Mostrando entradas con la etiqueta Nuestra Señora del Pilar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nuestra Señora del Pilar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de junio de 2020

LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Y ROSARIO. IGLESIA PARROQUIAL DE SANTIAGO APÓSTOL


La Parroquia de Santiago Apóstol ha sido sede de numerosas Cofradías, Hermandades y Devociones (agrupaciones de fieles antes de su elevación a Cofradía). Algunas de ellas son apenas recuerdos en diversas fuentes, pues incluso se ha llegado a perder la imagen titular. Entre todas estas Hermandades figuró la de Nuestra Señora del Pilar.

Es conveniente tener presente dos ideas que configuran la propia Hermandad: el culto a Nuestra Señora del Pilar y, los Rosarios públicos y creación de Hermandades del Rosario. 

Según una piadosa tradición, la noche del 2 de enero del año 40 d.C., el Apóstol Santiago el Mayor, junto con otros compañeros que predicaban en Caesaraugusta, recibieron la visita de la Santísima Virgen, que aún vivía en Jerusalén (no es una aparición, sino una traslación) entregándole una columna o pilar, con encargo de levantar una capilla donde “obrará la virtud del Altísimo prodigios y milagros admirables […]”. Así, este de Zaragoza se considera el primer templo del mundo dedicado a la Virgen. 

Casi nada se sabe de la primitiva imagen de Nuestra Señora que parece que desapareció en el incendio de la Santa Capilla de 1434-1435. Tras el incendio se talla la Imagen actual atribuida al escultor Juan de la Huerta, probablemente donada por la reina Blanca de Navarra como agradecimiento a un milagro. 

En cuanto a iconografía de la Virgen muestra dos modelos, con o sin Niño. Atendiendo a la tradición, la visita a Santiago sería sólo por parte de la Virgen, como se puede ver en el grupo de la Santa Capilla e incluso la imagen procesional de Zaragoza (Miguel Cubells, h. 1620). El otro modelo, la Virgen con el Niño en brazos -siguiendo a Juan de la Huerta- que toma con una mano un pliegue del manto de la Madre, mientras en la otra sujeta un ave (paloma o jilguero, evocando divinidad o símbolo de la Pasión, respectivamente); este modelo inspira las representaciones existentes en la Parroquia de Santiago, en el remate del retablo mayor o en la capilla del Pilar. 

El fenómeno de los Rosarios Públicos surge en 1690 en Sevilla, llegando a Valladolid en 1693 por iniciativa de fray Tomás de la Ascensión, mercedario descalzo del Convento de San José, con cortejos infantiles que cantaban el Rosario llevando un guión con la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes (M.ª Antonia Fernández del Hoyo, Conventos desaparecidos…, pág. 566); este movimiento se extendió por toda la ciudad propiciando la creación de Hermandades del Rosario alrededor de determinadas advocaciones marianas como Nuestra Señora del Pilar (Parroquia de Santiago), de los Dolores (San Pedro Apóstol, Congregación Servita), de Valvanera (Salvador), Remedios (Magdalena), de la Peña de Francia (San Martín), etc., sin olvidar a Nuestra Señora de San Lorenzo.

Por el informe redactado por Ángel Bustamante (1773) sabemos que había en la ciudad diez Hermandades del Rosario erigidas en otras tantas Parroquias, en la de Santiago se encontraba la de Nuestra Señora del Pilar. Este informe no sólo es un censo de las Cofradías existentes también aconsejaba sobre su continuidad o extinción y, en el caso de las del Rosario, recomienda conservar algunas, pero no todas, salvándose la del Pilar en Santiago “por especial fabor que el Reyno debió á esta Señora…”. 

El “Informe sobre los gremios de Valladolid” de José Colón de Larreátegui (1781), sobre esta Hermandad apunta: “Se erigió en 30 de Noviembre de 1727, y se aprobó por el Provisor en 17 de Enero de 1728: los hermanos son de todas clases y oficios: no tiene efectos, y se mantiene con las limosnas que piden en varias veredas, las que produce el Rosario y caxillas en las casas, que todo asciende según el último cargo á 4.500 reales, los que gastan en una función á nuestra Señora, otra de Animas, aceyte para la luminaria, sufragios, refrescos y propinas de los actuales”.

Canesi proporciona el dato de la colocación de la imagen al decir: “[…] la capilla de la congregación de nuestra Señora del Rosario,…, y a 26 de julio de 1730 celebró la colocación de Ntra. Sra. del Pilar a su nuevo dorado retablo en ella […]”.

El retablo se situaba en la Capilla actualmente dedicada a Nuestra Señora del Pilar, que es la parte más antigua que se conserva en el templo y, antes de ser conocida como del Pilar, estuvo dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, también llamada de “los Escovares” o en otros casos de Nuestra Señora de las Donzellas siendo su titular una imagen de vestir que recibía esta última advocación. El nombre de “los Escovares” se debe a los fundadores de este recinto, el mercader Pedro González de Escobar y Catalina Sánchez Portillo. Se trata de una capilla de planta cuadrada realizada en piedra, cubierta con cúpula vaída sobre pechinas con linterna en su centro, que en sus muros laterales presenta tres lucillos decorados con temas vegetales y figurados, en uno de los cuales se dispone la escultura yacente de doña Teresa Rodríguez, madre de D. Luis de la Serna y, sobre ella, Cristo Crucificado. Los otros lucillos albergan a San José con el Niño y a San Antonio Abad (atribuida a Francisco de Rincón, fue titular de la Cofradía de las Ánimas y San Antonio Abad, fundada en 1593). En la cabecera, un arco trilobulado debió cobijar en otros tiempos sucesivos retablos, al menos hay noticias del que en 1723 realizó el ensamblador Juan Correas; hoy –sin retablo- preside Nuestra Señora del Pilar. La capilla estuvo cerrada por una reja de madera que D. Ambrosio Nuño contrató con el ensamblador Juan de Maseras el 14 de septiembre de 1635 (Martín González y Urrea Fernández: Catálogo monumental T. XIV).

Junto a estos datos históricos y patrimoniales, pueden unirse otros datos de carácter espiritual que se conocen gracias al Novenario publicado en 1889: Clemente XIII (Papa entre 1758 y 1769) concede indulgencias a quienes se inscriban “en el libro de la Congregacion de MARíA SANTíSIMA DEL PILAR, que se venera en la parroquia de Santiago de esta ciudad, de Valladolid […]”. Mientras que D. Julián Domínguez Toledo (Obispo de Valladolid entre 1728 y 1743) “concedió cuarenta dias de indulgencia á todas las personas que devotamente hicieren este santo Novenario, por cada uno de los dias”.

La imagen de Nuestra Señora del Pilar, de Santiago, debió gozar de especial devoción en el Valladolid del siglo XIX, así cabe recordar su traslado a la Casa Consistorial el 2 de junio de 1808, junto con San José (Penitencial de Jesús) y San Pedro Regalado (Parroquia del Salvador), el estandarte de la Fe y el retrato de Fernando VII, en el contexto de la insurrección de Valladolid frente a las tropas napoleónicas. Este mismo siglo, la Parroquia tuvo momentos de incertidumbre pues hacia 1862 se plantea su posible expropiación para prolongar la calle Constitución, afortunadamente no se llevó a cabo.

En el siglo XX, la Hermandad vive momentos de esplendor, declive e incluso accidentes. Señala Casimiro González García Valladolid que la capilla del Pilar quedó destruida por un incendio en la noche del 30 al 31 de diciembre de 1918. Mientras era restaurada, la sede parroquial se trasladó a la Penitencial de Jesús, celebrándose allí la fiesta del Pilar el 12 de octubre de 1919 (aunque la Procesión de Octava, 25 de julio, salió de Santiago). La iglesia fue nuevamente abierta al culto el 26 de octubre de 1919.

Podría ser que entre los bienes destruidos en este incendio figurase la imagen de Nuestra Señora del Pilar, ya que en la crónica de la procesión de 1918 se menciona una “preciosa y riquísima imagen de plata”, cuando la actual es una talla de madera dorada. Por otro lado, frente a lo común en otros tiempos - realización de imágenes partiendo del modelo original pero adaptado a los gustos de cada época-, nos encontramos ante una réplica bastante exacta, incluso en medidas, detalles de la indumentaria de la imagen o la propia corona tallada. Además, en la columna ya aparece la Cruz de Santiago, cuando lo habitual en los siglos anteriores era la presencia de la Cruz patada de Jerusalén. Finalmente, las coronas siguen el modelo de talleres Ansorena para la coronación canónica (Zaragoza, 20 de mayo de 1905). 


Por estas fechas, los cultos de esta Hermandad eran: Novenario y fiesta en octubre con Jubileo de las Cuarenta Horas; participación en la Procesión del Corpus Christi y en la Octava de Santiago, y cultos mensuales el día 12 de cada mes, cuando era visitada por la Archicofradía de la Corte de María.

Salidas procesionales de Nuestra Señora del Pilar, de Santiago Apóstol.

Hubo años en los que la Imagen llegó a salir hasta en tres ocasiones: 1) Corpus Christi (desde 1895); 2) Octava de la Parroquia de Santiago (25 de julio), y 3) Fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Las dos primeras eran habituales, siendo probable su última salida en 1925, cuando en estas Procesiones dejan de participar imágenes. 

En cuanto a la Procesión del Corpus Christi, es interesante recordar una fotografía (anterior a 1925) conservada en el Archivo Municipal de Valladolid donde se puede identificar el estandarte de esta Hermandad de Nuestra Señora del Pilar seguida de lo que deberían ser sus andas procesionales, con forma de templete. Según la planta de procesión del Corpus de aquellas fechas en la fotografía podríamos ver en primer término a San Ildefonso, seguido del Salvador en las andas de la Virgen de Valvanera y luego el estandarte e imagen de Nuestra Señora del Pilar a la que seguiría e grupo procesional de Santiago Apóstol.


Ya que se ha mencionado, recordamos la planta de la procesión del Corpus Christi publicada en el año 1925 (último año en que salen imágenes en la procesión):

1.°, Guardia civil montada,
2º, Asilados  del Hospicio provincial.
3º, los de la Casa de Beneficencia.
4.°, alumnos de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
5.º, Cofradía del Santo Ángel de la Guarda. 
6.°, idem de Jesús Nazareno. Efigie de la Santísima Virgen de la penitencial de Jesús 
7:°, parroquia de Nuestra Señora del Carmen, feligreses de la misma y Asociaciones piadosas (caballeros), Cofradías y Sacramentales, canónicamente erigidas en ella, con sus insignias y guardando el orden de precedencia y antigüedad. 
8.°, parroquia de Nuestra Señora de la Victoria, ídem. 
9.°, parroquia de San Ildefonso, idem.
10, parroquia del Salvador, idem. 
11, parroquia de Santiago Apóstol, idem. 
12, parroquia de San Lorenzo, idem.
13, parroquia de San Nicolás, idem.
14, parroquia de San Andrés, idem.
15, parroquia de San Esteban, idem. y a la cual se unirán las Congregaciones de San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga.
16, parroquia de San Juan Bautista, idem.
17. parroquia de San Pedro. idem.
18. parroquia de San Miguel, idem. 
19, parroquia de San Martín y San Benito, idem.
20, parroquia de Santa María Magdalena, idem.
21, parroquia de la Catedral en la Antigua, idem. 
22, Círculo Católico de Obreros. 
23, Conferencias de Caballeros de San Vicente Paúl. 
24, Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias. 
25, Cofradía de la Santa Vera Cruz.
26, Apostolado de la Oración y Guardia de Honor. 
27, Venerables Ordenes Terceras- a) de Santo Domingo: b). del Carmen; c), de San Francisco. 
28, Archicofradía de la Adoración Reparadora o Unión de los Católicos. 
29, Asociaciones Eucarísticas de carácter general: a), Adoración Nocturna: b), de las Cuarenta Horas.
30, alumnos de la Universidad Pontificia. 
31, Clero exento: a), regular; b), castrense.
32, Clero de la Jurisdicción ordinaria.
33, catedráticos y superiores de la .Universidad Pontificia. 
34, Cabildo de párrocos de la capita1. 
35. Tribunal Eclesiástico. 
36, Cruz de la Iglesia Metropolitana. 
37, beneficiados de la misma y excelentísimo Cabildo Catedral. 
38, Santísimo Sacramento. 
39, excelentísimo y reverendísimo señor arzobispo de pontifical. 
40, Palio.
41. autoridades y corporaciones civiles y militares. 
42, piquete de Infantería con música.


En la Octava de la Parroquia (enlace), participaba con otras imágenes como Santa Lucía (siglo XVIII) y Santiago Apóstol (Juan de Ávila, 1681) precediendo al Santísimo Sacramento bajo palio. A éstas se une en 1912 un Niño Jesús y posteriormente, la Inmaculada Concepción; el recorrido más frecuente era Atrio de Santiago, Alfareros, Duque de la Victoria, Quiñones, Lencería, Plaza Mayor, Santiago y Santander, finalizando con la Reserva Solemne. Las crónicas hablan de altares en el recorrido donde se cantaban villancicos y motetes. 



Finalmente, en la Fiesta del Pilar, al menos en el siglo XX, se intuye cierto carácter extraordinario; parece que la última fue el 12 de octubre de 1913 y la crónica habla de “artísticas farolas” y la Virgen llevada en andas “escoltada por monumentales farolas”.
Por la prensa conocemos que la insignia que portaban los cofrades presentaba forma de escapulario. 

Pero la imagen también estuvo presente o protagonizó salidas extraordinarias, en este sentido cabe destacar las celebradas en 1950 (año Jubilar y definición del Dogma de la Asunción) y en 1954, Año Santo Mariano:

En cuanto al año 1950, tuvo lugar el 12 de noviembre, en el marco de una Magna Procesión Mariana por la definición del Dogma de la Asunción que reunió en la Plaza Mayor a más de una veintena de imágenes de Nuestra Señora procedentes de distintos templos de la ciudad. En El Norte de Castilla de ese mismo día hay un anuncio “COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR. Parroquia de Santiago.- Se ruega a los señores cofrades y hermanas de devoción asistan a las 6 a la iglesia parroquial, para acompañar a la Santísima Virgen del Pilar a la Plaza Mayor” (enlace).

Y ya en el año 1954, la primera de ellas es a la conclusión del triduo que se celebraba del 31 de diciembre al 2 de enero para conmemorar la Venida de la Santísima Virgen a Zaragoza, aquel año, el 2 de enero, tras los cultos vespertinos hay mención de una procesión con la imagen de Nuestra Señora del Pilar desde la Parroquia de Santiago a la Iglesia de San Lorenzo.
Una segunda salida procesional tuvo lugar el 12 de octubre de 1954, como conclusión de la novena que se venía celebrando en su honor en la Parroquia de Santiago, saliendo la imagen en procesión hasta la Parroquia de San Lorenzo, para ganar el jubileo del Año Mariano ante la Patrona de Valladolid, donde se cantó la Salve y el himno.


En la prensa local hay anuncios de cultos hasta finales de la década de los 70 del siglo XX, en los cuales el Novenario de octubre se había reducido a Triduo. Luego, la Hermandad entraría en un estado de inactividad, aunque probablemente aún existan antiguos hermanos/as cofrades que puedan informar de su historia. 

jueves, 16 de mayo de 2019

NUESTRA SEÑORA DEL PILAR, IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN (DELICIAS).

En el lado del evangelio del crucero de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen del barrio de Las Delicias se venera la imagen de Nuestra Señora del Pilar, efigie de la que por el momento no he encontrado datos sobre su posible adquisición/donación o realización así como tampoco la fecha de la bendición de su altar o entronización en el mismo. Es curioso que a lo largo de los años, lo mismo que sí que se encuentran en mayor o menor medida algunos datos sobre el resto de imágenes (entrada) no ocurra lo mismo con la del Pilar. Hasta ahora, lo único relacionado con la advocación de Nuestra Señora del Pilar es que es el nombre que recibe una de las campanas situadas en la torre de dicho templo parroquial.

"Nuestra Señora del Pilar" (¿c. 1936)?.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen (Las Delicias).
Valladolid.

El lugar que ocupa actualmente no es su emplazamiento original; donde la vemos ahora es fruto de la reforma post-conciliar del templo realizada hacía 1973 aproximadamente. Con anterioridad, recibía culto en una capilla en el lado de la epístola, de la que aún se conservan pinturas alusivas en el arco. A este respecto hay que hacer una aclaración ya apuntada en otras entradas que han tratado sobre esta Parroquia. Según las pinturas conservadas en los arcos, la distribución de las capillas, empezando por el lado del Evangelio (nave izquierda según se entra por la puerta principal), desde el presbiterio a la entrada estarían dedicadas a: Sagrada Familia, Sagrado Corazón de Jesús, Santa Teresa de Jesús, San José y Nuestra Señora de la Soledad. Y, en el lado de la Epístola (igualmente desde el presbiterio a la entrada) dedicadas a: Santiago Apóstol, Inmaculada Concepción, Nuestra Señora del Pilar, San Antonio de Padua y el Cristo de la Buena Muerte. Como se ha dicho, esta distribución sería según las pinturas conservadas, pero hubo cierta modificación entre las de Santa Teresa y San José y por otro lado, Nuestra Señor del Pilar y San Antonio de Padua. 

Así en el lado de Epístola (desde la puerta al crucero, siguiendo el esquema narrativo de las vidrieras y el Vía Crucis), en el tercer tramo veríamos: Vidriera “El Calvario” (Quinto Dolor de Nuestra Señora). Estación XI (Aquí le clavaron en la cruz) del Via Crucis -teniendo presente la primitiva distribución del Via Crucis bajo las vidrieras, de la que aún se conservan testigos en las paredes, no la distribución actual-. En el arco, Aparición de la Virgen a Santiago y Basílica del Pilar. Lo que indicaría que se trataba de la capilla dedicada a Nuestra Señora del Pilar. 

Bajo la vidriera del Calvario se encuentra el arco con pinturas alusivas a Nuestra Señora del Pilar.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen (Las Delicias).
Valladolid.

No obstante, como ya se ha apuntado, pese a lo visto de las pinturas, en algún momento hubo una variación en la distribución de algunas imágenes, quedando en el lado del Evangelio (nave izquierda según se entra por la puerta principal) desde la entrada al presbiterio con las capillas dedicadas a Nuestra Señora de la Soledad, Santa Teresa de Jesús, San José, Sagrado Corazón de Jesús y Sagrada Familia. Y, tras pasar por el presbiterio en dirección a la entrada, seguirían las capillas del lado de la Epístola dedicadas a: Santiago Apóstol, Inmaculada Concepción, San Antonio de Padua, Nuestra Señora del Pilar, y el Cristo de la Buena Muerte.

Reconozco, como se ha visto anteriormente, que no he encontrado ningún dato sobre esta imagen de Nuestra Señora del Pilar, sería interesante examinar de cerca dicha efigie por si –como ocurre en otras del templo, por ejemplo Santa Teresa de Jesús- hubiera alguna inscripción o dedicatoria que revelara su origen. En cualquier caso, sí que hay que apuntar una hipótesis y es que su asignación al templo de Las Delicias fuera hacia los años 1936-1937 (fechas en las que ya hay constancia de realización de otras imágenes para esta iglesia como la citada Santa Teresa). Estos años citados y hasta bien entrados los 50 son una época de revitalización del culto a Nuestra Señora del Pilar por varios motivos, por un lado por el bombardeo sufrido por su Basílica el 3 de agosto de 1936 y la posterior Consagración de España a Nuestra Señora del Pilar (31 de mayo de 1937); por otro lado, la celebración en 1940 del XIX Centenario de la Venida de Nuestra Señora a Zaragoza visitando a Santiago Apóstol, según la piadosa tradición; y más tarde, porque Zaragoza fue sede del Congreso Mariano Nacional en 1954 (Año Santo Mariano).

El bombardeo a la Basílica podría ser uno de los principales motivos por el que una imagen de la Virgen del Pilar llegase a la Parroquia del Carmen de Las Delicias, ya que por medio de esta advocación mariana se unirían dos templos que habrían sido castigados en los primeros días de la Guerra Civil, la propia Basílica de Zaragoza y unos días antes, el 18 de julio de 1936, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Las Delicias (Valladolid) que sufrió el segundo y definitivo incendio que la destruyó por completo (en esa fecha, la Parroquia de San Esteban El Real-Santuario Nacional del Sagrado Corazón también sufrió un intento de incendio). Otro nexo de unión entre ambos templos en estas circunstancias podría ser el propio Arzobispo de Valladolid en aquellos momentos, D. Remigio Gandásegui, quien habría sido consagrado en el templo zaragozano (del que era canónigo) Obispo de Dora y Prior de las Cuatro Órdenes Militares el 16 de julio de 1905 y que tras la destrucción de la Parroquia vallisoletana estuvo preocupado por su reconstrucción, aunque su muerte el 16 de mayo de 1937 le impidió incluso llegar a la colocación de la primera piedra del nuevo templo, habiéndose elegido en principio el 2 de octubre de dicho año 1937, cercano a la fecha de San Remigio en recuerdo del trabajo y los deseos del citado arzobispo.

La prensa consultada desde 1936 hasta 1949 (terminación definitiva del templo de las Delicias) e incluso años posteriores no recoge ninguna reseña sobre esta imagen de la Virgen del Pilar o su altar, salvo lo mencionado de dar nombre a una de las campanas. De hecho se ha revisado también la prensa hasta el año 1954 por el citado Congreso Mariano, además que coincide con la entronización de una imagen de Nuestra Señora del Pilar en el Santuario Nacional de La Gran Promesa, por si podría suponer todo esto otro posible momento de llegada de la imagen, pero sin resultados. Recordar que este mismo año, concretamente el 12 de octubre de 1954 se hizo la Consagración del España al Inmaculado Corazón de María, en Zaragoza ante la Imagen procesional de Nuestra Señora del Pilar.

En cuanto a los espacios que ocupó o debería haber ocupado en el lado de la epístola hay que hacer mención en primer lugar a las pinturas en uno de los arcos que son alusivas de esta advocación mariana. En ellas se puede ver (fotografía) la Visita de la Santísima Virgen a Santiago Apóstol y en la otra la Basílica del Pilar de Zaragoza a orillas del río Ebro. No obstante, si llegó a ocupar este espacio, en algún momento sería trasladada al siguiente (en dirección a la entrada del templo) cuyas pinturas evocan a San Antonio de Padua. Así, la Virgen del Pilar quedaría al lado del Cristo de la Buena Muerte. Según testimonios, la Virgen del Pilar se cobijaría en un retablo con chambrana neogótica, similar al que aún se conserva en el baptisterio de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen (Delicias).

Como viene siendo habitual en las imágenes de Nuestra Señora del Pilar existentes en Valladolid, sigue el modelo de la venerada en la Santa Capilla de Zaragoza, escultura atribuida a Juan de la Huerta hacia 1435, la Virgen en pie, sostiene en su mano izquierda al Niño Jesús que con una mano toma parte del manto de su Madre y en la otra sostiene un ave, con la mano derecha la Virgen se recoge el manto. En el caso de la imagen de Las Delicias, la Virgen se asienta sobre una columna a imitación de mármol en la que campea la cruz de Santiago. En cuanto a la corona, en especial la ráfaga o resplandor, uno de los elementos característicos de la Virgen del Pilar, sigue el modelo de la realizada en 1904-1905 con motivo de la Coronación Canónica de la Imagen de Zaragoza, aunque eso sí, en una versión más sencilla y humilde sin piedras preciosas.

Un modelo similar de imagen se repite en la pintura de la aparición a Santiago (con atributos de peregrino), dando así mayor realce a esta imagen en concreto de la Virgen con el Niño sobre una columna frente a otras representaciones de este episodio en el que sólo recibe la visita de María mientras ángeles bajan la columna e incluso en algunos casos la propia imagen. A este respecto de dos modelos distintos de la imagen del Pilar, una sin Niño y otra con Niño, sobre todo en el primer supuesto, además de los episodios de la aparición cabe mencionar las representaciones existentes en Zaragoza tanto la de la Santa Capilla como la imagen que sale en procesión cada 12 de octubre, día de Nuestra Señora del Pilar.

En cuanto a la pintura que representa la Basílica del Pilar es de notar que es una representación de los años 40 del siglo XX cuando aún no se habían construido todas las torres de los ángulos que el edificio tiene en la actualidad. Es más, al representarla incluso reflejada en el río es de recordar que precisamente las dos torres más cercanas a la ribera del Ebro fueron las últimas en ser levantadas, comenzadas en 1949 y finalizadas una en 1959 y otra en 1961.


Tras la reforma de los años 70 del siglo XX, la imagen cambió de ubicación e incluso el lado del templo que ocupaba, pasando al lado del Evangelio del crucero, donde se venera en la actualidad, bien cercana del grupo escultórico del Apóstol Santiago, y acompañada de San José y el Sagrado Corazón de Jesús.

Emplazamiento actual de Nuestra Señora del Pilar, crucero.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen (Las Delicias).
Valladolid.

Como detalle, ya colocada esta imagen de la Virgen del Pilar en el crucero, hubo años que durante la novena de la Virgen del Carmen (mes de julio) se la colocaba un manto.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Cofradía de Nuestra Señora del Pilar. Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar


Nuestra Señora del Pilar. José Romero Tena (1906-1907)
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar.
Valladolid.

El paulatino crecimiento de la ciudad a principios del siglo XX dio origen a la creación de nuevos barrios, núcleos que precisaban de una asistencia también en el ámbito espiritual ya que las parroquias más cercanas quedaban un poco alejadas. Estos son los años en que se erigen las capillas o templos como Nuestra Señora del Carmen (Delicias), Nuestra Señora del Rosario (La Rubia) o Nuestra Señora del Pilar (La Pilarica) que con el paso de los años serán elevadas a la categoría de parroquias.

Precisamente a aquella última, la de Nuestra Señora del Pilar, se dedica esta entrada en la que se intentara hacer un recorrido por las historia de este templo y de la Cofradía establecida en el mismo: la Cofradía de Nuestra Señora del Pilar.

Los fundadores de este templo fueron el Doctor D. Rafael Cano Rodríguez Cairo, Catedrático Numerario de la Facultad de Filosofía y Letras (fallecido el 30 de abril de 1905) y su esposa, o mejor dicho, su viuda, Dª. Tadea de Prado y Beltrán. El autor de los planos fue el arquitecto municipal D. Juan Agapito y Revilla, figurando como contratista de obras D. Eugenio Nogales y, como administrador de las obras, D. Julián Prado, hermano de la fundadora.

Fachada de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar.
Juan Agapito y Revilla, 1906-1907.
Valladolid.

La primera piedra se bendijo y colocó el 22 de junio de 1906, en una ceremonia que dio comienzo a las seis y media de la tarde, como se anunciaba aquel mismo día en la prensa «El ilustre prelado de esta archidiócesis señor Cos bendecirá la piedra y pondrá por su mano la primera paletada de cal, en esta religiosa obra que ha de producir grandes beneficios espirituales á los vecinos de aquella populosa barriada, que hasta ahora no tiene cerca templo alguno». Hasta entonces, según declara Juan Agapito y Revilla , las iglesias a las que podían acudir eran las de San Juan Bautista (que desde 1841 a 1924 ocupó la iglesia del antiguo convento de Nuestra Señora de Belén, en la Plaza del Duque o del Colegio de Santa Cruz, en el lugar que ocupa el Colegio de San José) o la de Santa María Magdalena, de ésta última dependerá este nuevo templo. Se trata de un edificio de estilo neogótico, en ladrillo, con contrafuertes, con una única nave, planta de cruz latina en la que destaca el crucero, como refleja la crónica de la colocación de la primera piedra «Tendrá la forma de una cruz romana, constando de una sola nave, que tendrá 37 metros de longitud por 12 ancho y  21 en el crucero, en cuyos extremos irán dos capillas», ábside poligonal y bóveda de crucería en el interior.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar.
Juan Agapito y Revilla, 1906-1907.
Valladolid.

La crónica de este acto queda resumida en la prensa: «Revistió gran solemnidad y á ella concurrieron, además del ilustre prelado de esta archidiócesis señor Cos, que fue recibido bajo palio, los señores lectoral y doctoral do la S. I. M., el secretario del arzobispo señor Herrador, el maestro de ceremonias señor Medina, el sochantre de la Catedral señor Torrealba, el rector del colegio de padres Jesuitas reverendo padre Smitht, el provisor de la archidiócesis, el párroco de la Magdalena y el capellán del Hospital provincial; el directos de la Escuela Normal de maestros señor de Pablo, el alcalde de barrio de la Magdalena, los concejales señores Madrigal y García (don Ángel), el arquitecto municipal señor Revilla, el administrador de las obras señor Prado y el contratista.
El lugar que ha de ocupar la nueva iglesia, así como el sencillo altar erigido, habían sido artísticamente engalanados con escudos y gallardetes.
El señor arzobispo revestido de pontifical, y ayudado por varias personalidades eclesiásticas, bendijo los cimientos que han de sustentar el edificio y puso por su mano la primera paletada de cal en la primera piedra que ayer fue colocada.
Debajo de ésta se encerró una caja metálica que contenía, además del acta, que firmaron todos los señores arriba indicados, varias medallas de las que en vida usó el fundador de la iglesia, don Rafael Cano, un número del día de El Porvenir y de EL NORTE DE CASTILLA.
Terminada la colocación y bendición de la primera piedra, pronunció el ilustrado prelado de la archidiócesis una elocuente y sentida plática.
La ceremonia dio fin con un solemne responso rezado por el alma del fundador y una salve cantada por el bien de la fundadora».

Concluidas las obras, el templo se inauguró el 12 de octubre de 1907, un día lluvioso, circunstancia que no amedrentó a los vecinos –algunos de los cuales habían puesto colgaduras en sus balcones para la ocasión- que acudieron en multitud a este solemne acto que dio comienzo a las diez y media de la mañana. A esa hora llegó el Cardenal Cos, siendo recibido en el pórtico del templo por prebendados de la S. I. Catedral que le acompañaron hasta el presbiterio, donde se dispuso un reclinatorio cubierto de damasco rojo. El Cardenal Cos estuvo asistido en aquella ocasión por los canónigos señores San Román, Solórzano y Océn y los beneficiados señores Laureano y Nava Delgado. La Eucaristía fue oficiado por el secretario de cámara del arzobispado señor Herrador, actuando de diácono y subdiácono el párroco y coadjutor de la parroquia de la Magdalena señores Mostaza y Zorrilla. Después de la proclamación del Evangelio, el reverendo padre Paz, S. J., pronunció plática alusiva a la fiesta. Lugar destacado durante la celebración ocuparon tanto el arquitecto autor de los planos del templo, Juan Agapito y Revilla, junto con los representantes de la prensa y algunos jóvenes congregantes de San Luis y San Estanislao. Ya vemos desde el principio la vinculación de este nuevo templo con la Compañía de Jesús.

En su interior, lo primero que llama la atención es el retablo con la imagen de la titular. El autor del retablo lo proporciona Casimiro González García Valladolid: «El retablo mayor, estilo ojival, siglo XIV, es obra del artista burgalés D. Saturnino López Gómez» (este artista burgalés nació en 1867 y falleció en 1916), también menciona los dos retablos góticos del crucero dedicados San Rafael Arcángel y a San Judas Tadeo. Estas dos imágenes, junto con la advocación titular del templo, Nuestra Señora del Pilar, nos remiten al ámbito familiar de los fundadores del templo. Este templo está dedicado a Nuestra Señora del Pilar en recuerdo de una hija del matrimonio formado por D. Rafael Cano y Dª. Tadea de Prado, de nombre Pilar, que había fallecido. La elección de las imágenes de San Rafael Arcángel y San Judas Tadeo hay que relacionarlo con ser los patronos de los fundadores.

Presbiterio de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar, Valladolid.
En primer término la imagen procesional (1926).
Retablo de Saturnino López Gómez e imagen titular del templo de José Romero Tena

La Imagen de Nuestra Señora del Pilar en gloria, con ángeles que sostienen el pilar, sobre peana de nubes es obra del escultor valenciano José Romero Tena, realizada entre 1906-1907. Llama la atención por el gran resplandor con que aparecer cercada, que toma modelo el realizado con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza (20 de mayo de 1905). Una fotografía antigua de este grupo escultórico puede verse en el blog Comunidad Valenciana: Arte y memoria (ver blog y entrada) muestra algunas diferencias. El resplandor original, con rayos que emanan de la imagen, con cabezas de angelitos y el Espíritu Santo sobre la cabeza de María, ha sido sustituido por el que, como se ha indicado, sigue el modelo de la corona que se hizo con motivo de la coronación canónica.

Imagen procesional (primer término) e imagen titular del templo.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar.
Valladolid.

Sólo unos meses después de la apertura de este nuevo templo se erigirá la Cofradía de Nuestra Señora del Pilar: «La primera reunión tuvo lugar en el interior de la recién estrenada iglesia del barrio de Pilarica el 24 de enero de 1908. Al día siguiente, los fieles asistieron a la primera celebración religiosa en el templo. El acta de constitución tiene a sus pies las rúbricas de alguno de los impulsores de la cofradía, muchos de ellos conocidos por haber pasado a la posteridad del callejero: Nicasio Pérez, Ángel García, Tadea Prado, Rafael Cano y el arquitectos Juan Agapito y Revilla que, aunque no hay constancia de su condición de cofrade, sí que asistía a las primeras reuniones del colectivo. La intención de los promotores era que la cofradía se encargará de administrar el viático a las personas en peligro de muerte. Se recogía alas personas enfermas y llegado el caso, se les daba sepultura»

La Cofradía, además de cumplir estos fines, dedicaba solemnes cultos en honor de su titular, que se verá incrementado a partir del año 1926 con estreno de la imagen procesional de Nuestra Señora del Pilar, que ya salió aquel año por la plaza Rafael Cano.

Nuestra Señora del Pilar (1926). Imagen procesional.
Cofradía de Nuestra Señora del Pilar.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar.
Valladolid.

Tanto la imagen del retablo mayor como la procesional, siguen el modelo tradicionalmente más propagado de esta advocación, copiando la imagen tallada por Juan de la Huerta en 1435 tras el incendio que destruyó la primitiva Imagen y Santa Capilla de Zaragoza. Curiosamente en esta ciudad, Zaragoza, la imagen que sale en procesión el día del Pilar, escultura atribuida a Miguel Cubells (o Cubeles) tallada hacia 1620-1625, imagen de la Virgen sin el Niño que con su mano derecha señala un lugar, probablemente donde debería ponerse la Sagrada Columna. Recordemos que, según la tradición, el 2 de enero del año 40 de nuestra Era, viviendo aún la Virgen María, estaba Santiago el Mayor predicando en Caesaraugusta a orillas del Ebro, desanimado un poco por escasos frutos de su predicación, y aquel día se le apareció la Virgen para confortarle entregándole el Pilar o Sagrada Columna, realizada en jaspe, como señal de la fortaleza que debía tener su fe. Por ello, puede que esta forma de representar la imagen de la Virgen sin el Niño sea más "auténtica" que la más conocida y propagada. La imagen de la Virgen con el Niño, tal y como la vemos en La Pilarica, se hizo más habitual y se propagó de manera extraordinaria en el siglo XVII, a raíz del celebre Milagro de Calanda (1640)

La imagen procesional de Nuestra Señora de Pilar cuenta con algunos mantos, en ellos, los colores más habituales han sido el azul o granate. Uno de los últimos fue donado en 2011 por Dª. María Ángeles Linaje y D. Santiago Parra y, más recientemente, el 20 de marzo de 2013 se bendijo un nuevo Manto de Luto obsequio de la Guardia Civil y los Veteranos Legionarios, bordado y donado por Dª. María Ángeles Linaje con diseño de Melchor Gutiérrez San Martín. Los mantos se ciñen a la cintura de la imagen con un fajín con los colores de la bandera de España, anudado al lado izquierdo, bajo el Niño.
Con relación a colocar mantos a la imagen original en Zaragoza, cabe mencionar que hay diversos días al año en que la imagen se presenta sin ellos, estos son: el día 2 de cada mes (en recuerdo al 2 de enero del año 40, Venida de la Virgen a Zaragoza); el 12 de cada mes, excepto el 12 de octubre (en recuerdo de su fiesta) y el 20 de cada mes (conmemorando la coronación canónica de Nuestra Señora del Pilar, el 20 de mayo de 1905).
Esta imagen procesional ha tenido diversas ubicaciones en la iglesia a lo largo de la historia. Actualmente, se cobija en una hornacina en el crucero, al lado del Evangelio, según se sale del presbiterio, entre éste y la imagen del Crucificado.

En este templo pueden contemplarse otras imágenes, entre ellas una de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Del 5 al 13 de mayo de 1952 hubo Novena a la Virgen de Fátima en La Pilarica. El domingo 11 de mayo de 1952, Día Universal de las Congregaciones Marianas, la Congregación Mariana Femenina de Valladolid hizo donación de una hermosa imagen de Nuestra Señora del Rosario de Fátima para las enfermas acogidas en Hospital Esgueva. El P. Jesús Moneo, director de la Congregación, bendijo la imagen en la capilla de dicho centro benéfico, fue trasladada procesionalmente a la sala de enfermas. Desconozco si esta imagen es la que ahora recibe culto en la Parroquia de La Pilarica y que durante muchos años estuvo en el coro.
Pero hubo más cultos a Nuestra Señora de Fátima. Un nuevo anuncio de novena a Nuestra Señora de Fátima en esta iglesia aparece también en el año 1962, que se celebró del 5 al 13 de mayo. El día 13, aniversario de la primera aparición, se rezaría un Rosario de la Aurora a las 7:30 de la mañana, con la Santísima Virgen y acto seguido, misa de Comunión.

Otras imágenes que se pueden contemplar son: Cristo Crucificado, Sagrado Corazón de Jesús, Inmaculado Corazón de María, Inmaculada Concepción (al estilo de las de Gregorio Fernández), dos pequeñas tallas que flanquean el retablo de San Rafael y representan a San Antonio de Padua y Nuestra Señora del Carmen. Hay constancia también de una imagen de San José con el Niño, encontrado en un edificio derruido y restaurado por Miguel Ángel Tapia Palomo en el año 2013, para esta Parroquia de La Pilarica. Destaca un retablo cerámico con la aparición de Nuestra Señora del Pilar a Santiago Apóstol. Y, más reciente, la entronización de un cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe (México), que tuvo lugar el 11 de diciembre de 2011.

El templo de Nuestra Señora del Pilar fue elevado a parroquia en 1968, a cargo de sacerdotes de la Compañía de Jesús (Jesuitas), muy vinculados a la vida del barrio, no sólo en el aspecto espiritual, también en el social. Esta presencia de los jesuitas llegó hasta el año 2009, en que por falta de personal tuvo que prescindir de ella. La misa de despedida se celebró el 30 de agosto de 2009.

Como hemos visto, en 1968 este templo es elevado a categoría de parroquia, de la que se harán cargos los jesuitas. Por esos años, la Hermandad Penitencial de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, con fuerte vinculación histórica con esta Orden, comienza a realizar su Procesión de la Peregrinación de la Promesa, en la noche del Martes Santo, acompañando la imagen de “Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna” obra de Gregorio Fernández. Tal vez la vinculación común de parroquia y Hermandad con los jesuitas o bien a instancia de ellos sea el que esta procesión vaya hasta la Parroquial de Nuestra Señora del Pilar, en cualquier caso, ya hay constancia de ello en la Semana Santa de 1970. Acto que se mantiene hasta nuestros días. La Cofradía de Nuestra Señora del Pilar, con su imagen procesional, espera cada Martes Santo a la Hermandad del Atado con su imagen titular, ante ambas imágenes los cofrades hacen promesa de guardar silencio en todas las procesiones en las que participen, especialmente en la del Viernes Santo (General de la Sagrada Pasión del Redentor).

Dos acontecimientos importantes tienen lugar en la década de los 90 del pasado siglo XX. Por un lado el reconocimiento de este edificio neogótico como Bien de Interés Cultural (1994) y, por otro lado, la restauración de la iglesia llevada a cabo por la Fundación de Patrimonio de Castilla y León que culminó en 1999, ofreciendo el aspecto actual. En esta intervención se ocultó en el tímpano de la portada un relieve que representaba un anagrama de María sobre un pilar venerado por dos ángeles arrodillados. Durante las obras de restauración y el tiempo que esta iglesia estuvo cerrada, los cultos se celebraban en unos locales situados en la calle Calatrava, abriéndose la iglesia para los actos de novena, fiesta y salida procesional de Nuestra Señora del Pilar.

En el año 2008, la Cofradía de Nuestra Señora del Pilar celebró su I Centenario. Con este motivo organizó distintos actos y cultos, uno de los principales fue la Procesión Extraordinaria que llevó a Nuestra Señora del Pilar desde su templo hasta la S.I. Catedral. Tuvo lugar el 11 de octubre de 2008, sábado víspera de la fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Partió desde su templo a las cinco de la tarde, recorriendo las calles Nueva del Carmen, Plaza de Rafael Cano, Gabriel y Galán, Plaza de Luis Braille, Redondo, Huelgas, Plaza de San Juan, Don Sancho, Merced, Plaza del Colegio de Santa Cruz, Librería, Plaza de la Universidad, López Gómez y Arribas hasta llegar a la S. I. Catedral, donde se celebró una misa solemne a las 19:00 horas en honor a la Virgen del Pilar, presidida por Mons. Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Valladolid.
Terminada la Eucaristía, regresó por Arribas, Plaza de Portugalete, Arzobispo Gandásegui, Plaza de la Universidad, Ruiz Hernández, Juan Mambrilla, Velardes, Plaza de San Juan, Verbena, Santa Lucía, Plaza de Luis Braille, Gabriel y Galán y  Plaza de Rafael Cano para regresar a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Pilar.
En esta procesión participó de manera activa la Real y Venerable Cofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, portando las andas de la Virgen (andas que habían adquirido a la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores y que utilizó hasta la procesión del 12 de octubre de 2011), y con el acompañamiento musical de su banda de cornetas y tambores.

Al día siguiente, celebró la Fiesta de Nuestra Señora del Pilar con los cultos, ofrenda floral y procesión habituales.

El lunes, 13 de octubre de 2008, concluyeron los actos con una Solemne Eucaristía concelebrada por el entonces Delegado de Religiosidad Popular, D. José Andrés Cabrerizo. Tras la misma, la imagen de Nuestra Señora del Pilar estuvo expuesta en besamanos y, a las 20:00 horas, salió nuevamente al pórtico de su iglesia, como último acto.

Al año siguiente, 2009, la imagen de Nuestra Señora del Pilar volvió a salir de forma extraordinaria desde su templo hasta el centro de la ciudad, siendo una de las imágenes que presidieron altar en el trayecto de la Procesión Jubilar con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de las Angustias. En aquella ocasión, la imagen de Nuestra Señora del Pilar fue portada en la carroza de Nuestra Señora del Carmen, cedida en aquella ocasión por la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen (Iglesia Parroquial de Nuestra Señora Carmen, Barrio Las Delicias).

La llegada de  D. Fernando García (párroco desde septiembre de 2009)  impulsó la vida de la parroquia y de la cofradía, en este último caso con la celebración de nuevos actos.

El 21 de febrero de 2011, esta iglesia acogió la bendición y colocación de sus campanas tras la restauración de las mismas por la empresa Campanas Quintana. Se trata de dos campanas con los nombres: Inmaculada Concepción y San José.

Dentro de los nuevos actos que se celebran, cabe citar dos: el Rosario de Antorchas y la Misa Solemne con ofrenda floral el 12 de octubre en la Plaza Rafael Cano.
El Rosario de Antorchas, se lleva a cabo durante la novena, el sábado más próximo a la fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Salió a las calles por primera vez el 8 de octubre de 2011, orando y pidiendo por los enfermos y por el sufrimiento y el dolor que los hombres y mujeres sufren en sus vidas, además de transmitir el mensaje de la fe y de Cristo. El siguiente vídeo procede del canal de Youtube de la Archidiócesis de Valladolid.



Ese mismo año destaca como otra novedad la Misa Solemne concelebrada, presidida por Mons. Ricardo Blázquez, en la Plaza Rafael Cano, frente a la Iglesia Parroquial, con la presencia de la Imagen procesional de Nuestra Señora del Pilar, y ofrenda floral. Estos actos se habían celebrado con anterioridad dentro de la iglesia, siendo en 2011, la primera vez que se hace en la calle. Este vídeo procede del mismo canal diocesano.




El presente año ha traído más novedades, el 11 octubre de 2013,  se hizo la presentación de los niños bautizados en Pilarica-Belén (años 2012-2013) a la Santísima Virgen del Pilar.

A modo de particular reconocimiento, en las salidas procesionales de la imagen de Nuestra Señora del Pilar, además de la colaboración de la Policía Local, participan de modo activo voluntarios de Protección Civil de Valladolid.

Es habitual ver a esta Cofradía representada en casi todas las procesiones de gloria a las que es invitada, así como los diversos cultos de otras Hermandades y Cofradía. El día del Corpus Christi participa en la Procesión General con el Santísimo Sacramento, y en alguna ocasión ha acudido con su estandarte a la Procesión del Sagrado Corazón de Jesús.

El domingo 5 de noviembre de 2017, en la Eucaristía de las 13 h., se bendice el nuevo estandarte de la Cofradía.


Última actualización febrero de 2019.


ENTRADAS MÁS POPULARES