señor Jalón el juramento de guardar fielmente la corona entregándosela después. De todo ello levantó don Ignacio Pizarro, notario eclesiástico, Acta Notarial, la cual se leyó en voz alta al pueblo. 

A continuación se dio lectura del decreto de Coronación, dado por el Cabildo Vaticano, autorizando dicha ceremonia y delegando para ella en el cardenal-arzobispo. 


Ceremonial de la Coronación 

Para que nos hagamos una idea de lo que ocurrió aquel día, se transcribe a continuación el Ceremonial de Coronación publicado en el Diario Regional de 21/10/1917.

Terminadas las horas canónicas de la mañana en la Santa Iglesia Catedral se celebrará la procesión en la que se cantarán las letanías de la Santísima Virgen y el himno Ave Maris stella. 

Llegada la procesión al lugar destinado a la coronación se reza la oración Famulorum. 

Después ante las autoridades o prohombres de la ciudad, estando presentes el notario y los testigos designados, el Prelado entrega la corona de oro a los encargados de la iglesia de San Lorenzo, exigiéndoles previamente juramento de guardarla para siempre según se les manda y conforme se acredita en acta notarial que será firmada por el señor Cardenal, Prelados presentes, autoridades y encargados de la iglesia de San Lorenzo, y leída, lo mismo que el decreto de la Coronación. 

Acto seguido el Delegado bendice la corona colocada en bandeja de oro o de plata diciendo: Sub tuum proesidium etc. 

v. Nuestro socorro está en nombre del Señor. 
R. Que hizo el cielo y la tierra. 
v. El Señor sea con vosotros. 
R. Y con tu espíritu. 
Oremos Omnipotente sempiterno Dios, por cuya clementísima liberalidad todas las cosas fueron hechas de la nada, suplicantes imploramos a tu Majestad, te dignes bendecir y santificar esta corona fabricada para el ornato de la Sagrada Imagen de la Madre de tu Hijo Nuestro Señor. Por el mismo Jesucristo, etc. 

Luego rocía con agua bendita la corona y la inciensa, y precediendo cruz alzada la llevan con ocho hachas al altar de la Virgen, entonando el delegante el himno Oh gloriosa Virginum y prosiguiendo y alternando el coro con la oración Deus qui virginalem aulam, etc. Déjase la corona sobre almohadón al lado de la Epístola y se promulga la indulgencia en forma de breve. 

Después de la Bendición Papal, el señor Cardenal se acerca al altar, e inclinando la cabeza ante la imagen que ha de ser coronada, se arrodilla y entona el himno Regina Coeli, laetare aleluia, prosiguiendo los cantores. 

Entre tanto el eminentísimo señor Cardenal sube al tablado y procede a la coronación de la imagen del divino Hijo con estas palabras: «Del modo que en la tierra te coronan nuestras manos, así merezcamos ser coronados por ti con gloria y honor en el cielo.» 

Después deposita la corona sobre la cabeza de la imagen de la Santísima Virgen María, diciendo: «Del modo que en la tierra te coronan nuestras manos, merezcamos ser coronados por Cristo con gloria y honor en el cielo.» 

Hecho lo cual se tocan las trompetas y campanillas, se echan al vuelo las campanas y se disparan morteros o cañonazos. 

Luego el coronante bendice incienso e inciensa tres veces la imagen coronada. Y acabando el himno Regina coeli, prosigue: 

V. Corona de oro sobre su cabeza. 
R. Representada por señal de santidad, gloria de honor y obra de fortaleza. 
V. La coronaste, Señor. 
R. Y la pusiste sobre las obras de tus manos. 

A continuación recita una oración para que el Padre de las misericordias, por las súplicas de la siempre Virgen María, conceda a los que acuden a venerarla, las gracias que enumera al presente, y la salvación para el futuro 



Así, siguiendo el ceremonial referido, se acercó el Cardenal a la Imagen de Nuestra Señora de San Lorenzo y ante la expectación de los asistentes recibió de manos del Ilmo. Sr. Alcalde de la ciudad, don Manuel Carnicer Pardo la corona del Niño Jesús, colocándola el prelado sobre su cabeza. Seguidamente, tomó el Infante D. Fernando la corona de María Santísima y se la entregó al Cardenal, quien ciñó con ella las sienes de la Venerada Imagen siendo la una y veinte de la tarde de aquel inolvidable día. Apenas se posó en Ella la corona, los 21 cañonazos por una batería del Sexto Montado junto con las campanas de la ciudad se encargaron de anunciarlo, mientras el pueblo vallisoletano prorrumpía en una larga ovación y vítores a su excelsa Patrona. 

Conseguido de nuevo el silencio se entonó un Te Deum, tras el cual la María Santísima de San Lorenzo Coronada inició la Procesión Triunfante hasta su casa, el templo Parroquial de San Lorenzo Mártir, en el que a su llegada y vuelta al pueblo fiel se entonó la Salve, entrando, en torno a las dos y media de la tarde, nuevamente en el templo, que permaneció abierto hasta las doce de la noche. 



La Corona: Descripción 


Como ya hemos indicado al comentar la adjudicación de la corona, ésta corrió a cargo de los orfebres madrileños Manuel Otero y Daniel Riopérez. Se transcribe a continuación, como curiosidad, las palabras de David Sánchez, párroco de San Lorenzo: “El número total de piedras en ambas coronas es de 3.990, distribuidas en la siguiente forma: 400 brillantes, 2.827 rosas, 163 piedras de color y 600 de aljófar; piedras que con el oro de ambas coronas son casi todas resultado y producto de la suscripción abierta para tal fin. (Peso total de la corona grande, 2.550 gramos)”. 


Descripción de las Coronas (Diario Regional, 11 de octubre de 1917): “Distínguense en la de la Virgen tres porciones: cerco o bandeau que ciñe la cabeza, crestería e imperiales y remate. Toda la alhaja es de oro y pedrería, y de plata dorada y piedras la aureola o nimbo que la sirve de complemento. 

En el cerco van colocados ocho esmaltes, cuatro viñetas y cuatro escudos; viñetas representan la Aparición, los dos principales milagros de la Virgen: curación de la hija de don Pero Niño y de doña Margarita de Austria y la primitiva colocación de la imagen en la puerta de los aguadores; los escudos son los de Su Santidad, del Emmo. Señor Cardenal, de España y de Valladolid, y entre los esmaltes, que son de un colorido y minuciosidad notables, van incrustados dibujos de brillantes; otros ocho brillantes gruesos van colgantes alrededor, dos líneas paralelas de brillantes menores completan la decoración del cerco. 

La crestería es de estilo gótico, con remates de rubíes, llevando en ocho nichos o doseletes intercalados, las estatuitas de San Pedro Regalado, al frente, y después volviendo a su derecha, San Francisco de San Miguel, Santiago, San Lorenzo, San José, San Ildefonso, Santa Teresa y el Beato Simón de Rojas. 

Los doseletes van colocados entre pináculos que caracterizan el estilo y contribuyen a la armonía del conjunto. 

De la crestería arrancan las imperiales, que son un trabajo afiligranado y delicadísimo, su dibujo es el de las hojas de cardo estilizado, yendo a terminar en un globo que representa el mundo, sobre el cual asienta una esbelta cruz, símbolo de la Fe cristina, que sirve de remate. Se halla adornada de pedrería, y ostenta en su centro anterior una perla, y en el posterior un brillante. 

La aureola es cual corresponde, de dibujo ojival, orlada de aljófar en su centro, y rematando sus radios el gruesas perlas y piedras de color; una gruesa esmeralda y dos amatistas destacanse en la cúspide. También son de importancia las perlas y brillantes que adornan la traza de donde arrancan las ojivas. 

El conjunto resulta fino, artístico y de gusto exquisito. Recuerda un tanto la preciosa corona de la Fuencisla, construida por los mismos señores. 

La corona del Niño, es una reducción proporcionada de la de la Virgen. Los esmaltes de aquella, se hallan aquí en ésta sustituidos por ocho piedras de color: dos esmeraldas, dos zafiros, dos topacios y dos turquesas. Dieciséis turquesas forman la crestería, y los imperiales, con cuatro perlas y cuatro esmeraldas, rematan en un globo y una Cruz semejante a la anterior. 

Todas las piedras de la corona del Niño, proceden de las alhajas donadas en la suscripción, así como en la corona de la Virgen tienen la misa procedencia todas las del bandeau, los ocho colgantes, las del collarín sobre que descansa el globo, las de la Cruz, y todas las del nimbo excepto algunas de color. 

De las mil y tantas rosas de las imperiales, casi una tercera parte procede de la suscripción. 

Reciban los señores Otero y Rioperez nuestra enhorabuena por el acierto y perfección de su trabajo que podrá comprobar el público los días en que las alhajas sean puestas de manifiesto, según creemos, en el palacio municipal”. 


El 12/07/1918 aparece publicado en la prensa local que el día anterior don Casimiro González – García Valladolid entregó a la Junta Directiva de la Hermandad de San Lorenzo “Crónica de la Solemne Coronación Canónica” voluminoso libro, el cual sería interesante su recuperación.


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