lunes, 3 de agosto de 2020

LA OCTAVA DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN ESTEBAN PROTOMÁRTIR (SAN ESTEBAN EL REAL)

Iglesia Parroquial de San Esteban Protomártir, según dibujo de Bentura Seco.

La solemnidad del Corpus Christi era, sin lugar a dudas, el gran hito de la vida religiosa y también social, de Valladolid. Ese jueves marcaba el inicio de una serie de celebraciones que se irradiaban también hacia las distintas parroquias y conventos de la ciudad que celebraban sus propias funciones y procesiones de Octava, a veces tomando como referencia la propia fecha del Corpus y -en otros casos- a los titulares de los templos o bien la fiesta de algún santo/a con especial veneración en los mismos. Estas funciones y procesiones se caracterizaban habitualmente por la celebración de Misas solemnes, sermones panegíricos, Jubileo de las Cuarenta Horas, Visita de altares y procesiones por las calles de la collación parroquial en cuyos cortejos figuraban todas las Cofradías y Hermandades establecidas en la parroquia o templo en cuestión, con sus respectivas imágenes titulares, al igual que los titulares de los templos todas ellas precediendo al Santísimo Sacramento portado bajo palio. Parece ser que esta característica de ser procesión sacramental es lo que las confería la categoría de Procesión de Octava, aunque su celebración fuera más allá de los ocho días siguientes al Corpus. 

Aunque en este blog ya se han tratado sobre diversas Octavas en Parroquias y otros templos, lo cierto es que de San Esteban El Real, El Salvador y San Martín son las parroquias de las que menos noticias he localizado sobre la celebración de sus fiestas de Octava; más aún, de San Martín ni siquiera la fecha en que se podría celebrar (si es que se celebraba), ya que la fiesta del titular es el 11 de noviembre y podemos ver que otras parroquias que tenían su titular en estos últimos meses del año, lo acababan celebrando en el periodo estival con otras fiestas relacionados ya sea con el santo titular (ejemplo: San Esteban es el 26 de diciembre, pero se toma su celebración el 3 de agoto, fecha de la invención de su cuerpo) o bien con otro de singular relevancia que reciba culto en el templo en cuestión (San Nicolás de Bari es el 6 de diciembre y la fiesta de la Parroquia era el 5 de julio, coincidiendo con San Miguel de los Santos).

SAN ESTEBAN PROTOMÁRTIR.
“En Jerusalén, el triunfo de san Esteban Protomártir, que no mucho después de la Ascensión del Señor fue apedreado por los Judíos” (Martirologio Romano, 1956, 26 de diciembre).

“Fiesta de san Esteban, protomártir, varón lleno de fe y de Espíritu Santo, que fue el primero de los siete diáconos que los apóstoles eligieron como cooperadores de su ministerio, y también fue el primero de los discípulos del Señor que en Jerusalén derramó su sangre, dando testimonio de Cristo Jesús al afirmar que lo veía sentado en la gloria a la derecha del Padre, siendo lapidado mientras oraba por los perseguidores (s. I)” (Martirologio Romano).

La presencia de San Esteban en el Nuevo Testamento se recoge en los capítulos 6, 7 y 8 de los Hechos de los Apóstoles. En el primer de ellos, el capítulo 6, lo presenta como el primero de los siete diáconos.

“En aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas. Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron: «No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea: nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra». La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando. La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe. Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Entonces indujeron a unos que asegurasen: «Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios». Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y, viniendo de improviso, lo agarraron y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: «Este individuo no para de hablar contra el Lugar Santo y la Ley, pues le hemos oído decir que ese Jesús el Nazareno destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dio Moisés». Todos los que estaban sentados en el Sanedrín fijaron su mirada en él y su rostro les pareció el de un ángel”. 

El segundo de los capítulos, el 7, es especialmente interesante pues muestra el proceso contra San Esteban, recogiendo su discurso ante el Sanedrín, así como su martirio por lapidación, figurando entre los testigos de este hecho el joven Saulo de Tarso (tras su conversión, San Pablo). 

“[…] Oyendo sus palabras se recomían en sus corazones y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios». Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos dejaron sus capas a los pies de un joven llamado Saulo y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». Luego, cayendo de rodillas y clamando con voz potente, dijo: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado». Y, con estas palabras, murió”. 

Finalmente, en el capítulo 8,2, unas pocas palabras hablan del entierro del cuerpo de San Esteban: “Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él”. 

Todo lo anterior hace referencia a la vida y martirio del Santo, pero para el motivo de esta entrada es necesario fijarnos en otra fiesta establecida en su honor, la “Invención del Cuerpo de San Esteban Protomártir”, celebrada el 3 de agosto. La tradición cuenta que en el siglo V, un presbiterio llamado Luciano tuvo una aparición que se identificó como: “Yo soy Gamaliel, y el apóstol Pablo se sentaba a mis pies para aprender la ley. A mi lado está enterrado San Esteban, el mismo que fue apedreado por los judíos y fue arrojado fuera de la ciudad para ser comido por los pájaros y las bestias, pero yo lo sepulté en un sepulcro de mi propiedad”. Pedía a Luciano que fuera a ver a Juan, obispo de Jerusalén, para que una vez encontrados los cuerpos de los santos (Esteban, Nicodemo, Abibas y Gamaliel) fuesen enterrados en lugar de honor, dando como recompensa a dicho acto acabar con la sequía y miseria que asolaba a la ciudad. Las dudas de Luciano demoraron que se cumpliera el deseo de los santos, y recibió otras dos apariciones de Gamaliel; en la que era la segunda aparición de este ciclo de tres visiones, Gamaliel le dio pistas para identificar las vasijas (tres vasijas de oro y una de plata; de las de oro, una con rosas rojas, las otras dos con rosas blancas, y la de plata con azafrán) donde se encontraban los cuerpos: “Estas vasijas y flores señalan nuestros huesos. La de rosas rojas es San Esteban, el único de nosotros que fue coronado con el martirio. Las dos con rosas blancas somos Nicodemo y yo, porque aunque creímos, no confesamos fe de forma coherente y firme, y con corazón puro al Señor. La plata con el azafrán, es Abibas mi hijo, porque él tuvo castidad, la pureza virginal en este mundo”. Aún así, Luciano dejó pasar unos días, y el 3 de agosto de 415 (417, según algunos), se apareció nuevamente Gamaliel, ya enojado. Entonces Luciano, tomando por verdadera la revelación, avisó al Patriarca Juan de Jerusalén, excavaron donde había señalado Gamaliel. La tierra se abrió y salió de ella una fuerte y dulce fragancia, que solo con ser aspirada sanó a setenta enfermos que se hallaban entre la multitud. Los cuerpos fueron sacados y trasladados a Jerusalén entre cánticos y oraciones. Con solo llegar, como había dicho Gamaliel, una copiosa lluvia llegó a los campos.

LA PARROQUIA DE SAN ESTEBAN PROTOMÁRTIR (luego SAN ESTEBAN EL REAL).
Tras conocer un poco la historia de San Esteban y las fiestas celebradas en su memoria, es el momento de hablar brevemente –pues en otra ocasión se tratará más detenidamente- de la Parroquia de San Esteban en Valladolid. Se consideraba de las más antiguas, teniendo su origen en una ermita (con hospital y cofradía) fundada por don Pedro Miago dedicada a Santo Tomás Becket (1118-1170)  - también llamado Tomás de Canterbury, Tomás Cantuariense, Tomás de Cantorbery- hasta que hacia el año 1300 y debido al crecimiento de la entonces villa, aquella ermita fue elevada al rango de Parroquia que en 1461 –a instancias de Pedro Alfonso Riaño, Tesorero de Enrique IV- mudó su antiguo nombre de Santo Tomás al de San Esteban Protomártir. La sede parroquial se encontraba en el extremo de la calle Pedro Barrueco y allí es posible encontrarla en el plano de la ciudad levantado por Bentura Seco (1738), aunque unos años más tarde (noviembre de 1775), tras la expulsión de los jesuitas, fue trasladada a la antigua iglesia del Colegio de San Ambrosio (donde el Beato Bernardo Francisco de Hoyos, S.J. tuvo la visión del Sagrado Corazón de Jesús y la revelación de la Gran Promesa), gozando de la tutela real por lo que fue denominada Parroquia de San Esteban El Real hasta su definitiva extinción. A este “nuevo” emplazamiento se trasladaron algunas obras, las cuales quedaron destruidas en el incendio acaecido el 27 de octubre de 1869, que redujo a cenizas prácticamente todo el patrimonio mueble que hasta entonces conservaba la Parroquia. Al año siguiente, gracias a diversos donativos y depósitos, la iglesia -una vez restaurada en su parte esencial- volvió a abrir al culto, y paulatinamente se fue completando con más altares.

Plano de Bentura Seco, 1738. En círculo amarillo la antigua Iglesia Parroquial de San Esteban Protomártir. En círculo rojo la Iglesia del Colegio de San Ambrosio, que tras la expulsión de los jesuitas se convertiría en la sede la Parroquia de San Esteban El Real.

El 29 de febrero de 1940 se cierra la Iglesia de San Esteban para las obras que lo convertirán en Santuario de la Gran Promesa, mientras los cultos tuvieron lugar en la Capilla de los Escoceses. Finalmente, la Parroquia de San Esteban quedó suprimida por Decreto del Arzobispado de Valladolid, fechado el 13 de junio de 1941.

Maqueta realizada a partir del plano de Bentura Seco. En círculo amarillo la antigua Iglesia Parroquial de San Esteban Protomártir.


LA FIESTA TITULAR DE LA PARROQUIA DE SAN ESTEBAN EL REAL.
Como ya se ha indicado, la Parroquia de San Esteban celebraba su fiesta el 3 de agosto “la invención del cuerpo de San Esteban protomártir” con Misas todo el día, Jubileo de las Cuarenta Horas y visita de altares por la tarde, así lo encontramos en el año 1939, la penúltima vez que se celebró antes de la extinción de la Parroquia. 

En estos últimos años de su existencia, en esta Iglesia estaban establecidas las siguientes asociaciones (Cofradías, Hermandades y Archicofradías):
  • Cofradía Sacramental.
  • Archicofradía de las Cuarenta Horas.
  • Archicofradía del Inmaculado Corazón de María (se menciona también la práctica de la Visita Domiciliaria con esta advocación).
  • Archicofradía de la Semana Devota de Nuestra Señora del Carmen.
  • Cofradía de Nuestra Señor del Henar.
  • Devoción de Nuestra Señora de los Dolores.
  • Devoción del Sagrado Corazón de Jesús.
  • Hermandad de Nuestra Señora de la Compasión.
  • Visita Domiciliaria de la Sagrada Familia.


Si se sigue la tónica habitual en las celebraciones de Octavas, estas asociaciones con sus insignias tendrían un papel destacado en la celebración y en caso de haberse celebrado procesión por el exterior del templo, sería segura su asistencia a la misma. Otro tanto podría decirse de tiempos anteriores, con la existencia de la Cofradía de Santa Águeda, la propia Cofradía de Don Pedro Miago (que se fusionó con otras a lo largo de su historia; así en 1461 se unió a las de San Pedro y Pablo y también la de San Esteban) y la Cofradía de Nuestra Señora de la Candelaria.

La Parroquia, tras el incendio de 1869, contaba con dos imágenes del Santo titular, una que presidía el retablo mayor, escultura de talla completa que aún se conserva en el Centro de Espiritualidad, y otra imagen –de vestir- que era la que participaba en las procesiones como en el Corpus Christi (¿y en la Octava?). Esta última imagen vestidera parece ser la que se ha modificado y “reutilizado”  para representar al Beato Bernardo Francisco de Hoyos en la réplica de sus aposentos inaugurada el 26 de junio de 2019 en el Centro de Espiritualidad de Valladolid.

Como reflexión final, si bien es cierto que esta Parroquia en la actualidad no existe, no es menos cierto que en razón de la historia y antigüedad de su presencia en Valladolid se podría considerar la reubicación de la imagen titular de San Esteban en alguna de las capillas de la actual Basílica del Santuario Nacional de La Gran Promesa. 

jueves, 16 de julio de 2020

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, PATRONA DEL BARRIO DE LAS DELICIAS, 2020.


Son varias las ocasiones en las que en este blog se ha tratado sobre la vinculación de Nuestra Señora del Carmen con el Barrio de Las Delicias, tanto en razón de su patronato sobre el mismo como las diversas entradas que sobre aquella parroquia y sus Cofradías y Hermandades se han ido publicando.

Ello mismo “obliga” -en parte- a tener un crónica sobre las cultos de la novena del presente año 2020, marcado, como todo lo que ocurre en los últimos meses, por la pandemia de la COVID-19 que ha llevado a modificar la forma de celebrar los cultos anuales con motivo de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio.

Toda la predicación de la novena ha estado en manos del párroco de dicha parroquia, D. Luciano Juan Conde Conde, salvo la Misa Solemne del día de la fiesta (la que en otras ocasiones precedería a la salida procesional de la Virgen por las calles de su barrio) que fue presidida por S.E.R. Ricardo Blázquez, Cardenal-Arzobispo de Valladolid.


Por medio de los responsables  de la organización del templo, pertenecientes a la misma Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, se han observado las normas establecidas por las autoridades sanitarias:

  • Aforo limitado (en este caso a 180 personas), una vez alcanzando se impedía el acceso al templo.
  • Distancia interpersonal de seguridad o distancia social, por medio de colocación en los bancos e indicaciones al respecto para su cumplimiento.
  • Dispensadores de gel hidroalcohólico.
  • Uso de mascarillas.

Y, junto a ello, la supresión de algunos actos para evitar grandes concentraciones de gente así como los que pudieran suponer prácticas que facilitasen la transmisión del virus. En este sentido cabe señalar la supresión del besamanos (devota práctica que se celebró por primera vez el pasado año 2019) y la suspensión de las dos salidas procesionales de Nuestra Señora del Carmen en la jornada del 16 de julio, esto es, el Rosario de la Aurora y la procesión vespertina.


A pesar de todo ello, hubo algún intento de dar cierta normalidad o al menos mantener ciertos rasgos tradicionales dentro de la celebración de la novena, citamos en este caso:

  • Altar de cultos a Nuestra Señora del Carmen.
  • Exposición al culto de las dos imágenes procesionales de Nuestra Señora del Carmen.
  • Estandartes e insignias: junto con la bandera de la Cofradía figuraban también en el templo el estandarte del Carmen y los guiones. Este año no se ha expuesto el estandarte de Nuestra Señora de Fátima.





Cabe reseñar que en el caso del altar de cultos, la imagen procesional de Nuestra Señora del Carmen (datada en 1958) aparecía acompañada de dos de los cuatro ángeles (estrenados en 1959)  que en otros tiempos la escoltaban en su paso procesional. Estos ángeles suponían la novedad de este año 2020 ya que se presentaban tras su restauración llevada a cabo por D.ª Arancha Arnoriaga Cabezudo. Este año no se ha montado el paso procesional de Nuestra Señora del Carmen. Las distintas imágenes de Nuestra Señora del Carmen han estado exornadas por los centros y ramos ofrecidos por sus devotos, además de los obsequiados por diversas Cofradías y Hermandades como: Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores (establecida en la misma Parroquia), Real Cofradía Penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura (cuya Banda de CC. y TT. suele acompañar a la Virgen del Carmen en su procesión) y la Antigua Devoción de Nuestra Señora del Carmen Extramuros (hermanada con la Cofradía del Carmen de Delicias desde 2015).



También estreno en estas fechas, en la misma Iglesia, ha sido la nueva saya de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores (Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores), que además portaba en sus manos el escapulario carmelitano.


Otro acto a destacar ha sido el Rosario con el que se ha iniciado la jornada del 16 de julio, un acto que en condiciones normales se desarrollaría por las calles de la parroquia en forma de Rosario de la Aurora portando a hombros otra imagen de Nuestra Señora del Carmen. Las consabidas indicaciones sobre la situación sanitaria aconsejaron realizarlo dentro de la iglesia observando las normas citadas anteriormente. No obstante, la imagen aparecía sobre el pedestal con relieves del antiguo paso procesional de Nuestra Señora del Carmen (1958) en el centro del crucero, ante la escalinata del presbiterio, donde estuvo expuesta todo el día. Este Rosario, que dio comienzo a las 7:30 de la mañana (una hora más tarde que el habitual Rosario de la Aurora) contempló los misterios luminosos (con estructura de lectura de un texto evangélico referido a cada uno y rezo del misterio) y en ellos se tuvo presente de forma especial la situación actual, así:
  • Primer misterio, el Bautismo de Jesús, en el que se tuvo presente a los enfermos de la pandemia.
  • Segundo Misterio, las Bodas de Caná, rezado por los sanitarios y su labor en esta situación.
  • Tercer misterio, el Anuncio del Reino de Dios, por los científicos que investigan y trabajan en tratamiento contra la COVID-19. 
  • Cuarto misterio, la Transfiguración, pidiendo el consuelo de quienes han perdido a alguien. 
  • Quinto misterio, la Institución de la Eucaristía, por el eterno descanso de los difuntos durante la pandemia.
  • Letanías.

Celebrándose seguidamente la Santa Misa presidida por D. Luciano Juan Conde Conde (Párroco del Carmen) y concelebrada por D. Antonio Verdugo Hernando (Párroco de Santo Toribio de Mogrovejo; buen detalle la presencia de las otras Parroquias en la celebración de la Patrona y parroquia matriz del barrio), terminando con la novena y salve a Nuestra Señora, eliminando el beso al escapulario por motivos sanitarios. En esos momentos se celebraba en el Palacio Real de Madrid el Homenaje de Estado a las víctimas de la Covid-19.



Durante toda la jornada de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, el templo parroquial mantuvo sus puertas abiertas ininterrumpidamente, siendo de agradecer y destacar no sólo esta iniciativa, también el trabajo llevado a cabo por la organización para mantener limpia y desinfectada la iglesia, velando por la salud de cuantos se acercaban a visitar a Nuestra Señora en su día. Precisamente, esta decisión de mantener la iglesia abierta todo el día, unido a la fecha y que es titular del templo, podría orientarse a ser lugar en el que dicho día (16 de julio) pudiera obtenerse la Indulgencia Plenaria. Otras dos Eucaristía se celebraron a lo largo de la jornada, una a las 11 de la mañana y la Misa Solemne a las 20:00 h., presidida, como se ha indicado, por el Cardenal-Arzobispo de Valladolid, asistido por su secretario y por el párroco del Carmen.

Al final de la celebración de la Misa Solemne, la imagen que preside el Rosario de la Aurora y que durante todo el día ocupó un lugar destacado en el templo, fue acercada hasta la puerta de la iglesia, sin sobrepasarlas, observando las medidas sanitarias, para favorecer el canto de la Salve a las personas que no habían podido entrar en el templo al alcanzarse el límite de aforo y aguardaban en el atrio de la iglesia. Terminado el canto de la Salve, la imagen regresaba al lugar que había ocupado en el interior de la iglesia.


Ojala que la forma de celebración de este año 2020 sea sólo un paréntesis y que para el 2021 –en un deseable marco de pandemia superada- las celebraciones puedan volver a su forma tradicional, a esa normalidad tan añorada, con la Virgen del Carmen encontrándose por las calles de su barrio con sus vecinos/as…tal vez en un nuevo paso procesional acompañada de sus ángeles.



Fiesta de Nuestra Señora del Carmen en 2019 (enlace).


Sobre la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen – Delicias (enlace).

miércoles, 24 de junio de 2020

LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Y ROSARIO. IGLESIA PARROQUIAL DE SANTIAGO APÓSTOL


La Parroquia de Santiago Apóstol ha sido sede de numerosas Cofradías, Hermandades y Devociones (agrupaciones de fieles antes de su elevación a Cofradía). Algunas de ellas son apenas recuerdos en diversas fuentes, pues incluso se ha llegado a perder la imagen titular. Entre todas estas Hermandades figuró la de Nuestra Señora del Pilar.

Es conveniente tener presente dos ideas que configuran la propia Hermandad: el culto a Nuestra Señora del Pilar y, los Rosarios públicos y creación de Hermandades del Rosario. 

Según una piadosa tradición, la noche del 2 de enero del año 40 d.C., el Apóstol Santiago el Mayor, junto con otros compañeros que predicaban en Caesaraugusta, recibieron la visita de la Santísima Virgen, que aún vivía en Jerusalén (no es una aparición, sino una traslación) entregándole una columna o pilar, con encargo de levantar una capilla donde “obrará la virtud del Altísimo prodigios y milagros admirables […]”. Así, este de Zaragoza se considera el primer templo del mundo dedicado a la Virgen. 

Casi nada se sabe de la primitiva imagen de Nuestra Señora que parece que desapareció en el incendio de la Santa Capilla de 1434-1435. Tras el incendio se talla la Imagen actual atribuida al escultor Juan de la Huerta, probablemente donada por la reina Blanca de Navarra como agradecimiento a un milagro. 

En cuanto a iconografía de la Virgen muestra dos modelos, con o sin Niño. Atendiendo a la tradición, la visita a Santiago sería sólo por parte de la Virgen, como se puede ver en el grupo de la Santa Capilla e incluso la imagen procesional de Zaragoza (Miguel Cubells, h. 1620). El otro modelo, la Virgen con el Niño en brazos -siguiendo a Juan de la Huerta- que toma con una mano un pliegue del manto de la Madre, mientras en la otra sujeta un ave (paloma o jilguero, evocando divinidad o símbolo de la Pasión, respectivamente); este modelo inspira las representaciones existentes en la Parroquia de Santiago, en el remate del retablo mayor o en la capilla del Pilar. 

El fenómeno de los Rosarios Públicos surge en 1690 en Sevilla, llegando a Valladolid en 1693 por iniciativa de fray Tomás de la Ascensión, mercedario descalzo del Convento de San José, con cortejos infantiles que cantaban el Rosario llevando un guión con la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes (M.ª Antonia Fernández del Hoyo, Conventos desaparecidos…, pág. 566); este movimiento se extendió por toda la ciudad propiciando la creación de Hermandades del Rosario alrededor de determinadas advocaciones marianas como Nuestra Señora del Pilar (Parroquia de Santiago), de los Dolores (San Pedro Apóstol, Congregación Servita), de Valvanera (Salvador), Remedios (Magdalena), de la Peña de Francia (San Martín), etc., sin olvidar a Nuestra Señora de San Lorenzo.

Por el informe redactado por Ángel Bustamante (1773) sabemos que había en la ciudad diez Hermandades del Rosario erigidas en otras tantas Parroquias, en la de Santiago se encontraba la de Nuestra Señora del Pilar. Este informe no sólo es un censo de las Cofradías existentes también aconsejaba sobre su continuidad o extinción y, en el caso de las del Rosario, recomienda conservar algunas, pero no todas, salvándose la del Pilar en Santiago “por especial fabor que el Reyno debió á esta Señora…”. 

El “Informe sobre los gremios de Valladolid” de José Colón de Larreátegui (1781), sobre esta Hermandad apunta: “Se erigió en 30 de Noviembre de 1727, y se aprobó por el Provisor en 17 de Enero de 1728: los hermanos son de todas clases y oficios: no tiene efectos, y se mantiene con las limosnas que piden en varias veredas, las que produce el Rosario y caxillas en las casas, que todo asciende según el último cargo á 4.500 reales, los que gastan en una función á nuestra Señora, otra de Animas, aceyte para la luminaria, sufragios, refrescos y propinas de los actuales”.

Canesi proporciona el dato de la colocación de la imagen al decir: “[…] la capilla de la congregación de nuestra Señora del Rosario,…, y a 26 de julio de 1730 celebró la colocación de Ntra. Sra. del Pilar a su nuevo dorado retablo en ella […]”.

El retablo se situaba en la Capilla actualmente dedicada a Nuestra Señora del Pilar, que es la parte más antigua que se conserva en el templo y, antes de ser conocida como del Pilar, estuvo dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, también llamada de “los Escovares” o en otros casos de Nuestra Señora de las Donzellas siendo su titular una imagen de vestir que recibía esta última advocación. El nombre de “los Escovares” se debe a los fundadores de este recinto, el mercader Pedro González de Escobar y Catalina Sánchez Portillo. Se trata de una capilla de planta cuadrada realizada en piedra, cubierta con cúpula vaída sobre pechinas con linterna en su centro, que en sus muros laterales presenta tres lucillos decorados con temas vegetales y figurados, en uno de los cuales se dispone la escultura yacente de doña Teresa Rodríguez, madre de D. Luis de la Serna y, sobre ella, Cristo Crucificado. Los otros lucillos albergan a San José con el Niño y a San Antonio Abad (atribuida a Francisco de Rincón, fue titular de la Cofradía de las Ánimas y San Antonio Abad, fundada en 1593). En la cabecera, un arco trilobulado debió cobijar en otros tiempos sucesivos retablos, al menos hay noticias del que en 1723 realizó el ensamblador Juan Correas; hoy –sin retablo- preside Nuestra Señora del Pilar. La capilla estuvo cerrada por una reja de madera que D. Ambrosio Nuño contrató con el ensamblador Juan de Maseras el 14 de septiembre de 1635 (Martín González y Urrea Fernández: Catálogo monumental T. XIV).

Junto a estos datos históricos y patrimoniales, pueden unirse otros datos de carácter espiritual que se conocen gracias al Novenario publicado en 1889: Clemente XIII (Papa entre 1758 y 1769) concede indulgencias a quienes se inscriban “en el libro de la Congregacion de MARíA SANTíSIMA DEL PILAR, que se venera en la parroquia de Santiago de esta ciudad, de Valladolid […]”. Mientras que D. Julián Domínguez Toledo (Obispo de Valladolid entre 1728 y 1743) “concedió cuarenta dias de indulgencia á todas las personas que devotamente hicieren este santo Novenario, por cada uno de los dias”.

La imagen de Nuestra Señora del Pilar, de Santiago, debió gozar de especial devoción en el Valladolid del siglo XIX, así cabe recordar su traslado a la Casa Consistorial el 2 de junio de 1808, junto con San José (Penitencial de Jesús) y San Pedro Regalado (Parroquia del Salvador), el estandarte de la Fe y el retrato de Fernando VII, en el contexto de la insurrección de Valladolid frente a las tropas napoleónicas. Este mismo siglo, la Parroquia tuvo momentos de incertidumbre pues hacia 1862 se plantea su posible expropiación para prolongar la calle Constitución, afortunadamente no se llevó a cabo.

En el siglo XX, la Hermandad vive momentos de esplendor, declive e incluso accidentes. Señala Casimiro González García Valladolid que la capilla del Pilar quedó destruida por un incendio en la noche del 30 al 31 de diciembre de 1918. Mientras era restaurada, la sede parroquial se trasladó a la Penitencial de Jesús, celebrándose allí la fiesta del Pilar el 12 de octubre de 1919 (aunque la Procesión de Octava, 25 de julio, salió de Santiago). La iglesia fue nuevamente abierta al culto el 26 de octubre de 1919.

Podría ser que entre los bienes destruidos en este incendio figurase la imagen de Nuestra Señora del Pilar, ya que en la crónica de la procesión de 1918 se menciona una “preciosa y riquísima imagen de plata”, cuando la actual es una talla de madera dorada. Por otro lado, frente a lo común en otros tiempos - realización de imágenes partiendo del modelo original pero adaptado a los gustos de cada época-, nos encontramos ante una réplica bastante exacta, incluso en medidas, detalles de la indumentaria de la imagen o la propia corona tallada. Además, en la columna ya aparece la Cruz de Santiago, cuando lo habitual en los siglos anteriores era la presencia de la Cruz patada de Jerusalén. Finalmente, las coronas siguen el modelo de talleres Ansorena para la coronación canónica (Zaragoza, 20 de mayo de 1905). 


Por estas fechas, los cultos de esta Hermandad eran: Novenario y fiesta en octubre con Jubileo de las Cuarenta Horas; participación en la Procesión del Corpus Christi y en la Octava de Santiago, y cultos mensuales el día 12 de cada mes, cuando era visitada por la Archicofradía de la Corte de María.

Salidas procesionales de Nuestra Señora del Pilar, de Santiago Apóstol.

Hubo años en los que la Imagen llegó a salir hasta en tres ocasiones: 1) Corpus Christi (desde 1895); 2) Octava de la Parroquia de Santiago (25 de julio), y 3) Fiesta de Nuestra Señora del Pilar. Las dos primeras eran habituales, siendo probable su última salida en 1925, cuando en estas Procesiones dejan de participar imágenes. 

En cuanto a la Procesión del Corpus Christi, es interesante recordar una fotografía (anterior a 1925) conservada en el Archivo Municipal de Valladolid donde se puede identificar el estandarte de esta Hermandad de Nuestra Señora del Pilar seguida de lo que deberían ser sus andas procesionales, con forma de templete. Según la planta de procesión del Corpus de aquellas fechas en la fotografía podríamos ver en primer término a San Ildefonso, seguido del Salvador en las andas de la Virgen de Valvanera y luego el estandarte e imagen de Nuestra Señora del Pilar a la que seguiría e grupo procesional de Santiago Apóstol.


Ya que se ha mencionado, recordamos la planta de la procesión del Corpus Christi publicada en el año 1925 (último año en que salen imágenes en la procesión):

1.°, Guardia civil montada,
2º, Asilados  del Hospicio provincial.
3º, los de la Casa de Beneficencia.
4.°, alumnos de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
5.º, Cofradía del Santo Ángel de la Guarda. 
6.°, idem de Jesús Nazareno. Efigie de la Santísima Virgen de la penitencial de Jesús 
7:°, parroquia de Nuestra Señora del Carmen, feligreses de la misma y Asociaciones piadosas (caballeros), Cofradías y Sacramentales, canónicamente erigidas en ella, con sus insignias y guardando el orden de precedencia y antigüedad. 
8.°, parroquia de Nuestra Señora de la Victoria, ídem. 
9.°, parroquia de San Ildefonso, idem.
10, parroquia del Salvador, idem. 
11, parroquia de Santiago Apóstol, idem. 
12, parroquia de San Lorenzo, idem.
13, parroquia de San Nicolás, idem.
14, parroquia de San Andrés, idem.
15, parroquia de San Esteban, idem. y a la cual se unirán las Congregaciones de San Estanislao de Kostka y San Luis Gonzaga.
16, parroquia de San Juan Bautista, idem.
17. parroquia de San Pedro. idem.
18. parroquia de San Miguel, idem. 
19, parroquia de San Martín y San Benito, idem.
20, parroquia de Santa María Magdalena, idem.
21, parroquia de la Catedral en la Antigua, idem. 
22, Círculo Católico de Obreros. 
23, Conferencias de Caballeros de San Vicente Paúl. 
24, Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias. 
25, Cofradía de la Santa Vera Cruz.
26, Apostolado de la Oración y Guardia de Honor. 
27, Venerables Ordenes Terceras- a) de Santo Domingo: b). del Carmen; c), de San Francisco. 
28, Archicofradía de la Adoración Reparadora o Unión de los Católicos. 
29, Asociaciones Eucarísticas de carácter general: a), Adoración Nocturna: b), de las Cuarenta Horas.
30, alumnos de la Universidad Pontificia. 
31, Clero exento: a), regular; b), castrense.
32, Clero de la Jurisdicción ordinaria.
33, catedráticos y superiores de la .Universidad Pontificia. 
34, Cabildo de párrocos de la capita1. 
35. Tribunal Eclesiástico. 
36, Cruz de la Iglesia Metropolitana. 
37, beneficiados de la misma y excelentísimo Cabildo Catedral. 
38, Santísimo Sacramento. 
39, excelentísimo y reverendísimo señor arzobispo de pontifical. 
40, Palio.
41. autoridades y corporaciones civiles y militares. 
42, piquete de Infantería con música.


En la Octava de la Parroquia (enlace), participaba con otras imágenes como Santa Lucía (siglo XVIII) y Santiago Apóstol (Juan de Ávila, 1681) precediendo al Santísimo Sacramento bajo palio. A éstas se une en 1912 un Niño Jesús y posteriormente, la Inmaculada Concepción; el recorrido más frecuente era Atrio de Santiago, Alfareros, Duque de la Victoria, Quiñones, Lencería, Plaza Mayor, Santiago y Santander, finalizando con la Reserva Solemne. Las crónicas hablan de altares en el recorrido donde se cantaban villancicos y motetes. 



Finalmente, en la Fiesta del Pilar, al menos en el siglo XX, se intuye cierto carácter extraordinario; parece que la última fue el 12 de octubre de 1913 y la crónica habla de “artísticas farolas” y la Virgen llevada en andas “escoltada por monumentales farolas”.
Por la prensa conocemos que la insignia que portaban los cofrades presentaba forma de escapulario. 

Pero la imagen también estuvo presente o protagonizó salidas extraordinarias, en este sentido cabe destacar las celebradas en 1950 (año Jubilar y definición del Dogma de la Asunción) y en 1954, Año Santo Mariano:

En cuanto al año 1950, tuvo lugar el 12 de noviembre, en el marco de una Magna Procesión Mariana por la definición del Dogma de la Asunción que reunió en la Plaza Mayor a más de una veintena de imágenes de Nuestra Señora procedentes de distintos templos de la ciudad. En El Norte de Castilla de ese mismo día hay un anuncio “COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR. Parroquia de Santiago.- Se ruega a los señores cofrades y hermanas de devoción asistan a las 6 a la iglesia parroquial, para acompañar a la Santísima Virgen del Pilar a la Plaza Mayor” (enlace).

Y ya en el año 1954, la primera de ellas es a la conclusión del triduo que se celebraba del 31 de diciembre al 2 de enero para conmemorar la Venida de la Santísima Virgen a Zaragoza, aquel año, el 2 de enero, tras los cultos vespertinos hay mención de una procesión con la imagen de Nuestra Señora del Pilar desde la Parroquia de Santiago a la Iglesia de San Lorenzo.
Una segunda salida procesional tuvo lugar el 12 de octubre de 1954, como conclusión de la novena que se venía celebrando en su honor en la Parroquia de Santiago, saliendo la imagen en procesión hasta la Parroquia de San Lorenzo, para ganar el jubileo del Año Mariano ante la Patrona de Valladolid, donde se cantó la Salve y el himno.


En la prensa local hay anuncios de cultos hasta finales de la década de los 70 del siglo XX, en los cuales el Novenario de octubre se había reducido a Triduo. Luego, la Hermandad entraría en un estado de inactividad, aunque probablemente aún existan antiguos hermanos/as cofrades que puedan informar de su historia. 

viernes, 1 de mayo de 2020

CORTE DE MARÍA. VISITA A NUESTRA SEÑORA EN EL MES DE MAYO


Con el comienzo de este mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María, iniciamos un recorrido por algunas de las principales devociones marianas de la ciudad. Para ello se tomará como hilo conductor las visitas que realizaba la Archicofradía de la Corte de María (enlace), establecida en la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián. Hay que hacer constar que lo que hoy son grandes devociones no quiere decir que no lo fueran en otros tiempos, pero tal vez hubo que hacer una selección de las imágenes atendiendo a distintos motivos (desde templos que actualmente pueden o no existir, hasta la distancia que podía haber hasta alguno de ellos). Hay casos también en los que no poseo información suficiente o fotografías para ilustrar la imagen correspondiente a alguno de los días, por lo que simplemente se dará la advocación acompañado de algún símbolo mariano (que no quiere decir que tenga realmente relación con la citada advocación). Finalmente, en otros casos, habrá dos advocaciones puesto que, sobre todo a partir de la década de los años 40-50 del siglo XX, con el cierre y demolición de algunos templos, dispersión de su patrimonio y entronización de nuevas devociones, varió el objeto de la visita.

Día 1: Visita a Nuestra Señora de San Lorenzo. Iglesia Parroquial de San Lorenzo Mártir (enlace).




Día 2: Visita a Nuestra Señora de Los Ángeles. Iglesia Parroquial de Santa María La Antigua (cuando estuvo cerrada, las imágenes de esta Parroquia estuvieron en la Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de Las Angustias) (enlace).



Día 3.- Visita a Nuestra Señora de la Soledad en la Parroquia de San Esteban El Real (identificada con Nuestra Señora de los Dolores, Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Dolores, en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen Delicias) (enlace). Desde 1951 visita Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje de Antipolo (Santuario de La Gran Promesa) (enlace).
Hay dudas sobre la que pudo visitar entre 1941 y 1951 puesto que aunque la prensa señala la Soledad de San Esteban o Santuario, ya no estaba allí.

Nuestra Señora de la Soledad / Nuestra Señora de los Dolores.

Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje de Antipolo.

Día 4: Visita a Nuestra Señora de Los Dolores (Servita). Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol (enlace).



Día 5: Visita a Nuestra Señora de las Nieves. Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol.



Día 6: Visita a Nuestra Señora de la Guía. Iglesia Parroquial del Santísimo Salvador.
La primera foto es a principios del siglo XX, la segunda en la actualidad... Podrían fijarse en la primera para presentar a la Imagen.




Día 7: Visita a Divina Pastora de la Parroquia de Santiago Apóstol. Posteriormente varió a Nuestra Señora del Carmen en la Iglesia Parroquial de Santa María La Antigua (cuando estuvo cerrada, las imágenes de esta Parroquia estuvieron en la Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de Las Angustias).  

Divina Pastora.
Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.
Valladolid.

Nuestra Señora del Carmen.
Iglesia Parroquial de Santa María La Antigua.
Valladolid.

Día 8: Visita a la Inmaculada Concepción (privilegiada). S.I.M. Catedral.



Día 9: Visita a Nuestra Señora del Rosario (Privilegiada). Iglesia del Rosarillo.



Día 10: Visita a Nuestra Señora del Sagrario (Privilegiada). S.I.M. Catedral (enlace).




Día 11: Visita a Nuestra Señora de la Peña de Francia. Iglesia Parroquial de San Martín y San Benito El Viejo (enlace).
La fotografía en blanco y negro data de principios del siglo XX y muestra a Nuestra Señora en sus andas procesionales. La imagen salía procesionalmente dos ocasiones al año: en la del Corpus Christi y en su procesión del último domingo de octubre.




 Día 12: Visita a Nuestra Señora del Pilar. Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol (enlace).



Día 13: Visita a Nuestra Señora de los Remedios. Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena (enlace).



Día 14: Visita a Nuestra Señora de la Estrella (sin fotografía ni información), posteriormente cambió a La Quinta Angustia, en ambos casos en la Iglesia Parroquial de San Martín y San Benito El Viejo.
Vemos que hay nombres/advocaciones a tener en cuenta o que se podrían recuperar para futuras imágenes marianas en Valladolid.




Día 15.- Visita a Asunción de Nuestra Señora en S.I.M. Catedral. Posteriormente, cambia a Nuestra Señora del Sagrado Corazón (Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol).
Foto 1.- “Asunción” lienzo de Zacarías González Velázquez, 1799, primitivo retablo mayor de la Catedral (Fuente Internet).
Foto 2.- “Nuestra Señora” (Juan de Juni, 1545-1562) actual retablo mayor de la Catedral, procedente de la Parroquia de Santa María La Antigua. Esta imagen salió en procesión el 12 de noviembre de 1950 en una Magna Procesión Mariana celebrada con motivo de la Definición del Dogma de la Asunción.
Foto 3.- “Nuestra Señora del Sagrado Corazón”, Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol.





Día 16.- Visita a Nuestra Señora del Carmen en la Parroquia de Santa María La Antigua (o en Angustias) que ya lo había sido con anterioridad -el día 7- por lo que esta imagen tuvo varios cambios. Luego Nuestra Señora de Lourdes en la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián.




Día 17.- Visita a Nuestra Señora del Descendimiento en la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz.



Día 18.- Visita a Nuestra Señora de la Salud en la Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari (enlace).



Día 19.- Visita al Inmaculado Corazón de María (foto 1) que contó con su propia Archicofradía. Luego  cambió a Nuestra Señora de la Compasión (foto 2) en la Parroquia de San Esteban El Real (imagen que procedía en origen de San Julián y pasó a San Ildefonso antes de llegar a San Esteban). Finalmente, Nuestra Señora de Guadalupe (foto 3), copia procedente de México, en el Santuario Nacional de la Gran Promesa (enlace).





Día 20.- Visita a Nuestra Señora de Guadalupe en la Parroquia de San Andrés Apóstol (foto del blog artevalladolid, enlace). Posteriormente a Nuestra Señora de Montserrat en la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián.


Agradezco esta fotografía a Nacho Gil.


Día 21.- Visita a Nuestra Señora del Pozo en la Parroquia de San Lorenzo Mártir.
Diversas “formas” de presentar la misma imagen de Nuestra Señora en una Iglesia…




Día 22.- Visita a Nuestra Señora de Valvanera en la Parroquia del Santísimo Salvador (enlace).
Andas procesionales labradas por Hipólito Bercial del Valle.



Día 23.- Visita a Nuestra Señora de la Soledad en la Iglesia Penitencial de Jesús (enlace).



Día 24.- Visita a Nuestra Señora de las Mercedes en la Parroquia de San Juan Bautista.



Día 25.- Visita a Nuestra Señora de la Anunciación en la Parroquia de San Ildefonso.



Día 26.- Visita a Nuestra Señora Carmen. Posteriormente a Nuestra Señora Fuencisla (enlace), en ambos casos privilegiadas y en el Oratorio de San Felipe Neri.




Día 27.- Visita a Inmaculada Concepción en el Oratorio de San Felipe Neri.



Día 28.- Visita a Nuestra Señora de la Esperanza en la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián.



Día 29.- Visita a Nuestra Señora de la Paz en la Iglesia Penitencial de la Santa Vera Cruz (enlace).



Día 30.- Visita a Nuestra Señora de las Angustias en la Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias.



Día 31.- Visita a Nuestra Señora del Amor Hermoso, titular de la Archicofradía (enlace), en la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián.




LA ARCHICOFRADÍA DE LA CORTE DE MARÍA EN VALLADOLID

Tuvo su sede en la Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián y Santa Basilisa, donde se encontraba al culto la imagen titular o patrona de la Archicofradía, Nuestra Señora del Amor Hermoso. Por Casimiro González García Valladolid, sabemos que en “el crucero y costado del evangelio figura un gran retablo dorado, de dos cuerpos: en el primero hay una linda imágen, vestida, de la Madre del Amor Hermoso, y en el segundo San Juan Nepomuceno, de talla, cuerpo entero y tamaño natural, magistralmente modelado: lástima que no se sepa quién es el autor” (Valladolid, recuerdos y grandezas. T.I pág. 534). En la actualidad, la hornacina central de este retablo está ocupada por una imagen de la Inmaculada Concepción, del círculo de Pedro de Sierra (segundo cuarto del siglo XVIII) que también se la conoce como Virgen del Amor Hermoso, bien es cierto que hay diferencias tanto en el dato aportado por el cronista a principios del siglo XX (imagen vestida) como diferente iconografía.


REFLEXIÓN FINAL 
Tras ver solo algunas de las múltiples devociones marianas existentes en la ciudad, las que eran visitadas, podemos extraer algunos puntos a considerar, entre otros:

1. Recuperación al culto de algunas imágenes (Lourdes, Montserrat y otras imágenes que se han eliminado de otros templos como la de la Zarza en La Antigua, Desamparados –Hospicio-, Fátima en San Benito, San Cayetano en Capuchinos o las diversas imágenes en Ntra. Sra. del Carmen –Delicias-, por poner ejemplos).
2. Re-entronización de imágenes en retablos.
3. Importancia del retablo como marco para la imagen y soporte para narrar su historia.
4. Aplaudir y animar la vuelta de colocación de retablos e imágenes en las iglesias (en especial de las de reciente construcción, pero también en edificios históricos) y la recuperación de antiguas devociones (ej. Nuestra Señora de la Salud en San Nicolás).
5. Intentar la recuperación de celebraciones (ej. Nuestra Señora del Sagrario en la Catedral; Nuestra Señora de la Peña de Francia en San Martín; Dolores-Servita en San Pedro…incluso con la posible recuperación de sus Cofradías).
6. Idea de advocaciones o nombre para nuevas imágenes (ej. Estrella, Compasión, Amor Hermoso u otras que no aparecen aquí pero que existieron en Valladolid como Sión, Misericordia…Además, incluir el templo en la advocación podría ayudar a identificar las imágenes que compartieran la misma advocación).
7. Revalorización de la imagen de vestir, con la variedad de sus ajuares, frente a los prejuicios contra este tipo de imágenes.
8. Recuperación de altares efímeros en distintas celebraciones o permanentes en las iglesias representando episodios como apariciones (Ej: Lourdes en San Ildefonso y San Miguel; Virgen del Carmen a San Simón Stock en San Andrés; Virgen de la Cabeza en Santiago Apóstol…), incluso para sus salidas procesionales.
9. Importancia de la investigación para dar a conocer y revalorizar estas manifestaciones devocionales de nuestra ciudad.

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