domingo, 29 de agosto de 2021

MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA. COFRADÍA PENITENCIAL DE LA SAGRADA PASIÓN DE CRISTO.


Como señala la tradición, cada 29 de agosto, la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo celebra la fiesta de su Patrono, siendo estos días cuando se puede ver el conjunto escultórico creado con fines procesionales que representa el martirio del Precursor, de San Juan Bautista (aunque la cabeza se puede ver en una hornacina bajo la Sagrada Imagen del Santísimo Cristo del Perdón en su altar). También hay que recordar que ha estado presente en los altares levantados por la Cofradía en el recorrido de la Procesión del Corpus Christi. Un martirio por decapitación, no por degollación, la diferencia entre ambas estriba en la separación total de la cabeza con respecto del cuerpo, si bien es cierto que tanto en la advocación como en la dedicación de templos ha primado más el término de “Degollado”.

A lo largo del año, dos días se dedican especialmente a San Juan Bautista: el 24 de junio en que se conmemora su nacimiento y el 29 de agosto en que se hace memoria de su martirio. Sobre ésta última fecha cabe recordar las palabras de Benedicto XVI en su audiencia de 29 de agosto de 2012: “…se celebra la memoria litúrgica del martirio de san Juan Bautista, el precursor de Jesús. En el Calendario romano es el único santo de quien se celebra tanto el nacimiento, el 24 de junio, como la muerte que tuvo lugar a través del martirio. La memoria de hoy se remonta a la dedicación de una cripta de Sebaste, en Samaría, donde, ya a mediados del siglo IV, se veneraba su cabeza. Su culto se extendió después a Jerusalén, a las Iglesias de Oriente y a Roma, con el título de Decapitación de san Juan Bautista. En el Martirologio romano se hace referencia a un segundo hallazgo de la preciosa reliquia, transportada, para la ocasión, a la iglesia de San Silvestre en Campo Marzio, en Roma”.

El relato evangélico narra la muerte de San Juan Bautista de la siguiente manera: “Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista». Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista». El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro”. (Marcos 6, 17-29).


En 1579, según la documentación que obra en la Cofradía, se consignan varios pagos al escultor Andrés de Rada y al pintor Juan Diez en cuenta del “paso de la Degollación de San Juan Bautista”. Este encargo se produce tres años después de la firma del Protocolo por el cual la Venerable Compañía de San Juan Bautista Degollado de la Ciudad de Roma concede a la Cofradía Penitencial de la Sagrada Pasión de Cristo de la Ciudad de Valladolid sus privilegios, gracias, indulgencias, facultades, exenciones e indultos (Roma, 16 de junio de 1576). Esta antigüedad lo podría convertir en el primer conjunto procesional en el que figurase una talla de madera policromada, y no se descarta que pudiera tener otras efigies o figuras en papelón.





Cabeza y cuerpo de San Juan Bautista han sido restaurados el presente año 2021 por Pedro Miguel Escudero Díez (la cabeza estuvo presente en la exposición “Vox clamantis in deserto” que tuvo como sede la Capilla de San Fernando de la S.I. Catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid). Además, para la Misa en su honor, presidida por S.E.R. Ricardo Blázquez, Cardenal Arzobispo de Valladolid, se ha ofreció un montaje novedoso, prescindiendo del fondo que recrea la prisión y colocando el grupo sobre una peana ante el presbiterio, alumbrada por cuatro guardabrisas y exorno de claveles rojos, conjunto que se completa con un fuste acanalado como soporte a la cabeza y una “gladius” o espada romana, un montaje que bien podría recordar o inspirar un paso procesional como en tiempos pasados.







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