lunes, 30 de septiembre de 2013

Traslado Procesional de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a cuestas




Tras un proceso que ha durado años, el 9 de febrero de 2013 se cumplía el Decreto del Consejo Pontificio para los Laicos de fecha 16 de marzo de 2001, retornando a la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión, el denominado popularmente hasta entonces como “Nazareno de Extramuros” o “Nazareno del Carmen de Extramuros” en relación al templo donde recibía culto, no a su propiedad.

La imagen ahora conocida como “Nuestro Padre Jesús con la Cruz a cuestas” fue realizada a finales del siglo XVII para reemplazar en el conjunto procesional de “La Cruz a cuestas”-hoy conocido como “Camino del Calvario” tallado por Gregorio Fernández en 1614-, la efigie cristífera original del maestro gallego, de la que se desconoce el motivo y fecha de su desaparición.

Esta representación de Cristo cargado con la cruz a cuestas, sobre su hombro izquierdo y sosteniendo uno de los brazos del patibulum con las dos manos, se presenta de pie, con la espalda arqueada denotando el peso de la cruz, tiene tallado el cuerpo desnudo, cubierto por una túnica de tela natural que refuerza el realismo de la imagen. En su hombro derecho figura incisa una P, como procedente de la Cofradía de La Pasión y también presenta una chapa metálica para encajar el extremo de la lanza con la que era herido por un sayón.



Su autoría es una cuestión que hasta el momento no ha sido desvelada, poniéndose en relación con escultores como Juan de Ávila (+ 1702), Juan Antonio de la Peña (+ 1708) o José de Rozas (+ 1725), todos ellos bien conocidos en el ámbito de las Cofradías Penitenciales históricas vallisoletanas.

Tras el cierre de la Penitencial de la Pasión en 1926, ubicada en la calle homónima, la imagen pasó en principio al Real Monasterio de San Quirce y Santa Julita (que con el tiempo se convertiría en la sede canónica de la Cofradía, y donde está establecida actualmente). Al año siguiente, 1927, se celebra por primera vez la Procesión de la Caridad, en la mañana del Viernes Santo, saliendo desde la S.I. Catedral, en ella formó esta imagen de Jesús con la cruz a cuestas, junto con el Cristo del Despojo (Claudio Cortijo, 1801) de la Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno, y la Quinta Angustia (Gregorio Fernández, h. 1625) venerada en la Iglesia Parroquial de San Martín y San Benito El Viejo, acompañada por la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad, siendo la primera vez que salía en procesión esta talla. Las tres imágenes fueron portadas a hombros por sus respectivas Cofradías. La Procesión fue por Plaza de Portugalete, Plaza de la Libertad, calles de las Angustias y San Martín hasta la cárcel de Chancillería, donde hubo un acto con los reclusos. Continuando hasta el Hospital Provincial o General para visitar a los enfermos, regresando por las calles Colón, plaza del Museo y calle Librería para entrar por la puerta lateral de la Catedral.

En 1928 no se pudo celebrar esta procesión por causa de la lluvia.

En el anuncio de la Procesión de la Caridad publicado el 29 de marzo de 1929, Viernes Santo, aparecen las tres imágenes mencionadas: el llamado «Cristo del Despojo», el Jesús Nazareno y la maravillosa escultura de Gregorio Fernández conocida por «La Quinta Angustia», qua recibe culto en la iglesia de San Martín, y fue en su día labrada para una capilla del convento de San Francisco. La crónica publicada en el mismo diario en la jornada del Sábado Santo es rica no sólo en cuanto a la descripción de la procesión, cuanto más aún en la información gráfica que acompaña. Cuatro fotografías recogen distintos momentos de esta Procesión de La Caridad: la imagen del Cristo del Despojo saliendo de la Catedral, la Quinta Angustia en sus andas procesionales, el Arzobispo Gandásegui acompañado de reclusos, asomado por las rejas de la prisión, y por último, una fotografía especialmente relevante, las tres imágenes juntas, perfectamente reconocibles, portadas a hombros, frente a alguno de los dos edificios donde realizaban parada, ya sea la cárcel o el hospital. Esta de 1929 parece ser la última ocasión en que participó el Nazareno o Jesús con la Cruz a cuestas de La Pasión.

La crónica de 1930 trae también fotografías, los presos indultados, la tribuna de autoridades o el Arzobispo impartiendo la bendición desde una de las ventanas de la cárcel, y, en cuanto a las imágenes se refiere, una fotografía en la que aparecen el Cristo del Despojo y la Quinta Angustia, portados a hombros, incluso en el pie de foto indica “Las imágenes del Cristo del Despojo y la Quinta Angustia, que figuraron en la procesión, estacionadas frente a la cárcel”. Ya no hay mención a la presencia del Nazareno de Pasión, lo que refuerza que el año 1929 fuera la última salida de esta imagen.

Podemos decir que esto se confirma al año siguiente, 1931, aunque en el anuncio de la Procesión de la Caridad (El Norte de Castilla, 3 de abril de 1931) menciona las tres imágenes: A las once y media saldrá de la Catedral la procesión llamada de Caridad, en la cual solo forman los señores médicos y abogados de la capital.
Representaciones de ambos ilustres Colegios alumbran las efigies de N. P. Jesús Nazareno y el Cristo del Despojo, y la de Nuestra Señora de la Quinta Angustia encaminándose desde la Catedral hasta la cárcel, a cuyas ventanas se asoman los presos, quienes cantan el patético «¡Perdón, oh Dios mío!», después de entonada la plegaria por la Schola Cantorum de la Universidad Pontificia.
De nuevo se pone en marcha el cortejo hasta el Hospital, ante cuyas ventanas se hace otra visita análoga, y terminada, vuelve la procesión a la plaza de la Universidad, penetrando en la Catedral.

No obstante en la crónica (El Norte de Castilla, 4 de abril de 1931) describe la planta procesional y algunos detalles de la procesión: Cuatro números de la Benemérita con un cabo, en traje de gala, abrían la marcha, siguiendo después en doble hilera los médicos y abogados de los Colegios de Valladolid, alumbrando las efigies del Cristo del Despojo y la Quinta Angustia.
Presidió el religioso acto el arzobispo doctor Gandásegui, a quien acompañaban el auditor supremo del Tribunal de la Rota, doctor Goy; el presidente de la Territorial, señor San Juan; los directivos de los Colegios de abogados y médicos, y los canónigos señores Rodríguez, Zurita, Herránz y Caudevilla.
La comitiva hizo alto ante la Cárcel de Chancillería y frente al Hospital, donde los coros de la Universidad Pontificia entonaron cánticos polifónicos. Una fotografía del Arzobispo junto con las autoridades ante la imagen de la Quinta Angustia, en la cárcel de Chancillería, ilustra la crónica.

En cualquier caso, la imagen de Jesús con la Cruz a cuestas, desde el Monasterio de San Quirce sería trasladada, en la década de los 40 (hacía 1940 aproximadamente), al Santuario de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros donde ocupó distintos emplazamientos, como en el crucero (en el testero del lado de la epístola), siendo el último la primera capilla (al lado de la puerta del templo) del lado del Evangelio.



En algunas ocasiones ha abandonado este templo de Extramuros para participar en exposiciones temporales completando efímeramente el conjunto procesional para el que fue creado, tal es el caso de la exposición “Gregorio Fernández y la Semana Santa de Valladolid” (1986) y la muestra “Caída y Despojo de Cristo” (1993).

A propósito de este “paso” procesional, es preciso mencionar también el reciente estudio realizado por Luis Vasallo para su composición, en el que propone que el sayón que actualmente va tocando la trompeta, anunciando el cortejo, iría en principio hiriendo a Cristo con una lanza en el costado: Si se quisiera devolver el paso a su disposición original, habría que situar al soldado a la derecha de Cristo y sustituir la trompeta por una lanza que apoyara en su hombro derecho. Si la intención fuera la de recuperar la imagen que tuvo el paso desde mediados del siglo XVII, sería preciso disponer una trompeta en la mano derecha del sayón de la soga y sustituir la lanza del soldado por otra más larga que llegase a tocar el costado derecho del Nazareno del Carmen de Extramuros”.

Como se indicaba al principio de esta entrada, la imagen regresó a su Cofradía en el Monasterio de San Quirce el 9 de febrero de 2013 y permaneció expuesta para los fieles hasta el lunes 11 de febrero, en el colateral de la epístola, tras estos días fue retirada del culto y sometida a un proceso de restauración llevado a cabo por Cristina Parrado Parrado, que comenzó después de Semana Santa y se prolongó hasta el mes de agosto.

El 28 de septiembre de 2013, la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión celebró un Solemne Traslado Procesional de la Imagen desde la S.I. Catedral hasta su sede canónica.



El mismo día que la Iglesia Católica celebra la fiesta de uno de los santos vallisoletanos, San Simón de Rojas (Valladolid, 28 de octubre de 1552 - Madrid, 29 de septiembre de 1624), religioso que fue del Convento de la Trinidad Calzada, tan vinculado a la historia de la Cofradía Penitencial de la Pasión. Justo antes de comenzar el traslado, se ofició en la Catedral la Eucaristía habitual de los sábados tarde, al final de la cual se ofreció a venerar la reliquia de San Simón de Rojas, que, recordemos que su casa natal se levantaba en el lugar que hoy ocupa la segunda capilla (a partir de la fachada principal) del lado del Evangelio.

A las 19:00 horas partía del templo metropolitano el cortejo procesional que siguió las calles Arribas, Catedral, Plaza de Portugalete, Plaza de la Libertad, Macías Picavea, Platerías, en la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz fue recibida por su Cofradía titular realizándose una ofrenda floral a la imagen, Guadamacileros, Plaza de los Arces, San Antonio de Padua, Plaza de San Miguel, Concepción, Expósitos, San Quirce y Plaza de la Trinidad hasta la Iglesia del Real Monasterio de San Quirce y Santa Julita.



Entre otros estrenos figuraban (entrevista al Secretario de la Pasión, El Hachón, 25 de septiembre de 2013): la restauración de la Imagen, llevada a cabo por Cristina Parrado Parrado; túnica morada, confeccionada por Artesanía Jorge Guillén; cíngulo dorado; Cruz, obra del escultor, imaginero y restaurador gaditano Rafael Martín Hernández, realizada en cedro canadiense; corona de espinas; y finalmente un llamador, donado el Viernes Santo (29 de marzo de 2013) por la Escolta de la Guardia Civil que habría acompañado al Santísimo Cristo del Perdón, en la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor.

El exorno basado en claveles rojos con un centro de flores moradas a los pies de Cristo, se completó con un ramo, ofrenda de la Cofradía de Las Siete Palabras, así como el mencionado de la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz y otra ofrenda de la Insigne Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno.

Una vez en su sede se celebró una Eucaristía de Acción de Gracias, que en principio iba a ser oficiada por Luis Argüello, Vicario Genaral de la Archidiócesis de Valladolid, pero finalmente fue presidida por D. José Andrés Cabrerizo Manchado, Vicario Judicial Diocesano y Canónigo de la S.I. Catedral de Valladolid, asistido en la celebración por D. Javier Carlos Gómez Gómez, Párroco de la Unidad Pastoral San Miguel y San Julián - San Nicolás, por el Rvdo. P. Bernardino Román Martín, Franciscano Conventual (O. F. M. Conventual), por el Rvdo. P. Eugenio Jesús Oterino Blanco (Misionero Claretiano), por el Rvdo. P. José El Busto Gómez de Segura, O.S.A.R. y por el Rvdo. P. Mario Alonso Aguado, Orden de la Merced.



Los cultos que se han establecido para esta Imagen tienen como particularidad que recupera el Triduo de Difuntos que celebraba esta Penitencial y que en este año 2013, volverán a celebrar en el mes de noviembre.


Bibliografía:

AGAPITO Y REVILLA, Juan: Las cofradías, las procesiones y los pasos de Semana Santa en Valladolid. Imprenta Castellana, Valladolid, 1925.
BURRIEZA SÁNCHEZ, Javier: Cinco siglos de cofradías y procesiones: Historia de la Semana Santa en Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, Valladolid, 2004.
FERNÁNDEZ DEL HOYO, María Antonia: Patrimonio perdido: Conventos desaparecidos de Valladolid. Ayuntamiento de Valladolid, Valladolid, 1998.
LUNA MORENO, Luis. Gregorio Fernández y la Semana Santa de Valladolid. En el CCCL Aniversario de su muerte. Valladolid: 1986.
LUNA MORENO, Luis: Caída y Despojo de Cristo. Folleto de exposición. Museo Nacional de Escultura. Valladolid, 1993.
LLAMAZARES RODRÍGUEZ, Fernando: “El Nazareno en la esculta barroca castellana” en La imagen dovocional barroca: En torno al Nazareno de Sisante. Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha y Ayuntamiento de Sisante. 2010.
URREA FERNÁNDEZ, Jesús: “Paso Camino del Calvario” en Pasos Restaurados. Museo Nacional de Escultura. 2000.
VASALLO TORANZO, Luis: “El paso Camino del Calvario de Gregorio Fernández”, Boletín del Museo Nacional de Escultura, nº 11, 2007.

En cuanto a la prensa local (años 1927 a 1931), procede de El Norte de Castilla.


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